TONALIDADES
Por ANTONIO CERPA

 
 

«EL COLEGA»  ©

 
 

   - ¡Chachooooo….! ¡Cherpa tío! ¡Cuanto tiempo!... soy yo, Sergio, “el colega”… ¿no te acuerdas? Del colegio, de sexto pa´rriba…

      Al principio me costó reconocerlo, lo delataba su voz, ahora algo más rota y quebrada y aquellos inconfundibles ojos azules, pero ya no era ni la sombra del chiquillo con el que compartía travesuras juveniles, calvo, desdentado, su delgado cuerpo delataba los bárbaros estragos que las drogas se habían cobrado en él, tenía mi misma edad pero la vida le había pasado una factura que se traducía en una vejez cruelmente precoz.

    - Las he pasado canutas tío… pero ahora me estoy quitando de esto… ¿tienes pa un bocata?

     Le invite a un bar cercano –en ese no que el mierda del dueño no me deja entrar- y nos fuimos a otro.

-         Chacho Cherpa, no has cambiado nada… güeno… las canas y estás más gordo, un poco más gordo si que estás jodio… pero la cara es la misma… joer.

     Sabía que quería ser cortés y amable conmigo, aunque su falta de tacto era evidente, yo también mentí y le dije que “no había cambiado mucho”.

-         Te leía en el arucasdigital ese que escribes, por el ordenata del centro, cuando me curaba, jo… como te enrollas tío.

    ¿Si?- me atreví a preguntarle -¿te gusta como escribo? – y ante mi pregunta, con la boca llena de un surtido y gordo bocata de ternera con queso, Sergio, “el colega”, volvió a dar muestras de su aplastante sinceridad.

     -¿Qué si me gusta?... que va tío, ni de coña, digo que te enrollas como una persiana… ¿lo tuyo no era pintar, dibujar y esas cosas?... leí algunos por que te conocía, pero la verdad es que no entendí ni papa…

    Apuré mi cubata de ron de La Aldea amarillo con tónica, a ver si se bajaba el mal trago- eso me pasa por preguntar… y arriba me toca pagar, bueno todo sea por los viejos tiempos y etc.…- pero al verme impasible, intentando demostrar que su comentario no me había afectado lo más mínimo “el colega” se lanzó con su vertiente de critica literaria y se cebó despachándose a gusto cual erudito de las letras.

     -Pareces que siempre estás enfuruñao, tanto meterte con los políticos, mándalos a la puñeta, total pal caso que te hacen… ¿no ves que a esa panda de inútiles no les importa na ni nadie que no sean ellos mismos?... van a lo que van… a llenarse el buche y punto… a ellos les importa un carajo si yo reviento de jaco, si el otro se va pal paro y no tiene que comer, si a la vecina se le rompió la cañería o si te da un infarto de tanto cabrearte con ellos… ¡no sacas naaaa muchacho! ¡Naitaaa! Que después te vas pal hoyo y nadie te agradece na… hazme caso y escribe de otras cosas…

    ¿Qué cosas? Le pregunté respirando hondo.

     -De cualquier cosa que escribas tendrá más importancia que eso… de verdad, la vida te hace pagar las cosas que haces… ¿no me ves a mí como estoy to rengao? Y no es ni Dios ni na, cada cual se cava su propia fosa… y ya esos llevan su propia cruz sin saberlo, yo por lo menos sé de la pata que cojeo pero esos pobres diablos se creen lo que no son y el día que se den cuenta no habrá nadie pa consolarlos.

    Sonreí, casi lastimeramente, Sergio, “el colega”, resultó ser un práctico y doloroso filósofo casero, sabio al precio de las experiencias aprendidas desde la amargura y quién sabe si desde la locura de su propia derrota, nos quedamos un gran rato charlando, reímos de algunas anécdotas transformadas por la visión de los años que han pasado a velocidad de vértigo, lo escuché atentamente desde la sencillez de su diálogo y desde la sinceridad de su corazón.

     -Bueno Sergio, he de marcharme, ya nos veremos otro día.

     -Lo dudo Cherpa, amigo… (Me chocó su respuesta al tiempo que me hacía gracia como pronunciaba mi apellido, siempre fui Cherpa en vez de Cerpa para él).

     -No te mosquees tío, no es por nada, mañana regreso a la Península, estoy picao de sida y no creo que regrese más, vine a despedirme de la familia y esas cosas, ya sabes… no esperaba encontrarte, me alegro de volver a verte…

     La aplastante y casi ingenua sinceridad de Sergio volvió a dejarme echado en mi sitio… no supe que decir…

    -Hasta siempre, Sergio, “colega”, gracias por todo… yo también me a alegro mucho de verte.

    Dirigí mis pasos hacia los bloques de cemento que llamo casa… ahora mi caminar era más lento.
 

 

 

«EL ACERTIJO»  ©

 
 

      Siempre me han gustado las novelas de misterio y terror, lo confieso, me lo paso pipa leyendo a Conan Doyle, a Allan Poe…gracias a ellos he comprobado repetidas veces mi probada incapacidad para resolver misterios y acertijos, me dejo embrollar por el autor y al final casi culpo al protagonista de la novela de todos los asesinatos cometidos.

      Hace poquito empezó a circular por Arucas un divertido acertijo en forma de chiste, el cual me propusieron adivinar y que no me acerqué a resolver ni de casualidad, para mi vergüenza (delante mismo de este que aquí les escribe) se propuso ese mismo acertijo a otros ciudadanos que acertaron a la primera intentona sin pestañear un solo segundo.

     ¿Serían ustedes capaces, amantísimos conciudadanos, de resolver tan amargo enigma?

     Aunque el acertijo es “casi pura ficción” no deja de tener su gracia y su punto de lógica, dice así:

      Un misterioso personaje, invita altruistamente a   Ponce, Froilán y Ángel Víctor  (Que es o han sido y que con sobradas probabilidades, si los dioses no lo remedian, alguno de los tres volverá a ser alcalde de Arucas) a un crucero de placer por el archipiélago, fatalmente el barco se viene a pique… ¿Quién se salva?

      ¿Quién se salva? Cruel pregunta… ¿quién se salva?... ¿tienes ya tu respuesta, amantísimo conciudadano? Seguro que sí, y seguro que ha acertado y no como este que aquí les escribe que se perdió en todo tipo de conjeturas.

      En un principio pensé que la respuesta estaba dentro de la misma pregunta… si me decantaba por nombrar a alguno de los tres podría pensarse que sufría de alguna inexistente simpatía por alguno de ellos o por alguna debilidad ideológica, por eso opte por aplicar la lógica.

      -Se salvan los tres- dije en un arrebato de incomprensible generosidad- se salvan los tres por pura lógica física, ya que como ciertos cuerpos de consistencia sólida pueden flotar sin hundirse en el liquido elemento… Eso lo sabe todo el mundo. (Y puse algunos soeces ejemplos que omito repetir).

      El amigo que me había comentado el acertijo se quedó mirándome, casi compadeciéndose de mi incapacidad para resolver un enigma tan simple (oiga que yo no soy ni Conan Doyle ni Allan Poe) y con voz quebrada y solemne a un tiempo me dice:

      -Quien se salva es… Arucas.

      La cosa quedó clara…  quien se salva es Arucas.

      Pero el acertijo no dejó de plantearme otras escamosas preguntas que parecía escapárseles al resto y que Sherlock Holmes no dejaría pasar por alto.

      ¿Quien era el misterioso personaje que les invito al fatal crucero?

      ¿Con qué oscuros fines lo hizo?

     ¿Estaba todo planeado o sólo fue un fatal accidente?

      De todas maneras el caso podría ser bien distinto, los tres protagonistas de nuestro acertijo, acostumbrados a dirigir con la habilidad a que nos tienen acostumbrados, bien podrían (siempre, clarísimo esta, en la “ficción” de nuestro acertijo, tan “exageradamente alejado de la realidad”) discutir y hasta pelearse por dirigir el timón del barco, creyéndose cada uno el más capaz y con mayor derecho para hacerlo y en este tira y afloja se fueron (siempre con la habilidad que nos tienen acostumbrados) con “la proa hacia el marisco”, provocando la catástrofe del hundimiento de Arucas… digo del barco.

      Se salva Arucas… bueno, pero hay muchas cosas que no me quedan claras de este acertijo.
 
 

 

«LA VERDADERA CARA DE LA CRISIS»  ©

 
 

       Muchos gastamos el tiempo filosofando sobre lo que nos es eternamente desconocido (el oscuro dinero) demostrando nuestra profunda ignorancia en tan profano tema, hacemos vanas reflexiones del mal causado por el vil metal que no nos llevan a parte alguna, y largamos por nuestras bocas todo el daño causado y nos terminamos culpando a nosotros mismos por haber seguido el juego a los que en su momento impusieron el acuñar moneda como un valor de compra-venta, más justo que el prehistórico trueque, y que tan magna idea terminó jodiendonos a todos pues desproporcionamos su valor ya que las moneditas de marras no sólo sirvieron como cambio de materiales, sino que, de paso, ya aceptado el juego del valor por todos, se convirtió en la fuente de poder para esclavizar a unos y someter a muchos en beneficio de algunos pocos espabilados, y de paso sentó las bases de una sociedad cada vez más injusta, separó a hombres y sentó base de políticas y comercios, deshumanizo y desnaturalizo al propio hombre que lo creo hasta olvidar que el dinero no tiene ningún valor por sí mismo, que más valioso e incalculable es el aire que se respira… pero que no se duda en contaminar si con eso se amasa mayor cantidad de billetes.

     El hombre sometió al hombre en nombre del dólar o del euro, en nombre de la peseta o el doblón, y no dudó en matar, saquear, esclavizar o hacer un contrato basura con tal de explotar a su semejante… le dio valor a todo, todo lo que se puede comprar tiene en el dinero a su Dios…y unos perdían la vida y otros vendían la suya con tal de seguir en el barco de una sociedad asentada en las frágiles y crueles posaderas del papel moneda.

     Ahora dicen que tal gigante que rige los designios de la humanidad tiene los pies de barro, que el sistema toca ya techo asfixiado por el abuso de su anunciada caducidad , ahora saltan al escenario los anónimos entendidos en la materia (o en lo material) y se esfuerzan en explicarnos con bonitas parábolas las catastróficas consecuencias de lo que ahora pregonan como crisis y que hasta hace poco era “otra cosa”, las empresas privadas, llamadas bancos, enriquecidas con el esfuerzo de la buena fe de los que depositaron e hipotecaron sus vidas en ellas nos lloran ahora diciendo que sus oscuros movimientos han sido “demasiado arriesgados” y que toca perder… ¿A quién le toca perder?... Cierres de todo tipo de empresas, miles de trabajadores parados, sueldos congelados, pérdida del valor adquisitivo, desconfianza financiera, mayor pobreza y más delincuencia…lloran los ricos y acuden los pobres a socorrer porque toca perder…

     Y mientras unos pierden otros gozan de inmerecidas ganancias, todos a una inflan del dinero de los distintos estados el desastre del tsunami  que se avecina, al final el dinero de todos para salvar el horrible efecto dominó de las entidades privadas sólo para “garantizar” el que no ocurra males mayores… casi como insuflar oxígeno a un muerto, dinero a fondo perdido, salvarnos el trasero en nombre de todos, pagando del bolsillo del contribuyente los males causados por aquellos que nunca se acuerdan de las vacas gordas que sólo ellos saborean, los causantes del desastre siguen ahí y se les recompensa sin pensar que su ineficacia saldrá pronto a relucir otra vez.

     Y de esta lastimera forma, aquellos que han de dar ejemplo con “apretarse y arrimar el hombro” no dudan en subir presupuestos para la Moncloa, La Zarzuela o para “El Palacio del Disparate” si se llegara a terciar, porque el desastre es mejor disfrutarlo desde un palco alto y bien atendido, como hicieron los hinchados banqueros estadounidenses ante el logro de los millones regalados que sin cortarse un pendejo fueron a celebrar por todo lo alto su triunfo sobre la política estatal… o esa patética feria que se celebra actualmente para millonarios donde ponen cínicamente de manifiesto tan dolorosas diferencias económicas entre los pocos que tienen mucho y los muchos que no tienen casi de nada…

     Si la crisis tuviera cara… ¿Cuál sería su triste faz?... para mí esa pregunta quedó contestada hace unos meses, durante un viaje de trabajo, en algún lugar de nuestra geografía, no importa cuál, pues el dolor de la necesidad tiene la misma cara en cualquier parte del mundo aunque sus protagonistas sean de distinta raza, edad o sexo…

     Era un día de calor agobiante, un sol plomizo que ralentizaba cualquier movimiento, el agua se vendía a precio abusivo, Salí cámara en mano a tomar fotos para el recuerdo, en la zona vieja de la ciudad, cerca de la bella catedral del lugar lo encontré, un viejo indigente, quizás no tan viejo pero si maltratado por el tiempo, de vestidos rancios, pelo descuidado, aspecto sucio, con sus pocas pertenencias viajando en una gastada bolsa de plástico, en el suelo una estrafalaria manta que era a la vez abrigo y casa, me llamó la atención una pequeña botella de agua que se notaba administraba con mucho cuidado, pues en días de tanto sofoco era sin duda su auténtico tesoro…

     ¡Qué magnifico tema para un cuadro! –pensé- lo apunté con la cámara y me dispuse a sacarle una foto, justo en aquel instante levantó su rostro y me miró fijamente, con ese tipo de mirada que se te graba para siempre, sus enrojecidos y cansados ojos me acusaron desde su posición, mezcla de aviso, rencor, desafío, tristeza y derrota… esa mezcla imposible de sensaciones y sentimientos que sólo se puede dar en el mismo microsegundo que la cámara captó para siempre.

     Mi anónimo personaje no era un pedigüeño, no era un esclavo de la moneda que se trueca por pan, estaba al margen de las oscilaciones de una sociedad que arrastra a todos los que siguen su juego, para él la crisis no existía por que él llevaba su propia cruz dentro de sí, su vida era tan desconocida para mí como su propio nombre… su mirada me mantuvo a raya como a raya se mantenía él de un mundo del cual no parecía pertenecer, ahora había dejado de ser un tema magnifico para un cuadro para convertirse en todo un personaje digno de ser pintado… mucho más digno para mí que cualquier adinerado esclavo de sus propias conquistas.

     Quizás fuera la cara simbólica de la crisis, pero la crisis sólo la padecen los que tienen algo que perder… y aquella mirada revelaba que aunque su dueño vivía, físicamente hacía ya mucho tiempo que la vida lo había abandonado, él ya nada poseía,  pero me supo dar la claridad de un símbolo que para mí es el retrato crudo de una realidad presente.
 

 

 

«LAS LASTIMERAS Y PESIMISTAS PROFECÍAS ARUQUENSES»  ©

 
 

     Cuenta la leyenda, que un mal día, cortando la espesa niebla, caminando sobre los restos de la otrora bella ciudad de Arucas, la olvidada, se encaminó un enjuto estudiante hacia la casa de su mentor… “maestro, maestro…” vociferaba el muchacho al tiempo que entraba en la ruinosa casa de lo que antiguamente fue un bello recinto que se alzaba orgulloso en algo que los antepasados conocían como “casco histórico” (o algo así).

   -¿Qué tripa se te ha roto esta vez? – recibió el viejo cascarrabias al atolondrado muchacho.

   -Maestro, he resuelto por fin las profecías de NOSKAGAMUS… (Dijo el chico visiblemente excitado).

    NOSKAGAMUS es un conocidísimo vidente del principios del lejanísimo siglo XXI que dicen que vaticinó con tiempo y acierto el sinfín de desastres que luego acontecieron sin piedad sobre la bella ciudad de la que era oriundo, dejó sus profecías escritas en CLAVE DE JA para que en el futuro lejano algún cantamañanas pudiera descifrarlas. (nota del autor para el lector ignorante que desconozca la triste historia de la ciudad que aquí se nombra).

    El maestro abrió sus ojos hasta que casi se le salen de las órbitas, más por el hambre  que acostumbraba a pasar entre las estériles ruinas de la cuidad que por el mero asombro del descubrimiento de su pupilo, de esta manera, entre las fatigas del mal comer se relajó para oír más que escuchar la retahíla de sandeces que su discípulo se disponía a largar sin piedad alguna.

   -He descubierto el porqué de la destrucción de la cuidad Ron –comenzó a relatar el muchacho – Noskagamus revela entre líneas que fue la guerra entre tres poderosos ejércitos que tomaron la cuidad como decorados de sus rencillas.

  -¿A "cuaslo"?, dijo el vejestorio perplejo.

   - Pues eso señor, cada jefe de los destructivos ejércitos había gobernado en su momento la bella ciudad, cada uno había saboreado las mieles del laureado poder y había tenido bajo su militar bota los designios de la cuidad de las flores y de la piedra, como antiguamente la nombraban, e incluso no dudaron en hacer pactos oscuros e infames, traiciones de unos contra otros para eliminar en su momento al tercero en discordia y los que hoy se trataban de amigos y caballeros  eran mañana bellacos y traidores.

    Y eran estos disonantes pactos para comprar el poder, marcados más por los intereses personales y las rencillas particulares entre estos cabecillas que por los propios intereses de su ejército o del pueblo sometido, y profetiza Noskagamus que el ir y el devenir de gobernar primero uno, luego otro, después ese uno y ese otro otra vez, y pacto viene y traición va, que acabose entre tanto desacierto y desatino en el gobernar de los tres ambiciosos jefecillos que la ciudad fue languideciendo hasta que su belleza fue marchitándose y sus casas desmoronándose para dejar paso a las grises ruinas que hoy ocupan este lugar…

    Se hizo un largo silencio en el que viejo permaneció callado cual tollo seco y el pupilo impaciente de llenar su ego con el reconocimiento por parte de su maestro.

   -Muchacho- dijo al fin - el hombre sólo se interesa por sí mismo aunque lo aúpe una multitud de brazos, la historia se llena de la locura del egoísmo de unos pocos que arrastran a la masa a pagar un alto precio por la ambición desmedida de los mal llamados lideres…ni tú ni Noskagamus habéis descubierto la pólvora y Arucas, hermosa y bella en su tiempo, sólo pagó el precio de quien sólo la deseaba para sí, de aquellos que la vieron como trampolín de sus sueños de poder y de su subida social, lástima que no surgiera un cuarto ejército, un cuarto jinete apocalíptico con una espada de verdad y esperanza que arrasara con tanto daño que hicieron esos cabecillas, pero los jefe de los ejércitos de antaño nunca fueron buenos ni para luchar por los demás ni para predicar con el ejemplo la sandeces de mentiras casi religiosas que no se sonrojaban en decir… sólo queda recordar lo que Arucas fue y guardar en nuestros corazones la esperanza de que estas ruinas tarden un poco más en convertirse en polvo.

    Y con tan pésima conclusión resonando en sus juveniles y más que sucios oídos, se marchó el joven estudiante, mirando las polvorientas calles de alquitrán desconchado,

    Vio a lo lejos la iglesia, que un día fue símbolo y orgullo de los aruquenses, ahora desvastada y derruida, con su belleza destrozada, sin puertas, llena de basura, sus vidrieras rotas… tan vacía como el orgullo que acabó con ella.

  -Jodío Noskagamus…- pensó - ya te podías haber equivocado por esta vez.
 

 

 

«PENSAMIENTOS Y PREGUNTAS...»  ©

 
 

    El otro día, ante la necesidad imperiosa de llenar con algo de condumio mi desnutrida nevera, me aventuré,  cestita en mano, a comprar algunos refrigerios con los que proseguir mi desacertada dieta alimenticia, como tantos ciudadanos fui a que me desplumaran a una conocida firma que desde hace años ha sentado sus tentáculos en nuestra irreconocible ciudad.

    Dando vueltitas, como Indiana Jones en busca de aquella famosa arca perdida de la película, me tope con una curiosa y refrescante estantería llena de libros, nadie les hacia caso pues el personal estaban más interesados en comprar las urgentes y aceitosas latas de sardina con las que engañar las tripas en época de “desaceleración gastronómica” o de “crisis del papeo” (o como a vuestras ilustres mercedes se les antojen llamar a tan jodidos tiempos que corren para muchos, aunque “los de siempre” no se quieran dar por enterados), es un milagro que dicha estantería llena de papel impreso aguante y no la cambien para en lugar de libros poner a la venta “caracoles fritos” o “escarolas en su tinta” que da más dinero.

    Aquí, el que pierde el tiempo escribiendo estos incomestibles párrafos, perdió más tiempo ojeando aquel y el otro libro para ver si alguno despertaba mi interés y lo compraba, por aquello de leerme algo cada noche antes de que Morfeo me de el batacazo que me haga roncar a pata tendida, no es que hubiese gran cosa pero dada mi inclinación al arte y la pintura me llamo la atención  un librito de un tal Michael J. Gelb, titulado “Atrévase a pensar como Leonardo Da Vinci”, (el mismo Leonardo renacentista sobre el que tanta tinta se ha vertido y sobre el cual caen tantos tupidos velos de misterio) después de asegurarme que el librito no era un panfleto de autoayuda del tipo “piensa en positivo que llegarás a alcalde de Arucas” decidí comprármelo.

    El librito analiza la postura mental del genial Leonardo ante todas las facetas de su vida, y resalta la voraz curiosidad de nuestro hombre ante cualquier cosa que desconociera o le llamara la atención, esta curiosidad se sintetizaba en forma de preguntas a las cuales se retaba a encontrar una respuesta que calmara sus ansias de saber…

    ¡Y es aquí a donde quería llegar, valiente y bravo lector!

    Desde las últimas décadas nuestra querida e irreconocible ciudad ha sido todo un enigma, un gigantesco enigma donde la ignorancia ha reinado para el contribuyente, votante… o como gusten llamarse vuestras graciosas mercedes, ya es hora de que nuestra ignorancia sea remplazada, como hacia el ilustre Leonardo, que en gloria este, por preguntas acertadas que disipen la espesa niebla de nuestra ceguera, así les invito a formular diez preguntas sobre este municipio, para que sean contestadas por quien corresponda (y seguro que en estas últimas décadas donde se ha sumado el desacierto de tanta incompetencia habrá muchos personajes y personajillos que las podrían contestar).

    Va en serio… formulen aquellas que tanto resquemor les ha dado o da de nuestro municipio, destapen el arca perdida y ábranla sin temor, para que vean que la memoria histórica también funciona a corto plazo y nos traen historias y leyendas de enigmas que nunca se les dio respuesta en nuestra ciudad. Hagan sus preguntas, su lista con cinco, diez, veinte, cien preguntas sobre actuaciones municipales, sobre desastrosos desaciertos políticos, pregunten por responsables, pregunten el porqué de proyectos inacabados, de dinerosos despilfarrados, del porqué de atentados culturales, patrimoniales, el porqué de tanta decisición caprichosa y descabellada, el porqué de tanta y tanta mentira electoralista… y un largo etc. que haría que tanto enigma le valiese a la cuidad de Arucas un monográfico en el programa de Cuarto Milenio.

    Conclusión: Que más que pensar como Leonardo en busca de respuestas terminaré pensando como Iker Jiménez que al final no se aclara entre tanto misterio y tanto olor a putrefacto, pero como lo bueno es que cada cual piense como le viene en gana  (o piense como buenamente pueda dentro de sus limitaciones, que de cerebros limitados en esto del buen pensar hemos conocido muchos deambulando por este nuestro querido y respetadisimo municipio) no se me censure, bravo lector, mi invitación a la curiosidad y guste usted de hacer esa listita de valientes y osadas cuestiones sobre tan herido municipio, a ver si el Arca Perdida se convierte en Caja de Pandora, y aunque no tengamos fe ninguna de que nadie dé la cara ni tenga los “humildes” suficientes para dar respuesta alguna, (razones evidentes y experiencia de sobra hay para saber que el silencio es la respuesta más acertada a lo que no conviene recordar, ni desmentir y a sobras sabe el pícaro que “el que calla no otorga, sólo se encubre en la cobardía de la sepulcral culpabilidad “.) Pues eso, a falta de fe en hallar alguna respuesta, que al menos esa lista de preguntas refresque la memoria de este pueblo aletargado que tan pronto cae en el olvido de los agravios que sobre él se cometen, y que la buena Pandora nos preste su esperanza… que bastante falta hace para hallar tanta respuesta  a tanto y tanto enigma incontestable.

    Sin más me voy a redactar mi listita, y no de incontestables preguntas municipales, sino la de la compra, que he de recortarla porque mi presupuesto mengua constantemente… ¿Será verdad eso de la crisis?

 

 

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