En la mañana del domingo, 29 de abril, en el parque de San Juan de Arucas, se celebró el DÍA DE LA DANZA con participación de los grupos: «MEJOR BAILANDO», «TÚ PUEDES», «OKYRAMA», «BAILAME STRET», «BACK TO FAME», «DANZARINAS», «ESCUELA AIRAM» y «ÁREA DE FOLKLORE DE LAS EEAA».
  
En el transcurso del acto la Concejalía de Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Arucas, a través de la titular del departamento, Dulce María González, expresó el sentido de la festividad, mediante la lectura de un texto alusivo, más abajo insertado, a la vez que se entregó, a manera de agradecimiento, a los representantes de los colectivos intervinientes y protagonistas de la jornada, una simbólica flor de mundo.

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REPORTAJE GRÁFICO

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TEXTO COMENTADO

Las danzas tradicionales constituyen una de las manifestaciones de patrimonio inmaterial más significativas e importantes, ayudando a difundir y proteger las señas de identidad de un territorio.
          La mayoría de las melodías y piezas musicales recopiladas en las islas datan de los siglos XVII, XVIII, XIX y principios del XX, es uno de los folklores más rico de todo el territorio europeo, contando con más de un centenar de coreografías en su haber.
         Estas danzas tienen además un valor sentimental, puesto que han permanecidos a lo largo de muchísimos años, siendo ejecutadas por las generaciones anteriores, teniendo un gran valor histórico.
         Habría que fijarse como la memoria recuerda a la ciudad de Arucas en el siglo XVIII, no solo por sus logros económicos y sociales, sin dudas notables y apreciados, sino por dos danzas ejecutadas en la Ciudad de las Palmas de Gran canaria, que describe de la siguiente manera el cronista oficial de la capital en esa época, D. Pedro Agustín del Castillo, por las celebraciones del nacimiento del príncipe Luis I, hijo de Felipe V:
      “En la noche de este día, 23 de Septiembre de 1707, ocurrieron a la común celebración los vecinos del alegre y bien templado lugar de Arucas, (…) los galanes y las damas se dividieron en dos danzas, una de cintas que pendían de un asta que llamaban La Nunca Vista y otra de pañuelos de mucho artificio y primor; estas repitieron en diferentes partes de la ciudad a que dieron vuelta haciendo continuas salvas así con la arcabucería como con artificiosos fuegos”.
      Hasta nuestros tiempos ha llegado parte de este legado cultural y es nuestra labor que sigan ejecutándose y disfrutándose por las siguientes generaciones,  sin perder en el camino ninguna danza más.
     Desde las Escuelas Artísticas de Arucas y concretamente desde el Área de Folklore apostamos por esta pervivencia de nuestra cultura etnográfica, que  sin duda está en la mano de todos nosotros.

 Defendamos y protejamos los bailes canarios.