DESDE MI SOLANA
Por RAFAEL ÁLVAREZ ÁLVAREZ

 

 

«EL DIECIOCHO DE JULIO »©

 
 

     No se trata de una fecha más como cualquiera del resto del año. He puesto el título con letra para indicar que me quiero referir a otra cuestión que la  de una mera fecha del calendario.
 

     A nadie se le oculta que fue el día en que se inició el alzamiento nacional, comienzo de la guerra civil, insurrección o sublevación según cada uno lo vea, pues yo no me voy a referir en este artículo de hoy a darle carácter político a esa fecha, que por supuesto no estoy preparado para darle el enfoque que merece tal fecha por prudencia a poder errar en mis opiniones. 
    

     El caso es que una vez terminada la guerra civil surgieron una serie de nombres de instituciones unidos o que llevaban esa fecha mencionada en el título: obra social, seguro de enfermedad, paga extra, colegios,  e incluso calles o plazas etc..     
 

     En el seguro que llevaba su nombre estaban incluidos todos los funcionarios públicos que disponían de un cuadro con los mejores profesionales de la medicina que incluían la asistencia en hospitales, independiente del Seguro de Enfermedad existente por aquel entonces.
 

     Aparte de este servicio a los funcionarios, a la paga extra del verano se le llamó durante mucho tiempo “El 18 de Julio” y así solíamos oír a la gente decir a los amigos:
 

 “ ¡Ya cobré la paga del 18 de Julio!” y a otros anunciar o prometer ante la compra de cualquier producto decirle al comerciante:
 

 “ Juanito- nombre del  dueño del comercio- quiero hacer una buena compra pero ahora no le puedo pagar. Cuando cobre el 18 de Julio  le saldaré la deuda.... le decía Antoñito el de Petronila, futuro cliente...  
 

-Lleve lo que quiera Antoñito, que yo sé que usted es un hombre de confianza y paga siempre con honradez...-le contestaba el comerciante-
 

     Otra faceta de este fecha era la de hacer casas sociales y repartirlas entre las familias necesitadas y darle a todo el grupo de casas el nombre del “18 de Julio”. Dentro de la labor social también destacaba el conceder becas a aquellos alumnos aventajados y de familias pobres o numerosas...
 

     Para esa fecha mencionada y tan señalada según desde el punto de vista donde se le vea estaba reservado y con carácter obligatorio por parte de todos los ayuntamientos de inaugurar alguna obra el mismo día. Lo que pasa es que quien hizo la ley hizo la trampa y muchos ayuntamientos inauguraban una obra, calle, plaza, edificio, colegio, monumento, etc. más de una vez o la iban inaugurando por tramos para así tener para más años cosas que poder inaugurar y salir del paso de la obligación  de llevar a cabo tal menester.
 

     Pero lo que más recordaba la gente era que ese día se consideraba fiesta para todos los efectos y como precisamente por esas fechas se cobraba la paga del 18 de Julio y se tenía asueto lo consideraban como un regalo total que el régimen hacía a las familias para que pudieran disfrutar de ese día, pues se consideraba que era una concesión gratuita del Estado hacia el buen comportamiento de las familias y que era una especie de caridad concedida por el mismo y no que con ello se hacía justicia social hacia el hombre trabajador que se lo tenía ganado por sus derechos.
 

     Fuese de  una forma o de la otra, las familias tomaban esa fecha como el punto de arranque de los baños en el mar. Con el inicio del mes de junio y la llegada oficial del verano ya la gente empezaba a visitar la costa con el ánimo de pasar esos días de calor de la mejor forma posible refrescándose a la orilla del mar.
 

     A finales de los 40 ya la gente empezó a bajar a Bañaderos para disfrutar de los baños. Para ello usaba los coches, taxis o piratas, todos del pueblo de la costa, que se dedicaban a llevar a los pasajeros con cobro individual, entre dos y cuatro pesetas por viaje. Los ocho o diez coches que hacían este servicio paraban debajo del Parque de las Lajas, justo a la derecha de la carretera general que une el centro de la ciudad con Bañaderos.
 

       Pero como decíamos anteriormente la mayoría de la gente, sobre todo las familias, tomaban como punto de partida de los baños en la costa la fecha que venimos señalando.
 

 - Isabel, toma veinticinco pesetas de la paga del dieciocho de Julio para que organices ese día para toda la familia. Con el dinero te dará para alquilar el taxi-pirata y para que compres la comida necesaria para pasar el día en la costa y que los niños disfruten un día en la orilla del mar- le decía Miguelito a su señora-
 

     Isabel- persona muy acostumbrada a estirar bien el dinero- se fue a la tienda a comprar papas, huevos, pescado salado y plátanos para el día señalado tener la comida a punto para toda la familia, pues pasarían la jornada completa en el playa, mejor en el sitio conocido por los “Charcones”.
 

     Cuando la madre comunicó la noticia del viaje a sus hijos éstos saltaban de alegría pensando en los baños que se iban a dar y lo bien que lo pasaría en unión de toda la familia y la ilusión que les hacía subir en coche.
 

     Total que esta secuencia se daba en muchas familias del municipio con lo cual era tanta las que acudían al mismo lugar que no cabía la gente y que se pudiera decir que habían un llenazo hasta la bandera. Una vez en el lugar cada familia intentaba buscar un rincón para preparar una especie de caseta con una sábana o colcha y varias cañas cogidas en el cercano barranco y algún pedazo de cartón, todo ello para poder guardarse de las inclemencias del sol.
 

     Otra cosa era encontrar quién prestara a las chicas un bañador, discretos como fue costumbre recatada durante muchos años y un pantalón viejo cortado por las rodillas para los niños. Así era por aquellos tiempos las necesidades y había que adaptarse a las circunstancias. Pero todos los problemas eran salvados por la ilusión que tenía la familia de disfrutar un día en la playa.
 

     Y a la semana siguiente ya la gente había cogido las ganas de playa y de nuevo se llenaba para la fecha tan señalada del día de Santiago...

 

 

 

«16 DE JULIO, FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DEL CARMEN»©

 
 

     A nadie se le esconde que esta festividad está repartida a todo lo largo, no sólo en la geografía canaria, sino también en la peninsular, por supuesto. Todos sabemos la gran devoción que le tienen a la Virgen del Carmen los pescadores pues no en vano es su patrona.
 

     En nuestro municipio se celebra tal festividad en el populoso barrio de Santidad y en el más alejado del centro del municipio pero muy cerca de la capital. Nos referimos en este caso al Barrio de Tinocas. Dado que en estos barrios ha sido tradicional la celebración de la fiesta en honor de la Virgen del Carmen no me voy a referir en este artículo a comentar  las mismas, sino que lo voy a dedicar el presente, por inédita, a la fiesta que durante más de veinte años se estuvo celebrando en el casco de la ciudad, concretamente en la parroquia de San Juan Bautista.
 

     A principios de los años sesenta del siglo pasado llegó como nuevo párroco de la  iglesia de San Juan Bautista, el sacerdote Don Lorenzo Aguiar, procedente de Arrecife de Lanzarote.
 

     Una vez posesionado de su cargo empieza a organizar a los fieles en las diferentes secciones que pueden funcionar en la buena marcha de la parroquia. Entre esas secciones destacó una: la de los jóvenes, varones, que empezaron a tener una serie de actividades que giraban todas en torno a la vida parroquial.
 

      Fruto de esa intensa actividad surgió la idea de celebrar la festividad de la Virgen del Carmen en la parroquia. La idea caló bastante en los jóvenes que de mutuo acuerdo con el párroco pusieron en marcha la organización de unos festejos religiosos y cívicos, sencillos en un principio, pero que fueron aumentando a lo largo de más de veinte años que se estuvo celebrando.
 

     Tengo en mi poder nueve de los programas editados con motivo de la celebración de la festividad. El más antiguo es del año 1968 y el último del año 1986. Tomando como referencia las fechas de dichos programas, que ignoro si los mismos corresponden a la primera fiesta y a la última que se realizó, sacamos la conclusión que al menos se celebró la fiesta durante diecinueve años. Aunque he hablado con varios de los jóvenes, que en aquellos años organizaron dichos festejos no me han podido aclarar cuando fue el primer año y cuando se finalizó con dichas celebraciones.
 

     En el programa del año 1975 destacamos, dentro de los actos de carácter religioso, el Solemne Quinario que se celebró desde el 16 al 20 de Julio con misas diarias participadas y homilías, dedicada cada día a varios de los pequeños barrios o pagos dependientes de la parroquia y el último día a la intención de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen.
 

     La fiesta principal de ese año se celebró el día 20, con misas rezadas a las 7,30, 9,30 y 11,30 de la mañana y a las 7 de la tarde Misa Participada con homilía, teniendo lugar a continuación, 7,30, la apoteósica( así lo dice el programa) Procesión con la imagen de Nuestra Señora del Carmen, que recorrerá las calles de costumbre con asistencia del Clero, Autoridades locales, Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora del Carmen y varias Bandas de Música. Se quemarán varias y valiosas piezas de fuegos en su honor.
 

   El programa continúa diciendo: “ En la Plaza de San Sebastián, el Excmo. Ayuntamiento rendirá homenaje a la celestial Señora con una extraordinaria exhibición de Fuegos de Artificio”.
 

     Al regreso de la Procesión al Templo Parroquial se quemarán varias cascadas y un volcán de voladores. Terminado el acto con una breve alocución a la fieles en el interior del Templo y el canto de la salve en honor de la Santísima Virgen.
 

     Con ligeras variantes esta era la parte más importante de los actos religiosos a lo largo de los programas que he podido consultar.
 

     En cuanto a los actos cívicos podemos destacar, entresacados de los programas que dispongo: fútbol veterano, fiesta infantil en la Plaza de San Juan con juegos varios, concierto de música Sacra por la Coral Polifónica infantil del colegio Nacional La Goleta, Pregón de las fiestas emitido por Radio Atlántico a cargo del Venerable D. José Vélez Cabrera, hijo de esta ciudad, Gran Gala Artística en el cine Rosales, en la Plaza de San Juan partido de Hokey sobre patines, gran tirada al Plato, torneo de petanca, partido nocturno de Balónmano en las instalaciones Municipales del Hogar Juvenil de Arucas entre los equipos de primera regional Condal-Arucas y Círculo de Labradores de Montaña de Cardones, proyección de la película  de Pelé, para los aficionados al deporte Rey, en el Salón de Actos de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
 

     Como cualquier otra fiesta también se hacía la correspondiente Jira y que en este caso se decidió hacerla en el Barrio de La Montañeta por ser el sitio donde más hombres se dedicaban a la venta de pescado y que en cierta medida estaban relacionados con su patrona la Virgen del Carmen, aunque también se llegó a llevar a la calle Juan de dios Martin, prolongación.
 

    Con el paso del tiempo no se sabe por qué razón la fiesta empezó a decaer hasta que desapareció definitivamente, al menos desde el punto de vista de actos cívicos. No sabemos si fue porque estaba muy cercana a las fiestas de San Juan, de San Pedro en Bañaderos y de la Virgen del Carmen en Santidad lo que hizo que finalmente se limitara a los actos religiosos dentro de la iglesia.

 

 

 

«BALLET-DANZA, RECITALES POÉTICOS Y TEATRO»©

 
 

      Al igual que decíamos del deporte, que las distintas programaciones a lo largo de los últimos 70 años de fiestas fueron trayendo para ofrecer a la ciudadanía las variadas modalidades  que se practicaban en la capital pero que en nuestro municipio eran totalmente desconocidas para luego a raíz de su actuación durante las fiestas ir implantándose poco a poco, lo mismo ocurrió con el Ballet, Danza, Recitales Poéticos y Teatro.
 

          El Ballet o Danza.

     Inicia sus representaciones por primera vez en el año 1976 con un ciclo de coreografía de la adaptación musical de Teddy Bautista sobre la obra  de las cuatro estaciones de A. Vivaldi, por el Ballet Contemporáneo de Gelu Barbu, en la Plaza  de San Juan.
 

     Más adelante viene el grupo Tabaiba, año 1978, y en el año 1981 ya se atreve un grupo nacido en nuestra ciudad para actuar en el cine Rosales y tres años más tarde, el mismo grupo pero ahora bajo el nombre de Ballert de Arucas de Elisabeth Mateo, en el cine Rosales.
 

     Creado el Ballet Juvenil de la Escuela de Danza Municipal, ofrecen su primer recital en la Plaza de San Juan en el año 1988, acto que repiten el mismo Ballet al año siguiente en el mismo lugar. Dado el auge que iba tomando el Ballet en nuestro municipio se instala la Escuela en el antiguo Teatro Cine y lo toma como local de sus ensayos y realiza y sus actuaciones en ese lugar, aunque también se actúa en el Cine Díaz por su mayor capacidad.
 

     En el año 1994 podemos destacar la actuación de los alumnos de la Escuela de Danza de la Caja de Canarias con Ballet Clásico, pero en el cine Rosales y el festival final de curso de la Escuela Municipal de Danza. En la misma Sala tiene lugar en el año 1995 la actuación de la compañía de Sandra Saavedra. Repite nuestra Escuela Municipal de Danza en el mismo cine con el festival de fin de curso, pasando la misma actuación de fin de curso  al Centro Municipal de Deportes pero acompañados por los Grupos de Teatro  Música.
 

     Recitales Poéticos.

Durante casi toda la década de los años 50 del siglo pasado se programaban unas veladas artísticas musicales, de las que hablé en su día, en las que casi siempre se incluía una rapsoda que se dedicaba a declamar distintas poesías de autores españoles.
 

     También con motivo de la celebración de los “ I Juegos Florales “, en el año 1962, a las diez de la noche, se recitan poemas en la Plaza de San Juan, siendo mantenedor de los mismos el hombre ilustre de letras Don Luis Benítez Inglot, actuando además la Orquesta Filarmónica de Las Palmas. En el mismo escenario tienen lugar en el año 1971 los “II Juegos Florales “, actuando en este caso de mantenedor el profesor D. Alfonso de Armas Ayala y repitiendo la Orquesta Filarmónica de Las Palmas, además de la Coral Polifónica de la Caja Insular de Gan Canaria, todo ello como decimos en la Plaza de San Juan.
 

     Pero lo que es Recitales Poéticos empiezan a celebrarse en el año 1968 en el que se celebra una velada del conjunto poético Utiaca que escenificaron poemas den Blas Otero, a cargo de distintos poetas canarios, teniendo  lugar también en el mismo año un Recital Poético del escritor nacido en Arucas Cipriano Acosta.
 

     Radio Ecca tenía un programa semanal dedicado a la poseía llamado La Voz de los Poetas Canarios, lanzando un disco LP con una selección de lo más importante de los poemas leídos por sus ondas, presentando un disco con un recital en nuestra ciudad  llamado igual que el programa.
 

     En el año 1996, hay un recital del rapsoda Zumaquero y otro recital de poesías titulado “Poeta, rescata poeta”, con Marcos Hormiga y jóvenes del Instituto Domingo Rivero. Por último, en 1998 y siguiente año, se producen nuevos recitales bajo el título de “ Tardes de Cuentos”, en el Biblioteca Municipal, dentro de la Casa de la Cultura.

    

         Teatro.-

   La representación de obras teatrales ha tenido en el municipio de Arucas cierta relevancia. Ya en 1949, se celebran dos actuaciones en el Teatro Cine Viejo, una a cargo de un grupo de Arucas, el Cuadro de “Arte y Juventud”, y, otra, en la que se representa la obra de Carlos Arniches titulada Ya conozco a Paquita.
 

     En la década de los cincuenta del siglo XX, se dan varias funciones, pero será en la del sesenta cuando más se programen, con seis actuaciones en 1992 y siete al año siguiente. En 1974 se dan dos funciones, para luego pasar a una en 1975, dos al año siguiente, tres en 1977, dos en el 78 y a partir de ahí una cada año  hasta 1981. En 1982 se ofrecen de nuevo siete funciones, una en 1983 y otra en 1984, tres funciones en 1990, dos en 1992 y una en los dos años posteriores. En 1998, hay dos funciones y en el siguiente año, otras dos.
 

     Los escenarios escogidos para presentar estas obras teatrales han sido: El Teatro Cine Viejo, Cine Rosales, Centro Municipal de Cultura (Cine Díaz), la Casa de la Cultura, Jardines Municipales, Centro Municipal de Deportes, y, sobre todo, La Plaza de San Juan, donde se han programado alrededor de veinte representaciones.
 

     En estas actuaciones se han puesto en escena, entre otras, obras de los siguientes autores: Bertold Brecht, Ionescu, Williams Shakespeare, Benito Pérez Galdós, Pedro Muñoz Seca, Chejov, Marco Zapata, Jean Grander, Eduardo Marquina, Alfonso Paso, Jacinto Bernavente, Carlos Llopis, Alejandro Casona,  Ramó de la Cruz, Cirilo Leal, Enrique Jardiel Poncela, Federico García Lorca, etc...

     Estas obras han sido representadas por grupos de Teatro y Compañías como: Teatro Insular de Cámara, Teatro Popular Español, Compañía Titular de Teatro del Pérez Galdós, Moratín, Dizzi, Crazya del Instituto Domingo Rivero, Profetas del Mueble Bar, Grupo de Teatro Tereque, etc...
 

     Entre las obras más importantes destacaríamos: Walquiria, Los cuatro Robinsones, El Abuelo, Quién me compra un lío, Anacleto se divorcia, Justicia y lealtad, Cosas de papá y mamá, La Marquesa de Matute, La Malquerida, La cigüeña dijo sí, Marianela, Juicio contra un sinvergüenza, La tercera palabra, Accidente en la Universidad, El Convidado, La casa de Bernarda Alba, Cuatro corazones con freno y marcha atrás y Hamlet, príncipe de Dinamarca.              

 

 

 

«GRAN PARTIDO DE FÚTBOL "COPA DE LA CIUDAD"»©

 
 

     A partir del año 1939 siempre se reservaba la tarde del día 24 de Junio, 4,30, para ofrecer a los ciudadanos un partido de fútbol en disputa de una copa que tomó distintos nombres a lo largo de las últimas seis décadas del siglo pasado. Últimamente ha perdido la importancia que tuvo durante bastante tiempo.
 

     Ha sido tradicional que el día principal de la fiesta se distinguiera por los siguientes actos: diana floreada, feria de ganado, función religiosa, procesión, partido de fútbol, paseo y música y baile en las sociedades Círculo Agrícola Comercial (Casino) y Sociedad de Trabajadores (Sociedad Atlántida).
 

     En los últimos tiempos esa tradición se rompió: ya no se volvió a repetir la diana floreada de la madrugada, la feria se trasladó a otro día diferente al día 24, el Casino desapareció y la Sociedad Atlántida lucha para poder sobrevivir a las grandes dificultades que se ha encontrado en su camino por el cambio de costumbres en la gente joven.
 

     En el presente comentario quiero reflejar cómo eran los partidos de la tarde de San Juan en disputa de la Copa de la Ciudad. Para que los lectores tengan una idea clara de la situación deben tener en cuenta que hasta que apareció la televisión en Canarias, a principios de los sesenta del siglo pasado, la gente se echaba a la calle para poder pasar el tiempo distraído haciendo vida comunitaria, por lo cual aprovechaba cualquier acto que se le ofreciera para poder disfrutar de él.  
  

     Si a esta forma de disfrutar del ocio barato añadimos la grandes dificultades económicas que se atravesaron  en las décadas de los 40, 50 y 60, entenderán mucho mejor el porqué el ciudadano de toda condición asistía en masa a cualquier acto que la comisión de fiestas les ofreciera en la programación.
 

     El caso es que durante mucho tiempo el día de San Juan por la tarde había un partido de fútbol entre nuestro equipo representativo y otro, casi siempre de la capital, elegido entre los mejores de la primera categoría regional  de entonces, en disputa de una hermosa copa donada por la Excma. Corporación.
 

     La gente aficionada o no, esperaba con gran entusiasmo la llegada del momento de asistir a esa jornada deportiva que llenaba parte de la tarde del día de fiesta. Toda esa expectación duró mientras  tuvo lugar en el antiguo Campo España, en el nuevo Estadio Cardona o en el Estadio La Salle, que cambió de nombre pero no de lugar.
 

     En los años 1964, 65 y 66 se jugó la Copa de la Ciudad en el Estadio Cardona pero ahora con la nueva denominación de Estadio La Salle al cambiar de propietario. El cambio de nombre no influyó para que la gente continuara asistiendo en masa a presenciar el partido.
 

     Para un grupo grande de aficionados la jornada empezaba desde las diez de la mañana. A esa hora ya estaba Manolo Ruiz, Cristóbal Zurita o su hermano Juan, en distintas etapas a lo largo de los años, preparando el campo para que éste luciera sus mejores galas a la hora del  partido: marcar con cal las líneas reglamentarias, incluídos los corner y el punto de penalti, poner las redes y los banderines de las esquinas y regar el campo para evitar que se levantara mucho polvo durante el partido.
 

     Mientras esto ocurría en el campo, Antonio Félix preparaba en un cuarto reservado para ello el material que habrían de llevar o usar los jugadores locales: repasar los balones y coser si alguno estaba roto por algún sitio, darle cebo para que estuvieran lucientes, colocar los tacos en las botas y darles brillo, poner las camisetas y pantalones por orden de jugadores, igual que las  medias, espinilleras, guantes, tobilleras, y cualquier otro material necesario.
 

     En otro sitio, el interior de la taquilla, un servidor, preparaba las entradas que habría de poner a disposición del público a primera hora de la tarde, separadas por: sombra, sol, niños y hacer un pequeño cartel para colocar junto a la taquilla para que los aficionados vieran el coste de la misma, que en esta fecha siempre era superior al resto del año para aprovechar la avalancha de gente y tener reservas para los gastos previstos para la próxima temporada.
 

     Y a 15 o 20 metros de distancia Pepe, el cantinero, sacaba de las cajas las bebidas  compradas el día anterior en los almacenes de la Plaza y las colocaba en los bajos del mostrador para estar a la mano cuando los clientes la pidieran, ponía en el sitio elegido el barril de la cerveza y le daba fuelle para que la misma saliera con fuerza del interior y preparaba un buen servicio de tapas en espera de servirlas a los futuros clientes.
 

     A eso de las 2 y media de la tarde ya empezaba a llegar la avalancha de gente para gozar del partido preliminar, casi siempre el Juventud Arucas con otro equipo local en espera de poder encontrar un buen sitio desde donde poder disfrutar del partido oficial entre el Arucas y otro de la capital.
 

     El campo se llenaba de toda clase social del municipio: autoridades, familias enteras, gente joven de ambos sexos y de todas las edades que le daba un gran ambiente y colorido a las gradas.
 

      Aproximadamente diez minutos antes de empezar el partido la Banda Municipal de Música ya estaba amenizando la tarde  interpretando música alegre para animar a la gente. A la hora en punto saltaban los equipos que iban a competir por la Copa de la Ciudad y al poco tiempo aparecía el árbitro con los jueces de línea y que ando el pitido llamaba a los capitanes.
 

     Era tradicional que una vez los a capitanes y el árbitro en el centro del ampo éstos se dirigieran a una de las bandas para hacer la entrega de un ramo de flores e invitar a la madrina del equipo, del partido o  a la reina de la fiestas, según el caso, a  que les acompañara al centro del campo para hacer el saque de honor. Todo era seguido con gran alegría por el público porque siempre fue partidario de estos preliminares. Hecho el saque de honor acompañaban a la madrina a su puesto en las gradas en medio de grandes aplausos por parte de todo el público.
 

     El partido no lo voy a contar porque ya los lectores se pueden imaginar como se desarrollan. Las gradas hemos dicho que se llenaban de espectadores, seguidores de nuestro representante pero también del equipo visitante que venía arropado por muchos aficionados.
 

     Si el partido transcurría de una forma monótona la Banda de Música se encargaba de animar al público y parece que también a los contendientes, sobre a los del equipo de casa al escuchar el pasodoble “ Arucas ciudad sencilla” que la mayoría de los presentes la coreaban.
 

     Si los jugadores no reaccionaban entonces le tocaba el turno a los espectadores de uno y otro equipo que, mezclados entre sí, no encontraban mejor forma de imponer su criterio que la de liarse a la piña limpia , teniendo que intervenir la guardia municipal para poner orden y paz y algún detenido que se lo llevaban al calabozo.
 

     Total que al final el equipo ganador se llevaba la Copa de la Ciudad que era entregada por el Sr. Alcalde en medio de los aplausos del gentío asistente. Acabado el partido la gente regresaba al centro  de la Ciudad a través de la calle del Terreno que en apenas cinco minutos ya lo había hecho para esparramarse por las diversas motivaciones que se le ofrecían como día principal de la fiesta.
 

     En la década de los 40 se jugaba en el antiguo campo Nueva España y por él desfilaron los equipos locales: Arucas, Arsenal, Imperial Vinosa, Estrella, Cardones, Juventud Católica  y varios de la capital. En los cincuenta, que fue cuando mayor impulso tomó el fútbol en nuestra ciudad y en general en todos los sitios actuaron: El Argentino, Arucas, como locales y U.D.Tenerife, Unión Tirma,  San José, Porteño, Rehoyano, Unión Deportiva Las Palmas y otros como visitantes y en preliminar el Juventud Arucas, Cardones, Goleta, Isleña, Cerera, y por la década de los sesenta El Toscal de Tenerife, U.D.Guía, Unión Deportiva Las Palmas en partido nocturno, Firgas, Artesano...siendo éste el último partido que se jugó en el antiguo Estadio Cardona para en el año 1967 pasar definitivamente a las nuevas instalaciones del polideportivo situadas en la zona de Barreto y ya ahí la gente bajó mucho en su asistencia, tal vez por la distancia, o porque la economía había mejorado y se tenía otras oportunidades de disfrutar... pero nunca más se recuperó la tremenda importancia que tuvieron los grandes enfrentamientos del Estadio Cardona, llegando paulatinamente a la actual situación que ni siquiera se juega partido alguno en la tarde  del día de San Juan.
 

     Para otra ocasión hablaremos de las dimensiones que tomó el fútbol en nuestra ciudad a partir de la década de los setenta del siglo pasado con la implantación de todas las categorías, incluidos los veteranos y femenino así como el fútbol sala...

 

 

 

«PUBLICACIONES CON MOTIVO DE LAS FIESTAS DE SAN JUAN BAUTISTA»©

 
 

          En este apartado habría que diferenciar las publicaciones que se realizaron de forma específica durante las fiestas para exaltar, principalmente, este acontecimiento festivo, con la edición de libros cuya temática era distinta, atendiendo a los estudios o investigaciones de varios autores.

     En relación a las primeas publicaciones hemos de decir que se presentaban en forma de revista. La primera vez que se publica es en el mes de junio de 1946 con el título o cabecera de "Arucas" y que se ponía a la venta del público en general durante el mes de las fiestas para tener mayor éxito de venta.    

     La redacción de la revista estaba formada por D. Juan Zamora, que era el director, y como redactores D. Juan  Henríquez y D. José Manuel Almeida, todos ellos naturales y vecinos de Arucas. Aparte de la redacción colaboraban además una serie de personas, de Arucas muchos, pero también de la capital.

     El motivo principal era, como hemos comentado, dignificar aún más la celebración de las fiestas patronales de San Juan, aunque se acompañaban de artículos que trataban temas del municipio tan variados como la historia, el patrimonio, la cultura, los deportes, reportajes, entrevistas, cuentos, poesías, retazos, noticias, vida social, curiosidades, humor, etc...la mayoría de ellos ilustrados con fotos o dibujos a plumilla.
 

     A media que fue pasando el tiempo la Revista fue evolucionando, con mayor número de páginas, mejor papel, calidad, diseño y color, siendo siempre muy esperadas en el mes de Junio de dada año por el público aruquense pues ya se había convertido en una parte integrante más de sus fiestas patronales.
 

      Esta Revista estuvo saliendo a la calle hasta el mes de Junio de 1955, pensamos que sería por motivos económicos, pues a pesar que tenía publicidad, tampoco ella era la suficiente como para paliar los enormes gastos que tenía su impresión y con sólo la venta no daba para pagar el coste total de la edición, teniendo en cuenta además que quienes corrían con la responsabilidad del mismo eran los tres redactores de la Revista citados al principio. Ignoramos si la corporación ayudaba económicamente a la publicación.

     Lo que si está claro es que cuando se dejó de publicar causó mucha pena entre los ciudadanos aruquenses, teniendo en cuenta que ya era tradicional esperar su salida para las fiestas de cada año y se fue apenas sin hacer ruido, tal como había nacido, sin apenas publicidad, cuando apareció por sorpresa en los kioscos de la ciudad y de la misma forma se fue sin hacer mayores aspavientos...
 

     Afortunadamente quedó para el recuerdo y la historia de nuestra ciudad las colecciones privadas de algún que otro ciudadano de los diez números que se publicaron. Esperemos que con las tecnologías modernas alguien hay tenido el cuidado de incorporarlas a su ordenador para que no se pierdan para siempre esta parte de nuestra historia.  
  

     Curiosamente, en 1954 y 1955, apareció otra nueva revista, “La Voz de Arucas”, que coincidió precisamente con la anterior que hemos mencionado y con las  mismas características y  también exclusiva para las fiestas de San Juan en forma de revista, aunque se publicaba mensualmente el resto del año con tamaño, papel y diseño o formato de periódico.
 

     Suponemos la cara de asombro que pondrán nuestros lectores cuando lean que en los años 1954 y 1955 se publicaran en el mes de Junio y con motivo de sus fiestas patronales dos Revistas privadas, no oficiales. Pues así fue y es una pena que ninguna de las dos continuara publicándose. Hoy tristemente después de tantos años a nadie se le ha ocurrido volver a sacar a la calle una publicación de ese tipo.
 

      La Redacción de esta última revista, La Voz de Arucas, que tenía su sede en el Hogar Rural, estaba formada por D. Elías Rizkallal, D. Juan Pérez, D. Antonio Prada y D. Julián Pérez González, siendo su Director D. Rogelio Hernández, y muchos colaboradores de nuestra ciudad y de la capital que seguían la misma tónica, en su contenido y formato, que la revista “Arucas”

       Duró esta Revista hasta el siguiente año, 1956, estando por lo tanto publicándose durante tres años seguidos y siempre para las fiestas de San Juan, aunque en el último año lo hizo sola pues como decimos la otra revista se dejó de publicar. Por dicho motivo en el siguiente año,1957, ya no se republicó ninguna de las revistas que con tanto interés, regocijo y cariño esperaban todos los ciudadanos para las fiestas patronales de nuestro municipio.
 

     La idea vuelve a resurgir en manos de otras personas ajenas a las anteriores en el año 1972 con el nacimiento de otra Revista Arucas, cuyos promotores, todos de nuestro municipio, fueron: Miguel Angel Santana, Antonio García Mota y Juan del Rosario, junto a un buen número de colaboradores, entre los que se encontraban d. Juan Zamora Sánchez y D. José Almeida, redactores que fueron de la primera Revista Arucas que se publicó anteriormente.
 

     Suponemos que no se contó con la colaboración de D. Juan Henríquez, redactor y fundador de la misma revista que mencionamos, por encontrarse desde hacía varios años, residiendo desde hace varios años en Venezuela.
 

      Esta última revista repitió al año siguiente, pero a partir de esa fecha, ya no se ha vuelto a publicar ninguna otra revista sobre Arucas en las fiestas patronales hasta el día de hoy.
 

      Quiero recordar y dejar testimonio de ello que en el año 90 se publicó una revista que levaba como cabecera el título de “ La Revista de Arucas” y sacó a la calle 8 números seguidos, Era una revista muy bien diseñada, en blanco y negro y cuyo contenido estaba dedicado íntegramente a nuestro municipio con la diferencia de las anteriores que no salía exclusivamente para las fiestas patronales y que se distribuía totalmente de forma gratuita. Quede registrado aquí su presencia en nuestra ciudad.
 

 

 

«LA NOCHE MÁGICA DE SAN JUAN»©

 
 

      San Juan Bautista, el Precursor, era primo de Jesucristo, hijo del Sacerdote Zacarías y de Isabel.  María fue a visitarle cuando se enteró de la noticia del estado de buena esperanza y estuvo en su casa varios meses, pues eran primas. De él, Juan el Bautista, sólo habla el Nuevo Testamento. Su nacimiento e importante misión fueron anunciados por un ángel. En su circuncisión recibió el nombre de Juan. La Narración del evangelista Lucas sitúa el nacimiento del Bautista medio año antes que Jesús, aproximadamente, y una antigua tradición se coloca el lugar en en-Karina, a unos 7,5 km al Oeste de Jerusalén.
 

     Apareció en el desierto como el Precursor del Mesías, y predicó el bautismo de penitencia para la remisión de los pecados. Bautizó a Jesús en el río Jordán. Su aparición originó un movimiento popular, que Herodes Antipas miró con inquietud, sobre todo porque Juan también le reprendía abiertamente su adulterio con Herodías. El Tetrarca lo hizo encarcelar y finalmente, le mandó ejecutar (quizá hacia el año 30 d.c.). Fue enterrado por sus discípulos.
 

     Lo que dice la Biblia es que San Juan nació el 24 de Junio, muy cerca del Solsticio de Verano, entre 21-22 de Junio, mientras que Jesús nació el 24 de Diciembre, justo seis meses después, muy cera también del solsticio de Invierno.

 

     La Iglesia católica celebra el día 24 de Junio el nacimiento de San Juan, a diferencia de los demás santos/as que celebran o recuerdan la fecha de su muerte,  y lo venera el 29 de Agosto fecha de su martirio.
 

       El ser humano siente la necesidad de comunicarse con los demás, hacer comunidad y una forma de hacerlo es la de relacionarse, intercambiar ideas, a través de las celebraciones ociosas, libres, recreativas, deportivas, culturales, y en general todo lo que pueda caber para festejar algo,  para lo cual aprovecha cualquier ocasión para reunirse y dar rienda suelta a su estado de ánimo.
 

     La mayoría de las manifestaciones colectivas se daban a raíz de los cambios de estación, de la recogida de las cosechas, de la siembra, o de grandes acontecimientos que alterara el orden normal de una comunidad, aparte del ciclo de la vida que giraba en torno a los nacimientos, entrada en la adolescencia, mayoría de edad, bodas, muerte y otras muchas facetas de la vida familiar y colectiva que afectara al ser humano, acompañada de todos los ritos que se manifestaban de forma especial y diferente para cada una de esas etapas de la vida.
 

     Para todas esas facetas habían y se realizaban diversos ritos, en forma de fiesta en unos casos y en honras fúnebres para otros, sin que tuviesen un matiz religioso en un principio para que  luego, según los tiempos, las culturas y el avance de las diferentes religiones se fuesen fusionando ambas  muchas de las veces.
 

    La mayoría de esas tradiciones paganas fueron muy conocidas por todo el mundo mediterráneo, en las culturas griegas, fenicias, cartagineses, romanos, etc... que luego fueron fusionándose  bastantes de ellas con el surgimiento de la religión cristiana.
 

    Todavía hoy en día hay fiestas en el mundo occidental cuyos ritos no tienen nada que ver con la religión y que a pesar del tiempo transcurrido siguen conservando su idiosincracia.
 

     Para corroborar todo esto basta con ver los documentales que sobre los distintos pueblos, en su diferentes tribus, o pueblos primitivos de Asia, África, Oceanía, América,...podemos ver todavía en la televisión con  toda esa serie de celebraciones que por cualquier motivos que afecten a la comunidad se realizan a lo largo del año sin que la religión tome parte en ellos.
 

     Centrándonos en las fiestas de San Juan y concretamente en la llamada Noche Mágica de San Juan, todo ocurre a partir de las doce de la noche del día 23 a 24, motivo por el cual todos los actos para que surtan el efecto deseado de esa noche deben ocurrir después de esa hora y hasta que amanezca.
    

     Casi todo ocurre en torno al fuego y al agua: las hogueras, los fuegos artificiales, saltar las brasas, y el agua cristalina de la madrugada. Aparte de esto ritos existen una serie de creencias o costumbres tradicionales que suceden en esa noche jugando siempre con el fuego y el agua.
 

     Leyendo la letra escrita por el poeta canario Juan del Río Ayala para la canción “San  Juanito”, cuya música compuso el que fuera Director de la Banda Municipal de Música de Arucas Don Antonio R. Herrera, entresacamos algunas de las creencias o ritos allí nombrados: “Plomo al fuego derretido en el agua lo echarás/ con la figura que forme / lo que has de ser te dirá; en el agua del estanque/ temprano te has de mirar/ si el agua estuviera turbia/ un año no vivirás; tres duraznos peladitos/ bajo la cama has de echar/ los quereres de tu novio/ los duraznos te dirán; alborada mañanera/ en la noche de San Juan/ voz que canta tempranera/ a tu amor alumbrará; salten niñas, saltaderas,/ fuego del señor San Juan/ la que no salte el fuego/ soltera se quedará...” y así muchas más creencias y ritos.
 

     En resumidas cuentas el fuego y el agua en la noche mágica de San Juan realizan una labor regeneradora y purificadora de los pecados y los que pasen por las brasas extendidas en el suelo tendrá salud el resto del año o no le entrará ningún mal y así una serie de creencias que hacen que esta noche sea distinta y muy especial a  las del resto del año... 
 

      Aparte del fuego y del agua, la noche de San Juan también es importante para recoger en el campo antes de que amanezca muchas plantas que realizado en esas horas que transcurren desde las doce de la noche hasta el alba acumulan propiedades curativas que sirven para sanar muchas enfermedades. Ese mismo día los campesinos aprovechaban para realizar la bajada de la rama, que consistía en bajar de un árbol frutal una rama, la más cerca del suelo, para sin desprenderla del todo del árbol, hacer un hoyo en el suelo y taparla con tierra y dejando que asomara por su punta para que al cabo de unas semanas cuando ya esté enraizada trasplantarla a otro lugar del huerto sin necesidad de tener que hacer los injertos necesarios...
 

      Puesto que las fiestas vienen a ser algo así como la quinta esencia de la celebración de los símbolos de la cultura local, es lógico que se la estudie para encontrar lo que es único o diferente en ese lugar o zona.
 

     Es bueno la fluidez y ductibilidad de las fiestas, cómo se transforman y adaptan a nuevas condiciones sociales o ideológicas. Las fiestas nacen y reflejan la historia, una historia que está cambiando constantemente para encajar en las necesidades de la sociedad.
 

     La festividad de San Juan  se celebra por muchos pueblos y ciudades del archipiélago, la península y toda la geografía hispana de América.
 

     Del libro “Las fiestas populares canarias” de Alberto Galván Tudela,1987-161 y posteriores copiamos lo que dice sobre las fiestas de San Juan: “ El fuego y el agua son los elementos simbólicos centrales de las fiestas de San Juan. Esa noche coincide con el solsticio de verano. La secuencia ritual de esos elementos simbólicos es primero el fuego, después el agua. Primero se queman las hogueras, los “atarecos” y “atrabancos” viejos. El agua purificadora coincidirá con el amanecer. El fuego es destrucción, el agua es principio de vida, de belleza, de fortuna. El sol del amanecer es principio de fecundidad.
 

     Las hogueras o fogaleras canarias tienen la virtud de alejar los maleficios y de preservar de determinadas enfermedades a los que las saltan. El salto es remedio eficaz para las dolencias y enfermedades de la piel. Si la joven salta la hoguera sin tocar la llama, se tiene la seguridad de que se casará ese año y “ la que no salte el fuego, soltera se quedará”. A los más pequeños se les prohibirá jugar con fuego, pues esa noche “mearán” la cama.
 

     Esa noche las brujas recogían solícitamente las semillas del helecho macho utilizadas en sus brebajes, amuletos y conjuros, Jiménez Sánchez, 1954:185-6)
 

     En todas las Islas bajaban al mar la noche de San Juan, poco antes de amanecer. Acudían hombre y mujeres con instrumentos musicales y numerosas parrandas. En la playa se cantaba el Santo Domingo, las Malagueñas, y el que no acudía a ver el sol podía morir en el curso del mismo año.
 

                                           “En la mañana de San Juan

                                            cómo te divertías

                                            en la orillita del mar

                                            con una prima mía”

                                                               ( Jiménez Sánchez 1954: 181)
 

     Según la creencia, todos los años San Juan se duerme desde la víspera de su día hasta el día de San Pedro, en que despierta. Y se duerme, por providencia de Dios, porque se dice que si San Juan estuviera despierto en su día, por ser el día más regocijado del año, podría perder el cielo por llenarse de soberbia y vanidad...... Al parecer, cuando despertó después del día de su santo se echó a llorar. Por ello esos días hay lloviznas y chubascos.”
 

     El agua de San Juan está asociada a la salud, la belleza, el amor, el presagio, el destino. El lavado con agua y pétalos de rosas expuestos al sereno durante la noche de la víspera es lo mejor para el cutis “.

     Para no prolongar demasiado este comentario sobre la Noche Mágica de San Juan doy por terminado el presente,  advirtiendo que todavía quedan muchos más ritos y creencias relacionados con  la mencionada noche siendo interminables en la cultura canaria y en la peninsular.

 

 

«LA FAMILIA CESA, FOLKLORISTAS»©

 
 

    De siempre ha sido la transmisión  oral la encargada de ir dando a conocer  de padres a hijos, de generación en generación, el sentir popular, las tradiciones, o sea todo lo que forma el folklore.
 

    Los pueblos han sido los soportes de ir manteniendo esa sana y sabia costumbre a través de las familias que forman el núcleo principal de cualquier asociación humana que conviven diariamente bajo un mismo techo lo que les da ocasión de estar continuamente en contacto permanente con las costumbres, el vestido, la cocina, el trabajo, el baile, la música, la artesanía, ritos, agricultura, etc... en resumidas cuentas todo lo que va relacionado con lo que tradicionalmente se considera como folklore.
 

     Arucas no podía ser menos en esa tradición oral y una familia que se ha distinguido siempre por continuar dicha labor comenzada desde los tatarabuelos ha sido la muy popular familia de “ Los Cesas “, y que continuada en los años cuarenta del siglo pasado aún continúa en el candelero.
 

     Partimos de la calle los Marqueses donde vivió la familia Cesa durante muchos años bajo sus progenitores Domingo González García y María del Buen Suceso, conocida popularmente como Cesita y de aquí derivó en Cesa, que no César, que es como se conoce a toda esta saga de folkloristas.
 

     Y fue precisamente en esa calle de Los Marqueses donde el abuelo Domingo empezó a inculcar a toda la familia el inicio en el gusanillo del tradicional folklore canario.  Los que pasábamos con frecuencia por la calle donde vivía la familia teníamos la ocasión de oír casi todas las tardes las bellas melodías de nuestra música canaria que salían desde la casa a través de las puertas abiertas.
 

     No estaba todavía muy arraigada la música canaria entre el pueblo pues los medios de difusión eran muy escasos, y sólo se conservaba y cultivaba en aquellas familias que habían recibido el testigo por vía oral, como es el caso de esta familia.
 

     Por los años cuarenta, segunda mitad de la década, actuaban, aparte de la familia Cesa, otros grupos o parrandas que se juntaban por cualquier motivo, casi nunca pasaban de media docena, y que no sólo tocaban música canaria sino quee también lo hacían con la sudamerica que siempre ha gustado por nuestros andurriales. Estos amigos decidían en día determinado salir de parranda y allá que se iban ellos por las calles de la ciudad con algún destino indeterminado con el fin de pasar el rato. Solían hacerlo los domingos o días de fiesta. El único fin que ellos buscaban era divertirse tocando y cantando y si le gente les seguía era asunto suyo.
 

     En la modalidad que acabamos de mencionar podemos destacar a Neno Topunto, se le conocía así porque era zapatero, que vivía por la zona de Granjería cuyo último vestigio es la casa vieja que está junto a Club de pensionistas y que por aquellos tiempos estaba metida en medio de fincas de plataneras, hoy desgraciadamente desaparecidas. También podemos citar a Chanito el del Carbón que con su acordeón y unos amigos más con guitarras y bandurria y laúd, hacía lo mismo. También recordamos a los hermanos Navarro uno  de los cuáles fue el director de la primera agrupación folklórica de Arucas, dedicada exclusivamente a difundir la música y con la vestimenta tradicional canaria,  la nacida en la segunda mitad de la década de los cincuenta del siglo pasado en el local del Frente de Juventudes cuando estaba en la calle León y Castillo número 11. 
 

     Aparte de estos grupos que eran espontáneos, existía en La Goleta un grupo que se dedicaban más a ejecutar piezas pasodobles, tangos, valses, piezas clásicas y populares de toda la vida que el folklore canario y que han venido actuando de forma intermitente hasta ahora. También podemos citar a un grupo  en el Barrio de Cardones y que  más o menos seguían la misma línea que el grupo de La Goleta, actuando el uno y el otro en veladas musicales en las sociedades cuando por aquellos tiempos se hacían las celebradas comedias de aficionados.
 

     El matrimonio formado por Domingo González y María del Buen Suceso tuvo cuatro hijos: Justo, Pepe, Domingo y Carmelita, los cuáles muy pronto y auspiciado por un ambiente familiar propicio a la música folklórica canaria no tardaron en ser unos expertos y continuadores  de la tradición iniciada por su progenitor.
 

     El prestigio de d. Domingo hizo que muchos de los “ricos” de entonces le llevaran muchas veces a sus pequeñas fiestas, juergas o parrandas,  para que las animara con su guitarra y cantos. Con el paso del tiempo y en vista de que sus hijos habían tomado debidamente el testigo se dedicó a practicar la música que le gustaba solamente en su casa, casi a diario, participando toda la familia de aquellas veladas hogareñas a las que se acercaban muchos vecinos y conocidos para disfrutar con sus interpretaciones musicales.
 

     Los hijos de D. Domingo muy pronto se dedicaron a dar clases, o sea enseñar el folklore en su casa o a domicilio en casa de la gente rica, con gran regocijo del padre que gozaba con ver a sus hijos seguir con la tradición que había nacido con los abuelos y que al ver que el folklore estaba en buenas manos y tendría continuidad en la familia por mucho tiempo se dedicaba a asistir a las actuaciones de su familia en sus distintas apariciones para disfrutar viendo a sus hijos y nietos interpretar la música que él les había enseñado para que la tradición no se perdiera.
 

     La prole había crecido lo bastante, 4 hijos, 13 nietos,   biznietos y 31 tataranietos para que el orgullo de sus abuelos no se perdiera con el paso del tiempo pues tanta descendencia hizo que se formaran a lo largo de estos últimos años variados grupos dentro de la misma familia; Intercasa, Hermanos González, Familia González,... pero siempre llevando el sello de la familia Cesa que tanto prestigio le dio a lo largo de estos 70 años seguidos interpretando la música nuestra.
 

     Domingo, Pepe, Justo, hijos y los nietos Juan, Manolo, Pepe Luis, Justo y Lucía, nuera, formaron la Rondalla Intercasa que llegó a tener 13 componentes. Pasado el tiempo se partió en dos, una en 1961 con el nombre de Familia González   formada por los hermanos  Domingo y Pepe, y sus hijos y sobrinos Quechita y  Manolo, Nina, Suso y Lucía, actuando durante cinco años consecutivos por distintas zonas turísticas de la isla, grabando a su vez once discos con la casa Columbia, y la otra en 1975 dirigida por José Luis González y compuesto por doce personas, la mayoría de ellos hijos, sobrinos, nietos, y biznietos de Cesita y Maestro Domingo: su tío Pepe, sus hermanos Justo, Juan, Manolo y Nanda, su esposa Lucía y sus sobrinas Fefi y Argelia, grabando también varios discos.
 

     Los Hermanos González estuvieron tocando dos veces por semana y durante diez años en los Jardines de la Marquesa de Arucas y en el Club de los Pensionistas. En diferentes momentos actuaron en La Sirena, Quintanilla, Sala Acapulco, y también en la Montaña de Arucas, en esta última  actuaron con el nombre de Rondalla Arucas aunque con incorporaciones de otros elementos que no pertenecían a la familia Cesa, actuando también en representación de nuestro municipio en la ofrenda a la Virgen del Pino en Teror.
 

     Siguiendo con la tradición de la familia Cesa de transmitir a través de la enseñanza el folklore canario José Luis penúltimo de los hijos de Justo, hijo de Maestro Domingo, o sea nieto de este último funda y dirige la Rondalla del Colegio La Goleta, da clases en el Colegio Anejo del Ministerio de Educación en Las Palmas, enseña a las alumnas del Colegio Sagrado Corazón de Jesús y del Hogar Virgen del Carmen (Casa del Niño), más tarde dirige una Rondalla en Bañaderos, también a Los Labrantes y Director de la Rondalla de la Tercera Edad  y dirige el taller de Música Folklórica del Ayuntamiento todo ello en nuestro municipio de Arucas. 
 

     Por su parte Nanda, hermana del anterior, se dedicó a dar clases de bailes típicos en todos los sitios que le llamaran, colegios públicos y privados y alguna que otra asociación de vecinos y casi siempre con carácter altruista. Uno de los Colegios públicos fue el Generalísimo, hoy Arucas, y el Colegio Hogar Virgen del Carmen o Casa del Niño en la calle de Los Marqueses.
 

     Por todo este magnifico historial creemos que ya es hora que nuestra Excma. Corporación acuerde por fin dedicarle una calle o plaza a esta famosa saga de folkloristas aruquenses que tanto hizo y ha hecho por conservar y transmitir nuestras tradiciones a los más jóvenes durante varias generaciones.
 

     La Sociedad Atlántida adelantándose a ese sentir popular que se tiene a toda la familia de “Los Cesa” acordó recientemente hacerle un homenaje popular, como reconocimiento a los méritos contraídos por toda la familia durante varias décadas en la difusión del folklore tradicional canario,  acto que tendrá lugar en su sede el próximo Viernes día 25 Junio a las 8,30 de la tarde, a partir de cuya fecha quedarán expuestos para siempre, colgados de las paredes de su Salón principal dos hermosos cuadros genealógicos con fotos y el historial de la familia.

 

 

«FUNCIÓN RELIGIOSA Y PROCESIÓN EL DÍA DE SAN JUAN»©

 
 

     El día amanecía con las alegres melodías de la Diana floreada ofrecida a todos los aruquenses por la Banda Municipal de Música de Arucas. Ya el día anterior se había acabado todo el engalanamiento del recorrido de la Procesión y en general todas las calles del viejo casco de la ciudad.
 

     La gente aprovechando el espléndido día, generalmente, se apresuraba a realizar todas las labores propias de la casa para atender a la familia y dejar preparada la comida, el almuerzo, para después dedicar el poco tiempo que le quedaba al arreglo personal, componerse, con las mejores prendas, si podía ser de estreno, mucho mejor, para acudir lo antes posible a la iglesia para gozarse, ver, oír y escuchar,  en buen sitio la función religiosa en honor de San Juan.
 

     No hay que olvidar que las Fiestas de San Juan poseen, por vieja tradición y fervor, una gran presencia religiosa, representada en la figura del Santo Patrono. En este sentido, la función religiosa y posterior procesión gozan de un gran significado dentro del programa de actos. La Función, cuyo horario ha transcurrido siempre entren las nueve y las doce de la mañana, aunque con predominio de las once y media como la hora más adecuada, ha estado generalmente presidida por un sacerdote hijo de Arucas,  en algunas ocasiones, por varios sacerdotes, hijos también del municipio.
 

     En el año 1972 la presidió el Obispo de entonces D. José Antonio Infante Florido. La homilía siempre estaba a cargo de un afamado orador, la mayor parte de los años natural de Arucas. Durante la ceremonia religiosa, se cuidaba la parte musical que era asumida unas veces por orquestas, otras por corales o agrupaciones musicales de renombre, tal fue el caso del Orfeón Parroquial, el Orfeón La Salle, Masa Coral, Agrupación Ars Sacra de Las Palmas, Masa Coral de Santo Domingo, Los Sabandeños, Los Granjeros, Coral Polifónica de Arucas y Coral Polifónica de la Comunidad Parroquial, entre otros.
 

     A la función religiosa asistía la corporación, que ocupaba un sitio preferencial y otros invitados por las autoridades civiles y esclesiásticas. De siempre la Función era seguida por gran cantidad de fieles que no querían perderse la misa del Santo Patrono. Era harto difícil encontrar sitio en ese día, por lo cual la gente procuraba ir temprano para encontrar hueco donde sentarse, pero otros muchos se gozaban toda la ceremonia de pie.
 

     Todas las personas lucían para este acto las mejores galas, la mayoría como señal de respeto hacia el Santo y los más frívolos para demostrar su poderío económico o su posición social dentro de la comunidad aruquense. Pero de todas formas la inmensa mayoría lo hacía por el fervor religioso que llevaban dentro.
 

     Una vez acabada la Función religiosa, el Santo se llevaba en Procesión por el recorrido de costumbre, que consistía, una vez que salía la imagen por la puerta principal de la Iglesia, bordear la Plaza de San Juan para continuar a continuación por la calle Pedro Marichal y, en la esquina principio de la calle Juan de Dios Martín, Junto al Teatro Nuevo, doblar a la izquierda para entrar en la calle Los Marqueses de Arucas para recorrerla en toda su trayectoria. Atraviesa a continuación un pequeño tramo de la calle de San Juan y dobla a la derecha, aunque en otras ocasiones lo hacía por la propia calle de San Juan, para bajar por la calle Teodoro Rosales y desembocar en la calle Barranquillo y a los pocos metros llegar a la Plaza de León y Castillo y girar a la izquierda para continuar atravesando la calle del mismo nombre hasta llegar a su confluencia por la calle paralela al Parque de La Paz, en el Pino, y subir,  hasta la llegada de nuevo al templo parroquial.
 

     Este recorrido a veces se vio alterado debido a las diferentes obras que han ido realizándose a lo largo de todos estos años por el centro de la ciudad, por el crecimiento de las calles hacia la Vega aruquense, tomando por lo tanto otras veces la alternativa de doblar a la izquierda a la salida de la puerta principal y dirigirse hacia el Pino para luego toma la calle Suárez Franchy y regresar por Francisco Gourié y León y Castillo.
 

     Para mayor exaltación de este recorrido, a la salida del Santo de la Iglesia, sonaban las tracas de voladores y se soltaban ciento de palomas, mientras la Banda Municipal de Música interpretaba el Himno Nacional, para a continuación dar comienzo a la Procesión.
 

     Todo el recorrido estaba engalanado, una parte por la Comisión de fiestas, con banderas colocadas en mástiles que estaban diseminados por toda la trayectoria, palmeras cubriendo las partes bajas de las paredes de los frontis de las casas por donde se pasaba.
 

     Los vecinos también colaboraban desinteresadamente con el engalanamiento colocando en balcones, pretiles de las azoteas y ventanas,  banderas, colchas, manteles y otros objetos típicos y con tracas y voladores aportados por ellos mismos, tal vez por alguna promesa, para así reflejar la alegría que sentían el que el Santo Patrono pasara por su calle.
 

     Acompañaba siempre al Santo, La Virgen del Rosario, como copatrona de la Parroquia, y la seguían a continuación: autoridades locales, organizaciones, centros educativos, centros religiosos, clero parroquial, etc con os cambios propios del paso del tiempo.
 

     A ellos se unía la gran cantidad de personas, aruquenses y visitantes, que con entusiasmo se acercaban a las calles para presenciar el paso de los bellos tronos del santo y la virgen,  o sumarse a la comitiva que iba en la Procesión. La mayoría de las veces la procesión estaba amenizada por la Banda Municipal de Música. En otras ocasiones, venía la Banda de Guía, de Gáldar, de Firgas, etc.. y finalmente , bandas de Tambores y Cornetas.
 

     En cuanto a la talla de San Juan, durante estos años siempre fue la misma que salía en procesión, es decir la imagen malagueña del siglo XIX, realizada por  el artista Rafael Gutiérrez de León y entronizada en la Parroquia en la víspera de su fiesta en 1848. Sin embargo, según el que fuera Hijo Predilecto de la Ciudad de Arucas, D. Francisco Caballero Mujica, la antigua talla de San Juan Bautista (siglo XVI) pudo presidir las fiestas patronales, por excepción singular, un veinticuatro de Junio de 1944, después de que, en el año anterior, fuera restaurada y enriquecida con cruz, corona y peana de plata.
 

     Terminada la Procesión, la gente se repartía, por las calles y plazas de la Ciudad buscando los ventorrillos, bares, cafetines y cantinas, que consolaran sus estómagos vacíos, mientras otros, en el mejor de los casos, acudían a las casas de sus familiares para celebrar la comida especial del día de San Juan en unión de familiares venidos de otros puntos de la isla y de amigos invitados.

 

 

 

«AMBIENTE DE LA VÍSPERA, MAÑANA Y TARDE DE LA FIESTA DE SAN JUAN»©

 
 

     Uno de los actos más destacado de la noche de San Juan, el día 23 de Junio, eran sin duda las Hogueras, también llamadas por los niños popularmente Fogaleras. Esta costumbre ha estado bastante arraigada en Arucas desde hace muchos años, al igual que en toda la península, por lo que no era necesario que apareciera en el programa de mano para que la gente las llevara a cabo, ni que se animara a la población para que participara teniendo como incentivo los premios a las mejores Hogueras.
 

     Una de las Hogueras más esperada por la ciudadanía  era la realizada por el Ayuntamiento, generalmente en lo alto de la Montaña de Arucas, que se prendía entre las ocho y nueve de la noche.
 

     En las muchas Hogueras que se prodigaban por todos los Barrios y montañas y laderas del municipio no faltaban, alrededor de ellas, los vecinos, sobre todo niños, que cantaban canciones alegres, alusivas siempre a la noche mágica de San Juan., mientras otros aprovechan el fuego, mejor dicho las brasas, para asar papas envueltas en platina, que luego se repartían entre los asistentes.
 

     Junto al calor de las Hogueras, también sobresalía el arte pirotécnico de los fuegos artificiales, sobre todo en la víspera de San Juan y por supuesto a las doce de la noche que ya explicaré el porqué precisamente a esa ahora cuando haga el comentario de la  “Noche mágica de San Juan “.
 

     Estos últimos se han quemado desde distintos lugares, alrededor de la Plaza de San Juan, especialmente desde las casas colindantes, desde el frontis y azotea de la Iglesia parroquial, en lo alto del Mercado Municipal, junto a la antigua Plaza del Mercado, etc... variando la calidad y cantidad en función de los recursos económicos y la evolución propia de la técnica pirotécnica. Un año los fuegos se pusieron en tres sitios diferentes: La Plaza de San Juan, La Plaza de León y Castillo y la Montaña de Arucas, eso sí, el mismo día pero a distinta hora. Otras veces se quemaba el día 21 en la Montaña, el 23 en la Plaza del Mercado y el 24 en la Plaza de San Juan, siempre por supuesto en el mes de Junio. Jamás faltaron los fuegos artificiales durante las fiestas de San Juan que culminaban con los que se quemaban en las Jiras.
 

    Pero las fiestas y el jolgorio de la víspera de San Juan empezaba mucho antes de los fuegos. A eso de las nueve de  la noche la gente abarrotaba el Casco Histórico, sobre todo, La Plaza de San Juan y calles adyacentes, la calle Francisco Gourié, junto al Parque o Jardín Municipal, la calle y Plaza León y Castillo(hoy La Constitución), deseosos de pasear, escuchar la música de la Banda Municipal y distraerse viendo, jugando o comprando a los distintos feriantes que estaban distribuidos a lo largo de estos lugares: diversos puestos de chucherías, ventorrillos, casetas típicas, molinillos, trileros( aunque le extrañe ya existían por esos tiempos y se acercaban hasta nuestra ciudad para tratar de hacer su agosto durante las fiestas), casetas de tiro, carros de helados, etc...
 

     Aparte del marco espléndido de la Plaza de San Juan, las verbenas también se celebraban en la Plaza de León y Castillo, el Parque Municipal y hasta una vez en la Plaza del Calvario.

     Durante muchos años esa fue la tónica general: Paseo y Música, hogueras, fuegos artificiales y disfrutar de las atracciones de los feriantes en la tarde-noche del día 23 y una verbena o desfile de variedades.
 

     La llegada del día de San Juan se festejaba, desde muy temprana hora, las seis de la mañana,  con la llamada “Diana” que tenía como objetivo despertar a los cansados trasnochadores de la víspera, al tiempo que se les animaba, junto al resto de la población, a participar en los numerosos actos programados durante el día, como la visita a la tradicional Feria de Ganado, la Función Religiosa y la posterior Procesión, con la imagen de San Juan Bautista y la imagen de la Virgen del Rosario como copatrona de la Ciudad. La Diana a veces también conocida con el nombre de “ Diana Floreada “, consistía en la realización de un recorrido musical por las calles principales del Casco Histórico, amenizado, desde sus inicios, por la Banda Municipal de Música de Arucas, hasta el año 1962, para pasar al año siguiente, a ser protagonizada, de forma alternativa, por diversas rondallas folkóricas, tunas, bandas de tambores y cornetas y la Banda de Agaete.  La última Diana se celebró en 1982. 
 

      Además de la Diana, y como acto de recibimiento a los visitantes, durante la mañana del día de San Juan, entre las ocho y las nueve, diferentes jóvenes ataviadas con trajes típicos, se colocaban en las vías de entrada a la Ciudad para entregar flores, como rosas y claveles, productos de la tierra, así como la correspondiente felicitación del Alcalde del municipio. Esta costumbre se inicia en el año 1974.
 

     Una vez acabada la Procesión la mayoría de la gente se retiraba a su casa donde le esperaba un suculento almuerzo, siempre algo especial, predominando en la mayoría de las casas el tradicional Sancocho Canario. La sobremesa no se prolongaba demasiado porque a las cuatro les esperaba el encuentro de Fútbol en el campo Nueva España, más tarde Estadio Cardona, atrás en el Terrero.
 

      Al igual quela tarde-noche del 23, la mañana del 24 se distinguía por: la Diana, la feria de ganado, la función religiosa, la procesión y el tradicional almuerzo familiar.
 

     Por la tarde se programaba un Concierto o Tocata por la Banda Municipal en la Plaza de San Juan o en la de León y Castillo, que amenizaba con alegría los paseos realizados entre estas Plazas y la calle Francisco Gourié. Este acontecimiento musical, definido en los programas como “ Paseo y Música”, generaba una gran expectación entre la gente joven, porque propiciaba, al igual que durante el paseo durante la mañana de San Juan, el lucir  el estreno de nuevos trajes y peinados, como era tradicional, al tiempo que se divertían en los numerosos puestos de turrón, molinillos, ventorrillos, casetas típicas, bares, feriantes, tómbolas, casetas de tiro, etc... 
 

     Pasado el tiempo se alternaron los sitios de Conciertos y Tocatas en la Plaza de León y Castillo o el Jardín Municipal. De vez en cuando aparecían grupos folklóricos para amenizar la noche del día 24. Los gustos musicales van cambiando poco a poco con la entrada o importación de la música moderna a través de la influencia de la radio y la televisión hacia la mitad de los años sesenta  del siglo pasado. La comisión incluía en su programación las nuevas tendencias para estar a la altura de las circunstancias.
 

     No podemos dejar de mencionar, que en la tarde de San Juan, a las cuatro y media se producía la disputa de un partido de fútbol, donde intervenía casi siempre nuestro Club representativo, el C.D. Arucas, contra otro de los destacados de la liga regional en disputa de la Copa de la Ciudad. En este partido se congregaba, lo que podríamos llamar, el “ todo Arucas social” pues nadie se quería perder el gran acontecimiento deseosos de ver los célebres enfrentamiento entre el equipo aruquense y el Porteño, el San José o el Firgas como los más habituales en estas fiestas patronales.
 

     Una vez acabado el partido la gente que había asistido al partido bajaban en masa por toda la calle del Terrero y procuraban buscar sitio entre la muchedumbre que estaba por todo el casco antiguo de la ciudad creando con ello un gran ambiente festivo, deseosos de asistir o buscar sitio en la Plaza de San Juan para ver alguna actuación folklórica, en la Plaza de León y Castillo para escuchar el concierto de la Banda Municipal o poder incrustarse entre los muchos paseantes que calle abajo y calle arriba hacían una y otra vez el siempre y célebre recordado Paseo.
 

     Otras tantas personas intentaban  conseguir la entrada para gozar de la sesión de cine en alguno de los tres locales de la ciudad aunque era cosa harto difícil. El resto se dedicaba a divertirse o pasar por la variadas atracciones que habían diseminadas por todo el entorno que acabamos de describir del centro de la ciudad.
 

     Según el año y la situación político-religiosa, puede que aquellos que les gustaba el baile tuvieran suerte y las Sociedades, Casino y Atlántida, ofrecieran asalto por la tarde, de siete a nueve, y el Oficial, a las diez de la noche, hasta que el cuerpo aguantara o las autoridades lo permitieran...
 

     Y con las atracciones de la tarde: partido de fútbol en disputa de la copa de la ciudad, paseo y música, asistir a las proyecciones de películas, bailar en las sociedades y algún acto atractivo en la Plaza de San Juan, acababa el día principal del santo patrono, pero siguiendo la tónica de la víspera, mañana y tarde: mucha gente, paseo y música, jugar y participar en las casetas de los feriantes y llenar los bares para celebrar la solemnidad, acompañandos los timples y las guitarras a los cantos de los improvisados cantadores de isas, folía y nalagueñas...

 

 

 

«CHARLAS, CONFERENCIAS, COLOQUIOS Y REVISTA HABLADA PALABRAS»©

 
 

     Era muy difícil que en muchos años, 40,50 y parte de los 60, se pudieran hacer actos públicos en presencia de espectadores por un conferenciante, todo ello debido, por supuesto, a las restricciones de tipo político que se había impuesto en todo el territorio nacional por el régimen en el poder. Para poder llevar a cabo un acto de esta naturaleza había que presentar por escrito el tema que se habría de leer y presentarlo para su aprobación en el gobierno civil. 
 

     Al no haber una Sala de Conferencias o Salón de Actos, las pocas Charlas, Conferencias o Coloquios que ofrecieron durante ese tiempo que acabamos de mencionar se llevaban a cabo en el  Cine Díaz, calle León y Castillo, Casino de Arucas en su ubicación  en la Plaza de la Constitución pero con entrada por la calle Calvo Sotelo, Sociedad Atlántida y la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
 

     En los locales mencionados anteriormente pronunciaron sus conferencias las siguientes personalidades: Doctor D. José García Ortega, canónigo de la Catedral de la Laguna, D. Pedro Marcelino Quintana, sacerdote y capellán del Colegio La Salle y Cronista Oficial de la Ciudad de Arucas, D. Eduardo Benítez Inglot, correspondiente de la Real Academia de la Historia y Cronista oficial de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, el Ilustre Profesor y Cronista Oficial de la Ciudad de Arucas, D. Teodoro Rosales Quevedo, y D. Juan Velázque y D.Agustín Quevedo, escritores.
 

     Es a partir del año 1976, que se dan cuatro actos, cuando empiezan a proliferar incluidos dentro de la programación de las fiestas, desfilando, tanto en la Casa de la Cultura, inaugurada en los primeros años de la década de los setenta, en los salones del  domicilio social de la Mutua Guanarteme, sito en la calle León y Castillo y en el salón de Actos del Museo Municipal, desfilando por esos salones las siguientes personalidades: D. Lázaro Santana, poeta y crítico de Arte, D. Fernando Díaz Cutillas, periodista y folklorista, Don Vicente Sánchez Araña, canariólogo, Don Luis León Barreto, escritor, poeta y periodista, D. Joaquín Casariego y D. Sergio Pérez Parrilla, arquitectos, D. Carlos Platero Fernández, crítico de cine, Don Mariano Martín, periodista de Televisión, etc... con temas  sobre: la televisión, el arte canario, el arte popular, costumbrismo canario, brujería en canarias, la piedra de cantera, la cultura en Arucas, lucha canaria, conjunto histórico artístico de Arucas, naturaleza y geografía de Canarias, etc...
 

     Otra forma de presentar a personalidades como las anteriores consistía en hacerlo en forma de una “ Revista Hablada “. Normalmente se hacía en una Plaza, casi siempre en la de San Juan o en la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas. El acto era muy ameno pues desfilaban por él varias personalidades del mundo de la cultura y el deporte.
 

     En el año 1961 tiene lugar la primera vez en Arucas la presentación de dicha Revista. Fue idea de la Obra Sindical de Educación y Descanso de Las Palmas, obra creada en la capital para el ocio de los obreros de todas clases para que pudieran disfrutar de muchas actividades en su tiempo libre.
 

     Durante muchos años fue llevando la cultura y su saber hacer por casi todos los pueblos de la isla que así se lo solicitaran, cosa que hacían,  porque además iban  gratis si ánimo de lucro por su parte. 
 

      Durante el tiempo que vino a nuestra ciudad, que fue más de una vez, era su presentador el recordado Ramón Mariño. Al ser una revista, aunque en este caso hablada, el presentador daba el editorial sobre cualquier tema que estuviera de actualidad. Una vez acabada su disertación daba comienzo a la presentación de los personas que habían sido invitadas a las cuáles les iba haciendo preguntas en forma de entrevista del tema que la personalidad dominara.
 

     Normalmente los invitados eran entre cuatro y seis, distribuyendo el tiempo de duración, una hora aproximadamente, a razón de diez, doce o quince minutos por personaje  para que el acto fuese rápido y agradable.
 

     En 1967, actúan como personajes destacados los conocidos Luis  Molowny y nuestro siempre bien recordado y famoso jugador internacional perteneciendo a la Unión Deportiva Las Palmas Antonio Afonso Moreno, conocido en el mundo futbolístico como Tonono y desparecido prematuramente.
 

     En 1968 se vuelve a realizar pero, por supuesto con otros personajes y en los Salones del Casino, ahora situado en la calle Francisco Gourié. Vuelve de nuevo la revista para las fiestas de San Juan pero ahora con el nuevo título o cabecera de “Revista Hablada Deportiva” y desarrollándose en los amplios Salones de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
 

     Después de muchos años de olvido, hace de nuevo su aparición en el año 1998 pero cambiando de nombre, llamándose ahora “ Revista Hablada La Voz de Arucas” con presentación en la Casa de la Cultura, con el mismo formato que las anteriores, pero predominando los personajes aruquenses.

 

 

«EL DEPORTE DURANTE LAS FIESTAS DE SAN JUAN»©

 
 

     El deporte ha tenido mucha importancia durante las fiestas de San Juan. Distinguiremos los deportes de grandes masas(fútbol, caballos, ciclismo, lucha canaria, gallos y automovilismo), de los seguidos por una minoría de aficionados. El joven veía el deporte como espectador para convertirse con el paso del tiempo en protagonista.
 

     En la década de los cuarenta se ofrecen modalidades deportivas como el ciclismo, con Juan Santana como ciclista local destacado, incluso llegó a participar en la Vuelta a  Cataluña, así como lucha canaria, con nuestros representantes Los Guanches, con sus puntales, El Pollo de Buen Lugar, Pepe Araña y el Canario, que enfrentándose a los potentes conjuntos Tumbador, Adargoma y Ajódar fue campeón de la isla en el año 1943 para desaparecer tres años más tarde y dejar de participar en las competiciones oficiales hasta el año 1963 en que de nuevo se cree un potente equipo que con diversos altibajos sigue todavía participando en   las diferentes categorías por las que ha ido pasando a lo largo de todos estos años.
 

     Todos sabemos que Arucas no dispuso de Pabellón cubierto ni de Polideportivo con varias canchas para poder practicar los diferentes deportes que se fueron incorporando a la práctica habitual entre los jóvenes de la isla de Gran Canaria y por supuesto en nuestro municipio.
 

     Por esa circunstancia, salvo el fútbol, todos los demás deportes se hacían  se llevaban a cabo en la Plaza de San Juan: baloncesto, balonmano, hokey sobre patines, boxeo, ajedrez, gallos, etc...que siempre era seguido por gran cantidad de  público deseoso de contemplar por primera en nuestra ciudad el deporte que se ofrecía, por supuesto proveniente de la capital.
 

     Recordamos las grandes tardes de baloncesto que se dieron en la mencionada Plaza donde disputaban la copa de la ciudad los principales equipos de la isla por aquella época: Isla Azul, Bancaya, Instituto Nacional de Previsión, Rayo, etc... que participaban en las principales competiciones de la capital. No faltaron tampoco los primeros equipos venidos de la capital también, femeninos aunque con un equipaje muy adaptado a la época formado por blusas con mangas hasta los codos y faldas por debajo de  las rodillas, pero lo importante era el bello deporte que se practicaba entre las chicas, cosas hasta entonces desconocida porque que las jóvenes practicaran deporte estaba hasta mal visto por la sociedad en general.  
 

     Más tarde se puso en marcha en las canchas del Hogar Juvenil, en la zona de la Feria, lo que hoy se conoce como el Centro Municipal de Deportes. Hasta que se hizo el Pabellón cubierto situado en esta zona que mencionamos, todos los deportes se hacían en las canchas que se hicieron para tal fin: fútbol sala con grandes competiciones con los muchos equipos que habían o se crearon en nuestro municipio llegando incluso a llevar a cabo durante varios años seguidos un Maratón de 24 horas  de dicho deporte con gran asistencia de público.

 

     En los cincuenta, a mitad aproximadamente, existió en Arucas una gran club ciclista, de los mejores de Canaria, como que llegó a ser campeón regional, y que se hizo famoso en todo el archipiélago canario, destacando los grandes ciclistas naturales de Arucas Óscar Santana, José Martín y Juan Delgado, muerto desgraciadamente este último en un entrenamiento del club local  cuando bajaban desde San Mateo a Santa Brígida. El suceso muerte causó gran consternación en nuestra ciudad.
 

     Aprovechando el gran impulso que le había dado el ciclismo, mejor dicho el Club ciclista Arucas, al renacimiento de la afición,  la Comisión acordó celebrar durante varios años el circuito Maestrazgo de Arucas llamado también “ Circuito de San Juan “ haciendo un recorrido de 62 kilómetros dando quince vueltas pasando por Trasmontaña, Cardones, Lomo de Arucas, Mesón Canario y Casco de la Ciudad y seguidos por una gran masa de aficionados que se congregaban por todos los puntos mencionados anteriormente.
 

     Lo mismo ocurrió cuando por esos años cincuenta un grupo de aruquenses adquieren un caballo al que llaman Guajiro y ponen un jinete a su cuido y para que lo cabalgue en las carreras que hace con otros caballos de la isla. Fueron famosas las “pegas” que se hicieron por la carretera de Arucas a Teror, reuniendo una inmensa masa de seguidores por toda la orilla de la carretera hasta Los Castillos donde estaba la meta. La salida se hacía del kilómetro, empezando el barrio de Visvique.
 

     Muchos de los deportes que se traían para las fiestas de San Juan hacían las veces de escaparate de muestras o laboratorio de ensayo ya que a partir de ahí se empezaron a practicar en nuestra ciudad por primera vez, pues la mayoría de ellos eran totalmente desconocidos por los jóvenes deportistas.


     De tal forma que poco a poco se fueron incorporando a la práctica por los jóvenes de nuestro municipio el baloncesto, atletismo, tiro pichón y al plato, hokey, balonvolea (hoy voleibol), balonmano, etc.... pudiendo decirse que, básicamente, han pasado por Arucas y durante las fiestas de San Juan casi todas las modalidades deportivas, más de setenta, practicadas en la actualidad en el Archipiélago, quitando las modalidades practicadas en el mar, por no reunir nuestra costa las condiciones para ello.
 

 
 

«ANUNCIO DE LAS FIESTAS DE SAN JUAN»©

 
 

     Después de leído el Pregón, comenzaban las fiestas, para lo cuál se anunciaban por el Papahuevos o (Papagüevos), comparsas, parrandas, elevación de globos, cohetes, tracas pueblo, con Gigantes y Cabezudos (conocidos popularmente como Tarascas, y la Banda Municipal de Música y voluntarios tirando cohetes (voladores), seguidos de niños y adultos.
 

     Se sumaba a toda esta algarabía el repicar incesante de las campanas de la Iglesia de San Juan Bautista a la vez que se izaban las banderas de todos los edificios públicos. A veces el anuncio de las fiestas se realizaba a través de las llamadas “Cabalgata u Caravana”, en la que participaban artísticas  carrozas.
 

     Estas cabalgatas anunciadoras de las fiestas patronales se realizaron todos los años, con excepción de 1941, 1956, 1963, de 1966 a 1969, 1970 y 1973, desapareciendo en 1980.
 

     En otras ocasiones, aportando quizás un carácter más tradicional a las fiestas, participaban chicas vestidas con trajes típicos, acompañadas de rondallas, de una banda de tambores y cornetas, así como de carrozas y carretas.
 

     La caravana salía desde la Plaza de León y Castillo (hoy Plaza de la Constitución) para recorrer calles y plazas y barrios anunciando, como ya comentamos, el comienzo de las Fiestas de San Juan. En muchas ocasiones se hacía en la víspera del día 24, a las doce del mediodía, y en otras dependía del día de la semana en que cayera el 24 de Junio. 
 

     A la vez que se iniciaba la caravana, se izaban las banderas en el edificio de las Casas Consistoriales y sonaban gran número de voladores, mientas las campanas de la iglesia repicaban incesantemente.
 

     También se elevaban globos para el regocijo de los más pequeños. A veces, a las caravanas, que generalmente salían a las ocho de la tarde, se unían varias bandas de música procedentes den otros municipios para realizar alegres pasacalles.
 

     En el año 1977 se forma una cabalgata anunciadora de las Sanjuaneras con la Banda Municipal de Música, gigantes y cabezudos, saliendo desde la Montaña de Arucas. En 1978 también se hace la cabalgata Sanjuanera, con asistencia de grupos musicales y banda de cornetas y tambores.
 

     Era costumbre generalizada el que la gente se asomara a las puertas, ventanas, balcones y azoteas de sus casas o llenaran las aceras para ver el espectáculo en primera fila. Esta forma tan simpática y alegre de anunciar la llegada de las fiestas de San Juan por las calles y barrios, desaparece en el año 1980, tal vez, por los muchos problemas de tráfico que causaba.
 

     Para sustituir esta forma de anunciar las fiestas la Comisión lo hace de forma más sencilla para no causar tantos problemas: se anuncian las fiestas la víspera de San Juan, 24 de Junio, con el repicar de campanas de todas las iglesias del municipio  a las doce del mediodía, la tirada de voladores y la izada de banderas en el edificio de las Casas Consistoriales y en otros edificios públicos.
 

     El cambio no gustó a mucha gente, sobre todo a las más alejadas del Casco de Ciudad, como Acequia Alta, Cerera, Terrero y Hoya de San Juan, La Feria y los Marqueses, Cerrillo y Calvario y la Montañeta, etc... porque se quedaban sin ver la alegría que acompañaba a toda la caravana y que para muchas personas parecía que si no pasaba la Cabalgata anunciadora del inicio de las fiestas para ellos sería una fiesta algo sosa.
 

     Aparte de esa consideración de la fiesta también causaba gran desengaño y tristeza a la gente mayor, ancianos y enfermos que se quedaban sin la oportunidad de ver por lo menos pasar por la calle delante de su casa una parte importante de las fiestas y a la vez recibir el programa de las mismas.
 

     De todas formas la filosofía de la caravana anunciadora de las fiestas quedaba manifestada con las mismas con el ánimo de comunicar a la gente que llegó el tiempo de estar alegres porque se aproximan las fiestas más importantes del año en nuestro municipio y hay que irse preparando a para disponerse a asistir a la mayoría de los actos y a divertirse todo lo que se pueda.
 

     A partir de estos momentos y dada la buena nueva a todos los vecinos de una u otra manera de la llegada de las fiestas, ya podían desfilar los distintos actos contenidos en la programación. Y así de una manera sucesiva se iban alternando los diferentes actos y festejos populares, culturales, deportivos y recreativos.

    

 

 

«OTRAS EXPOSICIONES :FOTOS, PLANTAS Y FLORES, PINTURAS Y ESCULTURAS»©

 
 

     Durante las fiestas de San Juan las exposiciones artísticas han tenido un lugar destacado, tanto organizadas por el Ayuntamiento como por entidades, colectivos culturales, asociaciones, etc... En este sentido, el campo creativo es muy amplio apareciendo desde las habituales artes plásticas hasta los productos de numerosas industrias, principalmente locales, productos artesanos o colecciones.
 

     Por nuestras fiestas han ido desfilando a lo largo de los últimos 70 años las siguientes exposiciones: esculturas, grabados, dibujos a tinta, a lápiz, acuarelas, óleos, caricaturas, labores y trabajos manuales, el papel en el arte popular, calados, bordados cantería azul, arte popular textil, alfombras, orfebrería, ebanistería, forja, muestras etnográficas, muestras de productos de Ron, Arehucas, La Isleña, Bandama y Dulcería La Goleta, vitofilia, numismática,  queso, tabaco, exposición de automóviles, sellos, numismática, periódicos locales, libros antiguos y modernos de autores aruquenses, etc...
 

     Tanta cantidad de exposiciones y muestras se fueron exponiendo en distintos lugares del municipio o de la ciudad, teniendo como escenarios a veces los propios colegios, patio central de las Casas Consistoriales, Parque Municipal, Casa de la Cultura, Museo Municipal, Glorieta Joaquín Blanco (Parque Chino), Mutua Guanarteme, y Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, Colegios, Casa del Niño, etc..
 

     De todas las exposiciones que hemos mencionado las que más han sobresalido son las siguientes: fotografías, pinturas y esculturas,  y plantas y flores. Intentaremos hacer un ligero resumen de cada de ellas para que el ciudadano vea lo que se ha hecho durante las fiestas de San Juan en los últimos años, partiendo siempre del año 1939 que es precisamente donde se inicia mi colección de programas de festejos.
 

     Exposiciones de pintura:

     La primera exposición de pintura aparece en la programación del año 1950, en los salones de las antiguas escuelas municipales, sitos en la calle León y Castillo, número 10. En 1952, expone el joven pintor Julio Viera,  en el Casino con entrada por la calle Calvo Sotelo número 2, que después de unos años por la capital se marcha a la isla de Mallorca donde ha estado viviendo hasta ahora.
 

     Casi con carácter anual se siguen en años sucesivos exponiendo los cuadros de los siguientes pintores: Iberia Carqué, Artistas locales, Colectiva de la Escuela Luján Pérez, Concha Palacios, Jesús Arencibia, Néstor Martín, Nicolás Massieu, César Manrique, Gómez Bosch, Pepe Dámaso, Jorge Oramas, Lola, Massieu, Antonio Padrón, Felo Monzón, Manolo Millares, María del Pino Penichet, Mª Carmen García Parra, Juan Bordes, Teo Mesa, Manolo Ramos, alumnos de la escuela de Juan Alberto Díaz, Santiago Santana, Remedios Quintana, estos últimos desde 1995 a 1999.
 

     Las exposiciones que acabamos de mencionar se realizaban en diferentes edificios públicos, así en las sedes de colectivos, entidades, etc..tales como: en la Casa de la Cultura, Museo Municipal, Casas Consistoriales, en el Hogar Rural (Casa del Niño), en el antiguo Casino de Arucas, Sociedad Atlántida, Fundación Mapfre Guanarteme, Sección Femenina (C/ León y Castillo, 4) y en la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
 

      Exposición de Fotografías                            

  La primera exposición de fotos tiene lugar en 1952 con el Salón de Fotografías, con premios. En 1965 se hace una retrospectiva de Manuel Santana (conocido por Manolín el fotógrafo), en los Salones de la Jefatura Local del Movimiento, en la calle León y Castillo, número 14.
 

     Pero no se paran ahí las exposiciones wsobre fotografías. A lo largo de las fiestas se han ido sucediendo exposiciones de Fotos en los siguientes locales: Salones del Casino, Museo Municipal, Club de Ajedrez, Fundación Mapfre Guanarteme, Casa de la Cultura, Jardines Municipales, Glorieta Joaquin Blanco(Parque Chino) y en individuales o en colectivas sobre Ayer y Hoy, Rincones de Arucas, Fuegos artificiales, 91 años de literatura canaria, un  día en Arucas, Certamen fotográfico, Concurso para radioaficionados, Deportes variados, Lectura, Iglesia de Arucas y encuentro de Aruquenses... de Manolín, Francisco Martínez Aguiar, José Falcón Gutiérrez, José Luis Pérez Díaz, etc...
 

      Exposición de Flores y Plantas

   Registramos la primera exposición de Flores y Plantas en el programa de 1952, organizada por la Sección Femenina en el Parque Municipal. Estas exposiciones se repiten en los años 1953, 1954, 1955. No conforme con estas exposiciones para difundir el gusto y el placer de gozar de las plantas y flores entre el  público aruquense la Sección Femenina continúa con su labor de divulgar el amor a la naturaleza y en el año 1970 vuelven a realizar una exposición de flores, plantas y la confección de ramos, realizada también por la Sección Femenina de nuestra ciudad.
 

     El Parque Municipal es de nuevo elegido para hacer en el año 1983 la primera Expoflora de Arucas. Se repite en el mismo Parque Municipal en los años 1995 y 1996 una exposición de Arte Floral y Plantas que fue muy bien acogida por el público de nuestro municipio.
 

     Tiene lugar en el mismo parque una plantación de flora canaria por escolares del municipio y en los años 1998 y 1999 el Colegio La Salle entrega Plantas al Ayuntamiento también en el Parque Municipal.
 

     Lo más importante de estas exposiciones es que además de difundir el amor a la cultura, a la naturaleza y al buen gusto en general, hacía que la masa se fuera aficionando a estas exposiciones y se acostumbrara a visitarlas, al menos durante las fiestas que es cuando en realidad  más se llevaban a cabo y el público está más deseoso y  predispuesto a verlas por el ambiente festivo que se respira en general por toda la ciudad y espera ansioso las novedades que se le ofrecen durante las fiestas.  

    

 

 

«JUEGOS INFANTILES»©

 
 

     La atención a la infancia, especialmente a través de los juegos tradicionales, ha sido una de las preocupaciones  de las distintas comisiones de las fiestas de San Juan para su desarrollo en los variados actos que se programaban, para celebrar, casi todos en la emblemática Plaza de San Juan.
 

     Teniendo en cuenta  la gran costumbre  que había por los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado por todos los pueblos de Canarias en practicar y conservar y transmitir por cualquier plaza, parque y calles públicas los tradicionales juegos y canciones infantiles no faltaba fiesta en que se dejara de incluir  parte de los mismos o los más populares o representativos de una época.
 

     Los niños tenían la oportunidad de volver a practicar durante las fiestas los juegos que siempre hizo en su entorno más cercano y hacerlo en una gran plaza a la vez que eran observados por mucho público de todas las edades y sexos, y por supuesto entre ellos sus padres y demás familia...
 

     Al ser en una plaza pública y delante de tanta gente estimulaba al niño para querer participar y  para que así vieran las habilidades que tenía para practicar los diversos y variados juegos y canciones infantiles tradicionales consiguiendo con ello la superación personal cercana a la perfección.
 

     Los niños alentados por ser los mejores y obtener premios, juguetes, balones, banderines, caramelos, libros, etc... se desvivían por hacerlo lo mejor posible dentro de sus posibilidades para intentar verse compensado por sus éxitos personales.
 

     Los niños practicando esos juegos tenían la ocasión de divertirse jugando, compitiendo, creando, inventando sobre la marcha, improvisando, entregándose en cuerpo y alma a lo que estaba haciendo para deleite de todos los que presenciaban los diferentes juegos que se desarrollaban en la Plaza durante un par de horas...
 

     Sería cuestión de sicólogos, pedagogos y demás especialistas en la materia el analizar si estos juegos son constructivos para la formación del niño y que influye en su desarrollo y formación de forma positiva u no tiene incidencia en su rendimiento escolar si abusa de practicar los mismos... 
  

     Poco a poco se fueron retirando y olvidando, ¿ tal vez despreciando? esos juegos tradicionales que tanto se usaron o practicaron para divertir  durante las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado a los niños y niñas... en la programación de los festejos de San Juan...que al menos una vez al año se tenía la ocasión de volverlos a recordar, ya que por muchas circunstancias ya se habían ido desechando por las siguientes generaciones de niños de sus preferencias cotidianas.
 

     Pensamos que todo se puede deber, o echar la culpa a las nuevas tecnologías, televisión, músicas variadas, etc... que es el latiguillo que siempre empleamos para hablar con nostalgia de todas las cosas tradicionales que han ido despareciendo de nuestro entorno.
 

     Son los mayores los que tienen, o deberían tener, la sana costumbre o responsabilidad de ir transmitiendo a los más pequeños toda esa tradición. Afortunadamente muchos Maestros/as si han tomado esa iniciativa y procuran ir enseñando, practicando en los Colegios en cualquier ocasión que tienen de hacerlo para que no se pierda su práctica...
 

     Últimamente, desde hace unos cuantos años parece que la mayoría de las fiesta incluyen unos juegos de aparatos hinchables para que los niños salten todo lo que quieran sin ninguna clase de peligro. Que cada uno saque sus conclusiones sobre que es mejor para  ellos

      

        Aparecen por primera vez reflejados en el programa de 1940. En los siguientes años, y aunque no figuren específicamente en los programas, se seguían celebrando siempre en el marco incomparable de nuestra soberbia Plaza Mayor.
 

     Vaya como muestra una selección muy resumida de los muchos juegos, actos y concursos que se han incluido durante los festejos de San Juan a partir del año 1939 hasta nuestros días,  sin que ello suponga que son todos los que se han practicado tradicionalmente: 
 

     Actividades recreativas, bailes, cucañas, carreras de cintas, de sacos, de patines, de coches, de triciclos, concursos de merengues, concursos de dibujo y pintura al aire libre, gimnasia, atracciones,  espectáculo fantástico, gimkhana ciclista, humor, juego de sorpresas, juego de las sillas, el juego de los animales vivientes de la oca, el juego de los pies atados, juegos tradicionales, juegos escolares, magos piñatas, payasos, parodias, prendas viejas, magia, guiñol, marionetas, grupo infantil de teatro, talleres infantiles, talleres de teatro, talleres municipales, romería infantil, desfiles de trajes infantiles, elección de Alcalde infantil  coro infantil y festival infantil de la canción.
 

       Dentro de todos estos juegos cabe destacar los llamados Juegos Florales Infantiles. Los primeros que se celebraron datan del año 1976, con elección de la Reina infantil y de damas de honor, actuando también la Coral Infantil del Colegio La Goleta.
 

       Los segundos Juegos Florales se repiten al año siguiente, con reina y damas y la intervención de la misma Coral. Los terceros Juegos, realizados en 1978, se titularon Arucas, Rosa y gris. En esta ocasión se eligió a la "Sanjuanera Infantil". A partir de esta última fecha no se han vuelto a celebrar Juegos Florales Infantiles.

 

 

 

«GALAS, RECITALES ESTELARES Y CONCIERTOS DE ROCK »©

 
 

     Hasta la mitad de los años setenta del siglo XX, se reservaban varias noches en la Plaza de San Juan, como la víspera, el día 24 de Junio u otros días que tuviesen una significación especial, para ofrecer al público un recital folklórico, una verbena, un Concierto de la Banda Municipal de Música o un desfile de variedades.
 

     A partir de la llegada de la democracia, esos días se  dejan para actuaciones musicales de grupos o individuales, procedentes no sólo de la capital sino también de otras islas, actos que tienen lugar siempre en la Plaza de San Juan como el lugar idóneo para celebrar tales eventos por la cantidad de público que cabe en ella.
 

     Las Verbenas en estos casos se reservaban para el Recinto Ferial ofreciendo otro tipo de música, eso sí, muy variada, para el gusto de todos los públicos, sobre todo de la gente joven que ya se había ido acostumbrando a las nuevas tendencias musicales que se empezaron a poner de moda a raíz de la aparición de las últimas novedades y adelantos musicales procedente del extranjero, Inglaterra y Estados Unidos, sobre todo,  como el Rok and Roll  y Los Beatles y otros muchos que empezaron a tener presencia en la radio, especialmente, y en su difusión a través de los discos singles y a raíz de la puesta en marcha de la televisión..
 

     En España se van imponiendo otras estilos musicales y surgen los festivales de música, siguiendo la pauta del que se celebra en San Remo: Benidorm, Palma de Mallorca, el Puerto de la Cruz, etc..., para dar un nuevo impulso a la música española que en sucesivos festivales ponen de moda muchísimas canciones que son del agrado de todos los jóvenes, influyendo mucho las emisoras de radio y la gran cantidad de discos, minis o singles de vinilo y los recordados tocadiscos o pik-up, muy usados por los jóvenes para celebrar sus reuniones domingueras o cualquier fiesta con motivo de cumpleaños o santos.
 

     A finales de los cincuenta y principios de los sesenta viene la gran invasión de música extranjera y con  ello el vuelco tremendo que se dio al nuevo concepto de la música moderna  lo que hace cambiar los gustos de la gente joven y las fiestas empiezan a incluir en sus programas la actuación de grupos que interpretan este tipo de música, no sólo para escuchar sino también para bailar. 
 

     Con la llegada de esta nueva música que revolucionaría los gustos de la gente empiezan a desaparecer las antiguas orquestas compuestas por instrumentos de viento y piano y formadas siempre por más de media docena de músicos y el vocalista y aparecen los grupos o conjuntos  musicales cuyos instrumentos pasan a ser, sobre todo, guitarras electrónicas y el teclado y grandes altavoces para escuchar y bailar la música a todo volumen.
 

     Lo mejor que ha pasado en nuestro municipio es que las distintas comisiones de fiestas siempre fueron a la par de los cambios de costumbres en cuanto a la música y procuraban incluir en sus programaciones grupos que estuvieran, al menos en la isla, a la vanguardia de las nuevas tendencias musicales.
 

     No olvidemos que a partir del cambio de régimen político los ayuntamientos se convirtieron, ante la total apertura sin trabas oficiales de ningún tipo, en los principales agentes o empresarios de contratación de todo tipo de grupos y cantantes procedentes de cualquier sitio del país.
 

     A finales de los cuarenta y los cincuenta destacaban Antonio Molina, Bonet de Sampedro, José Guardiola. Antonio Molina, El Trío Los Panchos, Los Calaveras, Irma Vila, Jorge Negrete, Pedro Infante, Miguel Aceves Mejías, Lola Flores, Carmen Sevilla, Estrellita Castro, Juanita Reina, etc...y los que venían a Las Palmas actuaban exclusivamente en el Pérez Galdós y no creo equivocarme si digo que no llegaban a cincuenta los cantantes destacados o de moda españoles. Hoy tal vez puedan pasar de mil.
 

     Todo esto tiene explicación con la gran cantidad de discotecas, salas de fiestas y la multitud de fiestas populares por todo el territorio nacional, la radio y la televisión lo que hace posible que tengan salida tantos grupos y cantantes, sobre todo después que los ayuntamientos se convirtieran en los principales “empresarios” para contratar grupos y cantantes, aunque primaba más el amiguismo o el signo político de quién gobernara para contratar a unos a  otros, sin que primara la calidad artística antes que la ideología...y el buen caché que se llevaban por su actuación, nunca antes alcanzado.
 

     Aparece por primera vez en la programación de nuestras fiestas un “Festival popular” actuando conjuntos de “música moderna” en el Jardín Municipal a las siete de la tarde del día 23 de Junio de 1967 y de “Conjuntos Electrónicos” a las nueve de la noche del día 25 del mismo año, en los mismo jardines municipales.
 

      En el 68 se pasa el mismo festival a la Plaza de San Juan y a las diez de la noche por afamados conjuntos. En el año 69 se vuelve al Jardín Municipal con un festival de Conjuntos Electrónicos y a las diez y media de la noche los días 21, 22 y el 24 de Junio.
 

     Empiezan a desfilar artista de renombre nacional por la Plaza de San Juan con la actuación del recordado artista argentino Luis Aguilé en el año 1974, al cuál le siguen una lista de cantantes, grupos, conjuntos, etc de la más variada música moderna: salsa, sudamericana, rock, jazz, ritmos tropicales o cantantes de actualidad.
 

     Durante las fiestas de San Juan han pasado por nuestra ciudad, entre otros: Jeanette, Ana y Arabia, Ella Baila Sola, Pedro Guerra, El Consorcio, Polito Ibáñez, Söda, Quö, Malformaciones Kongénitas, Los Coquillos, Reggae, Chakai-Manta, Los Andinos, Vicki Larraz, Elsa Baeza, José Vélez, Amancio Prada, Luis Pastor, Dúo Dinámico,  Sergio y Estibaliz, Taburiente, Marta Sánchez y Olé Olé, Carlos Telechea, Tenesse, Orquesta Cubana REVE, Lorenzo Santamaría, La Década Prodigiosa, Karina, Prana, Kin África, Orquesta Musical Cubana, Gamba Braisol, Salsa Orquídea, Carlos Mejías Godoy y los de Palagüina, Olga Manzano y Manuel Picón, Los  Covinas, etc...
 

     Ahí quedan recogidas para testimonio de lo que han sido parte de nuestras fiestas desde el punto de vista musical...
 

 

 

«OTROS CONCIERTOS Y BANDAS»©

 
 

     En comentario de hace unos meses y al hablar de la Banda Municipal de Música mencionamos las célebres Tocatas y Paseo, música amenizado por la misma. También se atrevió nuestra recordada Banda, siempre dirigida por Don Antonio R. Herrera, en dar unos conciertos, ahora más atrevidos, en el cine Viejo, o el Teatro Cine como también se le conocía, con a intención de ir introduciendo a nuestro pueblo en la audición de música clásica.
 

     Por eso titulamos nuestro comentario de hoy de “Otros Conciertos”, para diferenciarlos de los que había dado nuestra Banda M. de M. pero que tuvieran relación con la música clásica en sus diferentes versiones para que así la inmensa mayoría del pueblo se diera cuenta que existía otro tipo de música y se interesaran por ella después de tener la ocasión de escucharla.
 

     De esta forma la Comisión de fiestas incluye en la programación de año 1957 varios Conciertos entren los que destacamos los siguiente:  Primer Concierto de Órgano en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista por el Organista D. Antonio Villafranca de la Abadía de Nuestra Señora de la Concepción (Santa Cruz de Tenerife).
 

     En el mismo año se tiene la oportunidad de escuchar por primera vez en nuestra ciudad a las Juventudes Musicales de Las Palmas con el Salón de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas lleno de un público deseoso de oírlos interpretando música popular y fragmentos de ópera y zarzuela, etc... que fue muy del agrado de todos los asistentes.
 

     No contento con esta buena actuación la Comisión sigue ofreciendo la audición de la buena música selecta y teniendo como marco el mismo escenario anterior presentando a la Orquesta de Pulso y Púa de Gran Canaria que deleitó al numeroso público presente en la Sala uno de sus mejores repertorios de música clásica que estaba demostrando que cuando le ofrecían buena música sabía corresponder con su asistencia.
 

     A lo largo de los sucesivos años se siguió ofreciendo distintas audiciones de buena Música, variando: guitarra, piano, orquesta de Cámara, zarzuela, y una Banda Militar y los sitios de sus interpretación de acuerdo con el número de componentes del grupo o individuales que viniera: Casa de la Cultura, Cine Rosales, Plaza de San Juan, Heredad de Aguas, Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, etc.. en espera que por fin algún día Arucas tenga un Auditorio en las debidas condiciones que  pueda acoger todas estas actividades musicales.
 

     Mientras esto ocurra se procura escoger los mejores sitios para celebrarlos, y uno de ellos es que aprovechando las cualidades acústicas de la Casa de la Cultura la convierten en el lugar adecuado para celebrar tales eventos para presentar en el año 1981 un Concierto a cargo del Cuarteto Clásico de Nicle Postel. En el mismo y año tiene lugar un extraordinario Concierto de sólo de Guitarra por el artista grancanario prematuramente desaparecido Efrén Casaña.
 

     Otro tipo de Bandas que nos han ofertado la audición de variados conciertos dándonos la oportunidad a lo largo de las fiestas patronales de escuchar la buena música: En la Casa de la Cultura la Cobla De San Cugat en el año 1974; la Orquesta Durón en los salones de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas en el año 1982; de nuevo en ambiente acogedor de la Casa de la Cultura tenemos la ocasión de escuchar en distintos momentos de las fiestas del año 1983 a las agrupaciones de Pulso y Púa Tomás Morales y Alfredo Kraus; en los años 1985 y 1986 actúa en la Casa de la Cultura la Agrupación “ Rondalla Los Amigos “ de la Goleta que deleitó al numeroso público asistente con su conocido repertorio basado sobre todo en la música clásica. Terminamos con este tipo de Agrupaciones de música Lirica con el encuentro de las mismas en el año 1989 en la Plaza de San Juan con un público que llenaba el recinto deseoso de escuchar ese tipo de música, participando en el mismo las siguientes agrupaciones: Almendro en Flor de Lomo Blanco, Almogantife de Tafira, Pinocheros de Las Palmas, Sanroqueños de Hoya Andrea, Los Frailes de San Roque y Los Amigos de la Goleta de Arucas.
 

     Colma las actuaciones de la música clásica La Orquesta Filarmónica de Las Palmas que ha actuado varias veces  durante los festejos dedicados a nuestro santo patrono San Juan, para que así nuestro pueblo tenga la oportunidad de escuchar música clásica en directo. La primera vez que actúa es en los I Juegos Florales del año 1962 , celebrados en la Plaza de San Juan, incomparable marco para tan bello y hermoso acto y que para tal fin lucía sus mejores galas. Vuelve de nuevo a ofrecernos parte de su amplio repertorio en el año 1963 , pero esta vez en el cine Rosales recién inaugurado. Hace acto de presencia otra vez nuestra Orquesta Filarmónica en los II Juegos Florales celebrados en el año 1972 y por supuesto en La Plaza de San Juan. Por último en los años 1989, 1991 y seguido hasta el año 1995 se realizan nuevos conciertos de la misma Orquesta provincial en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista. 
 

    Hoy en día, afortunadamente, la semilla que se fue sembrando a lo largo de todos estos años ha fructificado y a lo largo del año tienen lugar diferentes actuaciones musicales del tipo que mencionamos sin que tengan que llegar las fiestas de San Juan para poder disfrutar de la misma gracias a la agrupación Cultural Banda Juan Falcón Santana y las Escuelas Artísticas Municipales que llevan la buena música por los distintos Barrios del Municipio para que todos tengan la oportunidad de escuchar la  música de siempre.
 

     Esperamos que con el tiempo, ojalá sea pronto, Arucas disponga del Auditorio que necesita para poder escuchar esta clases de música con las debidas condiciones acústicas.
 

 

 

«LOS PREGONEROS»©

 
 

    Semanas atrás hablamos del Pregón sobre las fiestas de San Juan y lugares dónde tenía lugar su lectura. Hoy nos toca poner a continuación el nombre de todos los Pregoneros que han intervenido en la confección del Pregón y su lectura desde el año 1954 hasta el 2009 y como reconocimiento a su labor desarrollada durante tanto años, vaya nuestro pequeño homenaje y agradecimiento.  
 

     Don Francisco Caballero Mujica, natural de Arucas, sacerdote y residente en Las Palmas, 1954 y 1974; Don Juan Zamora, natural y residente en Arucas Maestro, 1955, 57, 60, 63, 65, 66, 69, 76, 77 y 1978; Don Sebastián Jiménez Sánchez, investigador arqueológico, residente en Las Palmas, 1956; Don Camilo Berrocal, natural de la península, residente en Arucas, médico, 1958; Don Félix Idoipe Gracia, natural de la península y residente en Las Palmas, profesor de Magisterio, 1959; Don Gabriel de Armas Medina, natural de Agaete, residente en la capital, Juez, 1961; Don Agustín Chil Estévez, natural de Arucas y residente en Las Palmas, sacerdote, 1962; Don Vicente Marrero Suárez, natural de Arucas y residente en Madrid, Escritor, Poeta y funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores, 1964; Don Rafael Martín Suárez, natural de Arucas y residente en Las Palmas, abogado, 1967; Don Luis Vallejo y Ruiz de Quero, natural de la península y juez municipal de Arucas durante muchos años, residente en Las Palmas, 1968: Don Bruno Pérez Auyanet, natural y residente en Arucas, Profesor Mercantil, Ex-Concejal del Excmo. Ayuntamiento de Arucas y Director de la Caja Insular, 1970; Don Francisco Hidalgo Navarro, Sacerdote, párroco que fue de la Parroquia de San Juan Bautista de Arucas durante cerca de veinte años, natural de San Bartolomé de Tirajana y residente en Las Palmas, 1971; Don José Henriquez Pitti, Intendente Mercantil, Ex -Alcalde Arucas en la década de los 40 y 50, Delegado del Gobierno en Lanzarote, natural de Arucas y residente en Las Palmas 1972; Don José Cabrera Vélez, sacerdote, escritor y poeta, natural de Arucas y residente en Las Palmas, 1973; Don Ricardo González Marrero, médico, natural de Arucas y residente en Las Palmas, 1975; Don Cipriano Acosta Navarro, poeta y funcionario, natural de Arucas y residente en Las Palmas, 1979, 1991; Don José Henríquez Núñez-Ojeda, natural de Arucas y residente en Las Palmas , periodista, 1980; Don Ricardo Navarro García, médico, natural de Arucas y residente en Las Palmas, 1981: Don Juan Antonio Ferrera Santana, Ingeniero y Ex-Alcalde de Arucas, 1982; Don Pablo Policarpo Jesús Vélez, natural y residente en Arucas, Cronista Oficial de la Ciudad de Arucas, 1983; Don  Antonio Castellano Auyanet, natural de Arucas y residente en Las Palmas, abogado, 1984; Don Pedro González Rodríguez, médico, natural de Arucas y residente en Madrid, 1985; Don José Antonio Ruiz Caballero, natural de Arucas y residente en Las Palmas, médico, 1986; Don Carlos Pérez Reyes, Catedrático Universidad de Madrid, 1987; Don Pedro Cardona Guerra, Médico, natural y residente en Arucas, 1988; Don Carmelo Artiles Bolaños, natural de Guía y residente en Las Palmas, abogado y Ex Presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1989; Don José Martín Santana, Médico, natural de Arucas y residente en Barcelona, 1990, leyó el Pregón Don Luis Hipólito Hernández Afonso.; Don Antonio Marrero Hernández, natural de Arucas y residente en Las Palmas, Catedrático Universidad de Las Palmas, 1992; Don Manuel Hernández Cabrera, natural de Arucas y resiente en Las Palmas, Director Territorial de Educación del Gobierno de Canarias, 1993; Don Pedro Cabrera Almeida, natural del Arucas y residente en Las Palmas, Profesor, Director del Museo Néstor, 1994;  Excmo. Sr. Don Francisco Rubio Royo, natural de la península y residente en Las Palmas, Rector Magnífico de la Universidad de Las Palmas, 1995; Doña Maria del Carmen Dávila, natural y residente en Arucas, Ex - concejala del Excmo. Ayuntamiento de Arucas, 1996; Excmo Sr. Don Luis Carlos Croissier Batista, natural de Arucas y residente en Madrid, Ex -Ministro de Industria y Energía, Ex -presidente del Instituto Nacional de Industria y Ex -Presidente de la Comisión de Mercado de Valores, 1997; Excmo. Sr. Don José Mendoza Cabrera, residente en Las Palmas, Consejero de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. 1998; Don Sergio Blanco Rivas, hijo de Arucas, residente en Bilbao, Cantante, Componente de los Grupos Sergio y Estíbaliz, Mocedades y el Consorcio, 1999; Doña María del Carmen Benítez de Lugo y Massieu, hija de Arucas y residente en Las Palmas, Condesa de la Vega Grande y Presidenta den la Asociación Nuevo Futuro de Las Palmas, 2000; Don José Pablo Díaz Jiménez, natural de Arucas y residente en Barcelona, médico y presidente de la Sociedad Mundial de Broncología, 2001; Excma. Sra. Dña Esperanza Aguirre Gil de Biedma, presidenta del Senado, natural y residente y Madrid, 2002; Excmo. Sr. Don Manuel Lobo Cabrera, natural y residente en Las Palmas, Rector Magnífico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2003; Doña Fefé Almeida Cabrera, natural y residente en Arucas premio Asemar al Mérito empresarial, medalla de Plata al Mérito Empresarial de la Laboriosa Ciudad de Arucas y Premio a la Empresaria Titular de la Cámara de Comercio más antigua, 2004; Don Manuel López Santana, natural y residente en Arucas, reconocido deportista y medalla de plata al mérito deportivo de la laboriosa ciudad de Arucas, 2005;  Sor María Luisa Muguerza Mutiloa, hija de la Caridad de San Vicente Paúl del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Arucas desde el año 1981, licenciada en Pedagogía y en Filosofía y Letras, 2006; Don Fernando Martín Henríquez, natural y residente en Arucas, médico, 2007; Doña Lourdes Ramos Pelayo, natural de la Orotava y residente en Arucas, Comadrona, A.T.S., 2008; Don Jaime Marrero Pérez, natural de Arucas y residente en Las Palmas, funcionario y humorista, 2009.

   

 

 

«EXPOSICIÓN DE OTROS ANIMALES»©

 
 

     En comentario anterior escribimos sobre las Ferias de Ganado donde mencionábamos la diversidad o variedad de animales que acudían a la misma, sobresaliendo sobre todo, los vacunos, cabríos, ovino, cerdos, caballos, mulas , yeguas, asnos, etc... aunque también asistían a la misma animales como perros, aves: palomas, pájaros, etc...
 

     Con el paso del tiempo  la comisión se dio cuenta de la importancia que tenían entre los aficionados a estos últimos animales mencionados que decidió hacer una exposición aparte y en otro día diferente a la de la clásica Feria de Ganado del día de San Juan pues, a diferencia de estos últimos, a los primeros se les considera animales cuya dedicación principal es el campo o al servicio de la agricultura con el aprovechamiento de su trabajo o del estiércol que produce que sirve a su vez para el abonado de las tierras, mientras que los segundos son más bien animales de compañía, guardianes, etc... y no se le saca el provecho económico que a los llamados ganado de campo.
 

     Con un carácter más específico se han organizado exposiciones de animales y concursos con premios en metálico independientes de las recordadas y siempre muy visitadas Ferias de Ganado tradicionales, aunque llegaron a desarrollarse en algunas ocasiones conjuntamente.
 

     Quizás la diferencia principal con respecto a la Feria de Ganado, es que es estas exposiciones se exhibían especies vinculadas a la doma de animales de menor tamaño, caso de los perros, conejos, patos,  palomos deportivos, pájaros canarios y otras variedades de pájaros cantores, gallinas, kíkaras,  gallos ingleses de pelea, palomas mensajeras, palomos buchúos, pichones, aves exóticas, et...
 

     Todas estas variedades de animales estaban relacionados con diversas actividades lúdicas como la canaricultura, colombofilia, colombicultura, con gran presencia de todos ellos, lo que demuestra en general la gran afición que existe entre la gente para entretenerse en su casa, pues muchos de los expositores aparte de gozar con la contemplación de los mismos en sus jaulas o casetas, gallineros, también sacaban un beneficio económico con la reproducción y venta de sus descendencias.
 

     Allí mismo, es las exposiciones se podían cerrar compras y ventas de los mencionados animales pues como decimos hay mucha afición a tener esos animales de compañía o de vista en las casas, sobre todo para la alegría de los más pequeños, aunque el gasto y la limpieza corría siempre a cargo del cabeza de familia.
 

     Estas exposiciones o muestras tenían lugar en el sitio más adecuado para ellos por el entorno que le rodeara y que fuera el sitio ideal donde los animales se sintieran más tranquilos y gozando de la naturaleza que les alegrara a su vez  su estancia.
 

     Ese lugar no podía ser otro que el bello Parque Municipal, situado además en pleno centro de la ciudad y que dispone de las condiciones más agradables para este tipo de exposiciones aparte de estar situado en el sitio ideal dada la cercanía a otros actos que se podían realizar por los alrededores para facilitar el desplazamiento cómodo.
 

     A pesar que el entorno anterior era el más adecuado, porque teniendo en cuenta las fechas en que se celebraba, mes de Junio y pleno verano, suponemos que el calor apretaría lo suyo para que los pobres animales no sufrieran los rigores de los rayos solares, protegidos como estaban por los árboles de gran porte, arbustos, plantas y flores que rodean y se reparte equitativamente por todo  el Parque, a los que le acompañan continuamente el murmullo del ruido que causa el pequeño salto del agua al salir de la cantonera para distribuirse por las diferentes acequias que atraviesa el parque en su paso para otros destinos fuera del recinto del Parque sin que el agua deje de emitir su continuo y agradable murmullo al deslizarse por el lecho de las acequias.
 

     Otros lugares donde llegaron a celebrarse estas muestras o exposiciones de animales menores o de compañía independiente del recinto del Parque Municipal fueron los siguientes: la antigua Plaza de León y Castillo hoy transformada y llamada de la Constitución, las calles Francisco Gourié, Alcalde Suárez Franchy, Pabellón Municipal, Recinto Ferial, Era de San Pedro, etc...lugares que, como podemos deducir, no reunían, ni reúnen las condiciones para albergar dichas exposiciones como las que ofrece el Parque Municipal por las ventajas y cualidades que nos ofrece con respeto a estos últimos lugares.
 

     La primera exposición que figura como independiente de la Feria de Ganado se realiza en el año 1952 aunque en este caso sólo se dedicó a los perros. Después del año señalado anteriormente, las exposiciones o muestras de perros se siguen exhibiendo para las Fiestas de San Juan, a veces junto a la Feria de Ganado y otras por separado, aislada y con otros animales de los mencionados anteriormente hasta el año 1970.
 

      A partir de esa fecha la exposición se siguen haciendo con carácter fijo para deleite de todas las personas que lo visitan pero sobre todo para los más pequeños que tienen la oportunidad de poder disfrutar de la visión de tantos animales variados y sus diversas evoluciones y cantos unido a la naturaleza que le rodea si se realiza en el Parque Municipal. 

 

 

 

«DÍAS DE FIESTA»©

 
 

     La duración de las fiestas de San Juan ha estado íntimamente relacionada con diversos factores, principalmente, económicos y sociales. En los inicios de los años cuarenta se celebraba durante la víspera, día 23, el día principal del santo Patrono, 24, y el día siguiente, 25. Un ejemplo de ello fue el año 1939, debido posiblemente a la crisis económica que se experimentó nada más acabar la guerra civil Española. Sin embargo, en las siguientes décadas del siglo pasado, se amplió considerablemente los días de duración de las mismas, pasando de tres días en la primera mitad de los cuarenta a ir aumentando de forma paulatina en la otra mitad y no dejó de crecer en los 50, 60 y 70.
 

     Como es que ocurra siempre se ha celebrado el día principal de la fiestas, el día de San Juan, el 24 de Junio, sin embrago hemos de registrar que en el año 1943, se hizo el domingo día 26, queremos pensar que sería debido a la situación que se vivía y pensando en la clase trabajadora para que no perdiera días de trabajo o tal vez por otras cuestiones sociales y económicas de tipo general. Esta situación no se volvió a repetir a lo largo de estos últimos 70 años. 
 

 Debemos distinguir los festejos de estos años y los de la década siguiente, por ser sin duda alguna, los más concurridos. El público acudía en masa a todos los actos, dadas las circunstancias del momento: situación económica precaria, el no disponer de vehículos propios que aseguraran el desplazamiento a las fiestas de otros municipios, el no poder disfrutar de otros elementos de recreo como la televisión, playas, asaderos en el campo, salas de fiestas, discotecas, viajes, vacaciones, etc...
 

     Todo esto hacía que la gente viera las fiestas de San Juan como una fórmula ideal para conseguir unos instantes de evasión, diversión y ocio, compensando de esta forma la dureza del trabajo diario y su monotonía. El aumento de la calidad de vida en Canarias, durante los años setenta propició que la celebración de los actos de las fiestas se prolongaran.
 

     Así, por ejemplo, en 1976 se llegó a alcanzar los veintiochos días de duración, con actos cada uno de esos días, lo que demuestra el interés y ganas de divertirse que la gente tenía de fiestas, pero que a nuestro parecer eran demasiados los días de jolgorio, ajetreo e incomodidades para otros muchos: policía, Banda de Música, obreros del Ayuntamiento que eran los que llevaban el peso del cambio de escenarios, limpieza, sillas, vallas, etc... tan necesarios para el buen desarrollo de los festejos debido a la gran cantidad de personas que acudían a todos ellos.
 

     Ya en esos años se empezó a diversificar los actos con el fin de que los espectadores tuvieran la oportunidad de elegir el que más le gustara entre tanta variedad y aumentara la masiva presencia no sólo de la gente de nuestro pueblo sino a los posibles visitantes de otros pueblos vecinos.
 

     Al aumentar la variedad de actos y su calidad el vecino tenía la oportunidad de saber escoger o elegir el que mejor le llamara la atención o se adecuara a sus preferencias o cultura personal. Curiosamente esta circunstancia hizo que los actos dejaran de ser seguidos por una masa que asistía a los mismos porque no tenía con qué divertirse ni pasar el rato, aunque el mismo no le llamara la atención o no entendiera nada de lo que allí se desarrollaba.
    

     El público entonces tuvo la suerte de poder seleccionar a qué actos asistiría por lo cuál la concentración del mismo era menor pero selectiva y de gente entendida en la materia  de lo  que quería y pretendía  disfrutar.
 

     En los años 1994 y 1996 se llegó a la cantidad de veintisiete días de festejos. Nosotros pensamos que son demasiados días de fiesta, prácticamente todo el mes de Junio, incluso se dio la circunstancia que alguna vez hubo que tomar algún día del mes de Mayo y otros del de Julio para poder dar cabida a tantos festejos o actos festivos. Últimamente se ha impuesto los veinte días como duración ideal de las fiestas, tomando incluso días del mes de Mayo y de Julio para poder incluir la gran variedad que se ofrecen en el programa.
 

     En resumidas cuentas el número de días de actos festivos que más  se repite es el de diez que a nuestro parecer es el más adecuado pues la gente hoy no tiene tanta necesidad de fiestas teniendo en cuenta que actualmente se disponen de muchos más medios para poder disfrutar a lo largo del año y salir de nuestro municipio hacia otros lugares en busca de la diversión o simple distracción paseando con el coche que casi todo el mundo dispone.
 

     ¿ No cree usted, amigo lector, que para evitar tantas molestias al ciudadano con tanto cambio de dirección en las calles por tener que hacer distintos actos de las fiestas la mejor solución sería reducir todo lo que se pueda los festejos de la calle a sólo dos fines de semana, viernes, sábado y domingo?
 

     El resto de actos, deportivos, conferencias, exposiciones, proyecciones, actos musicales, etc... al realizarse en sitios o locales cerrados no causarían tantas incomodidades y molestias al ciudadano.

    

 

 

«DISEÑO DEL PROGRAMA»©

 
 

     A lo largo de estos sesenta años de la edición de los programas de las fiestas de San Juan, su calidad y presentación ha variado de acuerdo con la mejora de la economía, la calidad del papel y el avance de la técnica impresora y el color y la importancia que la Comisión de Fiestas quisiera darle a la difusión del programa para los posibles coleccionistas lo pudieran guardar como parte de la historia de nuestro municipio.                     

 

     En la primera década, desde 1939 a 1949, su confección era muy sencilla, reduciéndose, en algunas ocasiones, a una sola página, tamaño folio, por una sola cara, en papel corriente, tipo periódico, y en otras llegaba a alcanzar  hasta las dos o tres hojas, siempre en papel de la misma calidad.

 

     A partir del año 1950 se empieza a incorporar las primeras fotografías, y en la portada el escudo de la ciudad ocupando un cuarto de su espacio, año 1954, aunque de muy mala calidad, las fotos,  su reproducción debido al papel empleado. iniciándose de este forma la utilización de la imagen para garantizar la atención del lector.

 

    Por otra parte, la portada del programa comienza a tener protagonismo, se pasa de la simple rotulación con letras grandes a la aparición de la imagen del Santo Patrono sobre el trono o sólo, sin el trono, años 1967/68/69/70, o la foto del Templo Parroquial  San Juan Bautista, 1953/60/61/63/64/65/66.

 

     Durante varios años, 1956/57/58/59/71/72/75, se hizo frecuente la utilización de un dibujo a plumilla con una composición que se repetía: una joven vestida con traje típico en distintas posturas, con la estampa, al fondo, de la iglesia o  la silueta de la Montaña de Arucas o de la propia Ciudad.  

   

      En los años setenta, sobresaliendo el año 75 con cinco artículos, el 76 con nueve, y ya en el 81 con seis, y con tres artículos los años 72, 73 y 82 y que  mejora sustancialmente el contenido de los programas al presentarse ya como una revistilla, dónde, además de la programación, figuraban artículos poéticos, históricos, deportivos, sociales, culturales, relacionados con la festividad del Santo, escritos por diferentes personalidades de nuestro municipio o de la capital de reconocido prestigio intelectual. 

    

Este nuevo formato exigía una mejor presencia, por lo que aumenta la calidad del papel y se le añaden mayor número de fotografías. Así, por ejemplo, a partir de 1976, la portada da un salto cualitativo. Se presenta a todo color, reflejándose distintas escenas de las fiestas del año anterior , vistas generales de Arucas  o de edificios emblemáticos de la ciudad.

 

     Curiosamente, justo en la portada de este año, 1976, empieza a aparecer la expresión de “ Sanjuaneras” para referirse a las Fiestas de San Juan. Este nombre se popularizó entre la población, eligiéndose como título o símbolo en todas las portadas de los programas de actos sin interrupción hasta 1990 para desaparecer de la portada hasta terminar la década de los noventa y con ello el siglo XX. 
 

  Sin embargo, suponemos que mantener este nivel en el diseño de los programas implicaba, además de un trabajo concienzudo, un cierto esfuerzo económico, por lo que hubo momentos, en estos últimos veinticinco años, en los que se bajó esta calidad, apareciendo como un simple cuadernillo en el que se enumeraban, sin más contenido, los actos festivos.
 

 

   La población estaba acostumbrada a disfrutar de  las Revistas que se publicaban con motivos de las fiestas patronales de San Juan en el mes de Junio y las devoraban con gran interés y regocijo y muchos las conservaban como oro en paño o las enviaban a sus familiares que estaba fuera de la isla, sobre todo a Venezuela. Nos estamos refiriendo a la Revista “Arucas” publicada desde el año 1946 hasta 1955, y a la otra Revista “ La Voz de Arucas” también publicadas exclusivamente como revista para las fiestas patronales, años 1954/55/56,  pues esta última el resto del año se publicaba como periódico mensual. Para que se den cuenta de la importancia que tenían estas Revistas y que siempre se agotaban y del interés con qué las acogía la población baste decir que  en los años 1954 y 1955 coincidieron las dos en el mismo mes de Junio, o sea el mes de las fiestas.
 

     ¡ Qué gozada y qué maravilla! Poder disponer en tus manos de dos revistas dedicadas plenamente a desarrollar temas relacionados con nuestro municipio desde distintos puntos de vista sobresaliendo especialmente los dedicados a las fiestas de San Juan.

    

    
    Salió, 16 años más tarde, otra revista Arucas en manos de diferentes redactores, en los años 1972/1973, siguiendo la misma línea que las anteriores aunque desgraciadamente ya no volvió a la palestra para las fiestas de San Juan lo que hace que en casi cuarenta años Arucas, nuestra ciudad, nuestro municipio, se haya quedado sin un medio que durante el mes de Junio de cada año nos recuerde a través de diversos artículos lo que ha sido la vida de Arucas a lo largo de sus historia, exaltando además sus fiestas patronales.
 

     A partir del año 1996 se empezó a incluir en el programa unos temas monográficos, referidos siempre a la ciudad o al municipio desde distintos puntos de vista que a nuestro parecer sin dejar de tener una gran calidad y ser muy interesantes pero que no es el sitio indicado para divulgar tales temas pues nos parece que muchos de ellos están a una altura poco asequible a la mayoría de la gente, por lo que me inclino más a seguir la línea que he reflejado en párrafos anteriores y dejando para otro momento y en otro lugar y en una revistilla especial esos temas monográficos mencionados y centrar el interés del programa en destacar sus actos festivos y comentarios o artículos relacionados con las fiestas patronales.

     

 

 

«EL POLLO QUE NO LLEGÓ A SER GALLO»©

 
 

     Pedro José era un personajillo de esos que andan por la vida sin pegar golpe, o sea sin trabajar, pero viviendo bien. Su ocupación diaria consistía en llegar a las once de la mañana al la plaza del pueblo, sentarse en una silla de la terraza de un bar, pedía un café y el periódico. Entre sorbito de café, pasando las páginas de la prensa, pues solamente lee la letra grande y alguna que otra mirada a su alrededor para saludar a los que se van incorporando a la terraza en espera de empezar la tertulia diaria que allí se forma.
 

      Pedro José es un joven de unos veinticinco años, alto, fuerte y que presume entre sus amistades de ser un gallito, es decir que con él no hay quién se meta porque le da un par de piñas, trompadas, y se acabó. Los que lo conocen de cerca saben que es un presumido,  principalmente con sus exageraciones respeto a sus peleas con otros gallitos de pueblos vecinos cuyas hazañas han oído muchas veces de su boca pero que jamás vieron en persona.
 

      Se reían con sus ocurrencias pero pasaban de largo de ellas. Lo peor de todo es que Pedro José las dice tan a menudo y las cuenta con tan lujo de detalles que posiblemente hasta él mismo se las cree. A pesar de todo tiene simpatía y atractivo personal y don de palabra para dominar a todo el grupo de la tertulia diaria que se forma a su alrededor  pasando un rato bastante agradable a su lado.
 

      Lo que extrañaba mucho  a los contertulios allí reunidos es que nunca ninguno de ellos lo hubiese visto metido en un lío dentro del pueblo y dando tantas piñas como él decía y menos que saliera ganador de tal menester. Pasaba el tiempo y siempre seguía con la misma matraquilla con sus peleas y lo que había ganado en ellas: que si un reloj, una pulsera, varios anillos, mucho dinero,...
 

      Daba tanto lujo de detalles que muchos de los allí presentes llegaron a creerse que era verdad todo lo que decía. Prácticamente ya había vencido a todos los gallos o pollos de los alrededores, según él claro, y deseaba que le buscaran contrincante para medirse cuanto antes y donde quisieran. Varios de los presentes en aquel momento no se creía nada de sus hazañas y decidieron buscarle un buen pollo para que le diera un escarmiento en respuesta al guante que en cierto sentido había lanzado a los presentes en la tertulia.
 

     Luis, Juan y Antonio se pusieron de acuerdo para ir por barrios y pueblos vecinos buscando un buen pollo que sirviera para la piña. Fueron anotando todos los nombres que les daban y las características de los que tenían más fama y de las peleas realizadas y victorias obtenidas.
 

      En el pueblo, de regreso, se reunieron en un cafetín para seleccionar al que ellos consideraban el mejor. Al final de la tarde ya tenían decidido el elegido por unanimidad: le llamaban  “el Talego “ , medía uno noventa, era fuerte, cuadrado, atlético, musculoso, ágil, rápido, de buenos reflejos e intuitivo, valiente etc...  y que además había practicado la lucha canaria, lucha libre y boxeo. Ya no practicaba el deporte pero continuaba asistiendo a un gimnasio en la capital para realizar practicar mantenimiento físico además de hacer carreras muy de mañana. Ya estaba en los treinta años y tenía un trabajo que no le desgastaba mucho físicamente: acequiero, actividad que le venía muy bien para su espíritu deportivo por las caminatas que se daba a diario y por el contacto con la naturaleza y el aire puro.
 

     Un buen día, los tres amigos acordaron ir a Teror, pueblo donde vivía “ el Talego “ para entrevistarse con él y contarles “ las hazañas “ de Pedro José y la posibilidad de darle un buen escarmiento. El amigo “ Talego “ no tuvo mayor inconveniente en prestarse al juego y entre los cuatro trazaron la estrategia a seguir: El domingo él estaría entre las once  y doce de la mañana, sentado en la terraza de un bar de la Plaza, leyendo un periódico y allí lo esperaría.
 

     Los amigos mientras tanto se pondría disimuladamente por los alrededores sin que Pedro José los viese para observar todos los acontecimientos para poderlos luego contar en la tertulia antes que el amigo fuera presumiendo de haberle ganado a otro pollo de los alrededores y narrar a su manera cómo había logrado tal hazaña.
 

     En sucesivas tertulias, donde por supuesto estaba presente Pedro José, nuestros amigos fueron preparándole la cama para que se animara ante el reto que ellos le irían lanzando. Tanto le provocaron que un buen día se propuso acabar con aquel gallo tapado que tanto le intrigaba al amigo presumido. Se levantó de su silla y pegando un fuerte golpe en la mesa dijo: “ el domingo por la mañana me voy a ver yo ese monigote que ustedes tienen como hombre “ .
 

     Nuestros tres amigos le dieron toda clase de detalles, ya acordados con “el Talego “ . Como en aquella época en que sucedió el caso no había tanto coche para ir a los pueblos vecinos a Pedro José no le quedó más remedio que pedir una bicicleta de paseo. A eso de las nueve de la mañana emprendió su camino hacia el pueblo vecino que distaba unos diez kilómetros en busca de aquel ser que se la había atragantado.
 

     Lo que no sabía él era que los tres amigos ya le estaban esperando en el pueblo, pues se habían adelantado en un taxi y puestos a buen recaudo para que no les viese. A eso de las once y cuarto llegó el amigo Pedro José al pueblo y cuando divisó como a unos trescientos metros la plaza del pueblo, que era donde le habían dicho los tres amigos que estaría  “el Talego “ hacia ella se dirigió.
 

     Unos cincuenta metros antes de llegar se paró a orillas de la acera y preguntó a unos señores que estaban allí sentados dónde podría encontrar a “el Talego “ y éstos indicaron: ¿ve usted allá abajo aquel señor que está sentado en una silla y leyendo el periódico? Pedro José les contestó afirmativamente. Pues ese es el señor que usted está buscando, le dijeron aquellos señores tan amables.
 

     Cuando ya Pedro José enfiló de nuevo la marcha en su bicicleta, aquellos señores le gritaron desde sus asientos: “ tenga cuidado muchacho porque tiene muy malas pulgas...” Dicho y hecho nuestro amigo se dirigió raudo hacia el lugar indicado. Cuando llegó a su altura puso el pie derecho en la acera y el izquierdo todavía en el pedal y sin bajarse de la bicicleta dio los buenos días y preguntó como quien no sabe nada: ¿Es usted por casualidad el gallito que le llaman “ el Talego “. ¿  Agapito, que así se llamaba nuestro héroe, levantó la cabeza por encima del periódico  y mirándole por arriba de las gafas le respondió: Sí, ¿por qué?. Hombre, le contestó Pedro José, es que a mí me han dicho que usted es muy bueno para la piña y yo venía para medirme con usted cuando lo desee y en el sitio que quiera “.
 

    A oír estas palabras “El Talego “ puso con tranquilidad el periódico en la mesa, se levantó, hizo la silla una poco para atrás y le arreó tal tortazo que tiró a Pedro José y su bicicleta juntitos a la calzada. ¡Cómo sería de fuerte la trompada que le dio que nuestro amigo se levantó rápidamente del suelo y emprendió la huída, no fuese que le diera otra vez y no tuviese tiempo de contarlo!, y cómo sería el golpe y el dolor que sentía que Pedro José no se preocupó ni siquiera de recoger la bicicleta, o tal vez porque pensó que la misma corriese menos que él en su veloz carrera que las patas le llegaban al culo.
 

     Los tres amigos de desternillaban de risas en su escondite de donde salieron cuando tuvieron la certeza que Pedro José estaba por lo menos a un par de kilómetros del lugar y sin ganas de mirar atrás por si acaso. Celebraron con “el Talego “ el desenlace de la pelea, le dieron las gracias , una buena propina y se marcharon de nuevo a su pueblo dispuestos a escuchar al día siguiente Lunes cómo contaría Pedro José su hazaña del domingo...  Por supuesto tuvieron mucho cuidado en no contar la verdad de lo ocurrido el día anterior hasta ver la reacción suya ante la tertulia.
 

     Aquel día llegó  más tarde que nunca y toda la concurrencia estaba ávida para que contara lo que había ocurrido  Nuestro amigo llegó sonriente como siempre y como si nada hubiese pasado, más bien podría decirse que venía victorioso. Lo primero que dijo fue: “ ¡valiente personaje me prepararon!. Resulta que voy en bicicleta durante diez kilómetros a buscar a ese gallito y estuve toda la mañana esperándole para desafiarlo y el mismo no apareció por todos los contornos. Yo creo que me vio llegar y se escondió para que yo no lo viera y le pegara un buen guantazo y quitarle de una vez para siempre toda la bobería de encima . Así que cuando quieran búsquenme a otro gallo que cante bien pues a este ya lo echaron al caldero...” 
 

     Esto que usted, amigo lector, acaba de leer, me lo contó personalmente el protagonista principal de este comentario en el año sesenta del siglo pasado y algunas otras cosas que algún día contaré y que según me decía,  que por aquél entonces tendría unos sesenta años, era normal y costumbre extendida por los años veinte, treinta y parte de los cuarenta del siglo pasado, entre los jóvenes visitar los Barrios vecinos en busca del ” gallito” del pueblo para desafiarlo y  para resolver de una vez quién era más fuerte o potente e invencible... por supuesto a piña limpia... y salir de allí hecho un “pollo de prestigio...”    
 

 

 

«LA ROMERÍA»©

 
 

     La Romerías durante las Fiestas de San Juan se inician en Arucas en 1976, partiendo las carrozas de la Acequia Alta. Éstas han sido, desde sus comienzos, uno de los actos más multitudinarios de nuestras fiestas, pero no de los mejores actos desde diversos puntos de vista. Afortunadamente cada vez son más el número de romeros que  acuden ataviados con el traje típico, por lo que contribuyen a darle esplendor a ese acto y , además, a rescatar la vestimenta tradicional canaria.
 

     Asisten una gran cantidad de agrupaciones folklóricas , principalmente del municipio ( representando a asociaciones de vecinos, centro culturales, etc...), y de otros lugares. Los puntos de mayor afluencia de público durante el recorrido son: Plaza de la Constitución, la calle León y Castillo  y la llegada a la Iglesia de San Juan, donde por la puerta lateral que da para la calle de La Paz espera el Santo con el Párroco y el Alcalde para recibir en nombre del mismo, de la parroquia y del municipio, la ofrenda de las distintas agrupaciones participantes en la Romería.
 

     Terminado este acto los asistentes van pasando a la Plaza de San Juan y calles aledañas para terminar haciendo una invitación a todos los vecinos que quieran acercarse a degustar las diferentes comida canarias que han traído y los asaderos que se hacen sobre la marcha y disfrutar escuchando los variados aires canarios que las mismas interpretan a lo largo de varias horas diseminadas por todo el entorno de la Plaza hasta altas horas de la madrugada.
 

     La concentración de los diferentes grupos, rondallas y agrupaciones folklóricas se hace al final de la Acequia Alta por la comodidad de acceder al lugar a través de la carretera que viene desde Trasmontaña. Allí se van colocando según el orden establecido por la Organización o  miembros de la Comisión de fiestas.
 

     Aunque siempre se da una hora determinada para la salida en la programación, casi nunca se cumple a rajatabla con dicho horario. Debido a esa circunstancia o  a la distancia que hay entre el lugar de partida y la Plaza de la Constitución, lugar donde más gente, ciudadanos de a pie, que quieren disfrutar del paso de la Romería se acumulan, se hace interminable la hora de espera por lo que a veces se da el caso que mucha gente opten por marcharse a su casa, sobre todo si se tienen niños pequeños.
 

     Lo que no comprendemos es que habiendo otras calles alternativas para llegar hasta el final de la Acequia Alta muchas personas de las que van a participar en la Romería atraviesan en sentido contrario al recorrido de la misma por toda la Plaza, calle Barranquillo y Acequia Alta en busca del grupo al cuál pertenecen es espera de salir en Romería, cuando ya el recorrido se encuentra lleno de público esperando el desfile.
 

     Debido a estas circunstancias muchas veces se establece un ir y venir de personas vestidas para asistir a la Romería que van atravesando a los que ya vienen desfilando y la verdad eso causa cierto desconcierto entre los que están en las aceras, casas, azoteas y plazas esperando el paso hacia una dirección de la Romería organizada, pues el ritmo que llevan unos, los que están participando, es diferente a los que intentan buscar a su grupo para empezar a desfilar.
 

     A pesar de que la Romería es libre para que pueda participar cualquier vecino que lo desee se debe procurar a través de comunicados o recomendaciones a los posibles asistentes para que procuren adecuar su vestimenta siguiendo la costumbre de usar trajes típicos en su más acertada pureza.
 

     Lo que no es de buen gusto ni aceptado por los espectadores es las forma un tanto chabacana en el vestido que llevan a la Romería, entre mucha gente, sobre todo los jóvenes, que consideran que con un pantalón vaquero y una camisa blanca echada por fuera y a veces una corbata rodeando el cuello y suelta hacia la cintura ya van muy bien y piensan que lucen con orgullo su vestimenta típica. Lo peor de esta circunstancia es que incluso ellos se creen que van muy bien y luciendo su traje típico canario y encima sin saberse ninguna letra de las canciones canarias y lo único que hacen es desfilar en plan relajo unidos muchas veces con los brazos por el hombro en grupos de varios/as de ellos y dando gritos conjunto como por ejemplo:” bien,c..... bien” y así una y otra vez....
 

     Otro panorama que habría que desterrarse al menos durante el desfile es que muchísimos de los que van en la romería llevan en sus manos un vaso con algo de bebida y no precisamente agua y alguno otro la botella para ir repartiendo. ¡Qué situación de más mal gusto el de estos que así desfilan delante de tanta gente que esperan algo de buen gusto y respeto hacia las tradiciones!. Sería muchos más bonito llevar entre las manos un timple, una cachimba, un zurrón, o cualquier otro elemento que represente al tipismo de las islas: talla, bernegal, vasos, platos, sombreros, cachorro,  bastón, fajín, porrón, etc...
 

     También es de muy mal gusto todos aquellos que no se consideran con la suficiente fuerza para participar a cara descubierta y llevan unas horribles gafas oscuras para ocultar sus ojos y así darle menos vergüenza. Leí una vez el anuncio de una romería, no la de Arucas,  donde se prohibía las gafas oscuras.

     Como nota final no sería mala idea que después de hacer la ofrenda los grupos se fueran concentrando alrededor de la Plaza de San Juan y en la parte central organizar una especie desfile o baile donde sólo puedan entrar los que lleven una vestimenta, aunque sea modesta, pero que se ajuste lo más posible a la típica canaria, para que todo el público les pueda aplaudir por su buen gusto en la conservación de las tradiciones y que sirvan de ejemplo para los que acuden vestidos de cualquier forma.
 

     No hago mención de muchas de las Romerías que se celebran a lo largo del año en esta isla y otras más que se distinguen por su buen en conservar la pureza en el vestir, existiendo un grupo de personas voluntarias puestas por la Comisión para que inviten a los que no se ajustan a las tradiciones invitarles educadamente a que abandonen la Romería.
 

    Que prevalezca la idea que la Romería es participación guardando las costumbres pero nunca que se parezca a un relajo organizado y a un desmadre incontrolado. Conozco grupos de Arucas y su entorno que no participan en esta nuestra

Romería por todos estos problemas y sin embargo se desplazan a otras localidades e islas que destacan por todo lo que  exponemos en este comentario y que luchan por mantener la conservación de las tradiciones en sus más rica pureza. 
 

      La Romería es el desfile de los romeros y el público puesto en los alrededores por donde pasa para verlos, pero nunca que se mezclen los grupos con gente de paisano y muchas madres con el carrito con el niño, la última vez que la presencié conté más de veinte de éstos últimos, que siguen a la misma hasta su final sin ir vestidos adecuadamente, dando en general una mala impresión,  pues desdice la riqueza del tipismo del acto.
 

     Otro ejemplo a seguir sería a mayor exigencia en la confección de las carretas, que muchas van bien, pero sin embargo otras confunden la Romería con el desfile de los carnavales  y las convierten en carrozas de muy mal gusto.
 

     Es mi impresión personal y ahí queda reflejada. Hace ya varios años que no voy a verla pasar por nuestras calles y así seguiré hasta que se cambie la forma de realizarla, porque a pesar de mi esperanza  ésta no se produce nunca y cada vez me llevo peor impresión de la misma.

     

 

 

«ELECCIÓN DE LA REINA DE LAS FIESTAS»©

 
 

     Muchísimos pueblos, villas, barrios y ciudades han tenido como costumbre desde siempre el elegir para las fiestas una chica y sus damas de honor que con el nombre de Reina de las Fiestas presidirá los principales actos de los festejos, tanto cívicos como religiosos, a celebrar con motivo de las fiestas patronales del núcleo de población que represente.
 

     Nosotros creemos que aparte de premiar y elogiar la belleza de la mujer también se elige la simpatía, preparación, físico, cultura, forma de ser, carácter, personalidad,  don de gente, etc... que resalte en general las virtudes y la idiosincrasia  que pueda  rodear al sexo femenino independiente de cualquier otro sentido que se le quiere dar al mismo y que está fuera de las verdaderas intenciones de los programan el acto.
 

     Las pocas veces que se ha celebrado este acto ha sido de un éxito total tanto de organización como de presencia de público, pues siempre fueron actos finos, elegantes, delicado, donde sólo se elogiaba la figura femenina como homenaje hacia el sexo débil y que este ha sido siempre una buena ocasión para expresar la admiración que hacia ellas tiene el hombre, llámese padre, hermano, novio, marido, etc... por las muchas virtudes que le rodean y por su dedicación en sacar adelante a la familia siendo la mayoría de las veces la más sacrificada de la unidad familiar y la que acarrea con la responsabilidad, muchas de las veces, de llevar el peso de la misma, como así mismo ser la que acude a los actos más desagradables de la unidad familiar: llevar a los hijos al médico, ir a los colegios para ver como van sus estudios, y también, a veces de representar en la vida social al grupo que lidera en compañía de sus esposo.
 

     Por todas estas circunstancias pensamos que el hombre se siente muy endeudado hacia el género contrario y para él representa una gran oportunidad el poder ofrecerle y demostrarle en un acto público y ante toda la población, como es la elección de una joven, mujer en resumidas cuentas, como reina de las fiestas para demostrarles a ellas la admiración que el hombre siente hacia ellas desde todos los puntos de vista así como su agradecimiento público hacia las mismas por el sacrificio que supone de una manera anónima el sacar adelante a toda la familia y de esa forma pensar que así ellas se consideran suficientemente elogiadas y su labor social reconocida por el trabajo que realizan en la vida.
 

     De la misma manera que el varón encuentra una salida a sus aficiones, sobre todo al deporte y concretamente al fútbol, a través de las cadenas que desde los más jóvenes pasando por todas las categorías siendo un escaparate para los ojeadores de muchos equipos lo cuál le pudiera dar ocasión para que resuelva su porvenir si tiene la suerte de fichar en un club grande, la joven también puede muy bien centrar su futuro en el mundo de la moda, el canto, la interpretación, la radio o la televisión, siendo también muy bien su plataforma de lanzamiento estos certámenes locales que las pueden promocionar a otros niveles.
 

     Tanto en uno como en otro caso los jóvenes de ambos sexos se han de cuidar mucho y dejar a un lado tantas vicios que aparte de minarle su salud y la economía familiar pueden causar muchos problemas en su casa  y a la sociedad en general al buscar y encontrar salida a para resolver sus problemas en el mundo de la droga, de la prostitución y del robo.
 

     Otra de las posibilidades sería ampliar a todo el municipio los Festejos de San Juan  que no olvidemos que es patrono de todos, con la participación de los barrios a través de los centros culturales deportivos y asociaciones de vecinos presentando a su candidata a la elección de la reina lo que llevaría a una gran presencia de público de todos los barrios.
 

     Ahí quedan las ideas y, como nuestro comentario de hoy lo que queremos dedicar a las elecciones que han tenido lugar durante las fiestas de San Juan en los últimos setenta años, pongamos los años en que se celebró la misma.
 

      No ha sido Arucas, dentro de las Fiestas de San Juan, muy dada a la elección de Reinas para las Fiestas de San Juan. Este acto se inicia en 1964, en el bello marco del Jardín Municipal, en representación de los Centros Recreativos y Culturales del municipios. En 1972 se anuncia como fiesta social y se elige reina y damas de honor, repitiéndose en 1976 en la Plaza de San Juan.
 

     Un año después, se le llama a la reina “ Arehucana Mayor “ durante la verbena de la Jira en la Era de San Pedro. En 1978, se elige a la reina pero ahora con nombre de “ Sanjuanera “ , durante la fiesta canaria que se celebra al efecto. En 1980 se nombra de nuevo a la Sanjuanera, en la Plaza de San Juan, el día 21 de Junio. La elegida tiene derecho a participar en las Galas de Miss Gran Canaria y Miss Las Palmas. Catorce años más tarde, se celebra la elección de la reina, pero bajo el nombre “ Reina del Atlántico” en la Plaza de San Juan.
 

     Este tipo de celebraciones también se llegaron a realizar fuera de los actos de las Fiestas de San Juan, concretamente en los juegos Florales de 1962 y 1971, con la Plaza del mismo nombre totalmente rebozando de público deseoso de contemplar un acto tan hermoso lleno de colorido, elegancia, música y poesía, todo ello como elogio al buen gusto en general... de los cuáles hablaremos en su día en un comentario aparte.

 

 

 

«EL FÚTBOL EN ARUCAS EN LA DÉCADA DE LOS 50 DEL SIGLO PASADO»©

 
 

    

     En anterior comentario hacíamos mención sobre el fútbol en la década de los cuarenta en nuestro municipio y a los equipos existentes que participaban en competiciones locales y en la zona Norte, pero siempre en la categoría de  Adheridos, es decir que estaban controlados por la Federación pero no pertenecían a ninguna de las tres categorías regionales existentes por aquel entonces. Hoy vamos a dedicarlo a la siguiente década, la de los cincuenta. Si en la década anterior hubieron varios equipos en Arucas: Imperial Vinosa, Arucas, Estrella,  Arsenal, etc, llegado el final de los cuarenta todos ellos desaparecieron para siempre.
 

     Un caso especial fue el Arucas C.de F. que a través de un grupo de directivos consiguió hacerse con los derechos de un Club de La Isleta llamado Argentino que competía en la capital en la 2ª Regional para en la temporada 49-50 participar en dicha categoría con los equipos de la capital: Hespérides, Racing, Ferreras, Santa Catalina, San José, Porteño, Aviación etc... dejando de participar con los conjuntos del Norte como venía haciendo hasta entonces pero en categoría de adheridos, siendo el primer presidente D. Hermelindo Artiles Navarro.
 

     Durante la temporada 49-50 y 50-51 el Arucas participó, como decimos, en la Segunda Categoría Regional, vistiendo camisa a rayas en blanco y negro y pantalón negro pero con el nombre de Argentino que fue una gran novedad para los aficionados de la ciudad que se adaptaron rápidamente al nuevo equipo y aceptaron muy bien los colores y el nombre.
 

     Los inicios de este década fueron muy difíciles: se  unen los cinco equipos de la primera categoría regional de la capital para dar paso a la Unión Deportiva Las Palmas, desapareciendo los históricos Marino, Victoria, Gran Canaria, Atlético y Arenas; en la temporada 51-52 el Argentino pierde su denominación a favor del nombre de la ciudad, llamándose desde entonces C.D. Arucas y participando en poco tiempo en la Primera Categoría Regional al desaparecer todos los que la formaban; se inician los trabajos para hacer el nuevo estadio Cardona, por lo cual el equipo ha de jugar sus partidos fuera del municipio hasta que se den por terminadas las obras.
 

     En esta nueva etapa pasa a ser Presidente Don Jerónimo Megías el cuál permaneció durante veinticinco años seguidos en el puesto. En el año 1951 se consolida el equipo que había nacido en la calle León y Castillo número 11, donde estaba ubicada la sede de Falange con el nombre de Frente de Juventudes y que al pasar la misma al inaugurarse el Hogar Juvenil en la zona de la Feria cambia el nombre por el de “ Juventud Arucas” que fue la gran cantera que proporcionaba jugadores al equipo representativo de la ciudad y que estuvo compitiendo en la categoría de Clubs Adheridos en la zona norte hasta la temporada 1954-1955.
 

     Surgen nuevas dificultades al no llegar a un acuerdo la empresa propietaria del Estadio Cardona y finalmente el Club representativo arrienda el campo por un año por la cantidad de 50 mil pesetas. Vienen nuevos problemas cuando en el año 1956 se realiza en el campo de fútbol una corrida de toros en el año 1956 por lo cuál quedan suspendidas todas la competiciones futbolísticas. Paralelamente desaparece para siempre el Juventud Arucas después de estar en el candelero en las competiciones en que participaba durante varios años y ser un continuo forjador de jugadores de gran valía que la mayoría de ellos recalaban en el representativo de la ciudad, sin que les uniera ninguna relación de filial.
 

     El Arucas se ve obligado a emigrar a otros campos de la isla no sólo para entrenar sino también para participar en las competiciones oficiales. Van surgiendo equipos de aficionados por el casco de la ciudad y los barrios que juegan pequeñas competiciones locales con una copa como premio. Varios de los jugadores que quedan libres al disolverse el Juventud Arucas pasan a engrosar estos equipos, aparte los que pudo rescatar el Arucas, muy pocos pues la política de fichajes foráneos que se realizó por el club hizo que el mismo tuviera  una temporada muy nefasta de acuerdo con el prestigio que había adquirido el club representativo.
 

      Como consecuencia de todas estas anomalías surgen los siguientes equipos locales: El Isleña Asociación de Amigos,( Isleña A. A.) ,  en el casco de la ciudad, el Goleta y el Cerera en  los populosos barrios del mismo nombre. Los Tres equipos mencionados unidos al Cardones que participaba desde los años 40 como dejamos recogido cuando hablamos del fútbol en Arucas en la década anterior, ya  empiezan a competir en torneos oficiales, en este caso Club Adheridos, en las temporadas 56-57 y 57-58, desapareciendo de las competiciones oficiales el Cerera en la temporada 58-59 y el Isleña en la 59- 60, aunque durante un tiempo estuvieron realizando partidos amistosos con otros equipos del entorno pero sin que fueran competiciones oficiales. Sin embargo el Goleta ha seguido compitiendo sin interrupción desde que se fundara.
 

     Van surgiendo en competiciones locales equipos como Los Portales, San Andrés, aunque de forma intermitente, y en los vecinos Pagos de Casablanca, El Palmar, Tenoya, Cervantes y Luz y Vida de Tamaraceite, además del representante del municipio de Firgas, que participan en competiciones con los equipos de Arucas. 
 

     El representativo de nuestra ciudad realiza grandes campañas en su nueva Categoría que será motivo de otro comentario aparte cuando hable de dicho Club. Asimismo dedicaré un  trabajo a cada uno de  los distintos equipos que he mencionado anteriormente de nuestro municipio.

    

 

 

«LA FERIA DE GANADO»©

 
 

     Canarias siempre fue una tierra con tradición agrícola y ganadera por muchas razones y, entre ellas por su aislamiento, no le quedaba más remedio a la mayoría de la población rural que dedicarse al cultivo del campo para la subsistencia en unión de la ganadería. A esta situación también ayudaba mucho la gran cantidad de minifundios que había en general por todo el archipiélago y concretamente en nuestro municipio.
 

     Abundaban mucho los pequeños agricultores que se defendían para sacar su casa adelante con un mínimo de terreno cultivable, uno o varios celemines, los más, y algunos que llegaban a la fanegada y los más afortunados entre dos y seis, siendo los menos, los que podían disponer de mayor cantidad que la mencionada.
 

     No debemos dejar pasar los grandes agricultores que se dedicaban en sucesivas épocas, a la producción de la caña dulce, cochinilla, vid, etc...y finalmente el plátano y el tomate.
 

     En este comentario queremos hacer especial mención a los pequeños agricultores y ganaderos, aunque también dedicaremos una parte a los grandes latifundios por la importancia que tuvieron en el desarrollo del porvenir económico del municipio.
 

     Los pequeños agricultores, poseedores de un cachito de terrero, un celemín o dos o tres, un cercado, un cantero, etc... que así se les llamaba en general y que los mismos dueños de la propiedad así se referían a ellos cuando daban a conocer a cualquiera que le preguntara cuáles eran sus posesiones o a qué se dedicaba y  lo decían con la mayor humildad del mundo  y con el  orgullo de cultivar aquella pequeña parcela con la que sacaba a su familia adelante aunque con grandes sacrificios.
 

     La mayoría de estos pequeños agricultores se dedicaban al cultivo de la Platanera que estaba en pleno auge de explotación por todo el municipio y por la región cuyo fin principal era la exportación, cultivo que llegó a ser el principal en Arucas y que daba empleo a mucha gente de forma directa e indirectamente.
 

     Esos pequeños agricultores tenían a su vez, junto al terreno cultivado, una alpende donde disponían de uno a varios animales, según la capacidad del habitáculo donde habían de permanecer cobijadas. Del cultivo sacaban el alimento para los animales y de éstos el estiércol necesario para el abono de las plataneras. O sea que la prestación era mutua.
 

     En esos alpendes solían tener, sobre todo vacas, terneras, cochinos, cabras, ovejas, conejos, gallinas, etc...que muchas de las veces le daban la comida para la casa de leche, carne, huevos, suficiente para mantener a toda la prole, ya que a veces esos eran los únicos ingresos que tenía la familia.
 

     Con el paso del tiempo los animales se iban multiplicando y entonces habría que vender alguno porque no sólo no cabían en el alpende sino que era una carga económica para mantenerlos y mucho sacrificio emplear tantas horas para atenderlos personalmente como Dios manda.
 

     Una buena ocasión que tenían los agricultores y ganaderos de exponer sus animales para tener la posibilidad de venderlos a un buen precio y que les serviría para paliar o atender las múltiples necesidades de una familia aparte de la alimentación, eran las multitud de Ferias de ganado que se prodigaban por todos los pueblos de la isla, sobre todo para las días patronales y precisamente el día principal de la fiesta. 
 

     Por este motivo era fácil poder exponer el ganado en sitio público donde se hacían muchas de las transacciones comerciales de los animales al intentar  vender o comprar según las circunstancias sobre todo en la época del verano por la gran cantidad de Ferias que se organizaban  por muchos pueblos de la isla, independiente la que con carácter fijo y semanal y durante todo el año se celebra en el pueblo de la Vega de San Mateo.
 

     En estas Ferias había ocasión de comprar animales, vender, y también de observar por parte del numerosos público que asistía la gran cantidad de los mismos que asistían a las exposiciones ganaderas con motivo de las fiestas. Aparte del aliciente de poder vender o comprar o exhibir el suyo propio los ganaderos tenían la oportunidad de ser obsequiados por los Ayuntamientos con premios en metálico o por las empresas de piensos de animales con lotes de sus productos.
 

     También estaban presentes en las Ferias aparte de los ganaderos, los marchantes, carniceros, que iban en busca de hacer compras para luego llevarlas al matadero para tener la carne suficiente que llevar al mercado de la Plaza, teniendo en cuenta que por aquellos tiempos todavía no venía la carne de importación y toda era del país por lo cual los animales eran sacrificados semanalmente.
 

     En resumidas cuentas que las Ferias eran un atractivo, y lo siguen siendo, para el público en general y especialmente para  aquellos profesionales que de una u otra manera vivían de los animales. Por todos esos motivos eran esperadas y concurridas  con mucho expectación no sólo por la gente de Arucas sino por otras muchas personas interesadas en el mundo animal y que se desplazaban de muchos pueblos de los alrededores.
 

     Durante mucho tiempo el día de la Feria era siempre el 24 de Junio, fiesta principal del santo patrono. Por no se sabe qué razón a veces se desplazaba la fecha para otro día de los festejos del mes de Junio y causaba gran decepción entre los visitantes venidos de lejos que se desplazaban  el día de San Juan sin haber leído el programa con la certeza que la Feria sería tal día señalado llevándose una enorme decepción cuando comprobaban que no era así. 
 

      La Feria de Ganado siempre ha sido uno de los actos más multitudinarios del día de San Juan. Algunos años no se celebró por problemas sanitarios, con gran disgusto para los cientos de visitantes que asistían a este acontecimiento anual ganadero. Quizás una de los motivos principales del interés que suscitaba este acto entre la población fue el hecho de que en ellos se realizaban importantes negocios, a través de la figura del “marchante”persona que se dedicaba a comprar directamente el ganado para luego sacrificarlo en el Matadero Municipal y ofrecer el producto en el Mercado Municipal los días señalados para ello. También constituían para el ganadero una manera de exponer el tratamiento y cuidado de sus animales, consiguiendo de esta forma los mejores ejemplares. De ahí, la importancia de conseguir algún premio en los concursos de ganado que se establecieron en años más recientes. Por otra parte, una vez la relación de la población con la ganadería se fue perdiendo, debido al abandono progresivo del medio agropecuario por la comodidad de ejercer trabajos y empleos relacionados con el sector servicio, supuso una forma de contacto directo con los animales, especialmente para los niños.
 

     La Feria, siempre concurrida, tenían lugar en diferentes puntos del casco, generalmente en zonas amplias para reunir el gran número de animales que se seleccionaban y al público asistente. Así, por ejemplo, una veces se llevó a cabo en el Mirón, otras en la Era de San Pedro( Fábrica de Ron), La Feria, en el Paseo de la Salle, en las calles Alcalde Suárez Franchy, Agustín Millares, El Terrero, junto a la Cruz Roja, aledaños del Polideportivo, trasera del Ambulatorio, Recinto Ferial, etc..., lugares donde muchas veces se instalaban los recordados ventorrillos para que los asistentes calmaran su “sed”.
 

    Loa animales más frecuentes que se pueden encontrar en estas Ferias son: vacas, toros, terneras, cabras, ovejas, caballos, yeguas, burros, mulas, etc...
 

      En los años comprendidos entre 1995 a 1999, se organizaba, como acto conjunto a la Feria, el juego del arrastre. Y como cierre de la feria tenía lugar la entrega de premios a los mejores ejemplares siguiéndole, en ocasiones, el desfile correspondiente. 

    

 

 

«EL PREGÓN Y LOS PREGONEROS DE LAS FIESTAS DE SAN JUAN»©

 
 

     Una vez el programa en la calle, el primer acto que se celebraba era el Pregón. Aparece esa costumbre por primera vez en 1946, anunciándose el acto por Radio La Palmas con la actuación de la Banda Municipal de Música y alguna Rondalla. Sin embargo, no se menciona nada sobre el pregonero.
 

      Durante varios años se realizó a través de la citada emisora de radio, alternándose en ocasiones con Radio Atlántico, en las que participaban diversas personalidades del mundo de la cultura, deporte, investigación, historia, etc... del municipio o de la isla, pero sin especificar el nombre del autor del Pregón.
 

     No obstante, gracias a la información oral de las personas de mayor edad del municipio, sabemos que casi siempre, en esos primeros años de los cuarenta y parte de los cincuenta, el encargado de llevarlo a cabo fue  Juan Zamora Sánchez, cronistas Oficial de la Ciudad de  Arucas desde 1967 hasta su muerte en 1981.
 

     Este acto de carácter eminentemente histórico empieza a tener más relevancia a partir de 1954, momento en el que figura, en el programa de actos de San Juan, el nombre de la persona encargado de decir el Pregón. Este honor lo recibe en primer lugar el sacerdote, natural de Arucas, Francisco Caballero Mujica.
 

     En años sucesivos continúan con dicha labor ya sin interrupción hasta nuestros días una serie de personas de nuestro municipio, de la capital, aruquenses que viven fuera de Arucas, pero en la isla, o fuera de ella y personas no nacidas en Canarias pero por alguna razón relacionadas con nuestro municipio por alguna razón..
 

     Como hemos comentado anteriormente este acto tomó un nuevo impulso e importancia y expectación entre la población cuando empezó ponerse en el programa de festejos el nombre de la persona encargada de pronunciar el Pregón. Con este mismo objetivo se pasó de leer el Pregón por la radio a leerlo en directo públicamente en la Ciudad ante una numerosa audiencia.
 

     Una vez elegida la Ciudad para pronunciar el Pregón se fueron escogiendo los lugares más adecuados para llevarlo a cabo y que fueron variando según las circunstancias así lo aconsejara: Salón de Plenos de las Casas Consistoriales, Plaza de León y Castillo (hoy La Constitución), Iglesia Parroquial, Plaza de San Juan, Cine Rosales, Centro Municipal de Cultura (antiguo cine Díaz), y Casa de la Cultura.
 

     Hubo una novedad en ofrecer el Pregón; nos referimos al que se hizo en el año 1982, que se impartió al pié de la Torre del Campanario, junto a la entrada a la Sacristía y Archivo parroquial, a las doce del mediodía, con la actuación de la Banda Municipal y una Banda de Tambores y Cornetas. Al finalizar la lectura del Pregón tuvo lugar la “quema” del primer volador. Esta idea, que gustó a muchas de las personas asistentes no prosperó y no volvió a repetirse en años sucesivos.
 

     Una buena idea de la Comisión de fiestas fue imprimir el contenido del Pregón en forma de pequeño cuadernillo y distribuirlo entre los presentes en el acto para que perdurara en la memoria de los aruquenses. Desgraciadamente la idea solamente duró unos tres años, pero creemos que de haber seguido con el empeño hoy se tendría una buena colección de trabajos sobre Arucas desde todos los puntos de vista según el contenido de los Pregones pronunciados a lo largo de más de cincuenta años: temas históricos, patrimonio artístico, cultura, literario, urbanístico, social, deportivo, religioso, etc...  
 

     Los Pregoneros que eran naturales de Arucas ofrecían una visión más entrañable relacionados con la ciudad que les había visto nacer: así algunos recordaban su infancia y juventud, sus vivencias, sus círculos de amistades, la etapa estudiantil, sus compañeros de clase, las tradiciones de antaño, los juegos, deportes, diversiones, paseos, costumbres , excursiones, noviazgos, bailes en las Sociedades, baños en la costa, y por supuesto un canto a la Ciudad, a su rico patrimonio, a sus valores artísticos, historia, sin olvidar a las Fiestas de su Santo Patrono motivo por el cuál él estaba precisamente leyendo el Pregón y alguna otra reflexión sobre el futuro de nuestro municipio.
 

     Los Pregoneros no naturales de nuestro municipio hacían un canto a la ciudad, elogiando el desarrollo adquirido a lo largo de la historia y su importancia agrícola, comercial e industrial y por supuesto admirar a los labrantes de Arucas y la gran cantidad de edificios emblemáticos levantados con la hermosa piedra azul de las canteras del subsuelo aruquense que hay sembrados por todo el archipiélago canario teniendo como ejemplo nuestra hermosa iglesia parroquial de San Juan Bautista y mostrando su admiración hacia los Labrantes que con sus manos han sido capaces de llevar a cabo tales sobras de arte.
 

     La hora elegida para la lectura del Pregón ha cambiado a lo largo de todos estos años, hasta que la Comisión llegó a la conclusión que la mejor era la de las nueve de la noche y el sitio ideal, por el marco que le rodea no cabía duda de ninguna clase que se centraba en la Plaza de San Juan. A éste acto siempre se le acompaña con actuaciones musicales y la presentación previa del Alcalde del municipio del Pregonero de turno, haciendo una semblanza e historial del mismo. El acto acababa con la entrega de los obsequios de la Corporación al Pregonero, agradeciendo  su participación y con  una buena exhibición pirotécnica a continuación de la cuál tendría lugar el agasajo privado, propio del acontecimiento,  al Pregonero, en algún restaurante de la Ciudad.
 

     Por supuesto que el Pregonero era invitado de honor al resto de los actos principalmente a la Función Religiosa y a la Procesión ocupando tanto en uno como en oto sitio un lugar preferente.
 

 Una sugerencia para la Comisión de Fiestas. ¿porqué no se adorna a las Pregoneros con una especie de distintivo especial para que la gente note en las procesiones quién es el pregonero de ese año?, ya que no todo el mundo tiene la oportunidad de conocerlo bien el día de su lectura.

     

 

 

«LA PRIMERA COMUNIÓN»©

 
 

    Queremos dedicar este comentario de hoy a la celebración de la primera comunión de los niños y niñas en la parroquia de San Juan Bautista de Arucas. No vamos a detallar lo relacionado con la celebración dentro de la iglesia, porque salvo pequeñas y pocas diferencias sigue siendo actualmente igual hoy que ayer. Una de las diferencias de hoy es que los niños van a recibir la primera comunión alrededor de los nueve años mientras que en los años 40, 50, 60 y ( ...no recodamos el año en que desapareció esa costumbre...) se hacía entre los seis y siete años y que los niños y niñas habrían de permanecer si probar bocado desde las doce de la noche del día anterior hasta la hora o el momento de recibir la comunión...cosa que ya hoy ha desaparecido.

   Pero lo que queremos resaltar o recordar o dar a conocer a las generaciones presentes es el acto que tenía lugar más tarde en la Plaza de San Juan una vez terminado el acto dentro de la iglesia. Como decimos tan pronto se acababa la ceremonia religiosa todos los niños, niñas y sus padres salían a la calle y se dirigían hacia la Plaza de San Juan donde personas de acción católica y de las distintas hermandades y damas de la buena sociedad habían preparado el centro del recinto para que todos los recién comulgantes y sus padres recibieran un desayuno reparador de las energías agotadas, o casi, desde la noche anterior por imperativo religioso.
 

     Mientras el acto tenía lugar dentro de la iglesia con la misma llena de gente deseosos den contemplar la ceremonia el grupo de personas mencionadas anteriormente se dedicaban a hacer los preparativos para que al terminar la Plaza estuviese engalanada con banderas y las mesas dispuestas para el desayuno de los que habían participado en la Primera Comunión.
 

   Se colocaban burras y arriba de ellas unos tablones donde podían caber seis personas por cada lado los cuáles eran cubiertos con unos manteles blancos y algún ramo de flores distribuidos a todo lo largo de la mesa para darle alegría al resto del acto que había comenzado en el interior dela parroquia. A un lado de la Plaza irían las mesas para los niños, a otro para las niñas y en una esquina se hacía un apartado para los padres donde no faltaban los enyesques (variado taperío) y dado que estamos en Arucas alguna botella de su apreciado ron, pero, eso sí, bebido con cierta moderación...que los padres respetaban por tratarse del acto tan entrañable para sus hijos el que se estaba celebrando y no era cosa o ejemplo para ellos de pasarse en la bebida para luego ir dando la nota por la calle... y en presencia de su propio hijo en el día más feliz para ellos hasta ese momento de su vida.

   Cuando los niños llegaban a las mesas de la Plaza ya en las mismas estaba preparado lo que iba a ser el suculento desayuno, al menos para aquellas fechas que tanta hambre se pasaba. El mismo consistía en un tazón de chocolate (cocholate como decían la mayoría de ellos) con leche calentito pues estaba recién hecho en una de las casas colindantes a la Plaza, medio pan y dos plátanos y algún trozo de queque o de bizcocho. Todos los manjares habían sido proporcionado por los diferentes, industriales, ganaderos, agricultores y comerciantes del municipio a petición de las damas de acción católica de Arucas... y que de esa manera querían colaborar en tan feliz acontecimiento colectivo.

   Los padres como hemos dicho tenían un apartado donde podían departir entren ellos mientras sus hijos desayunaban. A las madres también se le atendían con dulces, bizcochos y una tacita de chocolate para que pudieran aguantar el duro ajetreo que les esperaba después del desayuno en la Plaza ya que comenzaría una larga jornada de visiteos aparte de la clásica foto de la primera comunión.

   El recinto donde tenía lugar el agasajo a niños y padres estaba acotado con unas vallas para que el público en general no interfiriera en medio de ellos. Era de esperar que fuera hubiera siempre muchísima gente viendo aquel acto tan emotivo por muchas razones. Allí se podían ver familiares, vecinos, amigos, niños, muchos niños de todas las edades, unos que iban a ver lo que ya ellos había experimentado y otros en espera de coger experiencia para ver como era para cuando les tocara a ellos, tal vez el próximo año, y más de uno deseando que ese momento llegara cuanto antes pensando en el abundante alimento que tendrían ocasión de disfrutar, sin pensar que el acto más importante de la primera comunión se desarrollaba en el interior de la iglesia pero había que perdonar a las pequeñas cabecitas porque su estómago en estos caso mandaba más que su cabeza y las ganas o mejor los deseos de comer aquellos manjares, deliciosos para ellos al menos por aquellos tiempos, no se podían comer o disfrutar todos los días...

    Acabado el desayuno que estaba amenizado en todo momento por la banda municipal de música de Arucas, se iba al estudio del fotógrafo para tener el consabido recuerdo, aunque muchos ya lo hacían días antes con el fin de entregarlo con el recordatorio que se les daba al continuo visiteo que se hacía por toda la ciudad empezando por los familiares, abuelos, materno y paterno, tíos, primos, cuñados, etc. amistades más cercanas, vecinos, amigos en general y otros compromisos que surgían a última hora, pues por aquellos tiempos no era costumbre hacer una fiesta colectiva a la familia y demás compromisos, a la usanza de hoy, sino que se iba a cada casa para que vieran al niño o niña, entregarle el recordatorio y recibir el donativo que cada uno de los visitados tenía a bien de regalarle, cosa que servía a muchas de las madres para poder paliar los enormes gastos, para aquellos tiempos y también para estos presentes.
 

    De todo esto quien de verdad sufría lo suyo, y mucho, eran los pobres niños o niñas pues con todo el incómodo traje para estar caminando todo el día se unía que los zapatos eran todos de estreno y había que aguantar lo suyo aquellos pobrecitos pies, pues o eran muy ajustados o pasado de número para que aguantaran un año más usándolos.

   El sufrimiento era muy grande para los niños que a veces estaban todos los domingos del mes haciendo visitas a los muchos compromisos de los padres, y por imposición de los mismos para que los niños se vistieran todos los domingos de primera comunión con gran enfado de los pequeños, para que nadie se pudiera sentir ofendido por no traer el niño o a la niña para verlo y con gran regocijo de la madre que veía como cada domingo se llenaba la bolsita especial, que también entraba dentro de la vestimenta de la primera comunión, como el rosario, devocionario, los guantes blancos, la medalla o escapulario pendiente del cuello, etc...y la bolsita como decimos se llenaba cada domingo con lo cual ayudaba muy y mucho a paliar los enormes gastos que para una familia humilde suponía el vestir decorosamente al niño/a para que hiciera la primera comunión.

   Y como los tiempos cambian y la situación ha mejorado lo suyo, esta costumbre del desayuno en la Plaza de San Juan ha sido sustituida por una fiesta en cualquier restaurante donde se invita a la gente como si de una boda se tratara...abundando en estos casos los regalos en vez de dinero en efectivo...
 

 

 

«DIANA FLOREADA LA MADRUGA DEL 24 DE JUNIO, FESTIVIDAD DE SAN JUAN»©

 
 

     Hasta el año 1982,como así tengo recogido, duró la costumbre de incluir en la programación de una Diana a primera hora se la mañana. Lo curioso del caso es que durante mucho tiempo no me explicaba el porqué de esa manía de despertar a la población a horas tan despectivas. Con el paso de los años y ahondando cada vez más en las fiestas me voy enterando de la relación que existe entre la Diana y las fiestas de San Juan.
 

     No cabe duda que la noche mágica de San Juan, por muchas razones, aglomera una serie de ritos que hacen mención al agua, fuego, luz, creencias, música, etc... que ocurren precisamente a partir de las doce de la noche entre el día 23 y 24 de Junio para que todos esos ritos tengan efectividad: recoger plantas con virtudes o poder medicinal, bajar la rama, para obtener descendencia de un determinado árbol usado en los campos ya que desconocían los injertos, levantarse muy temprano o no acostarse para ver las primeas luces del alba, mirarse en un estanque como si fuera un espejo, etc...
 

     En la canción canaria escrita por Juan del Río Ayala y con Música de Antonio Herrera y en su V estrofa dice lo siguiente:  “Alborada mañanera/ en la noche de San Juan/  voz que canta tempranera/ a tu amor alumbrará”.
 

     Vemos en esta estrofa cómo se hace mención a la noche de San Juan, la que va desde las doce hasta el amanecer, y a sus primeras luces cuando dice “alborada mañanera” y cuando en el tercer verso manifiesta “ voz que canta tempranera” lo cuál nos indica la importancia de la música en esa noche de San Juan.
 

     Alborada viene de Albor que es la luz del Alba, o sea tiempo de amanecer o rayar el día. En distintos diccionarios leemos el significado de Alborada:“ Tiempo de amanecer- Toque o música militar al alborear- Música al amanecer para festejar a alguien- Composición poética o musical destinada a cantar la mañana-Toque o música militar al romper el alba, para avisar la venida del día- Música al amanecer y al aire libre para festejar a una persona”.
 

     Ya sabemos lo que es Diana, ahora vamos a intentar explicar el porqué se le añadía  lo de Floreada. Según el diccionario de la R.A.E. “Florear viene de florecer, florear” que es cuando el capullo se abre a la primera luz de su vida, cuando echa la flor por lo que en cierto sentido significa también amanecer el día. Con todos estos significados ya nos podemos explicar el porqué la Comisión de fiestas incluía en su programación la Diana mañanera  al despuntar las primeras luces  del día 24 de Junio, fiesta principal del Santo Patrono de nuestro Municipio.
 

     Durante un buen número de años que van desde 1940 hasta 1961 es la Banda Municipal de Música de Arucas la encargada de llevar a cabo la Diana por las principales calles del casco de la ciudad y siguiendo la filosofía del significado de Diana y por supuesto las mismas tenían lugar en las primeas horas de la mañana, que muchas veces era al amanecer.
 

     La mayoría de las veces la Diana tenía lugar en la madrugada del día 24, pero también se hicieron varias en otras fechas, el 26, 27 y otra el 29, cosa que ocurrió solamente en esos días mencionados, pues era cuestión de seguir con la tradición y no tenía ninguna gracia programarla para llevarla a cabo en otro día que no fuera el de la fiesta principal en el cuál la  población esperaba y admitía ese despertar tempranero para prepararse a los muchos actos que tendrían lugar esa fecha.
 

     A partir de año 1962 la Diana se sigue haciendo pero ahora a las 7,30 de la mañana pero dejando de hacerlo la Banda Municipal de Música cambiando la Comisión los instrumentos de viento por los de cuerda, haciéndolo por primera vez las Rondallas Intercasa y Guanarteme y al año siguiente con la Tuna Universitaria de la Escuela de Peritos Industriales de la capital.
 

     Hay un lapso en el cual no figura en la programación la Diana, por lo que ignoramos si la misma se llevó a cabo. Resurgen de nuevo las Dianas pero ahora y con el nombre de Floreada pero abandonan las cuerdas y se pasan a la Banda de Tambores y Cornetas  de la O.J.E. de Arucas desde el año 1967 y sin interrupción hasta 1971, cambiando en 1977 por la Banda Infantil de Tambores y Cornetas del Colegio Nacional La Goleta que también lo vuelve a hacer en 1982 y que precisamente es la última vez que aparece la Diana en la programación. No sabemos si no se volvió a llevar a cabo por las circunstancias modernas de tanta circulación o por cualquier otra causa.
 

     Antes de acabar con este comentario he de mencionar que en los años 1978 y 1979 actuó la Banda de Agaete, pero llamándose “Diana Pachanguera” suponemos que teniendo en cuenta la música que interpreta la mencionada Banda entendemos que la titularan Pachanguera y llevada a cabo a las seis y media de la mañana, con lo que nos figuramos a qué hora se tendrían que levantar los componentes de la Banda para estar en nuestra ciudad a tan temprana hora teniendo en cuenta que se desplazaban  desde la Villa de Agaete...
 

     Durante las décadas de los cuarenta y cincuenta la hora de llevar a cabo la Diana se situaba entre las seis o siete de la mañana, según se pusieran de acuerdo la Comisión con el Director de la Banda Municipal de Música y a veces eran acompañados por los gigantes y Cabezudos, aunque no comprendemos esta presencia de tan simpáticos personajes pues a esa hora me parece un poco difícil que los niños, incluso los mayores, estuvieran pendientes de su paso para salir a la calle a verlos. La música sí era normal su actuación porque se escuchaba desde la cama, pero los Gigantes y Cabezudos no lo entendemos y además esos días se hizo a las seis de la mañana...

 

 

 

«CARRERAS DE CINTAS»©

 
 

    Las carreras de cintas tal como dice el título se hacían y todavía se hacen en algún pueblo con el método tradicional: subidos en bicicletas de paseo las personas que deseaban participar se inscribían pocos momentos antes de comenzar el espectáculo o ¿deporte?. La mayoría de las veces eran adultos los que actuaban aunque a veces se anunciaba específicamente para niños en otro momento de la programación prevista.
 

     Decimos que la tradición impuso, por ser más cómodo, más fácil y barato hacerlo en bicicleta que no como se anunció en otros momentos en motos o en coches, pues en estos dos últimos caso había que disponer de un recinto más amplio para que los que participaban tuvieran mayor holgura en el desempeño de su juego y el público que presenciaba el acto los disfrutara sin ninguna clase de peligro.
 

     Cuando era en bicicleta se llevaba a cabo, la mayoría de las veces en la Plaza de San Juan, y cuando eran motos o coches se hacía en una calle, Pedro Marichal, o León y Castillo, en este caso en su plaza y calle.
 

     Este juego, que exigía un gran equilibrio y concentración, se practicó en la década de los de los años 40, 50 y 60 habiendo sido su inicio en 1939, en la calle Pedro Marichal, cerca de la Plaza de San Juan, pero con señoritas ataviadas con trajes típicos ocupando bellas y hermosas carrozas y, otras veces, en automóviles , pero ya en la calle y Plaza de León y Castillo.
 

     Desde 1953 a 1956 y en 1960, alternan bicicletas, motos y coches. Generalmente predominaba la participación de adultos. Más tarde, en 1989, se hizo para niños y niñas en la Plaza de San Juan. Consistía en llevarse un pequeño aro, unido con esparadrapo a una cuerda atada por sus extremos a un palo, sostenidos en un bidón lleno de piedras, que iba de un lado a otro a lo ancho de la Plaza.
 

      La cuerda se situaba a una altura determinada pero que por uno de sus extremos la cogía una persona puesta por la Comisión encargado de llevar el control del juego que para intentar dar emoción al juego la iba cambiando de altura tirando del extremo que él tenía sujeto a sus manos y pasando por lo alto del palo colocado en el bidón según las circunstancias del juego.
 

     Cada vez que alguno de los participantes se llevaba un aro se le colocaba en bandolera una cinta de diferente color por bellas señoritas que presidían  la mesa del jurado del juego y se iban turnando en la entrega del premio y su colocación. Al final el que más cintas conseguía se le entregaba una copa.
 

     El juego de las Carreras de Cintas era esperado por el público con gran expectación pues se pasaban  un par de horas gozando del mismo ya que se desarrollaba a mucha velocidad, a ritmo desenfrenado, sin cesar, ya que no causaba al que lo presenciaba ninguna monotonía, pues los participantes iban dando continuas pasadas de arriba hacia abajo de la Plaza, parando sólo los que habían obtenido una cinta con el tiempo suficiente para que las señoritas representantes de la Comisión le colocasen la cinta, siempre de distinto color, y con la inscripción de la fiesta y del año correspondiente.
 

     El juego tenía unas normas aleatorias, que no reglas, y teniendo en cuenta el número de los que se habían inscrito y tomaban efectivamente la salida se irían dando u ofreciendo al público diferentes mangas o pasadas por debajo de la cuerda que sujeta los aros que debían llevarse los participantes.
 

     En la primera pasada se ponía la cuerda relativamente fácil para que el mayor número posible de ellos pudiesen alcanzar su objetivo. Pasadas dos o tres vueltas se quedaban fuera los que no habían obtenido ninguna cinta, con el fin de no hacer el juego demasiado monótono ya que a veces se inscribían hasta una veintena de personas y el acto se convertiría en demasiado pesado.
 

     Como decimos seguían compitiendo los que al menos tenían en su poder una o más cintas. A partir de ahí se ponía la cuerda un poco más alta con el fin de que los ciclistas tuviesen que hacer mayor esfuerzo para alcanzar la altura de los aros colocados en la  cuerda.
 

     Sucesivamente se iban eliminando los que menos cintas tuviesen en su poder y así se podía llegar a las semifinales los que ya tenían más de tres cintas y así hasta que quedasen los favoritos que eran los que tenían en su poder más de cuatro cintas para los cuáles aumentaban las dificultades al ser menos los aros y mayor la altura, por lo cual muchos de los participantes se tenían que poner de pie sobre los pedales para poder alcanzar su objetivo. 
 

     Entre el público aumentaba la emoción y se ponían de parte del que fuera ganando pero  aplaudían a rabiar a todos los participantes que iban obteniendo más cintas aunque siempre había un favorito, en este caso por llevar mayor número de cintas en su poder, Si la competitividad aumentaba y no se producía el deseado desempate, si lo hubiera entre los favoritos, que a veces eran varios porque estaban igualados en números de cintas o aros conseguidos, la Comisión mandaba parar el juego para bajar la cuerda y  colocar más aros para que el juego pudiese continuar o simplemente daba por finalizado el juego cuando ya se hubieran llevado el último aro, salvo que hubiese un empate entre los participantes y entonces se colocaba algún aro más para establecer el desempate final con el fin también de darle más emoción al juego con gran regocijo del público en la Plaza que gozaba del espectáculo cada vez con mayor alegría y divertido.
 

    Finalmente, después de más de hora y media de juego se daba por terminado el mismo cuando uno de los participantes había obtenido mayor número de cintas que los demás al cuál le era entregada una hermosa copa, donada por la Comisión de Fiestas, por las bellas señoritas que presidían la mesa.
 

     Los participantes solían ser de todo el municipio de Arucas, siempre que tuvieran más  de 18 años y hasta mucho más de cuarenta, pues por arriba no había ninguna clase de tope. Aunque decimos que la mayoría eran de nuestro municipio muchas veces se inscribía también de otros pueblos vecinos ya que no había restricción para ello. Muchos de los participantes hacían el recorrido por todas las fiestas de los alrededores por lo que había nacido entre ellos una especie de competitividad para ver quién era el que más ganaba cintas a lo largo de todas las fiestas del verano.
 

     Quiero registrar en este comentario de hoy un suceso curioso que ocurrió en la Plaza de San Juan en el año 1989 cuando se celebraba una de estas carreras de cintas, que por cierto muchas veces aparecía en el programa como “ carrera ciclista a menor velocidad”.
 

     Pues bien, el 12 de Junio de dicho año y a las 6 de la tarde se celebró para niños y adolescentes una de esas carrera de cintas en la mencionada Plaza. La particularidad de esta carrera, estuvo desde mi punto de vista, en que participaba en la misma mi hijo PEPE, 15 años entonces, Síndrome de Down, personas que se caracterizan por su nobleza, simpatía, buen carácter, pillos y sin ningún tipo de maldad, motivos por el cuál se ganan el cariño y el aprecio de todo el mundo.
 

     Llevaba una bicicleta de paseo mediana de altura, aunque ya hoy la lleva de las grandes y por supuesto de dos ruedas. Dado que es un poquillo presumido se puso su visera, gafas oscuras y no me acuerdo si guantes, todo elegido por él mismo.
 

     Había concursando alrededor de la veintena de chicos y chicas de su edad y menos. El acto transcurría con normalidad y ya varios habían obtenido sus cintas correspondientes porque acertaban en buena lid en llevarse el aro que colgaba de la cuerda. PEPE dio varias pasadas y aunque soltaba la mano derecha para intentar coger algún aro le daba miedo perder el equilibrio y caerse y no acertaba nunca para llevarse el premio.
 

     El hombre se dio cuenta lo que hacían los demás, pero sin pararse y sin perder el equilibrio y que la cosa estaba en acertar a coger uno de los aros. Pues en una de las vueltas PEPE ni corto ni perezoso llega justo debajo de la cuerda donde estaban colgando los aros, detiene su bicicleta, pone los pies en el suelo y con una de las manos atrae hacia sí la cuerda y tranquilamente introduce en el aro el palillo que llevaba para tal fin.... y se lleva el aro  para presentarlo en la mesa que controlaba el juego y allí le dieron el premio que consistía en una cinta.   
    

     Todo el público presente en la Plaza rió mucho  su ocurrencia y le aplaudió a rabiar así como los demás participantes y por supuesto nadie protestó su personal decisión de llevarse una cinta de tan original forma.
 

     Vaya este comentario de hoy como homenaje y admiración a él y a todos/as los de su misma particularidad.

    

 

 

«¿VA P'ARUCAAASSS...?»©

 
 

     A partir de la segunda mitad de la década de los cincuenta del siglo pasado el transporte de viajeros tanto por los Piratas como los coches de Hora era incesante a cualquier hora del día, pero aumentaba en las horas punta, a primeras de la mañana para bajar a la capital a las muchas personas que realizaban sus trabajos o a los distintos centros de enseñanza  y por la tarde para regresar de nuevo a la ciudad y a los diferentes barrios del municipio.
 

     Por esas fechas ya había mejorado bastante la situación económica para muchos y eso dio la ocasión que se empezaran a comprar coches. En este caso casi todos de segunda mano pues todavía la mejora monetaria no daba como para comprase un coche nuevo.
 

A pesar de todo las colas que se formaban en la parada de los Piratas en la calle Bravo Murillo llegaban hasta las mismas puertas del Palacio del Cabildo Insular que estaba situado a más de cincuenta metros del garaje donde paraban los Piratas y la fila de los que esperaban la llegada del coche para subir hacia Arucas estaba formaba de dos y tres de fondo, pues el ancho de la acera lo permitía.
 

     Por las fechas que comentamos muchísima gente de nuestro municipio resolvió sus problemas económicos desplazándose a trabajar a la capital que daba la oportunidad con mayor número de ofertas de trabajo que las que habían en Arucas, casi todas centradas en la agricultura y el poco comercio que había y alguna que otra actividad en el negocio familiar y unos tantos autónomos como profesiones liberales.
 

     La situación que describimos dio lugar a que tanta gente joven se desplazase a la capital en busca de mejores oportunidades, la mayoría de los cuáles viajaban en los coches llamados Piratas o en los de Hora. Esto daba lugar a que los 44 Piratas no dieran a veces avío a tanto viajero en uno y otro punto de salida. Por estas circunstancias en las horas de la mañana y de las tardes, horas punta, se formaban grandes colas en uno y otro sentido con el gran desespero de la gente que tenía que aguantar, muchas de las veces, entre treinta, cuarenta y cinco o sesenta minutos, con la lógica inquietud de las personas que deseaban regresar cuanto antes a su domicilio para descansar pues al día siguiente habría que levantarse de madrugada para volver a empezar de nuevo la labor cotidiana que la obligaba a desplazarse.
 

    Habíamos comentado en otro momento que la canción dedicada a las fiestas de la ciudad de Arucas por D. Antonio Herrera Director de la Banda Municipal de Música de nuestra ciudad y escrita por D. Juan del Río Ayala en el primer verso de su estrofa inicial comienza con la siguiente frase: “ Para Arucas voy a la fiesta, que San Juan llegó y nada cuesta...”
 

     ¿ Se puso de moda a raíz de esta canción canaria diciendo que “venía para Arucas”, la frase que muchos futuros viajeros preguntaban a gritos a los conductores de todos los coches que subían por la calle Bravo Murillo?
 

     .- ¿ Va P¨Arucas? - preguntaba a grito pelado Andrés el Chico a un conocido que subía por la calle junto al garaje de los Piratas, poniendo las manos abiertas alrededor de la boca en forma de altavoz con el fin de que el mensaje enviado a la persona que conducía el coche le llegara con mayor fuerza y nitidez...
 

     Muchas de las veces ese mensaje tenía efectividad y entonces el conductor miraba entre aquella maraña de personas quién se lo había enviado y si era conocido paraba unos metros más arriba y allá que iba corriendo el que le había preguntado si iba para Arucas... con gran regocijo por su parte, pues le evitaba seguir esperando por más tiempo y evitarse el tener que pagar el coste del viaje, aunque ya existía el sistema de abono para los que viajaban a diario y que les salía más barato...

     Lo curioso del caso fue que para un espectador ajeno a todo este movimiento y que pasara por aquel lugar, calle Bravo Murillo, escuchara desde distintos puntos de la calle el grito de :
 

-¿Va P´ Arucas...? , pronunciado una y otra vez, por distintas voces,  y dirigiendo su pregunta hacia los coches que subían  por la mencionada calle.. y el pobre hombre no saliera de su asombro ante tanta demanda para peguntar si venían para nuestra ciudad o seguramente se diríar para su interior:
 

-“ Que curiosa es esta gente del campo.” ¿ Porqué preguntarán a todos los conductores que pasan por esta calle si van para Arucas? Y ¿ Porqué no se interesarán si van para otros pueblos del norte de la isla? ¡ Cosa rara debe ser esta gente maúra y pueblerina...!
 

     Lo curioso del caso es que la tal frase se hizo tan popular en toda la isla que esa expresión ya se podía escuchara por cualquier lugar de la isla o de la capital, incluso sin que la situación viniera al caso, pues la pregunta, hecha siempre a gritos, se decía por muchas de las vías de la capital y entre gentes que no se conocían para nada, cuando la mencionada frase era,  o debía ser exclusiva para el ámbito de la calle Bravo Murillo que fue donde se inició, ¡ pero como las calles no entiende de esas discusiones la cosa siguió así durante varios años ¡, que salvando las distancias del tiempo y de la memoria pudo muy bien durar, a ojos de buen cubero, alrededor de los diez años, hasta que la gente finalmente se fue olvidando para siempre de tal expresión...
 

     Quede registrada esta anécdota como una cosa curiosa relacionada con nuestro municipio y que no se verán reflejadas en los libros...

 

 

 

«LAS VERBENAS»©

 
 

     La gente que le gusta el baile, sobre todo los jóvenes, desean la llegada de la primavera y verano porque es cuando más abundan las fiestas y dentro de ella disfrutar de la multitud de Verbenas que se prodigan por todas las plazas de los pueblos de la isla, adornadas para la ocasión con las mejores galas: banderitas de todos los colores colgadas de lo alto, guirnaldas, luces por doquier, ventorrillos para el despacho de refrescos y cervezas, puestos de churros, etc..
 

     Nuestro municipio no podía quedar ajeno a esa costumbre y desde siempre la comisión de fiestas incluía las dichas verbenas entre los actos preferidos por la mayoría de los ciudadanos, porque aparte de ser al aire libre, en las plazas o parques, no había que pagar su entrada a la misma.
 

     Pero antes de seguir adelante con las Verbenas que se han ido programando a lo largo de los últimos sesenta años vamos a intentar explicar el origen de la palabra Verbena y su relación con la fiesta y la música con el fin de que nuestros lectores conozcan el verdadero sentido de la palabra.
 

     Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua dice lo siguiente sobre la palabra Verbena: “ 1.-Planta herbácea anual de la familia de las verbenáceas......de seis a ochos decímetros de altura...... flores de varios colores.... común en España; fue célebre en la antigüedad como planta sagrada de los celtas y su conocimiento, amargo y algo astrigente, se ha usado en medicina.”  2.- “ Velada y feria que en Madrid y otras poblaciones se celebran en las noches de la víspera de San Antonio, San Juan y San Pedro y otras festividades, para regocijo popular... Coger la Verbena: madrugar mucho para irse a pasear, principalmente en las mañanas de San Juan y San Pedro.
 

     Copiamos también del Diccionario Enciclopédico Salvat: “ Planta vivaz......Crece esta planta en los bordes de caminos, barbechos y ribazos, etc...Se le han atribuido muchas virtudes curativas y mágicas...Su recolección, o los conjuros que se hacían con ella, debía celebrarse en la víspera de San Juan; de ahí se ha pasado al significado actual de “ ir de verbena” o celebrar una verbena.
 

     Si a este significado de Verbena le añadimos que la gente se reunía en grupo para salir en su busca, y ya sabemos que donde hay jolgorio de muchas personas siempre hay alguien que lleve algún instrumento musical para acabar de rematar la faena, de ahí viene que actualmente se asocie Verbena y Música pero unido a la noche mágica, por muchos motivos,  de San Juan.   
 

     Siguiendo la tradición de las Verbenas, traída de tierras peninsulares, las distintas comisiones de las fiestas de San Juan han sabido incorporar cada año el número de Verbenas espaciadas durante los festejos para que los vecinos se diviertan disfrutando de la música y el baile al aire libre. 
 

     En las décadas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo XX, recibían el nombre de Verbena Popular y, a veces, grotesca, pero todas consistían en un concierto de la Banda Municipal de Música o la de Gáldar, mientras la gente paseaba por la Plaza de San Juan, calle y Plaza de León y Castillo, calle Francisco Gourié, más las calles adyacentes. Reseñamos también una Verbena Popular amenizada por diversas rondallas en el Parque Municipal.
 

     Después de una década sin verbenas, vuelven a resurgir pero ahora amenizadas por grupos musicales, conjuntos u orquestas. Las mismas se llevaban a cabo en las Plazas públicas de la Ciudad o en espacios abiertos con la gente bailando al aire libre, hasta bien entrada la madrugada. A  partir de 1976  pasan a denominarse con el nombre genérico de Sanjuaneras, pero luego a cada una de las verbenas, hasta un total de seis que se celebraron ese año recibieron distintas denominaciones como: Vienesa, Sudamericana, Londinense, Mexicana, Española, Canaria, todas ellas amenizadas  por el conjunto Los Covinas.
 

     Durante las fiestas de San Juan, a partir de 1977, se le ofrece a los ciudadanos varias verbenas, en ocasiones hasta un total de cinco, pero ahora en la llamada Plaza de las Sanjuaneras(junto al Parque Municipal), situada en la calle Barranquillo, hacia la Acequia Alta.
 

     Durante quince años seguidos se hace referencias a estas verbenas, como dijimos anteriormente, con el nombre de Sanjuaneras, pero ya, en 1992, pasa a conocérseles de nuevo con la denominación de Verbena Popular. Al  año siguiente las verbenas pasan a celebrarse en el nuevo Recinto Ferial, situado en el cruce del Pino, a la entrada de Arucas viniendo del Mesón  debido a que reunía las condiciones idóneas para este tipo de espectáculo.
 

     Sin embargo no se desechan por completo los otros lugares tradicionales para la celebración de las verbenas, sobre todo en la Plaza de San Juan, ya que es un espacio de dimensiones amplias para dar cabida a tanta gente joven como se reúne cada vez que hay una verbena.
 

     Desde 1995 a 1999, se han celebrado alrededor de veinticinco verbenas: dieciocho en el Recinto Ferial, tres en la Plaza de San Juan y otras tres simultaneando ambos lugares, es decir verbenas en los dos sitios a la ves, con distintos conjuntos.
 

     Como caso excepcional, se realizó una verbena llamada del Solajero, en la Plaza de San Juan, a las tres de la tarde. Las verbenas que venimos mencionando han sido amenizadas por los mejores grupos, orquestas y conjuntos existentes en la isla, llegando a superar el número de cuarenta: Los Covinas, Zodiaco, Ëxodo, Sensación, Melodía Show, Golosina, Coman Boys, Orquesta Deliciosa, Olimpia, Sol Naciente, Sonora Tropical, Armonía Sohw, Mezrmelada, Scorpio, Francis y Dúo Tropical, Guayana, Cristalina, Tamarindo, New Sabrosa Band, Latinos del Norte, etc..
 

     -Maestro, que siga la música y que no decaiga el jaleo hasta bien entrada la madrugada- le decía un miembro de la Comisión al jefe de los músicos que tocaban en el escenario...después de haber expulsado la policía a unos cuantos niñatos que formaban pleitos por doquier sin motivo alguno...en vez de divertirse con el baile.
 

     Lamentablemente muchas de las veces las Verbenas acaban como el Rosario de la Aurora debido, tal vez, a pequeños grupos de insensatos que se dedican a estropear la diversión sana que los ciudadanos quieren disfrutar. Posiblemente debido a esa circunstancia, o a la economía, ha hecho que el número de ellas haya disminuido en los últimos años.

 

 

 

«LAS TRADICIONALES HOGUERAS LA VÍSPERA DE SAN JUAN»©

 
 

     De siempre en nuestro municipio se han hecho las tradicionales hogueras, que aunque hoy en día están centradas casi todas en la víspera de San Juan hubo un tiempo que también se le hacía a San Antonio el 13 de Junio y a San Pedro el 28 del mismo mes.. 
 

     Nuestro comentario de hoy queremos dedicarlo a las Hogueras que se hacen en la víspera de San Juan sin interrupción desde el año 1939 que es cuando iniciamos el estudio sobre las fiestas dedicadas al Santo Patrón en nuestro municipio.
 

     En la década de los cuarenta y cincuenta habían muchos solares libres donde la gente, los vecinos de una calle o de un barrio iban depositando a lo largo del año todas las cosas inservibles en la casa: sillas, mesas, cajas, camas, palos, etc..., aunque nunca basuras pues éstas se  reunían para luego venderlas como estiércol según comentamos haces unos meses.
 

       Cuando faltaban pocos días para la víspera del Santo la gente procuraba buscar todos los arretrancos o arritrancos que las dos formas están recogidas en el “ Tesoro Lexicográfico del español de Canarias” publicado por el Gobierno de Canarias y la Real Academia Española en 1992,  que estorbaran por la casa y también por los alrededores que siempre habían cosas que recoger que siempre han existido gente desaprensiva que tiraban todo a las cunetas, solares, barrancos, etc.. y de esa manera se limpiaba la calle y el barrio de todos los tratos que afeaban el panorama.
 

     Los que más acarreaban objetos propios para la hoguera recogidos por los alrededores de sus casas eran los niños, adolescentes y jóvenes que iban amontonando en pirámide en el sitio escogido  para prenderle fuego llegado el momento, acción que llevarían a cabo los  mayores, generalmente los padres de los chicos del vecindario.
 

     La mayoría de las veces la”quema” de las tradicionales hogueras venía recogida en los programas de las fiestas, estimulando a los vecinos ofreciendo premios a las mejores confeccionadas. Todo el colectivo se afanaba en ser los mejores para lo cuál colaboraban para que así fuera.
 

     El día 23 de Junio, víspera del Santo, todos se afanaban en acumular el mayor número de objetos desechables para quemarlos, haciendo un repaso exhaustivo por todos el entorno y de la propia casa. Los alrededores de la Hoguera se iban llenando de niños que llegaban con el afán de no perderse nada de lo que allí iba a acontecer dentro de un rato y muchos de ellos llevaban alguna que otra papa de buen tamaño envuelta en platina con el fin de ponerla dentro de la hoguera, en su orilla con el fin de que se asara y recogerla al final ya hecha para comerla.
 

     Días antes algunos de los responsables de la organización solicitaban a los vecinos alguna aportación económica para acarrear con los gastos: voladores, caramelos y otras chucherías para repartir entre los niños.
 

     Los pequeños se desesperaban porque no llegaba al ritmo que ellos querían la hora de que se le prendiera fuego a la monumental hoguera y para pasar el rato cantaban canciones infantiles de la época sin cesar.
 

     Todavía no se había puesto de actualidad por Los Sabandeños  la canción canaria “San Juanito”,(Antología del folklore canario, volumen I, L.P. Columbia CPS 9079, 1970) escrita  por el autor canario Don Juan del Río Ayala y la música  por el que fue director de la Banda Municipal de Música de Arucas Don Antonio R. Herrera, de la que sacamos tres estrofas que hacen mención a las hogueras y al fuego: 
 

   Noche de San Juan Bendito                               La bruja por esta noche

   alumbrada por hogueras,                                   no tendrá en qué cabalgar,

  ecos de las caracolas                                        que le quemaron la escoba

  rodando por las laderas.                                    que barría en el pajar.

                                     Salten niñas, saltaderas,

                                    fuego del señor San Juan  

                                    la que no salte el fuego

                                    soltera se quedará.
 

     Los niños seguían cantando para distraer su desespero por ver ya, de una vez, arder la hoguera y que las llamas subieran hacia lo alto y de sentir la llegada a sus diminutos cuerpos las leves, al principio, señales del calor que desprendían los variados objetos por ellos reunidos para tal fin.
 

     Los padres iban tirando al aire de vez en cuando voladores para que la gente se fueran acercando a la zona donde tendría lugar la quema de la Hoguera para que no se perdieran el inicio de la misma.
 

     Allá a los ocho y media de la noche, en vistas del desespero de los niños, los padres decidían prenderle fuego por varios sitio distintos de la hoguera para que su combustión fuera pareja y homogénea con la algarabía propia y  ensordecedora de los pequeños que ante las ardientes maderas, ya incandescentes, que desprendían un  intenso calor se apartaban hacia atrás porque era imposible de aguantar y ante la advertencia de las madres que le repetían una y otra vez a sus hijos que  tuviera cuidado porque esa noche se podría orinar en la cama.
 

     A este momento tan emocionante para el recuerdo de los niños se unían la multitud de Hogueras que se iban encendiendo paulatinamente por las laderas de Riquiánez, Santidad, Barreto, Visvique, Montaña el Jurgón, etc... visibles todas ellas desde el final del Terrero junto al Campo de fútbol que permitía gozar de las mismas pues por aquellos tiempos no estaba todo sellado de casas como hoy y el paisaje se nos ofrecía libre de cualquier obstáculo.
 

     Después de transcurrida casi una hora los niños reclamaban a sus padres que  les buscasen entre las cenizas “la papa asada” que envuelta en platina ellos habían depositado en la hoguera antes de prenderle fuego,  para poderla degustar junto  sus amigos.
 

     Al final, casi dos horas después de haber empezado, los niños y sus padres se retiraban a sus casas a descansar y a esperar hasta el año que viene para poder disfrutar de nuevo del espectáculo del fuego en la noche de San Juan.
 

     Hoy las hogueras se han retirado casi por completo hacia las montañas y laderas porque ya quedan muy pocos solares libres donde poderlas llevar a cabo debido al avance desmesurado de la construcción que han acabado con casi todos ellos en los últimos años del siglo pasado.
 

     Recordemos sin embargo que la Comisión ha tenido siempre el cuidado de incluir en su programación la tradicional Hoguera en lo alto de la Montaña de Arucas para que se puede ver desde todos los barrios del municipio y la gente siga rememorando la importancia del fuego en la noche de San Juan.

 

 

 

«LOS LUNES ASUETO PARA MUCHOS»©

 
 

     Hablamos de la segunda mitad de la década de los cincuenta del siglo pasado. La vida en nuestra ciudad se centraba casi toda en los alrededores de la Plaza por muchas razones: Ayuntamiento, Mercado, Parque de los Gansos, parada de Piratas y coches de Hora, almacenes, cine, comercios de tejidos, barberías, dulcerías, farmacias, ferreterías, librería, surtidores de gasolina,  comisaría de la Policía Municipal, juzgado, Seguro de Enfermedad, Bancos, comercios de víveres, oficina de Unelco, despacho de médicos, panaderías, etc... que atraían a gran cantidad de personas pero que también empleaban a mucha gente, llámense dueños, familiares o empleados...
 

     Pero lo que más se destacaba de esta afluencia de personas al centro de la ciudad era la amistad, camaradería,  prestaciones de revistas o prensa u otros objetos propios para el desempeño de sus funciones, intercambios de visitas de un comercio a otro e incluso las ideas colectivas que surgían a través de esos visiteos o contactos cercanos y diarios, naciendo a veces amistades duraderas en el tiempo y fuera de la mera función laboral.
 

     De todos esos contactos y vecindad nació una verdadera amistad que se prolongaba más allá de sus estancia en el negocio y que se traducía en organizar a veces alguna excursión por el interior de la isla o el participar en diferentes actos festivos o de ocio de forma colectiva.
 

     Por aquellos tiempos de los años 40, 50 y 60 era costumbre arraigada entre los barberos el trabajar los sábados, y algunos los domingos desde la madrugada, por lo cuál era normal que el Lunes lo tomaran de asueto para poder descansar al menos un día a la semana y satisfacer las necesidades de la familia con paseos con esposas  e hijos para disfrutar todos juntos con la presencia del cabeza de familia. 
 

     También era costumbre generalizada el que los zapateros descansaran el lunes, o mejor dicho no abrían el negocio. No sabemos el porqué esta  costumbre pues los zapateros no trabajaban los domingos como sí lo hacían los barberos y era lógico que estos últimos libraran para descansar el primer día de la semana.
 

     Total que tanto el gremio de zapateros como el de barberos no trabajaban el Lunes por lo cual disponían del día a su libre albedrío. Pero, claro, quedarse en su casa solamente para dormir parece que poco se disfrutaba de ese día de descanso  por lo cual nació la idea de poder hacer lo que no podían llevar a cabo el domingo: ver partidos de fútbol, ir a la playa, salir de paseo con la familia, ir de excursión por el interior de la isla, etc..
 

     De todos esos problemas nació la pequeña idea, en principio, de ir a  la playa el lunes con el fin de pasarlo bien. A esa iniciativa se fueron agregando en sucesivos días otras de las personas de los diferentes colectivos que existían por todo el entorno de la Plaza.
 

     Con el paso del tiempo se convirtió en una costumbre bien arraigada entre el personal que desarrollaba su labor profesional en la Plaza y sus alrededores. De una forma tan especial empezaron a saber compartir con los demás, hacer comunidad, preocuparse por la colectividad y propiciar el compañerismo.
 

A eso de media mañana de cualquier lunes ya estaban varios de los organizadores o simplemente de los que iban a disfrutar en la costa ese día de vacaciones tan especial que tenían algunos de ellos, haciendo las compras de lo que necesitarían para pasar el día junto al mar: papas, tomates, cebollas, lechugas, pepinos, mojo, ron, cerveza, vino, agua, etc, y por si acaso no se pescaba nada también iban provistos de pescado salado que en todo caso si la pesca era suficiente se guardaba para la semana siguiente y así cambiaban de un caldo de pescado a un sancocho canario según se dieran las circunstancias.
 

     A la hora prevista con todos los excursionistas se emprendía el camino en un par de taxis, cuyos dueños también participaban, camino de la bajada hacia el pueblo de Bañaderos, variando, una vez en la costa, el sitio ideal, desde el Puertillo hasta San Felipe, donde hacer el caldo de pescado o sancocho de acuerdo con el tiempo; frío, olas, arena, buena pesca, etc... que les permitiera o les diera facilidades para poder llevar a cabo su ilusión de todos los lunes con la mayor abundancia y seguridad.
 

     Una vez elegido el sitio, sacaban todos los preparativos y acomodados, todos en traje de baño, para la mayoría en pantalón tipo Meyba, apropiado para la época y adecuados a  la edad de la mayoría de ellos, ya un poco talluditos.
 

     Después de darse un ligero en baño para ponerse en situación cada uno se iba a realizar la misión que tenía encomendada: pelar las papas, hacer la ensalada, preparar las piedras donde colocarían el caldero, poner los trozos de madera o pequeños troncos para la lumbre llevados ex profeso,  intentar pescar algunos peces, etc...
 

Entre las dos y media y tres era, por fin, la tan deseada comida, que se hacía con la mayor camaradería, entre risas, contando anécdotas, chistes, y bromas, aparte de degustar con sumo placer de una comida junto al mar. A continuación recoger todas las cosas, y tenerlas preparadas para cuando decidieran emprender el camino de regreso.
 

     Acabado todo el proceso anterior descansaban apenas media hora para luego iniciar una partida de envite, subastado con el fin de rematar la dulce jornada de descanso que había experimentado.... y así hasta el próximo lunes si Dios quiere...
 

Hoy vemos casi imposible que estas actitudes se puedan dar por la distancia que se da entre los actuales comerciantes donde cada uno va a su trajín, que me parece bien, pero no deja de ser un ejemplo los encuentros colectivos, de comunidad y compañerismo, que se hacían hace entre cincuenta y sesenta años... hoy parece que la gente en general goza mejor, o de otra manera, siendo más individual

 

 

 

«GIGANTES Y CABEZUDOS»©

 
 

     Durante muchos años las Fiestas de San Juan de nuestro municipio se iniciaban con la caravana anunciadora de las mismas. Aparte de la Banda Municipal de Música y alguna carreta, caravana y gran alarde de cohetes y voladores(¿?) iba seguida de los simpáticos Gigantes y Cabezudos.
 

     Dado que en la fecha que se hacía el anuncio de las fiestas ya era época de vacaciones para los niños, que eran los que más disfrutaban viendo los Gigantes y Cabezudos, que seguían todos los movimientos al ritmo de la música, el desfile de la caravana era seguida por muchos de ellos pues era uno de los programas que más gustaba a los pequeños.
 

     Sin embargo había que ver al público mayor que no se perdía detalles; los dueños y empleados de los comercios por donde pasaba la caravana se asomaban a la puertas de sus negocios para disfrutar del espectáculo, cosas que también hacían las personas que estaban en sus casas para asomarse a las ventanas, puertas, balcones o azoteas para ver la alegría que desbordaba la caravana anunciadora.
 

      Al principio era una caravana donde iba la Banda de Música, los Gigantes y los Cabezudos y varios obreros del servicio de limpieza que iban repartiendo programas de las fiestas, tirando voladores y cohetes y con botellas de ron para ir echándole “gasolina” a los que les apeteciera, tanto los que portaban los Gigantes, los músicos, el público que les seguían o los que estaban viendo el paso.
 

     Quiero distinguir Las Tarascas de Juan Ramón, que ya hice un comentario y los Gigantes y Cabezudos. Mientras las Tarascas eran de un señor de la calle Los López que aprovechando su condición de carpintero había hecho el armazón de madera de las Tarascas a los cuales vistió con las ropas apropiadas para tales personajes y la labor de diversión que iban a realizar.
 

     Los Gigantes y Cabezudos eran de otro municipio, posiblemente de la capital, prestados o alquilados para las fiestas y traídos por el camión del Ayuntamiento de Arucas y depositados en la Comisaría de Policía hasta el momento de salir a la calle a divertir a la gente.
 

     Tales artilugios estaban formados, en este caso los Gigantes, por un ligero armazón de madera de una altura de 2 metros y medio a tres. A su mitad más o menos tenía un hueco forrado de almohadillas donde los que los portaban apoyaban sus hombros y agarraban de unas maderas laterales con ambas manos para poder moverlo y girar danzado al ritmo de la Música. Al armazón de madera se le acoplaba una cabeza enorme con la cara simpática y risueña, que en algunos pueblos correspondían a personajes populares del mismo, como el caso de la Villa de Agaete. El resto del armazón se cubría con una túnica enorme que tapaba toda su estructura. Luego se acoplaban unos enormes brazos que partiendo desde los hombros llegaban por abajo de la cintura y que se movían de un lado para otro a medida que lo hiciera la persona que lo llevaba a cuesta, el cuál con frecuencia hacía giros de 360º  para que los brazos tomaran casi la posición horizontal por el impulso del giro y se acercara con peligrosidad a los espectadores que estaban por las aceras, aunque no hacían daño ya que estaban rellenos de algodón para evitar que el impacto dañara a la persona, pues sólo se limitaba a acariciar la cara o el cuerpo del público, pero el instinto de conservación les hacía retroceder para evitar el contacto.
 

     Los Cabezudos eran unas enormes cabezas, normalmente de seres humanos y a veces de animales, pero todos de aspecto simpático y agradable para los niños, con ligera armadura para que pesaran poco ya que la mayoría eran llevadas por chicos jóvenes, entre quince y diecisieta años, a diferencia de los Gigantes que eran portados por hombres, generalmente del servicio de limpieza.
 

     Después de recorrer varias calles del centro de la Ciudad y acercarse hacia el Terrero, Los Marqueses, Cerera, Acequia Alta, Barranquillo y atreverse a subir hasta el Calvario pasando por el Cerrillo, regresaban otra vez al centro para descansar en su base y hasta el año que viene...
 

       Lo curioso es que al llamarse “ Caravana anunciadora de las Fiestas” se hiciera siempre antes del día principal del Santo Patrono, 24 de Junio, por lo cual no nos explicamos cómo se realizaron esas caravanas en el año 1976 y 1977 los días 26 y 25 de Junio respectivamente, es decir después de que fuera el día principal.
 

     Posiblemente fuera debido a que la Comisión quería quitarse de una vez para siempre de arriba la mencionada caravana de los Gigantes y Cabezudos  porque después del año 1977 jamás se volvió a mencionar en la programación a dichos personajes tan simpáticos.
 

     En los años 1978 y 1979 se anunciaba “ Desfile de alegría, ilusión, elegancia y fantasía, “”CABALGATA SANJUANERA””, carrozas, Banda de Tambores, Grupos musicales, por las calles Suárez Franchy, Defensores del Alcázar, Francisco Gourié y León y Castillo... y nada de los simpáticos “muñecos gigantes”.

     A partir de los años ochenta se anuncia el comienzo de las fiestas a principios, en los primeros días, del mes de Junio con el repicar de campanas unas veces de la parroquia de San Juan y otras de todas las parroquias y ermitas del municipio.
 

     Y sin saber el porqué ya no se volvió a sacar a las calles de la ciudad los simpáticos Gigantes y cabezudos que tantas delicias le proporcionaban a los más pequeños. ¿ Sería por el aumento del parque automovilístico de nuestro municipio con el consiguiente problema para la circulación? ¿o tal vez que era otra forma de pregonar que ya Arucas no era tan pueblerina y se había convertido en una ciudad? Cualquiera lo sabe. Sin embargo ahora con tantas calles peatonales, sobre todo en el centro, sería bastante factible el realizar la exhibición de los bien recordados Gigantes y Cabezudos desde la esquina de la Heredad, calle Francisco Gourié adelante, pasar por la Plaza de León y Castillo y seguir por la calle Gourié hasta llegar finalmente a la Plaza de San Juan donde sería la traca final. La chiquillería y muchos mayores  le agradecerían la alegría que desbordaban y transmitían a todos los que presenciaban su paso por las calles.  
 

 

 

«PRIMER PARTIDO DE BALONCESTO EN ARUCAS»©

 
 

     Se cumplen en las fiestas de San Juan nada más y nada menos que 59 años de cuando se celebró en nuestra ciudad el primer partido de Baloncesto. Tuvo que ser durante las fiestas y por supuesto en la Plaza de San Juan donde se celebrara tal acontecimiento pues nuestro municipio no disponía por entonces, todavía pasarían muchos años para ello, de unas canchas donde poder practicar dicho deporte y otros denlos llamados de sala.
 

     Por aquel entonces no había televisión y apenas el tema deportivo y en especial el Baloncesto malamente se veía en las películas, en este caso americanas, por lo cual era un deporte totalmente desconocido en nuestra ciudad, salvo que alguien quisiera desplazarse a la capital para poder disfrutar en el Frontón, situado apenas empezar la calle León y Castillo, muy cerca del Parque de San Telmo, a uno de los partidos de la competición que allí se celebraba todos los domingos por la mañana.
 

     Ese primer partido tuvo lugar el Martes día 26 de Junio de 1951, a las cuatro de la tarde, y como hemos dicho en la Plaza de San Juan que era como quien dice el Pabellón descubierto, donde se disputaban muchos otros deportes que iremos comentando en otros momentos,  que Arucas disponía para hacer deportes y otras actividades, hasta que  muchos años más tarde se construyó  el primer pabellón cubierto en Barreto.
 

     La Plaza hubo que adecuarla para tal acontecimiento. Técnicos de la Federación Provincial se desplazaron para marcar debidamente la cancha y el camión del Ayuntamiento se desplazó a la capital para traer las Canastas reglamentarias porque en nuestra ciudad no existían tales “ porterías” para poder practicar el Baloncesto.  
 

     El partido dio comienzo a las 4 de la tarde y se iban a enfrentar dos de los mejores conjuntos del campeonato provincial: el C.B. Previsión y el C.B. La Naval. Estaba a un lado la mesa donde se colocaron los que llevarían el control o anotaciones de todas las incidencias del juego el árbitro, venido también de la capital.
 

     Mucho público a la hora de empezar la contienda que se fue colocando a los alrededores de la cancha a una ligera distancia para poder disfrutar de aquel deporte hasta ese momento desconocido totalmente para  la mayoría de los allí presentes.
 

     No hace falta decir que se desconocían los términos técnicos que se usaban en el Baloncesto ni las reglas del juego. Llamaban mucho la atención del público la comunicación que se establecía ente el árbitro y los que estaban en la mesa anotando que entendían perfectamente las indicaciones que con las manos y dedos le hacía desde cualquier lugar de la cancha el árbitro.
 

     Llamaba también y mucho la atención la gran velocidad que se imprimía en el juego y los continuos goles, encestes en el argot baloncestístico, que se hacían continuamente lo que hacía que el público gozara de lo lindo cantando todos los encestes que se hicieran entre uno y otro lado, pues nadie se inclinaba por uno u otro bando.
 

     Total que el público gozó de lo lindo de aquel espectáculo que estaba disfrutando de forma gratuita. Entre los jugadores visitantes, bueno en realidad eran todos visitantes, estaba un tal Manolo Guerrero que por aquel entonces era de lo mejorcito de la competición provincial y que era sobrino de Isidro González, con domicilio en el Terrero y que tenía una barbería muy popular en la calle Calvo Sotelo y que era conocido popularmente por “Isidro Pecho”. Quién me diría a mi que estaba como espectador que años más tardes me uniría a Manolo Guerrero lazos familiares. Todavía hoy sigue vivo, afortunadamente en la capital, aunque ya con unos ochenta años. Fue él precisamente el que inició a raíz de esas actuaciones de los equipos de baloncesto de la capital la práctica de dicha modalidad deportiva en nuestra ciudad.
 

     Al año siguiente de nuevo la comisión incluye el baloncesto en su programación, pero esta vez trae a cuatro equipos: El Rayo, La Naval, Previsión y S.E.U. que hicieron las delicias del público presente en la Plaza de San Juan. Pero la gran novedad de ese año fue la presencia por primera vez de un partido de Baloncesto Femenino entre los equipos Fosforera y Rumbo, ambos por supuesto de la capital.
 

     Causó un gran impacto ver a las chicas practicar deporte pues por aquellos tiempos era totalmente desconocido el deporte practicado por las chicas en nuestra ciudad. Pero, eso sí, el uniforme de las jugadoras era muy adecuado a la época que se vivía: falda hasta las rodillas y camiseta con mangas hasta los codos y nada de escote...
 

     Al año siguiente, 1953, dio fruto la labor desarrollada por Manolo Guerrero y en el partido de baloncesto actuó el Previsión y por primera vez un equipo de Arucas, formado por jóvenes de la localidad, llamado Juventud Arucas. Hubo también un partido entre chicas de la Sección Femenina A y Sección Femenina B, aunque no se especifica., ni me acuerdo si eran de Arucas. Pero de una u otra manera la semilla ya estaba sembrada.
 

     En el año 1956 se trajeron también de la capital dos equipos femeninos: La Sección Femenina y el Grupo Sindical.
 

     Y como quien no quiere la cosa el baloncesto se fue introduciendo en nuestra ciudad hasta nuestros días que hay diferentes escuelas y equipos que lo llevan a cabo tan noble deporte.

    

 

 

«EL FOLKLORE EN LAS FIESTAS»©

 
 

     Las costumbres canarias han estado siempre presentes en las fiestas a través del folklore. La primera vez que se anuncia en un programa de las fiestas de San Juan fue en el año 1944, anunciando para el domingo día 25 de Junio a las 10 de la noche un concurso de rondallas y bailes típicos en la Plaza de San Juan con premios a los mejores, asistiendo también la Banda Municipal de Música de Arucas, pero sin decir para nada el nombre de los posibles grupos que iban a intervenir, lo que presumimos que serían espontáneos cogidos al lazo, como se suele decir, pudiendo llegar a la conclusión que la ausencia se debería a la no existencia en nuestro municipio de grupos dedicados totalmente al folklore, aunque si había uno en Cardones y otro en Arucas pero que tenían como centro de sus actuaciones la música selecta, clásica como más adelante explicaremos.
 

     Fue en el año 1949 cuando el Frente de Juventudes presenta por primera vez en público y dirigido por Juan Navarro el primer grupo folklórico de nuestro municipio dedicado totalmente a interpretar los aires tradicionales de las islas con trajes regionales y grupo de baile.
 

     Pero mientras llegaba esa Agrupación folklórica la Comisión de fiestas seguía incluyendo, aunque no todos los años, actos donde estuviera presente el folklore canario. Y así leemos en el programa del año 1946 como se anuncia para el lunes día 24 de Junio y a las cuatro de la tarde una exhibición de rondallas y bailes típìcos por las calles de la población, sin poner el nombre de  los grupos que intervendrían.
 

Surgen a partir de la segunda mitad de la década de los cuarenta del siglo pasado grupos de familia en torno a los Hermanos Cesa por una parte o de amigos con Neno Topunto por la otra como centro del grupo que se dedican a interpretar los aires canarios y un pequeño grupo familiar en Santidad y ninguno de ellos con un nombre específico que le distinguiera de los demás,  participando con frecuencia en actos festivos de la localidad pero usando como vestimenta a la sumo un pantalón negro y una camisa blanca y su número de componentes la mayoría de las veces no pasaba de la media docena.
 

     Siguiendo con la programación de las fiestas siguen anunciando actos típicos con participación de bellas señoritas vestidas con trajes tradicionales y actuaciones de grupos, pero sin mencionar nunca su nombre, en los años 47, 48, con actuaciones de grupos de otros pueblos y grupos venidos de Tenerife  y en los  50, 51,  por primera vez nombra la Rondalla del F.F. de Juventudes en este último año, y siempre con actuaciones en la Plaza de San Juan, siguiendo con la misma tónica en el año 1952.
 

     Es en el año 1953 cuando anuncia el nombre de las agrupaciones folklóricas que habrían de intervenir en la Plaza de San Juan: Tamadaba y Guanarteme, ambas de la capital, repitiendo al siguiente año con la primera de las agrupaciones y Olas del Atlántico y como novedad los Coros y Danzas de la sección femenina de la localidad.
 

     En los años 1954 y 1955 se anuncian” artísticas carretas, estilo romería, con bellas señoritas vestidas con trajes típicos regionales, con acompañamiento de rondallas típicas que recorrerán las principales calles de la población.
 

     En las dos décadas posteriores, proliferan distintas actuaciones folklóricas: comienzan los encuentros de grupos, sin concurso por medio, unas veces en la Plaza de San Juan y otras en la de León y Castillo, hoy La Constitución, los Jardines Municipales y la Heredad de Aguas llamándoles con variados nombres: Tenderete, Guat5atiboa, P´Arucas voy, Ron de Honor para a partir de 1995 denominarlos Bailes de Taifas o del Maúro, etc... Más adelante estos encuentros se realizaron en la Plaza de San Juan c0on la actuación de cinco o seis Agrupaciones que también actuaban en las Romerías... 
 

     Ponemos a continuación de algunas de las mejores Agrupaciones Folklóricas que han actuado en las fiestas de San Juan en estos últimos 60 años de su historia: Tamadaba, Guanarteme, L´Aldea, Artenara, Los Amigos, Arnao, Añoranza, Los Berreros, Bantaguayre, Cuasquía, Los Cebolleros, Coros y Danzas de Ingenio, Los Compadres, Familia González, Familia Rodríguez de Milán, Faycanes, Los Granjeros, Gofiones, Hermanos González, Isleños, Verodes, Labrante, Mestisay, Los Paperos, Pulso y Púa La Goleta, Roque Nublo, San Isidro, Sabandeños, Sancocho, San Cristóbal, Tabona, Taifa, Enac, Ende cuando no salimos, Quecha, Agrupación Universitaria de La Laguna, Guadarfía, Bucio, Rumantela, Parranda de Luis, San Patricio, Piedra y Flor, etc... y muchas agrupaciones del municipio, como asociaciones, clubs, sociedades y barrios.  
 

     Para terminar he de mencionar a dos Rondallas, que no Agrupaciones folklóricas, que han venido actuando “ Los Amigos” desde el año 1916 que fue cuando se creó, de forma constante, una de las cuales la tengo en un programa desarrollado en el año 1939 en el Teatro Circo de Arucas con las siguientes actuaciones: Sol de Granada, pasodoble, La madre del cordero, jota, Tus besos fueron míos, tango, Yendo por el riachuelo, tango, Serenata, Schubert, Flor de la Trattoría, vals, El sitio de Zaragoza, Caminito soleado, zambra, Tras la carreta, tango zambra y una IZA, con zeta está escrito en el programa, baile típico a cargo de seis señoritas y seis caballeros.
 

     La otra Rondalla, que no agrupación folklórica es la que menciona Fernando Marrero Pulido en su libro  “Raíces Canarias” “ Mi Cardones de ayer” editado por el Excmo. Ayuntamiento de Arucas en el año 1998 y que en las páginas 88, 89 dice lo que sigue:
 

     “ En torno a D. Roque se reunió un grupo de doce personas, para fundar sobre el año 1932, la Rondalla de Roquito.” “ Era un conjunto muy virtuoso puesto que sobresalían en fomentar, sobre todo, piezas clásicas. Poseían un nutrido repertorio del que podemos entresacar valses, polcas, mazurcas, España cañí, Serenata de Schubert, etc... “Actuaban en bailes, comedias, carnavales,, y bailes de taifas”. “ Con el inicio de la guerra civil española la Rondalla se disolvió. Vuelve a surgir pero ya con el nombre de Rondalla Rodríguez con la incorporación de los virtuosos hermanos Padrón y otros componentes”. En ella quedaron muy pocos de los que en un principio la fundaron”.
 

Más adelante y en la página 92 continúa Fernando Marrero Pulido diciendo” Las comedias consistían en cortas obras de teatro, casi todas escogidas de la entrañable y famosa “ Galería Salesiana” combinadas con partes musicales. Personas, bien individualmente o a coro, interpretaban música zarzuelera o de la época. La Rondalla de Roquito no faltaba para apoyar la parte musical  e intervenir en los descansos e intermedios.
 

     Con esto quiero afirmar que la primera Agrupación folklórica nacida en Arucas fue la que actuó por primera vez en el Parque de los Gansos de la Plaza de León Y Castillo en el año 1949 y nacida por iniciativa del F. de Juventudes, con repertorio totalmente de aires tradicionales canarios y traje típico regional....

 

 

 

«LA COMISARÍA O EL CUARTELILLO MUNICIPAL»©

 
 

     Popularmente se le llamaba y conocía por el Cuartelillo el lugar donde tenía su sede la Policía Municipal de Arucas durante los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. En la primera de las décadas estuvo situada en un local del Mercado Municipal, en el lateral donde está la calle Panchito Hernández, frente donde hoy hay un minimercado y a continuación del local que hacia esquina y que se dedicaba a la lonja de venta de pescado tal como dijimos en el comentario que hicimos sobre los Pescaderos de la Montañeta.
 

     Ese primer salón para la Policía era amplio, pero no había ninguna otra dependencia, sino que en el mismo salón se hacían todas diligencias propias de una oficina del orden.

Por supuesto que aquello era muy estrecho para todas las labores que desempeñaba entonces  dicho cuerpo.
 

     La Corporación más tarde, ya que el crecimiento del número de Policías más todas las misiones que tenía encomendada así lo demandaba, buscó un local de alquiler para que se pudiera trabajar con más holgura y comodidad y logró uno muy cerca del Ayuntamiento, justo en la calle Calvo Sotelo, número 1,   donde hoy está un despacho de carnes y embutidos pero entrando por la puerta principal del edificio que está a continuación de la entrada al local comercial.
 

     En la esquina estaba una tienda  de un árabe que vendía tejidos, con puertas a la calle Calvo Sotelo y otra a la de José Antonio, hoy Barranquillo. El resto del edificio, de dos plantas, lo alquiló el Ayuntamiento. En la parte alta estuvo el Juzgado Municipal y en la baja la Comisaría o Cuartelillo Municipal donde desempeñaba sus funciones la Policía Municipal.
 

     Allí se estuvo el resto de la década de los cuarenta y parte de la cincuenta hasta que se pasó al edificio  de las Escuelas de León y Castillo, número 17,  donde se trasladó el Juzgado Municipal en la parte alta que da para la calle León y Castillo y en la parte baja con entrada por la calle Juan  Zamora la Comisaría.
 

     Pasemos ahora a describir cómo estaba distribuida la Comisaría, así se le conoció también porque durante un tiempo hubo en Arucas Comisario, conocí a dos, o Inspección, durante un tiempo había un Inspector, o Jefatura de Policía, de la calle Calvo Sotelo. Se entraba por un amplio zaguán el cuál daba un patio con  todas las dependencias a su alrededor. A la izquierda había una galería de unos tres metros aproximadamente de ancho en la que se situaban las mesas de trabajo del guardia que atendía al público por una ventanilla que daba al patio y para los guardias que tuvieran que hacer algún parte del servicio que había prestado en la calle.
 

     A la izquierda de este pasillo y dando para la calle se encontraba un amplio salón que servía como despacho del jefe de la Policía, justo donde hoy se encuentra el despacho de carne al público. Frente al patio y atravesando el zaguán nos encontramos con una dependencia que hacía las funciones de cuerpo de guardia donde los policías tenían sus asientos y una gran mesa que servía para hacer reuniones del jefe con los guardias libres de servicio para comentar El Código de circulación o el de las Ordenanzas municipales.
 

     Junto a esta sala y a su derecha se encontraban los aseos  para todos los componentes de la Policía. A la derecha del zaguán con entrada directa desde el patio se encontraba una sala donde se daban cursos a los que se preparaban para hacer oposiciones a la policía local. Hoy se encuentra allí la sede de la Tertulia Pedro Marcelino Quintana aunque con entrada directamente desde el zaguán y a su derecha.
 

     Dando al patio y a la izquierda la sala que servía de cuerpo de guardia y al pie de las escaleras que daban acceso a la parte alta donde desempeñaba sus funciones el Juzgado Municipal de Arucas se encontraban tres pequeñas celdas o cuartelillos que servían para meter en ellas a los detenidos, la mayoría de ellos para que durmieran la mona después de una monumental borrachera, por pequeños robos, pleitos familiares, etc.. y que eran puestos a las órdenes del sr. Juez que ordenaba su puesta en libertad o su ingreso en la prisión provincial, proceso que apenas duraba un par de días.
 

     Cada celda tendría un metro y medio de ancho con una meseta de cemento de unos dos metros de largo, tres cuartos metros de ancho y medio de alto que servía de colchón con una ligera inclinación en el extremo unido a la pared que hacía las veces de almohada, para que el detenido si pasaba la noche allí se pudiera acostar y descansar debidamente y una manta para que no pasara frío.
 

     La puerta era de hierro, de chapa metálica, y en su parte superior a la altura de la cara una abertura que servía para que entrara el aire y  tenía unos barrotes donde se agarraba el preso para llamar al policía de guardia si tenía necesidad de ir al baño. El cierre se hacía desde fuera, por supuesto, con un gran cerrojo y si el preso era peligros se echaba un candado.
 

     En los primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado la Comisaría, Inspección, Cuartelillo o Jefatura de Policía como se  le quiera llamar pasó a unas nuevas dependencias situadas en la calla Juan Zamora donde anteriormente hubo dos escuelas. El Juzgado se mudó a la parte alta que da para la calle León y Castillo donde también estuvo una escuela hasta casi finales de los años 40.
 

     En una de las aulas de la parte baja estaba la sala donde se hacían los juicios y que comunicaba interiormente con las oficinas de la parte alta por medio de una escalera adosada a la pared que dividía el patio interior.. En el otro Aula se dividió en tres partes: Una para oficinas de atención al público, otra en el centro para estancia de las personas que iban a solucionar alguna gestión y en la izquierda el despacho del jefe de la policía. Una pared dividía el amplio patio en dos pero comunicados para poder pasar de una lado al otro. Al fondo de ese patio se situaban las celdas que tenían el mismo formato de cuando estaba en la calle Calvo Sotelo, en el centro la sala que servía de cuerpo de guardia y a su derecha el servicio de aseos. O sea que la distribución era casi igual que el otro sitio donde estuvo la Jefatura de la Policia Municipal.
 

     Ya mucho más tarde, en los años 70 y pico o más, se pasó a las nuevas dependencias propias situadas en la bajo de la Plaza Guillermo Sureda en el Pino y luego por deterioro de éstas a otro local, en este caso alquilado, por la zona situada en el lateral del Club de Pensionistas hasta que por fin se le haga a la Policía unas dependencias dignas y modernas como se merece para el desempeño de sus funciones. 

 

 

 

«LA SEMANA SANTA EN ARUCAS»©

 
 

     Acostumbrado como estaba a ver y participar en la Semana Santa de Arucas me causó un gran desconcierto, por lo inesperado, la gran concentración de la gente en  los bares de un determinado pueblo de forma masiva, observando que la mayoría que casi  eran de la capital, que ya empezaban a utilizar esa semana como unas vacaciones, y llenaban las pensiones, casas particulares y las de familias o amigos.
 

     Allí se jugaba a las cartas, se bebía, se cantaba con la ayuda del timple y la guitarra, y se discutía de todo, se gritaba mucho, y a veces para entrar a uno de los bares costaba lo suyo porque la gente ocupaba todo el espacio y para llegar a la barra era casi imposible teniendo que pedir las cosas desde la segunda o tercera fila.
 

     La verdad que todo supuso para mí un gran asombro por la novedad en ese sentido y querer compararlo a la forma de vivirla en Arucas hasta entonces. Tal vez en ello influyera el que el pueblo por aquel entonces no tuviera iglesia y todo el que quisiera vivir la Semana Santa se desplazara a los municipios vecinos.
 

     Esto sirvió para que hiciera uso de la memoria para que delante de mí fueran desfilando los momentos más importantes que quedaron grabados para siempre de los diferentes actos desde el punto de vista religioso y la forma de comportarse el pueblo en la calle durante esos días especiales dedicados al recogimiento y respeto en general hacia lo que estaba viviendo.
 

     Y entonces vino a mi presencia el Domingo de Ramos, fiesta por excelencia para los niños, sobre todo cuando a partir del año 1950 ya se dispuso del Señor de la Burrita. La iglesia ponía a disposición de los feligreses ramos de olivo y palmitos aunque muchas personas se dedicaban a adornar los pequeños palmitos y los vendían por las casas días antes o en sitios estratégicos, por su cercanía a la iglesia, a unos precios módicos.
 

     Por esos tiempos empezó la costumbre de los vecinos de la calle Cerera de hacer Alfombras por todo el recorrido por donde habría de pasar el Señor de la Burrita, ante el entusiasmo de los niños y de la multitud de gente que le seguía o veía con devoción el paso de la procesión.
 

     Era costumbre después del Domingo de Ramos colgar los Palmitos y los ramos de olivo en las habitaciones, en lo alto de la cabecera de la cama, en la parte superior de las ventanas o de la puerta de entrada a la casa o en los balcones o en las azoteas dando para la calle. Pasado el tiempo y cuando ya estaban secos se quemaban para ahuyentar los malos espíritus.
 

     Empieza la semana poniendo la parroquia a disposición de los fieles que lo desearan a varios sacerdotes en los distintos confesionarios, pues existía la costumbre por parte sobre todo de los hombres para cumplir con el precepto con los Sacramentos de la Confesión y Comunión al menos una vez al año. Como la iglesia invitaba para los días de la Semana Santa a diferentes sacerdotes de las distintas comunidades religiosas de la capital que aparte de dar charlas, sermones, conferencias también eran los preferidos por los feligreses para confesarse.
 

     Por aquel tiempo estaba de Párroco D. Francisco Hidalgo Navarro y de coadjutores d. Juan Guzmán y don Francisco Melián. También se invitaba a los párrocos de las distintas parroquias del municipio para que ayudaran en diversos cultos de la semana.
 

     El Martes se hacía en la calle, por los sitios tradicionales por donde pasaban las procesiones, el Vía Crucis, con paradas en las 14 Estaciones, distribuidas estratégicamente por el recorrido y una reflexión de uno de los padritos  en cada una de ellas, seguido todo con gran devoción por muchos feligreses.
 

     Ya el Miércoles empezaban las procesiones con llegada hasta la Ermita del Cristo de la Salud en el Calvario. Salía la Procesión del Encuentro acto que tenía lugar  en la Plaza de León Y castillo, siguiendo luego la Procesión hasta el Calvario.
 

     Del Jueves recordamos a partir de las tres de la tarde, hora de la muerte de Jesús, de la Matraca que estaba funcionando hasta el día siguiente sin parar, labor a la que se prestaban muchos jóvenes para moverla manualmente. El ruido se oía por gran parte de la ciudad facilitado por su colocación en lo alto de la Iglesia. Las visitas al Monumento eran continuas y por la noche La Hora Santa. Ese día  las comuniones eran masivas con grandes colas para acercarse a recibir la sagrada forma a pesar de ser varios los sacerdotes que la repartían, tardando largo tiempo de atender a todos los fieles que se acercaban a recibirla.
 

     El Viernes era día de recogimiento y de visita al Monumento Procesión del mismo,  y el Sermón de las siete palabras y al  terminar la Procesión también hasta el Calvario. Luego tenía lugar en la iglesia la bajada del Cristo desde la Cruz para depositarlo  en el sepulcro y ponerle la “Losa”, momento en el cual se oía un gran estruendo en toda la iglesia. Luego había un sermón para a continuación hacer la Procesión de la Soledad con el Sepulcro alrededor de la Plaza de San Juan ante un silencio absoluto sólo roto al entonar la Banda de Música una marcha fúnebre.
 

     El sábado ya habían terminado las procesiones y se le llamaba Sábado de Gloria con distintos actos litúrgicos dentro de la Iglesia y la alegría se desbordaba con todas las campanas sonando no sólo las de la iglesia parroquial sino las de todas las parroquias del municipio. El Domingo de Resurrección al día siguiente con diferentes actos en la propia iglesia. Se descubrían todas las imágenes que no habían participado en las ceremonias propias de la Semana Santa y que fueron cubiertas antes de empezar la misma.

 

     El pueblo en general participaba con su asistencia en forma masiva en todos los actos.
 

    Durante toda la semana había varias misas diarias y las confesiones eran mañana y tarde reservándose la jornada vespertina preferentemente para los hombres y la de la mañana para mujeres y niños y jóvenes. El Miércoles salía una nota en la prensa del Gobierno Civil prohibiendo todos los actos cívicos: cines, salas de recreo, bailes, etc.. cosa que aprovechaban muchos para arreglar los salones, baños y cualquier otra reforma necesaria para el buen funcionamiento de la empresa.
 

     Las mujeres asistían a los actos con la mantilla  negra, casadas y viudas, o marrón, y las jóvenes con la mantilla canaria de color entre blanco y crema que tanto resaltaba la figura femenina.
 

     No había dinero ni costumbre de salir de viaje, vacaciones, playas, etc... pues la Semana Santa se respetaba al máximo y era mal visto hacer esas actividades.
 

     Las dos emisoras de radio emitían solamente música sacra o clásica, novenas o sermones desde las iglesias.
 

     Era tanta la gente que acudía a escuchar a los padritos que no cabían en los bancos de la iglesia por lo cual se invitaba a los feligreses a llevar el asiento de sus casas: bancos, sillas, etc..  
   

     Se llevaba a rajatabla lo de ayuno y abstinencia por lo cual el consumo de pescado era muy abundante, sobre todo el salado para los sancochos, ya que la carne no se debía comer el Viernes. 
 

     La gente se echaba a la calle en esos días, sobre todo a partir del Miércoles, y se concentraban en la Plaza de León y Castillo, La Plaza de San Juan y la iglesia parroquial. Unos participaban en los cultos propios de la Semana Santa, otros los veían respetuosamente a su paso por las calles o plazas y bastantes pasaban el día de fiesta gozando del continuo movimiento de personas de un lado para otro y del paseo que se formaba entre el ir y venir. Los bares estaban repletos con hombres que aprovechaban cualquier descanso o paso en la actividad religiosa para reponer fuerzas o cambiar impresiones con los amigos y conocidos.
 

     Muchos se verían en la tesitura de disimular su poca devoción por el que dirán dado la unión que existía entre Estado e Iglesia y había que guardar las compostura porque la gente se daba cuenta de todo y no era cuestión de que te señalaran con el dedo como persona poca religiosa.. y crear enemistades sin necesidad.
 

     Hoy las cosas han cambiado totalmente y todos respetan el parecer o la forma de pensar de los demás y la religiosidad sigue latente entre muchos ciudadanos que se han acostumbrado a realizar sus creencias sin que nadie se meta contigo de ninguna manera, sino que cada uno piense como desee, no sólo desde el punto de vista religioso sino también el ideológico político aunque siempre haya alguien que pretenda que todo el mundo piense como él, sin admitir las discrepancias, cosa un tanto absurda pues para gustos se hicieron los colores y que sepamos no hay ningún fallo judicial que diga cuál ideología es la mejor o la peor, pues todas tienen como principios el bienestar del ciudadano, lo que pasa es que al final falla el ser humano que no aplica los principios establecidos por su colectivo, organización o lo que sea, al pie de la letra y lo que le vence a veces es la vanidad, osadía, o la ambición...tanto desde un signo como del otro y si no que aparezca alguien que tire la primera piedra... y para conocerlos sólo basta con leer la prensa diaria,  ver la televisión o escuchar la radio para que  uno no deje de quedarse asombrado con los tantos desmanes que se cometen por doquier...

    

 

 

«VELADAS ARTÍSTICAS-MUSICALES»©

 
 

     Es normal que durante las fiestas la gente, el pueblo, esté dispuesto a gozar de las diferentes atracciones que la Comisión de fiesta pone a su alcance para que pueda disfrutar de ellas, no sólo por que eran de gratis sino porque tenía la oportunidad de verlas en su propia ciudad sin necesidad de tener que desplazarse a la capital, cosa que seguramente no haría teniendo en cuenta los gastos que eso le ocasionaría y la situación no estaba para despilfarrar el dinero en cosas “banales” según el entender popular.
 

     La Comisión de fiestas sabedora de todos los límites de los ciudadanos tenía la delicadeza de incluir en su programación actos que elevaran un poco el nivel cultural de la población o al menos poner a su alcance la posibilidad de que tuvieran la oportunidad de poder presenciar actos que de otra forma no los vería.
 

     En los sesenta años que van del 39 al 2000, hemos tenido la ocasión de ver, oír, gozar, disfrutar, etc.. de muchísimos actos culturales que nos han ido introduciendo poco a poco en otro mundo para muchos de nosotros totalmente desconocidos y que a la vez ha servido para que nos fuéramos aficionando a las distintas facetas que se nos ofrecía en nuestra propia casa sin tener que desplazarnos ni hacer ninguna clase de gastos.  
 

     Teniendo en cuenta que no había llegado aún la televisión, resultaba  una novedad todo lo que la programación nos ofrecía durante las fiestas y era la manera de poder ver lo que nunca antes habíamos tenido ocasión de disfrutarlos y lo mismo que en el deporte se fueron introduciendo deportes jamás practicados ni visto por estos andurriales y como consecuencia de ello nacer ese deporte en nuestro municipio, lo mismo ocurrió con las facetas culturales que a raíz de verlos en nuestra ciudad nacieron aficiones y practicantes de las distintas facetas que se nos fue ofreciendo a lo largo de los años: recitales poéticos, conciertos de guitarra, órgano, piano, cuarteto clásico, musicales, zarzuela, clásica, orfeón, corales, recitales líricos, etc..
 

     El presente comentario lo queremos dedicar a las Veladas Artísticas-Musicales que se celebraban año tras año en los salones de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas que gentilmente siempre los ponía disposición de la Comisión de fiestas a modo de colaborar con el esplendor de las mismas.
 

     Estas veladas empezaron en 1956 con los alumnos de canto de la profesora de la capital Dolores de la Torre. Consistían en ofrecerle al público desde su coqueto escenario un repertorio de canciones líricas que se acompañaban de un recital de poemas a cargo de varios rapsodas, para enriquecer el acto. El salón de actos de la Heredad se llenaba cada vez que había un recital de este tipo deseoso el público de ver por primera vez un espectáculo de ese nivel en nuestra ciudad.
 

     Estas actuaciones se repiten desde 1957 hasta 1961 , destacando como particularidad el año 1959, por realizarse varias veladas en días diferentes a cargo de los alumnos de la citada profesora y también con los de Isabel Macario, ambas profesoras de prestigio en la capital .
 

     Se cambia de lugar de actuación de estas veladas y se pasa al marco incomparable del bello Jardín Municipal en su parte baja que ya también había sido adquirida por el Ayuntamiento y en el año 1966, tiene lugar una Velada Artística Musical con la actuación de relevantes figuras de la capital de la isla.
 

     Empieza ahora las actuaciones de grupos de nuestra ciudad, señal inequívoca que la semilla que se había sembrado desde años anteriores había fructificado y así vemos cómo en el año 1975 hay un recital musical de los alumnos del Colegio La Salle en la Heredad de canciones populares españolas.
 

     A principios de los años ochenta del siglo pasado había desaparecido la Banda Municipal de Música para poner en marcha el proyecto de la enseñanza de solfeo para luego crear la nueva banda infantil-juvenil que más tarde desembocó en la creación del Conservatorio Municipal de Arucas y seguidamente en las Escuelas Artísticas.
 

     Desde 1989 en adelante los alumnos del Conservatorio empiezan con los conciertos anuales en el Centro Municipal de Cultura(antiguo Cine Díaz) y que se prodigan desde 1995 hasta 1999, pero ahora con el nombre de Escuela Municipal de Música y cambiando de lugar de actuación según las circunstancias: Heredad, Casa de la Cultura, Plaza de León y Castillo, Teatro Cine Viejo y Jardines Municipales.
 

     Otras veladas son protagonizadas en el año 1992 el Grupo Pro Arte Duetti, con Yolanda Falcón y Charina Martínez y para el año siguiente vienen a nuestra ciudad los alumnos del Conservatorio Superior de Música de Las Palmas, y el 98 el grupo de Jóvenes Intérpretes y para finalizar el siglo “Artenara” que lo hace en la Plaza de San Juan.
 

     Pero éstas no fueron las únicas actuaciones musicales de importancia que se dieron en nuestro pueblo por las fiestas de nuestro santo patrono y así tenemos al Cuadro Artístico La Salle que nos deleitó poniendo en escena en el Teatro Cine Viejo la zarzuela “ La Estatua” de Pablo Anchoa en el año 1957.
 

     Finalmente viene a nuestra ciudad la soprano canaria María de los Ángeles Martín en el año 1979 para dar un recital en la Casa de la Cultura y otro el Bajo, Victoriano Fernández ,acompañado al piano por Pino García en el año 1981 y en el 89  un recital de música española a cargo de la Soprano Cimarra que es acompañada al piano por Lola Guerra, por supuesto en la Casa de la Cultura.

 

 

 

«DESFILE DE VARIEDADES»©

 
 

     Durante varios años y en el transcursos de los festejos de las fiestas de San Juan se ofrecía en la Plaza de San Juan un espectáculo, casi todo musical, con carácter gratuito para que lo pudiera disfrutar el mayor número de ciudadanos.
 

     Dicho acto se llamaba Desfile de Variedades, que consistía en la actuación de diferentes artistas procedente de la capital de la isla: cantantes, humoristas, rapsodas, etc... de ambos sexos y de cualquier edad. Los cantantes, hombres o mujeres, podían emplear cualquier tipo de género.
 

     Se puso de moda el título de Desfiles de Variedades en un programa radiofónico organizado por una emisora de las dos que emitían desde la capital en los años cincuenta del siglo pasado. A partir de ahí se reunía un  grupo de los artistas participantes y se desplazaban a las fiestas de los distintos  pueblos de la isla al frente de los cuales venía el organizador.
 

     Como era un programa seguido por bastante público de la isla, se hizo muy popular, la comisión de fiestas creyó oportuno traerlos a la ciudad para los festejos que tendrían lugar durante la celebración del Santo Patrono, pues contaban que el éxito estaría por asegurado, como así ocurría cada vez que se les traía.
 

     El marco ideal para tal espectáculo no podía ser otro que la Plaza de San Juan y por supuesto por la noche, que luciría al efecto un bonito escenario con juego de luces en el mismo más las propia de la iluminación especial del recinto que se hacía para las fiestas con motivo de  los diferentes actos que se celebrarían en la misma.
 

     La primera vez que vino el elenco a nuestra ciudad fue en el año 1956 para actuar nada más y nada menos que el día principal de la fiesta, 24 de Junio, que era siempre reservado para un gran acto que le diera prestigio a nuestras fiestas patronales y teniendo en cuenta la cantidad de visitantes que venían en ese día a disfrutar de las mismas aparte del numerosísimo público procedentes del casco y de todos los barrios de nuestro municipio.
 

     Durante varios años todo ocurrió sin incidentes de ninguna clase  y ya se hizo clásico el que vinieran para la noche estelar del día de San Juan y la Comisión no le podía fallar al pueblo que esperaba siempre ese espectáculo.
 

     Otras veces se le llamaba Selección de Variedades(año1962) o Festival de Variedades(Año 1963) y ya se anunciaban como “los primeros premios” del I  Festival de Las Palmas o primeras figuras del II Festival, pasando en estos casos a  representarse en el Cine Rosales recién inaugurado, previo pago por el público de su entrada correspondiente.
 

     El caso es que de una forma o de otra durante unos cuantos años fue el espectáculo más esperado por el pueblo para la noche del día del Santo Patrono. Sin embargo siempre había que contar con el factor tiempo, nos referimos al clima, y todos sabemos que muchas veces hace su aparición por el mes de Junio los célebres “Chubascos de San Juan “ tal como se les conoce popularmente. Esos chubascos pueden aparecer en cualquier día del mencionado mes, pero es una verdadera mala suerte que eso ocurra precisamente el mismo día principal de la fiesta.
 

     De esta circunstancia climatológica se acordarán todavía mucho de los lectores pues apenas hace unos 15 años, más o menos, estando de Presidente del Gobierno Canario el Sr. Hermoso y Alcalde de nuestro municipio el Sr. Froilán, estuvo toda la mañana nuestra ciudad rodeada de nubes cargadas de agua que fueron escurriendo poco a poco, pero suficiente para decir aquello de que no llueve pero empapa. Pero que pesar de todos los inconvenientes la Procesión con el Santo salió a la calle, aunque todos los que  asistieron a ella se tuvieron que guarecer debajo de un paraguas, incluidas por supuesto las autoridades.
 

     Parecida situación se daba a veces la víspera del día principal, teniendo que cubrir todos los fuegos artificiales, cuando se activaban alrededor de la Plaza de San Juan y lo alto de la Iglesia o en la azotea del Mercado Municipal, ya preparados para prenderles a las doce de la noche, con plásticos para que no se humedecieran y se chafara la fiesta pirotécnica.
 

     Esta situación que venimos explicando se dio en uno de esos desfiles de variedades preparado para tener lugar a las diez de la noche del día 24. La Comisión de fiestas en vista de la climatología no dudó un instante en ponerse en contacto con los dueños del Teatro Cine para poder llevar a su sala el mencionado acto. Una vez llegados a un acuerdo se decidió llevarlo al mencionado cine. Pero, claro, su capacidad de asientos era mucho menor que el de la Plaza de San Juan y sería imposible que fuese de gratis, por lo cual la mejor solución fue el cobrar un precio, módico, para poder entrar.
 

     A la hora anunciada el Teatro Cine estaba repleto de público. El espectáculo se fue desarrollando con normalidad y con el orden establecido. Aparte de los canciones que se interpretaban por los diversos artistas, también actuaría el dúo, célebre por aquellos tiempos, de “PANCHO y CASNASIÓN” que hacían parodias cómicas. El momento que queremos detallar fue la actuación del Rapsoda Antonio Martín que declamó varios poemas de diferentes Poetas españoles, recibiendo grandes aplausos por los espectadores.
 

     Entre el público asistente al acto se encontraba un señor que había venido destinado a nuestra ciudad, año 1960 poco más o menos,  como cartero, procedente creo recordar de Sevilla, que seguía el espectáculo con inusitado interés. Pero sus ojos se abrieron con regocijo cuando contempló en el escenario al Rapsoda Antonio Martín. El hombre no lo pensó dos veces; se levantó de su asiento y se fue derecho hacia los camerinos, como espontáneo en los ruedos, para manifestarle al organizador del acto si le permitiría salir al escenario a recitar una poesía; posiblemente habría sus más y sus menos, pero ante la insistencia del hombre, entre cincuenta y sesenta años, accedieron a que cumpliera su deseo.
 

     Anunciada su intervención y ante la sorpresa del público, que llenaba el recinto, ya que no se lo esperaba, se dispuso a empezar su declamación; entre número y número de las variadas actuaciones se bajaba el telón para preparar la siguiente; pues detrás justo del telón se colocó el Rapsoda Antonio Martín sabedor de que el pobre hombre se encontraba muy nervioso para si tenía que “soplarle” alguno de los versos que iba a declamar, haciendo las veces de apuntador de teatro.
 

     Nuestro rapsoda improvisado empieza y apenas va por el segundo verso cuando se para, porque no se acordaba o porque estaba muy nervioso, momento que aprovechó Antonio Martín para ir apuntándole los siguientes versos, en voz baja desde detrás del telón, pero que era audible desde las primeras filas del teatro.

     El hombre se ponía más nervioso todavía y miraba con cierto desprecio al que le apuntaba como si fuera el culpable de lo que estaba pasando. Total que aquello fue un  espectáculo desagradable, bochornoso, violento para todos los allí presentes, pues el hombre se había ganado el aprecio de los ciudadanos por su eficiente trabajo, gracia, amabilidad y simpatía y no deseaba vivir aquella situación y no sabía si reír, aplaudir para que superara el nerviosismo o silbar...   
 

     A duras penas se pudo acabar el poema, El Embargo de Gabriel y Galán de ambiente extremeño, entre lagunas del “ARTISTA”, y los apuntes que le susurraban desde detrás del telón y las continuas giros de cabeza hacia atrás como si le quisiera echar la culpa al mismo de lo que estaba ocurriendo....
 

     Al final, cosa que deseaban todos los presentes, el público le aplaudió en un gesto que le honró....
 

     Al día siguiente fue la comidilla de la ciudad con comentarios de todos los gustos y el cartero haciendo su labor, buena como siempre, como si nada hubiese pasado.
 

      Un par de años más tarde y en un viaje que hice por las islas occidentales me lo encontré en las oficinas de correos en la isla del Hierro y fue un saludo muy cordial recordando con mucho cariño y nostalgia su estancia en nuestra ciudad sin resentimiento de ninguna clase...

 

 

 

«EL ARCO DE LAS FIESTAS»©

 
 

     Si el lector es de alguno de los muchos barrios del municipio podrán entender fácilmente lo que significa el Arco de las Fiestas, pero si es del Casco y encima joven a lo mejor cree que es un arco que se ponía a la entrada en la ciudad para que los visitantes pasasen por debajo de el mismo.
 

     Decimos que los vecinos de los distintos barrios sí lo podrían entender porque todavía hasta hace bien poco en muchos de ellos se realizaba el arco de sus fiestas. Pero desgraciadamente esa costumbre o tradición se ha ido perdiendo por completo de los programas de festejos, no sabemos si es porque la gente, los comerciantes, agricultores, ganaderos e industriales no colaboran apenas con sus productos o porque se ha encontrado otra forma de financiar las fiestas.
 

     Es posible que sea esto último pues sabemos que en el presupuesto del Ayuntamiento viene incluido colaborar en parte con los gasto de todas las  fiestas que se celebren en el municipio a  lo largo del año. No es que sea que se sufragan todos los actos pero sí que se entrega una parte proporcional a los habitantes del barrio.
 

     No ocurre lo mismo con las fiestas de San Juan pues es el patrono de todo el municipio y entonces el Ayuntamiento corre con todos los gastos de las mismas.
 

     Por los barrios la Comisión aparte de confeccionar el Arco con donativos en especie de los vecinos, comerciantes, ganaderos, agricultores e industriales del pueblo también se dedicaban a ir por las casas distribuidos por distintas calles en grupos los miembros de la Comisión para recaudar fondos e igualmente se ponían en la entrada principal del barrio para ir parando a todos los coche y pedirles la colaboración.

     De esa forma reunían todo lo recaudado por los distintos conceptos a los cuales se les sumaba la cantidad que contribuía el Ayuntamiento de acuerdo con el número de habitantes del barrio.
 

     Pero vamos a centrarnos en el Arco que se habilitaba para las fiestas de San Juan. Primero se enviaba una carta a todas las personas o entidades que se creía pudieran colaborar para su confección. Más tarde se establecían los contactos necesarios para ponerse de acuerdo  el lugar, día y hora para ir a buscar el obsequio o donativo en el camión del Ayuntamiento y un par de obreros del personal dedicado a la limpieza y se iban depositando en algunas de las dependencias municipales. Por supuesto que esta operación duraba varios días en realizarse, pero se procuraba que fuera lo más próximo a la instalación pública del Arco que solía ocurrir ocho o diez días para poder tener tiempo suficiente de vender el mayor número posible de papeletas.
 

     Y ¿dónde se colocaba el Arco?. Variaba de sitio según las circunstancias: la Plaza de San Juan, el Parque Municipal, la Plaza de León y Castillo, etc... y siempre buscando un  sitio estratégico para que estuviera en un lugar de paso o de mucha circulación de personas por aquello de que el producto para venderse ha de estar expuesto a la vista de todo el mundo.
 

     Una vez decidido dónde habría de colocarse se “construía” una amplia caseta típica, cabaña, ventorrillo, etc... lo más rudimentaria posible para que hiciera juego con el contenido y su fin, pero que fuera llamativa para atraer a los futuros compradores de números.
 

     ¡Señores!- decía Pedro el Negro en la Cantina del Círculo Agrícola Comercial(Casino)-, ¡este año tenemos un Arco para las fiestas que al que le toque tiene comida para varios años si algunos productos no se estropearan...!
 

    Y no dejaba de tener razón: los racimos de plátanos se acercaban a los 50, tres sacos de papas del país, un saco de millo también del país, varias cajas de ron y lo mismo de coñac, muchos productos comestibles y hasta una cabra y una oveja, una pareja de pájaros canarios, un casar de palomas y otra de conejos, una ternera, un par de mantas, un juego de sábanas, mil pesetas en metálico, etc...


     El precio del talón (número) buen variando a medida que iban avanzando los años: 50 céntimos, una peseta, dos cincuenta, un duro (cinco pesetas) etc...y los vendía personal del Ayuntamiento que se llevaban una comisión por cada número, unos se ponían al frente del Arco cumpliendo doble misión, vender números y ejercer de guardián de todo lo allí acumulado para evitar los robos.
 

     Por las noches la guardia municipal hacía la vigilancia para evitar las visitas de extraños con ánimos lucrativos. Todo el sacrificio terminaba el mismo día de San Juan a las diez de la noche que era cuando se llevaba a cabo el sorteo del Arco para aprovechar hasta últimas hora la muchedumbre que asistía a los diferentes actos que se realizaban en ese día. Al ganador se le llevaba el contenido del premio a su casa en el camión del Ayuntamiento.
 

.-Carmen María- le solicitaba Antoñito el pastor a su esposa-cuando vayas para la Plaza compra cinco pesetas de números del Arco porque me han dicho que este año está muy bueno y hasta hay una ternera que nos vendría muy bien mientras la criamos para producir estiércol para nuestro terreno de cultivo.-
 

     Un buen año y de una forma sorprendente, ideado por alguien venido de fuera, la corporación municipal decidió suprimir del programa de festejos la rifa del Arco. Se comentaba por aquellos tiempos que el argumento que se había puesto sobre la mesa para la supresión era que Arucas ya no necesitaba hacer esas rifas para costear las fiestas porque el Ayuntamiento acarrearía con todos los gastos sin necesidad de tanto sacrificio y que además parece que esa práctica correspondía o se ajustaba más bien a cosas de pueblo, y Arucas ya se había convertido en una moderna ciudad...
 

 

 

«GASOLINERAS DE LA PLAZA»©

 
 

     Los lectores se preguntarán si tantos coches había por los años 40 y 50 del siglo pasado para que en la Plaza de León y Castillo (actualmente La Constitución) hubieran nada más y nada menos que cuatro gasolineras, aunque dicho mejor cuatro surtidores de gasolina de los antiguos y no las modernas estaciones de servicio que una de ella sola abarca mayor espacio que todo el total de la Plaza, incluido el Parque de Los Gansos.


     Hablamos en este caso de unos surtidores formado por una columna y que en la  parte superior estaban situados dos depósitos de cristal de cinco litros cada uno en cuyo interior iba cayendo la gasolina a medida que se le daba de adelante hacia atrás a una palanca que en la parte más baja se abría en forma de Y invertida y con sus extremos unidos por una base también de hierro donde el encargado del surtidor introducía su mano para dándole impulso servía para extraer la Gasolina desde debajo del piso de la Plaza que era el lugar donde se almacenaba el combustible en una especie de aljibe metálica especial para contener el producto. El cliente iba viendo cómo se llenaba a través del cristal. Primero se llenaba uno de ellos y luego se le daba a una especie de llave para que el líquido fuera cayendo por gravedad hasta dentro del depósito del coche previa colocación de la manguera que le unía al surtidor. A medida que se vaciaba uno se iba llenando el otro.
 

   Como podemos ver el sistema era totalmente manual, distinto totalmente a las modernas estaciones. Para tan sencilla operación trabajaba una persona solamente.. que muchas de las veces era el propio dueño pues para el volumen de ventas que había, de acuerdo con el parque automovilístico de la época, muy escaso, no daba el negocio para tener un empleado fijo.
 

     Aparte del surtidor había al lado del mismo una caja de madera forrada de chapa metálica para mayor consistencia en cuyo interior ponían diferentes utensilios que servían para atender al  futuro cliente: paños para limpiar las manos, grasa, aceite, algunas llaves por si se ofrecía, un fonil, un medidor de aceite, etc...
 

     En esas estaciones no se ofrecía el servicio de gasoil pues todavía parece que ese combustible no estaba muy comercializado pues la mayoría de los coches y camiones eran de gasolina. De todas formas algunos de los dueños de los surtidores tenían en algún garaje o solar vallado bidones de ese combustible para si alguien  lo pedía.
 

     Nuestros lectores se preguntarán para qué necesitaba en la caja un fonil; pues muy sencillo: las motos tenían que mezclar la gasolina con aceite. La misma se le dispensaba mientras iban entrando la gasolina en el depósito con una cantidad que dependía de los litros que se pusieran; normalmente para cinco litros se le ponía un cuarto de litro de aceite.
 

     Creo recordar que por los años 50 el precio de la gasolina estaba a 5 pesetas, una verdadera ganga si fuera hoy, pero eran otros tiempos y también se ganaba muchísimo menos que ahora por lo que pensamos que el precio del combustible siempre se ha ido adaptando al tiempo económico que se vive.
 

     La caja que mencionamos anteriormente servía a su vez para que el dueño se sentara en ella para descansar mientras esperaba que llegara algún cliente, coche, para repostar. Como era algo ancha,  permitía a su vez que el dueño dejara que se sentara a su lado algún amigo o conocido y así pasarse el tiempo distraído hablando con el invitado a permanecer en el mismo asiento, aunque muchas veces si no estaba el dueño se sentaban otras personas que descansaban por la plaza y no encontraban otro sitio mejor que ese para sentarse y observar todo el movimiento que había continuamente alrededor de la Plaza y por supuesto que tuviera confianza con el propietario para que no se enfadara.
 

     Por esos años toda la circulación venida del Norte de la Isla, así como la proveniente de Firgas y de Moya tenían que pasar por el centro de la ciudad, concretamente atravesaban desde la esquina de la Heredad toda la calle Francisco Gourié, León y Castillo hasta llegar al sitio conocido como el Pino para tomar la dirección hacia la capital o si quería ir a Teror doblar a la derecha...
 

     El hecho de que toda la circulación pasara por el centro de la ciudad y por supuesto por la Plaza, que era donde estaban los surtidores le daba cierta ventaja para todos aquellos coches futuros clientes que quisieran repostar. No debemos olvidar que también otro surtidos de gasolina en el Pino, o sea a la salida de Arucas hacia Las Palmas y que también se beneficiaba no solo de los que venían del Norte más los que pudieran venir del vecino municipio de Teror.
 

     De todas formas hay que pensar que tampoco el parque automovilístico de la isla era demasiado numeroso, piensen que estamos hablando de los años 40, 50 y...., digo esto porque  al final de la década de los 50 se instaló en nuestro municipio, en la calle Suárez Franchi frente a las oficinas del Ayuntamiento, la primera estación moderna lo que hoy llamamos Estación de Servicio a cuyo cargo estuvo durante un tiempo D. Pedro Martín Vega ( más tarde lo tuvo la familia Herrera ) que también había tenido uno de los surtidores de la Plaza.
 

    Y para terminar este comentario de hoy vamos a situar el lugar donde se encontraban ubicados los surtidores o antiguas gasolineras: en la esquina más próxima a la entrada del Jardín Gourié del Parque de los Gansos estaba la que regentaba d. Pedro Marttín Vega, justo donde tenían su parada los coches de viajeros Piratas... por lo cual la mayoría de ellos, unos 44, repostaban allí. La segunda estaba situada a la derecha del frontis principal de la puerta de la Casa Gourié propiedad de d. S. Benítez, la tercera y la cuarta prestaban su servicio en el frontis de la Plaza del Mercado, una a la derecha y otra a la izquierda de la puerta de entrada al mismo, propiedad una de Mastro Pedro Miranda, conocido por el Cojo y la otra de D.  Juan Almeida, y la que estaba en el Pino la llevaba  Mastro Luis. Los surtidores estaban en el piso de la calle pegados al bordillo de la acera.
 

     Sólo nos resta decir como anécdota que cada vez que una cuba venía a reponer gasolina había que tener mucho cuidado porque el sistema de vaciar la gasolina desde la cuba hasta el depósito consistía en levantar la tapa de hierro, tipo a las de las alcantarillas con lo cual se quedaba todo el depósito abierto lo que orginaba salida de los gases del combustible y bastaba que alguien estuvieran encendiendo el mechero en cualquier lugar de la Plaza para que por la  boca donde se vertía el combustible se convirtiera en un foco en llamas y que dado la diligencia de los que hacían la operación ponían en poco tiempo un fardo de sacos vacíos para que el fuego se apagase..... pero el susto de la gente en La Plaza no había quién se lo quitara de encima.... Hoy afortunadamente esas situaciones no se dan porque las medidas de seguridad son totales y el sistema de descarga del combustible es totalmente inofensivo.   

 

 

 

«LAS TÓMBOLAS»©

 
 

     Durante un par de décadas a partir de la mitad del siglo pasado las fiestas San Juan intentaban recaudar fondos a través de rifas con el fin de que los gastos no desequilibraran el presupuesto municipal. Estas formas de recaudar se hacían a través de los recordados Arcos de las fiestas y las célebres Tómbolas.
 

     Hoy dedicamos nuestro comentario para traer a la memoria de mucha gente las Tómbolas. Antes de seguir adelante hemos de aclarar que no nos referimos a la recordada canción, parece que de Marisol, donde decía que “ La vida es una Tómbola"
 

De lo que queremos hablar es de la Tómbola como una rifa con carácter benéfico.
 

     Al principio tenían, tal como digo en las líneas anteriores, un fin recaudatorio para dedicar el dinero obtenido para solventar cualquier necesidad a la gente, familias del municipio que estuviera en situación difícil: alimentación, medicinas, vestimenta, estudios, etc...
 

     De las Tómbolas que queremos hablar hoy es de las que organizaban las damas de Acción Católica, que incluían a las jóvenes de los Círculos de Estudios, instituciones, ambas, relacionadas  directamente con la parroquia y promovidas por la misma con el fin inmediato de resolver multitud de problemas que solicitaban los feligreses y tantos necesitados  en general.
 

     Aparte de ayudar a los parroquianos necesitados si la recaudación era suficiente también se dedicaba una parte a sufragar las necesidades de la iglesia para el culto: imágenes, estandartes, tronos, y otra multitud de gastos propios del mantenimiento de la parroquia.
 

     Semanas antes esas Damas se dedicaban a solicitar de las familias bien acomodadas del municipio, comercios, industrias, tiendas de ultramarinos, etc...todas aquellas cosas, objetos, alimentos perecederos, libros, revistas, juguetes, ropas, cuadros religiosos, y cualquier cosa que pudiera ser útil para otras personas si ya en su casa no le daba utilidad.
 

     El proceso era lento, pues no todo el mundo tenía teléfono, muy poco, la verdad, y por lo tanto todo se lo tenían que buscar a base de ir caminando para visitar a  aquellas familias que ellos habían seleccionado como posibles donantes de cualquier cosa que sirviera para poner a la venta por el sistema de “rifa sorpresa” en la futura tómbola a celebrar durante las fiestas.  
 

     En unas dependencias de la iglesia se iban depositando todas las cosas reunidas para una vez ultimada la recogida seleccionar las más adecuadas para la tómbola y si era mucho lo recogido desechar lo de menos valor, para ir reponiendo en días sucesivos si las ventas eran muy buenas.
 

     Una vez en su poder los regalos un grupo de señoras iban haciendo los números correspondientes que colocaban en cada objeto y luego en un papel confeccionaban el mismo número de papeletas que dobladas se depositaban en una cestita desde donde la entregaban a los compradores que habían tentado su suerte adquiriendo las que ellos quisieran a un precio módico, que de acuerdo con la época nunca superaba los cincuenta céntimos de peseta.

    

     Dado que las fiestas de San Juan siempre atraían a mucha gente al centro de la ciudad, la organización procuraba conseguir el sitio ideal para colocar y abrir al público la Tómbola por esos alrededores. Unas veces se hacía en los salones de las antiguas  Escuelas de la calle León y Castillo, esquina con la de Juan Zamora y otras en el local cedido por la familia Ponce en la parte baja, la entrada de la actual Casa de la Cultura que por aquel entonces no estaba conectada interiormente con la parte superior y que hoy se comunica por la empinada escalera.
 

     Teniendo en cuenta que el sitio daba para la calle Gourié, lugar de paso continuo de personas que iban de la zona de la Plaza de San Juan y la Iglesia a la Plaza de León y Castillo(Hoy La Constitución), lugares donde se concentraban la mayoría de los diferentes actos de las fiestas.
 

     Riiing, riniiiing, rinnng....sonaba el teléfono en casa de Doña Fermina.
 

- Sí, digaaaa.....
 

.- ¿Doña Fermina?
 

.- Sí, ¡quién llama?
 

.- Doña Fermina, soy Isabel, de las Damas de Acción Católica y queremos saber si va a colaborar con nosotras para La Tómbola durante las fiestas de San Juan...
 

.- Por supuesto que sí, vengan cuando quieran por mi casa que yo les tendré preparado un lote de cosas.

     Y así una y otra vez se iban haciendo llamadas durante unos cuantos días con el fin de comprometer a la mayor cantidad posible de familias y de comercios con el fin  de reunir el mayor número posible de futuros regalos para la Tómbola.
 

     Todo el proceso duraba varias semanas en la preparación y traslado de los regalos al local para su exposición al pueblo llegado el momento de su apertura para empezar en cuanto antes la venta de números, labor que realizaban las jóvenes que asistían a los Círculos de Estudios. 
 

     La verdad era que la experiencia y el tiempo y sacrificio que empleaban  todas las mujeres que participaban en el éxito de Tómbola merecía la pena pues el esfuerzo se veía recompensando con la respuesta del pueblo que desbordaba casi todas las tardes el local.
 

     Muchos años más tarde y con la desaparición de las Tómbolas Benéficas y durante las fiestas  prodigaron las de carácter lucrativo en manos de particulares, venidos todos de la capital con mejores premios, con altavoces a todo volumen para atraer a la gente y en unas casetas expresamente hechas para el caso, pero, por supuesto, mucho más caro el hacerse con los números, su compra, y que muchas veces no te tocaba nada, mientras que en las Benéficas siempre te tocaba algo y si no, te consolaban con una estampa bendita, medallas, etc..
 
 

 

«INAUGURACIÓN DEL PARQUE MUNICIPAL »©

 
 

     Aunque hablamos del Parque Municipal en el título de este comentario debemos tener en cuenta que ese día de la inauguración no fue de toda la extensión que ocupa hoy, ya que el total del mismo se fue adquiriendo en distintas etapas de tal forma que duró más de veinticinco años para que la propiedad pasase totalmente del Ayuntamiento.

     La primera compra, de una parte, el tramo  que daba a la calle Francisco Gourié desde la cantonera frente  al Banco Hispano hasta un poco antes de llegar al Banco de Bilbao y en este caso solo la parte que está a la altura de la calle, pero no la zona baja. 

     En ese espacio de tiempo tuvieron la oportunidad de participar en las diferentes compras varios alcaldes todos ellos desaparecidos: Don José Henríquez Pitti, Don Francisco Ferrera Rosales y Manuel Fernando Pérez y Pérez.

     La última y definitiva compra para hacerse nuestro ayuntamiento con la totalidad de lo que hoy es el Parque, incluida la Casa Museo Gourié, fue hacia la mitad de los 70 estando de Alcalde Don Manuel F. Pérez y Pérez. Tuve la suerte de que mi hermano José Antonio, que hacía las funciones de Secretario me comentara que ese día sería  la firma de la escritura que iba a tener lugar en el salón de Pleno del Ayuntamiento y que el acto  protocolario sería público por lo cual la asistencia del pueblo estaría permitida   al salón de plenos que fue donde finalmente se celebró. 

     Me encontraba en la Plaza cuando mi hermano Manolo, más tarde Concejal en la primera corporación democrática, me recuerda y me avisa que ya iba a realizarse la operación y entonces subimos los dos a ver el acto.

     A la hora anunciada ya estaban en el Salón de Plenos el  Sr. Acalde D. Manuel Pérez y Pérez, con varios Concejales, para darle la bienvenida al Notario de Arucas y al representante o testigo de la familia Gourié el sr. Delegado de Comercio en la Provincia de Las Palmas. Por aquellos tiempos todos los Ministerios del Gobierno tenían en cada  provincia una Delegación y al frente de cada una de ella estaba  un  Delegado.

     El acto en sí consintió en la lectura, amplia, de la Escritura al final de la cual se hicieron las oportunas firmas de los autorizados para hacerlo y luego el apretón de manos entre todos los que firmaron las Escrituras y suponemos que después tendría lugar algún brindis especial para cerrar el acontecimiento en los salones interiores para celebrar que por fin un lugar tan amplio y hermoso gracias a la conservación que había hecho de él la familia Gourié, lo pudieran disfrutar todos los ciudadanos. Por supuesto  que al brindis no asistió el público que estuvo presente en el acto y que abandonó el salón de Pleno y el Ayuntamiento con cierta satisfacción y regocijo por haber asistido a un acto en el cual la ciudad se hacía con unos hermosos jardines para después de las reformas necesarias poder disfrutar del total de la instalación. .

     En la última compra del jardín total entró la casa que hoy es Museo Municipal o Gourié y los amplios jardines que situados detrás y alrededor  del edificio.

     En el libro Pedro Cerón y el Mayorazgo de Arucas escrito por el PBRO. Francisco Caballero Mujica y publicado por la Casa de la Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Arucas en el año 1973 y entre la página 298 y 299 viene una lámina con una foto aérea en cuyo pie dice lo siguiente:

     “ Estado actual de la Casa del Mayorazgo de Arucas, edificada a principios del siglo XIX, adquirida por Don Alfonso Gourié Alvarez, en 1859. Fue morada habitual de Prelados, Visitadores, y otras Autoridades. Está situada frente al edificio del actual Excmo. Ayuntamiento”.

     Hemos mencionado cuando tuvo lugar la última y definitiva compra del resto que quedaba de toda la extensión que abarca lo que fue propiedad de la familia Gourié y cuyos descendientes estuvieron viviendo en el mismo hasta que el ayuntamiento adquirió la última fase que es la acabamos de nombrar más arriba.

     Pero ciñéndonos al título del comentario leemos en el programa  de las fiestas de San Juan del año 1948: “ A las siete de la tarde, del día 23 de Junio de 1948, con asistencia de las autoridades, se procederá a la bendición e inauguración oficial del “ Parque Municipal” recientemente adquirido por la Corporación local.

     No cabe duda que fue un gran logro que nuestra corporación se hiciera con tan hermoso jardín y la Casa, pues cualquiera sabe si  no se hubiera tenido visión de futuro y dado el auge del turismo que tomó nuestra isla a partir de los años 60 este hermoso y privilegiado paraje tomase otro rumbo en manos de alguna cadena de hoteles.

     El caso es que los ciudadanos tan pronto la corporación hizo los arreglos necesarios para que lo pudiera disfrutar hizo del aquel rincón aruquense uno de sus sitios preferidos para pasear, sentarse en amenas tertulias y gozar del fresco y sombra que hacía debajo de sus enormes árboles.

     Sus jardines estaban tan bien cuidados que llamaban la atención de todos los visitantes por la cantidad de plantas y flores que habían en sus parterres de tal forma que se le empezó a llamar a  Arucas la “ Ciudad de las flores”.

     Por los años 50 era costumbre por parte de clubs, sociedades, barrios, etc... organizar  excursiones al campo ente la primavera y los inicios del verano. La mayoría de todas esas excursiones pasaban por nuestra ciudad y en cualquier calle, plaza o salón de baile de las sociedades hacían sus grandes bailes de una hora más o menos. Luego daban una vuelta por el casco histórico y pasaban por los parques. Con la fama que tenía la Ciudad de las flores, todas los excursionistas entraba en nuestros hermosos jardines y viéndolos llenos de flores, sobre todo de rosas, hacían unos desaguisados tremendos creyendo que todo el monte era orégano y que allí cada uno se podía despachar a su gusto.

     A raíz de estos hechos y ante las quejas de la corporación al Gobernador Civil surgió la obligación de que todas las excursiones en guaguas por el campo tuviera el permiso previo a nombre de una persona determinada o entidad socio cultural para en caso de cualquier altercado respondiera por la acción.

     A lo largo de todos estos años la población ha podido aparte de disfrutar de todas las instalaciones del Jardín Municipal y de la casa Museo ver multitud de actividades de tipo recreativo, cultura, diversión, etc..: conciertos, presentación de libros, día del libro, concursos, elección de la reina de las fiestas, exposiciones, etc.. etc... demostrando que nuestros políticos no se equivocaron al adquirir esta hermosa y bien situada propiedad.   
 

 

 

«EL FÚTBOL EN ARUCAS EN LA DÉCADA DE LOS 40»©

 
 

     Antes de centrarnos en la década de los cuarenta del siglo pasado quiero hacer un resumen de lo que fue el fútbol en el municipio desde que apareciera el primer equipo en nuestra localidad, el Colón en 1923, según leemos en la Revista “Arucas” que se empezó a publicar en el año 1946 por las fiestas de San Juan. Después le fueron siguiendo diferentes equipos que aparecían por poco tiempo y volvían de nuevo en otro