SEMBLANZAS
Por MANUEL DOMÍNGUEZ CABALLERO

 
 

«D. CARLOS PÉREZ REYES»©
 Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid
Hijo Predilecto de la ciudad de Arucas

 
 

    “Siempre he vivido con verdadero entusiasmo, la cultura y la enseñanza”.

      Carlos Pérez Reyes, nace en el Trapiche (Arucas), el 13 de febrero de 1944. Pocos meses después, sus padres fijan su residencia en nuestra ciudad. Con apenas tres años, queda huérfano de padre lo que supuso un duro golpe  para su joven madre que queda viuda con dos hijos de corta edad.   

      Sus abuelos maternos y una prima de su madre deciden ayudarles en su propio domicilio. Sus primeras nociones de números y letras, las recibe de Carmelita quien atendía en su casa, a un buen número de niños y niñas. Luego pasa a la  escuela Graduada del Barranquillo, teniendo  como maestro a D. Salvador Guerra Gil, su gran maestro en su infancia. Fue uno de sus alumnos, durante tres cursos, uno en el Barranquillo y los otros dos, en el recién inaugurado Grupo Escolar. Sus clases le impactaban, haciéndole vivir y seguir con mucho interés, sus explicaciones.

      Finalizada su etapa en el Grupo Escolar, se matricula en el Colegio La Salle donde realiza Ingreso y el Bachillerato Elemental La educación Lasaliana fue para Carlos “magnífica”, adaptándose plenamente a su disciplina docente y académica. Formó parte del Coro del  Colegio, así como de su Grupo de Teatro con actuaciones brillantes en la Heredad de Arucas y Firgas (también como rapsoda) en el Cine Viejo y en las diferentes celebraciones con motivo de la Festividad de San Juan Bautista de la Salle.  Si durante sus primeros años en la escuela, fue D. Salvador, su gran Maestro, en el Colegio de los Hermanos fue otro profesor, con el mismo nombre (el Hermano Salvador) quien siempre estuvo a su lado, apoyándole y orientándole sin olvidar al Hermano Daniel y al Hermano Plácido.

      En el Colegio Claret, en las Palmas, estudia el Bachillerato Superior y el PREU. Luego se traslada a Tenerife y en la Universidad de la Laguna hace los dos cursos Comunes de Filosofía y Letras y tres de Filología Románica. En cuarto de carrera, le comenta a su profesor D. Jesús Hernández Perera, Catedrático de Historia del Arte, que está llevando a cabo un trabajo sobre el escultor aruquense Manolo Ramos y  le gustaría exponerlo en su Tesina. La idea fue aceptada por su profesor y llegado el momento, Carlos Pérez  diserta sobre su trabajo, figurando entre los presentes D. Manuel Ramos que en aquéllos años residía en la Orotava y que le cupo el honor de felicitar al joven Carlos por su brillante exposición y por su calificación académica de Sobresaliente Cum Laude. Años más tarde, el Cabildo de Tenerife publica su trabajo bajo el título: “Manuel Ramos, su vida y su obra” (1975). Durante su estancia en Tenerife (Universidad), también colaboró y participó en obras de Teatro. Terminada su Carrera en la Universidad de la Laguna, le ofrecen un puesto como profesor de Geografía e Historia, ejerciendo como tal, desde el año 1968 a 1972. Su profesor D. Jesús Hernández  Perera, deja el Rectorado de la Universidad y se traslada a la Universidad Complutense de Madrid invitándole a acompañarle  y de 1972 a 1983, Carlos da clases en dicha Universidad y en el colegio Universitario de Segovia. En 1979 presentó su Tesis Doctoral “Escultura Canaria Contemporánea (1918 - 1978)” con calificación de “Sobresaliente Cum Laude”.

      En 1982, se presenta a las oposiciones de Movimientos Artísticos Contemporáneos en Ciencias de la Información obteniendo plaza y en 1990, obtiene la Cátedra. Entre los años 1987 – 1990 y de 1992 al 94 ejerce como Vicedecano de Ordenación  Académica  y  de 1995 a 1997 como Vicerrector. En 1998, le proponen como Subdirector de los Cursos de Verano del  Escorial dependiente de la Complutense, hasta el año 2003, fue una época – según sus palabras - de extraordinarias relaciones con gentes de la Cultura y de la Sociedad  en sus diferentes facetas. En esos años, ha sido nombrado Académico Correspondiente de Santa Isabel de Hungría (Sevilla) y  San Miguel Arcángel de Canarias (Tenerife).

      Es miembro de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte (AMCA) y ejerció como Presidente de la Asociación Española de Críticos de Arte, desde 2001 al 2004) y en la actualidad ostenta la Vicepresidencia de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA). El cariño que Carlos Pérez siente por su tierra y su gente le ha llevado a ocupar la Vicepresidencia de la Casa de Canarias en Madrid, donde realiza una destacada labor de colaboración, respaldo y difusión de la actividad plástica de los artistas isleños.

      A lo largo de su dilatada vida profesional, Carlos Pérez, ha sido distinguido con varios premios:  Premio “Viera y Clavijo” del Cabildo de Gran Canaria, otorgado en 1980 y la Medalla de Honor de la Universidad Complutense de Madrid, que recibió en 1998 por los servicios prestados. Tan brillante personalidad de este hijo de Arucas, no podía pasar desapercibida para nuestras Autoridades Civiles y en el Pleno del Excelentísimo Ayuntamiento de Arucas, en sesión extraordinaria celebrada el 27 de febrero de 2007, le concedió el título de Hijo Predilecto. Les confieso amables lectores/as que me sentí “impresionado” ante tal número de títulos y cargos que sobre su persona, comentamos durante nuestra conversación y a los que Carlos, restaba importancia con la humildad y sencillez que le caracterizan.

      Terminada la parte, digamos más Académica de nuestra conversación, dimos rienda suelta a los recuerdos de nuestra infancia, sobre todo, nuestro paso por el Colegio La Salle. Le comenté que guardo una foto de nuestra clase (creo recordar del curso 1955/56) por la que mostró mucho interés, prometiéndole que le haría llegar una copia de la misma ya que, según  me dijo, se acuerda del nombre y apellidos de  la mayoría  de los treinta y cinco compañeros que fuimos de aquella inolvidable época. Carlos Pérez lleva ya muchos años fuera de su ciudad natal, pero no la olvida, por eso, cada verano se acerca para saludar y charlar con sus familiares, amigos y paisanos. Le pregunté sobre su vida,  primero en La Laguna (Tenerife), luego en Madrid, donde lleva muchos años residiendo, y me dijo que le fue y le va muy bien, pues tiene una notable capacidad de adaptación. Y charlando, pasaron los  minutos con este aruquense que ha dedicado y dedica muchas horas al estudio. También tuvo su  tiempo para el deporte,  actuando como árbitro de balonmano, antes de su paso a la Universidad de la Laguna. Vivió momentos de verdadera emoción al recibir el Título de Hijo Predilecto de nuestra ciudad, junto (entre otros/as), a su hermano Simón (sacerdote) también galardonado con la misma distinción, al acordarse de su familia, sobre todo de su madre, a la que le hubiese gustado tenerla entre los presentes en tan emotivos momentos. Seguro que  contempló con verdadero “orgullo” la Distinción recibida por sus dos hijos  a los que, con tantos sacrificios, supo indicarles el camino de la cultura.

            Carlos, un fuerte abrazo, mucha suerte y gracias por tu colaboración.
 
 

 

«DOÑA  RITA BETANCOR GONZÁLEZ»©

 
 

      “Las clases  de costura en el Colegio me encantaban, tanto que, hasta el día de hoy, coser, bordar y realizar trabajos a punto de cruz,  calados y trajes tradicionales, forman parte de mi agenda diaria”.

        Rita Betancor nace en el Cerrillo (Arucas), el 22 de febrero de 1.944. Su padre, Agustín “el del pescado” era muy conocido en nuestra ciudad, ya que prácticamente, era quien abastecía de este alimento, a la mayoría de los hogares en nuestra ciudad en la década de  los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo. Todas las noches se dirigía hasta el Puerto para supervisar y tratar la mercancía que, al día siguiente, distribuía a los diferentes vendedores ambulantes los cuáles  recorrían  rincones y barrios de Arucas, mientras él, al frente de su pescadería, muy cercana al Mercado Municipal,  atendía a su distinguida clientela. La madre de Rita trabajó durante unos cuarenta años, en uno de los Almacenes de plátanos de los denominados del Sindicato Amarillo.

       Rita fue alumna del Colegio Sagrado Corazón hasta que cumplió los catorce años, recordando las clases diarias de costura, como uno de los momentos más interesantes. Aprendió a coser y a bordar y, desde entonces, no ha dejado de hacerlo. Como sus padres trabajaban, ella y sus hermanas hacían las tareas del hogar mientras su abuelo materno cuidaba de ellas.  Rita comenzó a trabajar nada más dejar el colegio y lo hizo, para dos familias de Arucas, en una de ellas, por espacio de unos doce años y en la otra, unos veintitrés y  fue considerada en ambas, como una más de la familia, cosa que Rita agradeció siempre. La casualidad, la suerte, el destino,  lo que fuese, quiso que Rita encontrara toda su felicidad mientras trabajó en ambos hogares, pues estaban situados  en la misma calle, uno frente al otro, y muy cerquita, en la calle siguiente, vivía un joven que se fijó y enamoró de ella y, al cabo de unos años, se convirtió en su marido. Por eso, a la pregunta de cómo pasó los momentos de diversión, fiestas, etc. durante su juventud, me dijo que muy tranquilos, sobre todo, porque siempre iba acompañada por su novio.

    A partir de los dieciocho años, acudía cada tarde a las clases de costura dependientes del Ayuntamiento. Allí, realizaba trabajos de punto de cruz, calados y bordados principalmente, luego, junto a sus compañeras, confeccionó varios trajes tradicionales siguiendo las pautas de los modelos creados por artistas plásticos como Néstor Martín Fernández de la Torre quien diseñó los trajes que hoy representan oficialmente a Fuerteventura y a la isla de Gran Canaria. De los tres que ha confeccionado de Gran Canaria, tiene bordado, en uno de ellos, el escudo de nuestra ciudad y es el que luce con mucho orgullo en la procesión el día de San Juan, así como en su Romería y en la Ofrenda a nuestra Señora la Virgen del Pino. En la isla de Tenerife asistió con sus compañeras de taller, durante varios años, a las Romerías de Teguise y San Benito, en La Laguna.
 

     En los últimos años, acude cada tarde al taller de costura en la Sociedad Atlántida, bajo la dirección de Doña Emilia donde realiza trabajos de calados, punto de cruz y bordados de manteles, toallas, juegos de cortinas, blusas y faldas. Participa con sus trabajos y el de sus compañeras, en la exposición que, con motivo de las fiestas patronales de nuestra ciudad, en Honor a San Juan Bautista, vienen celebrándose, últimamente en los Salones de la Sociedad Atlántida.

     Rita tiene dos preciosas nietas de muy corta edad y le comenté que si ya les había confeccionado algún traje, falda o blusa y me contestó que no, pues dan mucho trabajo y además, no valdría la pena, me dijo, ya que no les serviría en poco tiempo. Pero estoy seguro que,  llegado su momento, sus nietas lucirán muy orgullosas, hermosas  prendas confeccionadas por su abuela  en fiestas y Romerías.

                                                           Rita, gracias por tu colaboración, para con nuestro espacio.
 
 

 

«D. JOSÉ RAMÓN HENRÍQUEZ DÁVILA»©
(Maestro. Especialista en Pedagogía Terapéutica)

 
 

       “Desde muy pequeño, me han gustado los animales, sobre todo, perros, pájaros y palomas. Al cabo de los años, las palomas se han convertido en mis mejores aliadas. Mi familia y mis palomas me colman de felicidad”

      José Ramón nace en Arucas el 19 de noviembre de 1.947. Se crió en la calle de los Marqueses y a los tres años, acudía a la casa de Carmelita muy cerca de su domicilio donde, por primera vez, oyó hablar de letras y números. Luego pasó al Colegio La Salle para estudiar el Bachillerato Elemental, recordando a D. José González como a uno de sus mejores profesores. Junto a otros niños, llegó a estar penado asistiendo varios sábados y domingos, al colegio en horario de 9 de la mañana a una  y de cuatro a ocho, de la tarde. Las malas notas o bien, alguna “travesura”  daban paso a este tipo de castigos que, tanto padres, como alumnos, aceptaban como algo muy normal, como se suele decir “sin rechistar”. Finalizaba, cuando, sobre las siete de la tarde, el Hermano que cuidaba a estos alumnos, ponía en la pizarra una serie de ejercicios que, una vez terminados y corregidos, si estaban bien, les dejaba salir.

      El parque de San Juan, muy cerca de la calle Marqueses, era el espacio ideal para, cada tarde, ir con sus amigos a disputar grandes partidos de fútbol y  ponerse de acuerdo en la ruta a seguir en la búsqueda de nidos de pájaros. Comenzó   a practicar el fútbol, en el Infantil Arucas, luego en el Juvenil y en el Arucas en Primera Regional, durante dos temporadas, teniendo a Pepito Reyes y a Farías, respectivamente, como entrenadores. El balonmano fue otro de los deportes que practicó en los mejores años de esta modalidad deportiva en Gran Canaria. Precisamente, la práctica del balonmano, le costó en más de una ocasión, verse fuera de la alineación del Arucas CF, por haber disputado el día anterior un partido y haber tenido noticia de ello, su entrenador. Sus equipos en los que practicó dicho deporte fueron: el Arucas, el Gran Canaria Oje y el Romelux, teniendo como compañeros a los hermanos Medina, Manolo Ortega, Cesarín, Boro Medina entre otros, siendo los partidos jugados contra el Parques y Talleres, Marina y Aviación, los más disputados y por él recordados.

Finalizadas las dos temporadas en el Arucas, José Ramón fichó por el Bañaderos el mismo año de su fundación  (por D. Juan Falcón), durante  tres temporadas, luego  juega en el Cardones finalizando con la práctica de este deporte en equipos de Veteranos al  cumplir los cuarenta y cinco años, siempre, como extremo derecho. La práctica del deporte, no fue un obstáculo para sus deberes con el estudio, sobre todo, porque su madre estuvo siempre muy atenta a ello desde que  tomó la decisión de hacer Magisterio. Finalizados estos estudios, comienza a dar clases en la Escuela Aneja, en Las Palmas durante el curso sesenta y siete -  sesenta y ocho, luego en el Colegio La Salle  hasta el año 1.977. Dio clases particulares durante bastantes años, llegando a tener unos cien alumnos, indicándome como dato curioso, que cada uno de ellos pagaba unas veinte pesetas a la semana. Estando en la Escuela Aneja, se desarrollan Campeonatos Escolares de balonmano logrando que su equipo, (preparado y entrenado por él) en dicha Escuela, se proclamase Campeón Infantil. En 1.977, se presenta a las Oposiciones logrando superarlas. Se especializa en Pedagogía Terapéutica y ejerce durante once años, en el Centro de Educación Especial (APROSU) en Arucas. Luego es destinado al Colegio de la Goleta  hasta su jubilación, donde  también ejerció como profesor de Educación Física ya que se había Habilitado para ello. En los Centros de Adultos de Arucas y Teror, dio clases de Mantenimiento Físico y fue, junto a su compañero Gabriel Espino, responsable de la Selección Infantil Escolar de Balonmano Arucas, con la que participó  en los  Campeonatos Escolares de Balonmano celebrados en la ciudad de Gáldar denominados “Memorial Ossorio”, contra equipos de  varios colegios de la zona Norte de Gran Canaria y un equipo de Madeira. La Selección Infantil de balonmano  Arucas, logró en dicho torneo, el título de Campeón imbatido así como, Premio a la Corrección y al mejor portero. Al año siguiente, fueron invitados a la isla de Madeira para participar en un Campeonato clasificándose en cuarto lugar, mientras que, al siguiente año, quedaron Subcampeones. A través de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Arucas, José Ramón dio clases de Mantenimiento Físico en Santidad en el año 1.998.

    Por su trayectoria deportiva, el Excelentísimo Ayuntamiento de Arucas le hizo entrega el 30 de enero de 1.999, de un Diploma con la siguiente inscripción. “El Excelentísimo Ayuntamiento de Arucas, con motivo de su trayectoria deportiva, concede a José Ramón Henríquez Dávila, la presente Mención Honorífica en la Gala del Deporte 1.999”.
 

     Al margen de su profesión como docente, José Ramón ha sido aficionado a la cacería, teniendo hermosos ejemplares de perros criados y entrenados por él, para tal fin aunque  recientemente, ha dejado de practicar dicha modalidad,  dedicando gran parte de su tiempo libre, a la cría y “sueltas de palomos deportivos”.  Es socio de la Federación Canaria de Columbicultura y obtuvo el Primer Premio del Campeonato Provincial de Las Palmas en el año 2005, con uno de sus preciosos ejemplares de “palomos deportivos” de nombre “Nivaria” y el 4 de junio de 2005, participó con este mismo palomo en el 54 Campeonato de España de Palomos Deportivos, Copa SM el Rey  celebrado en Almería. Durante los últimos nueve años, ha viajado a la Península a presenciar los Campeonatos de España de Palomos Deportivos y varios  amigos,  le han regalado magníficos palomos, disfrutando de la suelta de los mismos desde los Portales (Arucas). Me dice José Ramón, que cada socio tiene un color con el que hacen distinguir a sus ejemplares, pintándoles (pintura especial) la parte inferior  de sus alas.  Precisamente está algo disgustado porque, hace unos doce días,  tiene perdido a uno de sus mejores palomos, pues no regresó de su última suelta, por lo que ruega a cuántos divisen a un palomo con sus alas pintadas de color amarillo en su parte inferior, se pongan en contacto con él, en su domicilio en la calle Los López, en nuestra ciudad, o bien comunicarlo a la Policía Local, cosa que agradece de todo corazón, pues es el mejor de sus palomos deportivos.

      Contándome anécdotas y  todo lo que un buen cuidador de palomos necesita, terminamos nuestra conversación, indicándome que si le faltan sus palomas/os, su vida no sería la misma. Pues te deseamos que el llamamiento que has hecho a través de nuestra página de resultado, y vuelvas a tener el precioso ejemplar.

         Gracias José Ramón por tu colaboración. Un abrazo.
 

 

 

«DOÑA MARÍA JESÚS HENRÍQUEZ FERRERA»©

 
 

         “La constancia ha sido siempre, una de mis razones en las que me baso para realizar mis trabajos. Sin ella, no hubiese podido llevar a cabo la finalización de los mismos”.

         María Jesús, nace en Arucas el 7 de junio de 1.940. A los tres años acudía al domicilio de Candita, para recibir sus primeras clases escolares, luego, a partir de los seis, pasó al Colegio del Sagrado Corazón hasta que cumplió los catorce años.   

         Había una asignatura que le encantaba, el dibujo y eso que tan sólo, tenían esa clase, un día a la semana, además, corrían el riesgo de  perderla, si los resultados en las otras asignaturas no era el adecuado.  Los recuerdos de María Jesús de su infancia no difieren  de los de la mayoría de las niñas de su edad: la asistencia a misa todos los domingos, los juegos en el parque, la preparación para la Primera Comunión, sobre todo el desayuno de chocolate y dulces de ese inolvidable día y el cine cuando la película era tolerada  para menores.

      Ya, a partir de los catorce años, la mayoría de ellas, si no podían seguir estudiando, ayudaban en las tareas propias del hogar y por las tardes, a las clases de costura. María Jesús iba al taller de Margarita Dávila para aprender a coser y bordar, cosa que logró realizar muy bien, pues en dicho taller, fue preparando poco a poco, todo su “ajuar” , toda la ropa que se tenía por costumbre, fuese aportada por la mujer para su casamiento, allí cosió y bordó sus sábanas, toallas y manteles. Ajena a todas estas tareas, estaban las realizadas de manera voluntaria con la Parroquia, como era la visita y atención a los enfermos, obras de caridad etc. Otro tipo de cosas, como la de su interés por aprender a tocar la guitarra, no fue tan fácil en aquéllos años para la mujer, estaba considerado como una pérdida de tiempo y eso, a María Jesús, le molestaba. Las cosas afortunadamente, han cambiado mucho desde entonces y hoy, María Jesús, ve realizado uno de sus sueños, pertenecer a un Grupo Folklórico (Puente Palo),  y educar su voz para atreverse como una de las “solistas” del Grupo.

      Después de haber  colaborado en las tareas del hogar, haber atendido a su padres cuando lo necesitaron y de haber dedicado parte de su tiempo, a los demás, ha encontrado el suyo para llevar a cabo una de sus pasiones: la pintura. Esa ilusión que, desde niña y en el colegio de las “monjas” sentía por el dibujo, puede llevarlo a cabo y para eso, desde hace ya, unos veinte años, viene realizando una serie de trabajos pictóricos que inició bajo la dirección de Antonio Cerpa y que continuó con Juan Alberto Díaz, si bien sus comienzos fueron, las manualidades. Cuando adquirió los conocimientos necesarios, se atrevió con  trabajos de mayor

calado, cuidando la luz, seleccionando mucho mejor la gama de colores y perfeccionándose cada vez más. Le pregunté que se siente al ver finalizada una obra a la que se le ha dedicado mucho tiempo y me dijo que una satisfacción especial,  es algo que se estás esperando y que una vez acabado, llena totalmente. Por las diferentes obras pictóricas se puede sentir especial predilección, sobre todo, cuando aprecia el autor un trabajo bien realizado. Ella, por ejemplo, me habla del cariño que le tiene a uno de sus cuadros, el realizado sobre el Parque de San Juan en nuestra ciudad y por los de flores. Cuando le llegó el momento de enfrentarse con un trabajo sobre nuestra iglesia,  no dudó en llevarlo a cabo  con  feliz resultado.  Ha realizado también,  paisajes, marinas, rincones y  quiere atreverse con una Exposición Individual en nuestra ciudad, ya que, hasta el momento, lo ha hecho en Exposiciones Conjuntas  realizadas en el Club Náutico, en Las Palmas de Gran Canaria. También ha participado junto a otros/as compañeros/as en la I Feria del Arte celebrada en nuestra ciudad con motivo de sus Fiestas Patronales (2010), donde ha expuesto parte de su trabajo, el cuál, ha gustado mucho al público que hacía un recorrido por los diferentes stand de la Calle de León y Castillo y que, un servidor, aprovechó la ocasión para hablar con María Jesús y así, poder dar a conocer, a nuestros lectores, parte de su extenso y variado trabajo pictórico.

                                                                                         Gracias María Jesús por tu colaboración
 
 

 

«DOÑA MARÍA ASUNCIÓN GARCÍA RAMOS»©
(Sobrina del Escultor Manolo Ramos)

 
 

       “Mi mayor satisfacción ha sido, haber renunciado a mis estudios de Filosofía y Letras a  través de la Universidad a Distancia, para dedicarme por entero a los estudios de mis hijos”.

           Doña María Asunción  nace en las Laderas de Riquiánez (Arucas), el 25 de Octubre de 1.929. Su padre,  D. Tomás García Morales, fue alcalde de nuestra ciudad por un corto período de tiempo (un año), desde septiembre de 1.921 hasta diciembre de 1.922, había sustituido a D. Domingo Barbosa Quesada y falleció cuando ella contaba dos añitos de edad. Quizás por este motivo y por un  exceso celo de protección, por parte de su madre, no fue a la escuela como las demás niñas de su edad, recibiendo las clases en su propio domicilio. Varios fueron los profesores que tuvo hasta su preparación para hacer el Ingreso al Bachiller, aún recuerda sus nombres: D. Gregorio, D. José Avelino, Doña Josefina Manrique y Doña Antonia López. Luego se matriculó en la Academia de Don Juan Zamora y estudió el Bachiller Elemental.

     A pesar de aquéllos años complicados, su infancia transcurrió muy feliz, sobre todo, cuando venía a visitarla desde París, su prima “Manón”, hija de D. Manuel Ramos y que no hablaba nada de español, pero que ellas se entendían y divertían, repitiendo una y otra vez las palabras. Apreciaba mucho a su prima (aprecia), hasta tal punto que, en una ocasión, su prima le produjo un pequeño corte en la mejilla y para que su madre no le llamase la atención, Doña María le dijo  que se había producido el corte por una caída. No es de extrañar que, viendo su madre lo bien que lo pasaron  cuando niñas,  no dudara en vender un pedazo de terreno para pagarle un viaje a Madrid, meses antes de cumplir los diecinueve años. Salió de Las Palmas el 11 de mayo de 1.948  con la idea de estar un mes, sin embargo, su madre, se sacrificó y estuvo  hasta el mes de Octubre. Una estancia en Madrid que le permitió, junto a su prima, (Licenciada en Bellas Artes), visitar Museos, Salas de Exposiciones y rincones interesantes de la capital de España.

   Durante su estancia en Madrid, su prima le preguntó sobre su vida sentimental y ella le contestó que llevaba un tiempo saliendo con un apuesto joven y que, si a su regreso a  Gran Canaria estaba en el Aeropuerto, esperándola, ese sería su hombre. Efectivamente, a su regreso allí estaba esperándola, D. Miguel Pérez Molina con el que se casó el 11 de marzo de 1.950. La lectura, artículos de prensa, revistas y todo lo relacionado con la cultura, ha sido su ilusión de cada día  como fue la de ampliar su cultura y por eso, a los treinta años,  decidió iniciar los estudios de Filosofía y Letras a través de la Universidad a Distancia, con el inconveniente que para los exámenes, se tenía que trasladar hasta Tenerife. Así lo hizo, aprobando varias asignaturas del Primer Curso, pero viendo los gastos que para la familia ocasionarían sus estudios, aparte de los de sus hija/os, renunció a ello y prefirió dedicar todo el tiempo que fuese necesario para dedicárselo a ella/os, viendo recompensada su decisión, al cabo de los años,  con el éxito final.

     Le pregunté a Doña María por curiosidades de su juventud, la manera de divertirse etc. y me comentó que le encantaba pasear con sus amigas por el parque de San Juan los días en los que había “tocatas” (paseos con música),  y también ir al cine. Muchas de las veces iba con su madre, pues, ambas, eran muy aficionadas al séptimo arte, aunque se tenía muy en cuenta, la calificación de la película. Según la censura de la época, las películas estaban clasificadas por colores: blanco, azul, rojo y negro. Las clasificadas con el color blanco eran para todos los públicos y las del color negro, mejor era no ir a verlas, pues “eran puro demonio”, por ejemplo: GILDA. ¡Qué cosas! Sin embargo, el baile no era su fuerte y no lo frecuentaba.
 

     Doña María ha dedicado mucho de su tiempo libre a la lectura, últimamente  no tanto, debido a problemas en la vista, le gusta guardar y recortar artículos de prensa y de revistas que sean interesantes, así como tener,  de manera muy ordenada, cartas, fotografías, documentos y gran cantidad de libros en cada un de los estantes de sus muchas habitaciones. Me enseñó por ejemplo, un documento con fecha del 16 de agosto de 1.935, en el que su madre autorizaba la construcción de una plazoleta, en terreno de su propiedad. Dicho terreno, ubicado frente al edificio de la Heredad de Aguas,  estaba ocupado por unos lavaderos y disponía también de espacio para el amarre de bestias empleadas en trabajos de las fincas cercanas. Su madre fue muy apreciada en nuestra ciudad, ocupó durante un tiempo, la administración de los alimentos de Auxilio Social en el edificio conocido como “la gota leche” y estuvo muy relacionada con la Parroquia, sobre todo, en el cuidado y visita a los enfermos.
 

  En una de sus habitaciones tiene varios trabajos de su tío, bodegones en relieve y una preciosa talla, denominada “el violinista” así como un retrato suyo que le hizo su prima Manón y que le envió en el 2008, desde la  Orotava, lugar donde reside en la actualidad. También me llamó poderosamente la atención, la cantidad de fotografías que tiene por toda su casa, colocadas en  paredes y mesas. Es que me encantan las fotos – me dijo – y le tengo dicho a mis hija/os, que el mejor regalo que me pueden hacer es, un Álbum, pues me ilusiona más, en la actualidad, que trajes, algún bolso o cualquier otra prenda… pues, pongo fotos de ellos, de mis nietos, de mis antepasados, en fin de todos mis recuerdos que me entretienen mucho.

            Desde arucasdigital Doña María, no le vamos a regalar un álbum, pero sí nos llena de satisfacción, el que usted ocupe una de las páginas  de nuestro particular    Álbum de  Semblanzas.  Gracias por su amabilidad y colaboración.

 

 

«D. JUAN PEDRO GONZÁLEZ GARCÍA»©
(PELUQUERO)

 
 

            “Para ejercer como buen peluquero se requiere técnica, oficio y gusto.  Durante  mi vida profesional, he procurado poseer esas tres cualidades a base de trabajo, constancia y un continuo proceso de reciclaje”.

      Juan Pedro nace en la Montañeta (Arucas), el 20 de enero de 1.937, cuna de labrantes y de vendedores de pescado. Su madre fue asistida en el parto por Aurorita, la cuál atendía estos casos en la zona de La Goleta y la Montañeta, principalmente. Su infancia transcurrió feliz, pues no fue consciente de los años malos que le tocó vivir,  por culpa de una contienda que terminó cuando contaba dos años de edad. Esos felices años, transcurrieron con  juegos en la calle y, la ausencia de vehículos, facilitaba la práctica de los clásicos entretenimientos: pelota,  piola, escondite y  peleas entre “indios” y “vaqueros”, libradas en terrenos cercanos a la presa de La Marquesa. Al caer la tarde, se reunían a la entrada del barrio para escuchar historias y cuentos, la mayoría de ellos,  narrados por Juan Pedro a petición de sus compañeros de juegos. Asistió, aunque por un corto período de tiempo, a la escuela del Cerrillo, teniendo a D. Samuel como maestro, iba descalzo, ya que el calzado era reservado para los domingos ir a misa, y con un pantalón, teñido de azul,  que su madre le había hecho de un saco de harina.

    De la escuela del Cerrillo pasó por las clases de la Sexta y la Quinta en el Colegio La Salle, recordando con mucho cariño al Hermano Guillermo al que consideraba un profesor con mucha cultura. Aparte de su deber de asistir a clase, tenía otros  relacionados con su hogar, como era  traer agua desde la acequia con sus ganchos, agua  que utilizaban para el aseo. Para beberla, la traía de la “pollina”,   agua muy buena y fresca que, según  comentarios de la época, gozaba de muchas propiedades. En ocasiones, tenía que trasladarse desde la Montañeta hasta el casco de Arucas para llevar a cabo alguna compra, como cuando acudió hasta el edificio de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, para adquirir castañas a una peseta el Kilo  después de haber permanecido en cola, más de una hora.  También tuvo como obligación, atender las gallinas y las cabras.
 

    Tanto a su abuela paterna, como a su padre, les gustaba mucho leer y  recuerda que aún no había cumplido los nueve años, cuando su abuela le regaló el libro “Las mil y una noches” (que aún conserva),  y los Cuentos de Calleja. A partir de esa edad, la lectura se fue convirtiendo en una de sus principales preferencias. Al finalizar sus estudios en La Salle, su padre, como la mayoría de los padres que no podían facilitarles  más estudios a sus hijos, se conformaban con que dominasen las llamadas cuatro reglas y la escritura, para buscar  oficio.

   Para su primer trabajo, su padre le había hablado de iniciarse en el oficio de carpintero, pero Juan Pedro dejó claro que no le gustaba en absoluto. Entonces le puso en contacto con uno de sus tíos (barbero) para que fuese conociendo la profesión. Junto a uno de sus primos, empezó con tareas propias de una barbería, como el dar jabón en la cara a los clientes para que fuesen afeitados. A medida que pasaban los días, notaba que las diferentes tareas realizadas a los clientes en la barbería, le gustaban y decidió aprender el oficio. Comenzó cuando aún tenía pantalón corto, en la barbería de D. Pedro Pérez, en Arucas, (Conocido como Periquito el de la Caja), luego en la  barbería de “Meme y Eloy”, cercana a la iglesia y en la de los Hermanos Zerpa (Ramón y Paco), junto al Mercado Municipal. Todos ellos, fueron sus maestros, hasta que dominando ya el oficio, no se conformaba con el trabajo tradicional que empleaban la mayoría de los barberos, y sintió la necesidad de perfeccionarse aún más, siendo pionero en nuestra ciudad, del llamado corte de pelo a navaja, y del que fueron reacios, al menos en sus comienzos, la mayoría de los dueños de las barberías en nuestra ciudad. Después de trabajar unos doce años con los Hermanos Zerpa, compró un local en las Palmas, concretamente en la calle Secretario Artiles (hoy peatonal), cerca del Parque de Santa Catalina. Coincidió su decisión de adquirir su local,  con el comienzo de la llegada de turistas a Gran Canaria y su negoció empezó a marchar de manera muy positiva. Para estar aún mejor preparado y ofrecer a su una nueva clientela, un esmerado servicio de peluquería, tomó la decisión de asistir al  Campeonato Nacional de Peluquería celebrado en Alicante. En el año 1.974, acude al Campeonato de Europa  en París y a los Campeonatos del Mundo celebrados posteriormente, en Viena y  Nueva York, respectivamente. Asistió como miembro del Jurado (en dos ocasiones) a Campeonatos celebrados en Las Palmas. Con  lo aprendido, se atrevió con  tintes, pelucas, y con todos los cortes de pelo que le pidiesen sus clientes.
 

    Me comentaba con respecto a la lectura, que al principio se refugiaba en la Biblioteca de la Sociedad Atlántida para leer a sus autores favoritos y a  medida que sus posibilidades económicas, ya se lo permitían, acudía a las librerías para hacerse con las  obras de Pérez Galdós, Concha Espina, Blasco Ibáñez, entre otros, dedicando gran parte de su  tiempo libre a la lectura. Uno de sus clientes que ejerce como abogado, viendo las inquietudes de Juan Pedro, por ampliar sus conocimientos culturales, le aconsejó que se matriculase en la Universidad de Las Palmas, para hacer los cursos (tres), de Peritia et Doctrina. Al principio quedó algo sorprendido por el consejo de su cliente, pensaba que, a sus años, no sería capaz de conseguir lo que, las circunstancias de su vida le habían negado en sus mejores años, su paso por la Universidad. Era una propuesta hermosa, y alentado por los buenos consejos de su cliente y recordando las palabras que oyó pronunciar a D. Juan Manuel Díaz Rodríguez, nombrado, junto a Alfredo Kraus,  primeros Doctores Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas, el 10 de abril de 1.992 y en las que, entre otras cosas  dijo:” El mayor bien que tiene el ser humano es la cultura”  le bastaron para decidirse. El pasado mes de mayo, Juan Pedro asistía, junto a sus compañeros de clase, al Paraninfo de la Universidad de Las Palmas para recoger el título que le acredita  haber finalizado lo estudios de Peritia y Doctrina. Fue designado .por sus compañeros, para dirigir, en nombre de todos ellos y en el suyo propio, las palabras de rigor en este tipo de ceremonias, siendo muy aplaudida su intervención por todos los allí presentes: Profesores, alumnos, amigos y familiares. Motivado por lo conseguido, piensa realizar el próximo año, los dos cursos sobre “Estudios Canarios”.
 

   Contemplando las fotos del acto en el Paraninfo de la Universidad, mostraba su satisfacción personal por haber ganado “un pulso” a la vida. Un pulso que comenzó desde que su abuela le regalara su primer libro de lectura y que supo continuar leyendo a grandes autores y haciendo de sus días, una intensa vida Social y Cultural.  Aparte de la lectura, es aficionado a la música y  socio de la Asociación de Amigos Canarios de la Ópera (ACO). Le gusta la poesía, visitar Museos, asistir a conferencias, exposiciones  y participar de la tertulia que junto a su local de peluquería y cómodamente sentados, (recuerden que la calle, es peatonal), llevan a cabo amigos y clientes.

   Sin embargo, la alegría del óptimo resultado de su trabajo en la Universidad, no lo pudo compartir con sus seres queridos (esposa e hijo), ya fallecidos, pero su recuerdo constante, le  dio el suficiente coraje para, a sus setenta años, se atreviese a iniciar  estudios universitarios. Su hijo, José Cornelio, contaba tan sólo diecinueve años cuando, en un desgraciado accidente en Granada (ciudad donde estudiaba), perdió la vida, pero dejó a su afligido padre, un legado maravilloso: Cinco  premios literarios y tres libros publicados: Implosiones, Otoño de Poemas y Asunción de Arucas, aparte de gran cantidad de poemas, relatos y otros trabajos que Juan Pedro ha ido ordenando y clasificando. Basado en su último libro, “Asunción de Arucas”, el músico Paco Brito (ya fallecido) presentó, en su día, un proyecto de 14 piezas musicales (Ballet) al Excmo. Ayuntamiento de Arucas sin que, hasta el momento, haya  tenido trascendencia.  

      Emocionado por lo relatado, y con la alegría de haber influido en su hijo, (sin obligarle a ello) su amor por la lectura,  la música,  la poesía, la historia, terminábamos nuestra conversación, mientras me enseñaba una serie de fotografías de su hijo durante su permanencia en Granada. Al mismo tiempo, me  pedía disculpas porque, tratándose de su  Semblanza,   me había hablado mucho de su hijo. Nada de disculpas-le dije- es lo  más hermoso de tu relato y seguro que él, junto a su madre (tu esposa) ha escrito el más hermoso de los poemas para felicitarte por lo que has conseguido. Gracias Juan Pedro por tu colaboración y perdona, porque no lo recuerdo, cuando me dijiste, que tú, me  hiciste mi primer  corte de pelo a navaja  hace ya, pues, más de cuarenta años…
 

 

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