Con asistencia de autoridades locales, asociaciones de mujeres y ciudadanía se procedió a la lectura de la siguiente


PROPUESTA DE DECLARACIÓN INSTITUCIONAL
 

 El Excmo. Ayuntamiento de Arucas quiere conmemorar, un año más, el 8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer, establecido por la ONU con carácter oficial en 1975.
 En 2017 el lema escogido es “Las mujeres en un mundo laboral en transformación, por un planeta 50-50 en 2030”
 La IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre las Mujeres de 1995, recogió el legado de las Conferencias anteriores y marcó una hoja de ruta histórica, firmada por 189 Gobiernos y apoyada por cientos de activistas reunidos/as en el Foro de ONGs, al tiempo que estableció principios que son indispensables para alcanzar la verdadera igualdad y el grado de desarrollo democrático mundial, anhelado para el siglo XXI.
 

 Desde entonces se han desarrollado importantes avances en materia de Igualdad de forma destacada en el marco de la Unión Europea, y más concretamente en nuestro país. La lucha por la igualdad entre sexos constituye una potente marea en la que las mujeres se sienten cada vez más apoyadas por hombres, que constituyen nuevas masculinidades, que creen en la justicia, aborrecen las discriminaciones por razón de sexo y la Violencia de Género.

 El trabajo y la lucha para conseguir hacer de la Igualdad algo tangible han sido constantes. Ha sido este mismo esfuerzo el que ha dado lugar a leyes fundamentales como: la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley para la Igualdad efectiva entre mujeres y hombres, la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, la Ley de de Matrimonio entre personas del mismo sexo, la Ley de Dependencia, el Plan Concilia o el Plan de Educación 0-3, pero no debemos olvidar que aún reconociendo estos avances, la igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo un reto pendiente tanto en material laboral y salarial, como en la presencia de las mujeres en los espacios públicos, en las decisiones políticas y empresariales y, sobre todo, en las relaciones de poder basadas en los roles de género, asignados de manera diferenciada a hombres y mujeres, que degeneran en relaciones de pareja tóxicas y por la que decenas de mujeres son asesinadas cada año, a manos de sus parejas o ex parejas. La erradicación de la Violencia contra las Mujeres sigue siendo una asignatura pendiente a nivel mundial.

  Por todo ello, la totalidad de las Administraciones deben realizar un esfuerzo conjunto y aunar fuerzas para reivindicar, proponer y aportar soluciones que pasen por incluir la igualdad como un eje prioritario de actuación, que además se extienda de manera transversal a todos los sectores sociales. La presencia femenina en el empleo y en el mercado laboral debe ser impulsada para garantizar la paridad en el acceso a los puestos de trabajo y en el salario. Para ello es necesario apoyar las iniciativas emprendedoras de las mujeres, incluyendo el compromiso y el reconocimiento a las propuestas de las mujeres en el desarrollo local y en el ámbito rural, dado que sólo así podremos desarrollar un nuevo contrato social que favorezca el pleno desarrollo de hombres y mujeres para afrontar una salida colectiva a la situación económica por la que atraviesa nuestro país. Es fundamental apostar por políticas que garanticen el derecho a la conciliación de la vida profesional, laboral y personal de mujeres y hombres, donde se establezcan medidas que promuevan la flexibilidad horaria de acuerdo a las necesidades del trabajador y de la trabajadora.
La ampliación de la red de servicios y el apoyo que garantice el desarrollo de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género debe ser un punto absolutamente fundamental. El compromiso institucional en la lucha para erradicar cualquier forma de abuso, ataque a la dignidad y a la libertad de las mujeres deber ser absolutamente firme. Es necesario un trabajo común de todas las Administraciones por los derechos de las mujeres, incluyendo el derecho a elegir sobre todo aquello que atañe a su salud sexual y reproductiva, la lucha para la erradicación de la feminización de la pobreza y la exclusión social, apoyando a las mujeres en situación de vulnerabilidad.

Analizando la situación laboral actual de las mujeres, nos encontramos que a pesar de los años que han pasado continuamos en la misma situación de desventaja. Es decir, seguimos reclamando entre otros factores:
La corresponsabilidad, supone por parte de los hombres la implicación en el ámbito familiar, siendo la mujer, en la mayor parte de los casos, quien concilia la vida personal y laboral, ya que son objeto de discriminaciones en las empresas por el hecho de ser mujer.
Las cargas de trabajo, aunque una empresa cumpla con el horario, no cumple con las cargas de trabajo ya que tienen que estar recogidas en los estudios ergonómicos que, la mayor parte de las ocasiones, no se cumplen.
La desaparición de la brecha salarial, sigue existiendo desigualdad en las retribuciones entre hombres y mujeres, realizando el mismo trabajo.
Igualdad de oportunidades para la promoción profesional, la presencia de mujeres en los cargos directivos de las empresas e instituciones públicas es deficitaria, gracias a los numerosos obstáculos que encuentran para su promoción profesional en su entorno laboral, aún contando con las condiciones y capacidades necesarias para los mismos
Como dijo Banki-Mon, Secretario General de las Naciones Unidas “Dediquemos una financiación sólida, una valiente voluntad política para alcanzar la igualdad de género en todo el mundo. No hay ninguna otra mayor inversión, en nuestro futuro común”


Por todo lo expuesto, es fundamental:
1. Continuar desarrollando y potenciando desde las Administraciones competentes medidas destinadas, dentro de la Ley para la Igualdad efectiva entre mujeres y hombres, al acceso al empleo. Con especial incidencia en los aspectos relacionados con la estabilidad, la calidad y la equiparación salarial entre hombres y mujeres, así como para la consecución de una verdadera conciliación de la vida personal y laboral, promoviendo la igualdad en todas las políticas públicas.
2. Implementar las acciones que se acuerden, en el Pacto de Estado Institucional, Político y Social contra la Violencia de Género, cuya consecución, consiga erradicar la manifestación más extrema de la desigualdad entre hombres y mujeres.
3. Que en el ámbito local, el Excmo. Ayuntamiento de Arucas, continúe abogando por la importancia de seguir incidiendo en materia de Igualdad y de Prevención y Sensibilización ante la Violencia de Género, con la inestimable e incondicional colaboración de todos y cada uno de los Centros Educativos de nuestro municipio, puesto que sólo a través de la educación en valores podremos erradicar la desigualdad vigente entre hombres y mujeres. Además, es prioritario continuar apoyando la Atención integral a las mujeres víctimas de esta violencia, así como a sus hijos e hijas.
Asimismo, es prioritario que todas las Administraciones competentes, se esfuercen por:
4. Promover una democracia paritaria y participativa, donde se incluya a las mujeres de manera evidente. Un Pacto de Género que suponga el reconocimiento de la plena ciudadanía y que tenga por principal objetivo el conseguir la representación equilibrada de hombres y mujeres en todos los ámbitos y en todas las instituciones. Sin mujeres no hay democracia.
5. Articular los mecanismos necesarios para acabar con la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Supone el trabajar y luchar para la erradicación de una de las más crueles formas de esclavitud para la mujer.
6. Amparar la libertad de elección de las mujeres sobre su maternidad, reconociendo y respetando los derechos sexuales y reproductivos.
7. Poner en marcha de medidas legislativas que permitan la desaparición de la brecha salarial.
8. Llevar a cabo medidas de seguimiento y de fiscalización sobre el cumplimiento de las cargas de trabajo a través de la Inspección de Trabajo. Aumentando su presencia en las empresas.

9. Instar a las asociaciones empresariales y sindicatos a establecer líneas de trabajo encaminadas a la concienciación del empresariado y las personas trabajadoras sobre la promoción de la corresponsabilidad familiar.