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REPORTAJE GRÁFICO

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Texto de José Antonio Giráldez
leído en la introducción del acto

 

40 ANIVERSARIO AYUNTAMIENTOS DEMOCRÁTICOS
Autor: JOSÉ ANTONIO GIRÁLDEZ RODRÍGUEZ

  
La historia de los pueblos, estimados amigos y amigas, habrá de contemplarse como la suma de valores y acciones, incrustadas en el ensamble generacional de sus gentes, en el social tejido de los proyectos, logros y frustraciones que, a su vez, se alojan inexorablemente en la memoria de las épocas vividas.

 Más allá del encuadre geográfico, que a cada municipio define, están el carácter, criterio, personalidad e idiosincrasia que, destilados en el alambique de las circunstancias, han venido sembrando, cultivando y cosechando sus pobladores: hombres y mujeres, mujeres y hombres, que han entregado a la  heráldica de sus lugares natales y de empadronamiento los blasones de sus cotidianos afanes, de sus cuitas personales abrazadas con ilusión y esperanza en ocasiones, o perdidas- en cambio- en los sueños sin destino de los imponderables lacerantes.
 

Y en el amplio escenario de la ciudadanía, universal teatro de la vida, las interpretaciones se suceden sin solución de continuidad, los roles se reparten por desigual, mutis y apariciones alimentan el cuerpo de la obra interpretada, con sus cuadros encadenados de introducción, desarrollo y desenlace, formando las partes de un todo, pensado para disfrute de protagonistas y espectadores

A veces, el aplauso y la crítica animan al empeño, alientan los propósitos, convoca a la superación y diseñan horizontes de mejora… son los dulces momentos del elenco municipal en temporada alta…pero los días se solapan y los biorritmos, con más frecuencia de lo que fuera de desear, se alteran y los nubarrones políticos aparecen en lontananza: asoman entonces los desencantos, emergen las ingratitudes, se deslizan las traiciones, chocan las vanidades, se mueven los sillones y los compromisos se difuminan…es entonces el momento del consuelo familiar, las amistosas y cariñosas palabras convertidas en paño de lágrimas...¡Es, y ustedes bien lo saben, el triste momento de tener que paladear el sabor de lo efímero!

  Sirvan pues, estas inconexas pinceladas literarias, para proclamar, aplaudir y reconocer la valentía de quienes, haciendo del compromiso de servicio a la comunidad su lema, son capaces de entregar, o han entregado, con honestidad y humildad, lo mejor de sí mismo en favor de los administrados: hombres y mujeres, mujeres y hombres, nobles conciudadanos, que cada cuatro años depositan  su confianza sin reserva en ediles y concejalas de sus municipios. ¡NO LES DEFRAUDEMOS!