El Ayuntamiento de la Villa de Moya aprueba los Honores y Distinciones del municipio

 

·         La periodista Bárbara Hernández y la locutora de radio Dulce María Facundo serán reconocidas como hijas predilectas; como hijos adoptivos, Cándido Rivero, Manuel Rodríguez y, a título póstumo, el pintor Felo Monzón; mientras que el CD Azuatil, el CD Balonmano Moya Tilover y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, recibirán la Medalla de Oro de la Villa de Moya

 

·         El Consistorio norteño entregará sus reconocimientos el próximo 1 de junio, en un acto homenaje enmarcado en las fiestas de San Antonio de Padua

 

El Ayuntamiento de la Villa de Moya aprobó en sesión plenaria por unanimidad y según el Reglamento Especial de la corporación local, la concesión de los Honores y Distinciones del municipio, que entregará el próximo sábado 1 de junio en un acto de homenaje enmarcado en las fiestas en honor a San Antonio de Padua. Así, recibirán el nombramiento de Hija Predilecta, la periodista Bárbara Hernández y la locutora radiofónica Dulce María Facundo; serán reconocidos como Hijo Adoptivo, Cándido Rivero, Manuel Domínguez y, a título póstumo, al pintor Rafael Monzón Grau-Bassas, Felo Monzón; mientras que se otorgará la Medalla de Oro del municipio al Club Deportivo Azuatil, al Club Deportivo Balonmano Moya Tilover y a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

   El Consistorio moyense considera meritorio distinguir a la periodista Bárbara Hernández como Hija Predilecta de la Villa de Moya, por su trayectoria profesional que la ha convertido en una de las firmas destacadas de la prensa escrita regional, así como por la defensa que realiza de la mujer rural y la estima que profesa a su municipio, con el que mantiene una estrecha vinculación. Asimismo, se distingue con este título a Dulce María Facundo, una de las voces más influyentes del panorama radiofónico de Canarias desde hace varias décadas, por su compromiso con la difusión de la idiosincrasia moyense, además de la promoción del conocimiento y de las expresiones científicas, humanísticas y artísticas de las Islas a través de las ondas.

   De Cándido Rivero el Ayuntamiento norteño ha valorado para su reconocimiento como Hijo Adoptivo, su trayectoria tanto personal, en la que destacan sus valores humanos, como profesional, en la organización, servicios y acciones meritorias en las diferentes funciones que ha desempeñado para los ciudadanos. Por otra parte, de Manuel Rodríguez destacan la labor educativa y de promoción de la cultura y de las tradiciones que ha desarrollado como maestro en el municipio norteño, donde se afincó hace décadas. Asimismo, el Ayuntamiento valora que Rodríguez ha sido un gran facilitador del aprendizaje de varias generaciones de niños moyenses, con una enorme vocación de servicio y convirtiéndose en un referente para los alumnos. Del pintor Felo Monzón, el Consistorio norteño reconoce a título póstumo su trayectoria artística y como profesor de la Escuela Luján Pérez, capacidad que le otorgó una importante fama a nivel insular y nacional. Monzón mantuvo una vinculación cercana con la Villa de Moya, donde residió varios años de su vida, ganándose la estima de los vecinos, y en los que llegó a ser considerado como un moyense más.

  En cuanto a las Medallas de Oro de la Villa de Moya, el Ayuntamiento considera meritorio para distinguir al Club Deportivo Azuatil, la labor que viene desempeñando este colectivo desde hace años para la promoción del deporte en el municipio, particularmente en el sector automovilístico, en el que han cosechado un destacado palmarés y han promovido la integración de personas con discapacidad. Por otro lado, del Club Deportivo Balonmano Moya Tilover, se reconoce los servicios que presta en el fomento, desarrollo y difusión del deporte base en la Villa, compaginando la enseñanza de hábitos de vida saludables, el compañerismo, la disciplina y la igualdad de género, con un importante palmarés en el que siguen incluyendo títulos y logros. Por último, se distingue en esta misma modalidad a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, por su trigésimo aniversario y por la gran labor educativa y de promoción de la cultura e igualdad social, así como por ejercer de pieza fundamental para el desarrollo de la sociedad canaria.