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DESDE MI SOLANA
Por RAFAEL
ÁLVAREZ ÁLVAREZ |
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«EL DIECIOCHO DE JULIO »© |
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No se trata de una fecha más
como cualquiera del resto del año. He puesto el título con letra
para indicar que me quiero referir a otra cuestión que la de
una mera fecha del calendario.
A nadie se le oculta que fue el día en que
se inició el alzamiento nacional, comienzo de la guerra civil,
insurrección o sublevación según cada uno lo vea, pues yo no me
voy a referir en este artículo de hoy a darle carácter político
a esa fecha, que por supuesto no estoy preparado para darle el
enfoque que merece tal fecha por prudencia a poder errar en mis
opiniones.
El caso es que una vez terminada la guerra
civil surgieron una serie de nombres de instituciones unidos o
que llevaban esa fecha mencionada en el título: obra social,
seguro de enfermedad, paga extra, colegios, e incluso calles o
plazas etc..
En el seguro que llevaba su nombre estaban
incluidos todos los funcionarios públicos que disponían de un
cuadro con los mejores profesionales de la medicina que incluían
la asistencia en hospitales, independiente del Seguro de
Enfermedad existente por aquel entonces.
Aparte de este servicio a los funcionarios,
a la paga extra del verano se le llamó durante mucho tiempo “El
18 de Julio” y así solíamos oír a la gente decir a los amigos:
“ ¡Ya cobré la paga del 18 de Julio!” y a otros
anunciar o prometer ante la compra de cualquier producto decirle
al comerciante:
“ Juanito- nombre del dueño del comercio-
quiero hacer una buena compra pero ahora no le puedo pagar.
Cuando cobre el 18 de Julio le saldaré la deuda.... le decía
Antoñito el de Petronila, futuro cliente...
-Lleve lo que quiera Antoñito, que yo sé que
usted es un hombre de confianza y paga siempre con
honradez...-le contestaba el comerciante-
Otra faceta de este fecha era la de hacer
casas sociales y repartirlas entre las familias necesitadas y
darle a todo el grupo de casas el nombre del “18 de Julio”.
Dentro de la labor social también destacaba el conceder becas a
aquellos alumnos aventajados y de familias pobres o numerosas...
Para esa fecha mencionada y tan señalada
según desde el punto de vista donde se le vea estaba reservado y
con carácter obligatorio por parte de todos los ayuntamientos de
inaugurar alguna obra el mismo día. Lo que pasa es que quien
hizo la ley hizo la trampa y muchos ayuntamientos inauguraban
una obra, calle, plaza, edificio, colegio, monumento, etc. más
de una vez o la iban inaugurando por tramos para así tener para
más años cosas que poder inaugurar y salir del paso de la
obligación de llevar a cabo tal menester.
Pero lo que más recordaba la gente era que
ese día se consideraba fiesta para todos los efectos y como
precisamente por esas fechas se cobraba la paga del 18 de Julio
y se tenía asueto lo consideraban como un regalo total que el
régimen hacía a las familias para que pudieran disfrutar de ese
día, pues se consideraba que era una concesión gratuita del
Estado hacia el buen comportamiento de las familias y que era
una especie de caridad concedida por el mismo y no que con ello
se hacía justicia social hacia el hombre trabajador que se lo
tenía ganado por sus derechos.
Fuese de una forma o de la otra, las
familias tomaban esa fecha como el punto de arranque de los
baños en el mar. Con el inicio del mes de junio y la llegada
oficial del verano ya la gente empezaba a visitar la costa con
el ánimo de pasar esos días de calor de la mejor forma posible
refrescándose a la orilla del mar.
A finales de los 40 ya la gente empezó a
bajar a Bañaderos para disfrutar de los baños. Para ello usaba
los coches, taxis o piratas, todos del pueblo de la costa, que
se dedicaban a llevar a los pasajeros con cobro individual,
entre dos y cuatro pesetas por viaje. Los ocho o diez coches que
hacían este servicio paraban debajo del Parque de las Lajas,
justo a la derecha de la carretera general que une el centro de
la ciudad con Bañaderos.
Pero como decíamos anteriormente la
mayoría de la gente, sobre todo las familias, tomaban como punto
de partida de los baños en la costa la fecha que venimos
señalando.
- Isabel, toma veinticinco pesetas de la paga
del dieciocho de Julio para que organices ese día para toda la
familia. Con el dinero te dará para alquilar el taxi-pirata y
para que compres la comida necesaria para pasar el día en la
costa y que los niños disfruten un día en la orilla del mar- le
decía Miguelito a su señora-
Isabel- persona muy acostumbrada a estirar
bien el dinero- se fue a la tienda a comprar papas, huevos,
pescado salado y plátanos para el día señalado tener la comida a
punto para toda la familia, pues pasarían la jornada completa en
el playa, mejor en el sitio conocido por los “Charcones”.
Cuando la madre comunicó la noticia del
viaje a sus hijos éstos saltaban de alegría pensando en los
baños que se iban a dar y lo bien que lo pasaría en unión de
toda la familia y la ilusión que les hacía subir en coche.
Total que esta secuencia se daba en muchas
familias del municipio con lo cual era tanta las que acudían al
mismo lugar que no cabía la gente y que se pudiera decir que
habían un llenazo hasta la bandera. Una vez en el lugar cada
familia intentaba buscar un rincón para preparar una especie de
caseta con una sábana o colcha y varias cañas cogidas en el
cercano barranco y algún pedazo de cartón, todo ello para poder
guardarse de las inclemencias del sol.
Otra cosa era encontrar quién prestara a las
chicas un bañador, discretos como fue costumbre recatada durante
muchos años y un pantalón viejo cortado por las rodillas para
los niños. Así era por aquellos tiempos las necesidades y había
que adaptarse a las circunstancias. Pero todos los problemas
eran salvados por la ilusión que tenía la familia de disfrutar
un día en la playa.
Y a la semana siguiente ya la gente había
cogido las ganas de playa y de nuevo se llenaba para la fecha
tan señalada del día de Santiago...
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«16 DE JULIO, FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DEL
CARMEN»© |
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A nadie se le esconde que
esta festividad está repartida a todo lo largo, no sólo en la
geografía canaria, sino también en la peninsular, por supuesto.
Todos sabemos la gran devoción que le tienen a la Virgen del
Carmen los pescadores pues no en vano es su patrona.
En nuestro municipio se celebra tal
festividad en el populoso barrio de Santidad y en el más alejado
del centro del municipio pero muy cerca de la capital. Nos
referimos en este caso al Barrio de Tinocas. Dado que en estos
barrios ha sido tradicional la celebración de la fiesta en honor
de la Virgen del Carmen no me voy a referir en este artículo a
comentar las mismas, sino que lo voy a dedicar el presente, por
inédita, a la fiesta que durante más de veinte años se estuvo
celebrando en el casco de la ciudad, concretamente en la
parroquia de San Juan Bautista.
A principios de los años sesenta del siglo
pasado llegó como nuevo párroco de la iglesia de San Juan
Bautista, el sacerdote Don Lorenzo Aguiar, procedente de
Arrecife de Lanzarote.
Una vez posesionado de su cargo empieza a
organizar a los fieles en las diferentes secciones que pueden
funcionar en la buena marcha de la parroquia. Entre esas
secciones destacó una: la de los jóvenes, varones, que empezaron
a tener una serie de actividades que giraban todas en torno a la
vida parroquial.
Fruto de esa intensa actividad surgió la
idea de celebrar la festividad de la Virgen del Carmen en la
parroquia. La idea caló bastante en los jóvenes que de mutuo
acuerdo con el párroco pusieron en marcha la organización de
unos festejos religiosos y cívicos, sencillos en un principio,
pero que fueron aumentando a lo largo de más de veinte años que
se estuvo celebrando.
Tengo en mi poder nueve de los programas
editados con motivo de la celebración de la festividad. El más
antiguo es del año 1968 y el último del año 1986. Tomando como
referencia las fechas de dichos programas, que ignoro si los
mismos corresponden a la primera fiesta y a la última que se
realizó, sacamos la conclusión que al menos se celebró la fiesta
durante diecinueve años. Aunque he hablado con varios de los
jóvenes, que en aquellos años organizaron dichos festejos no me
han podido aclarar cuando fue el primer año y cuando se finalizó
con dichas celebraciones.
En el programa del año 1975 destacamos,
dentro de los actos de carácter religioso, el Solemne Quinario
que se celebró desde el 16 al 20 de Julio con misas diarias
participadas y homilías, dedicada cada día a varios de los
pequeños barrios o pagos dependientes de la parroquia y el
último día a la intención de la Hermandad de Nuestra Señora del
Carmen.
La fiesta principal de ese año se celebró el
día 20, con misas rezadas a las 7,30, 9,30 y 11,30 de la mañana
y a las 7 de la tarde Misa Participada con homilía, teniendo
lugar a continuación, 7,30, la apoteósica( así lo dice el
programa) Procesión con la imagen de Nuestra Señora del Carmen,
que recorrerá las calles de costumbre con asistencia del Clero,
Autoridades locales, Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora del
Carmen y varias Bandas de Música. Se quemarán varias y valiosas
piezas de fuegos en su honor.
El programa continúa diciendo: “ En la Plaza
de San Sebastián, el Excmo. Ayuntamiento rendirá homenaje a la
celestial Señora con una extraordinaria exhibición de Fuegos de
Artificio”.
Al regreso de la Procesión al Templo
Parroquial se quemarán varias cascadas y un volcán de voladores.
Terminado el acto con una breve alocución a la fieles en el
interior del Templo y el canto de la salve en honor de la
Santísima Virgen.
Con ligeras variantes esta era la parte más
importante de los actos religiosos a lo largo de los programas
que he podido consultar.
En cuanto a los actos cívicos podemos
destacar, entresacados de los programas que dispongo: fútbol
veterano, fiesta infantil en la Plaza de San Juan con juegos
varios, concierto de música Sacra por la Coral Polifónica
infantil del colegio Nacional La Goleta, Pregón de las fiestas
emitido por Radio Atlántico a cargo del Venerable D. José Vélez
Cabrera, hijo de esta ciudad, Gran Gala Artística en el cine
Rosales, en la Plaza de San Juan partido de Hokey sobre patines,
gran tirada al Plato, torneo de petanca, partido nocturno de
Balónmano en las instalaciones Municipales del Hogar Juvenil de
Arucas entre los equipos de primera regional Condal-Arucas y
Círculo de Labradores de Montaña de Cardones, proyección de la
película de Pelé, para los aficionados al deporte Rey, en el
Salón de Actos de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
Como cualquier otra fiesta también se hacía
la correspondiente Jira y que en este caso se decidió hacerla en
el Barrio de La Montañeta por ser el sitio donde más hombres se
dedicaban a la venta de pescado y que en cierta medida estaban
relacionados con su patrona la Virgen del Carmen, aunque también
se llegó a llevar a la calle Juan de dios Martin, prolongación.
Con el
paso del tiempo no se sabe por qué razón la fiesta empezó a
decaer hasta que desapareció definitivamente, al menos desde el
punto de vista de actos cívicos. No sabemos si fue porque estaba
muy cercana a las fiestas de San Juan, de San Pedro en Bañaderos
y de la Virgen del Carmen en Santidad lo que hizo que finalmente
se limitara a los actos religiosos dentro de la iglesia.
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«BALLET-DANZA, RECITALES POÉTICOS Y TEATRO»© |
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Al igual que decíamos
del deporte, que las distintas programaciones a lo largo de los
últimos 70 años de fiestas fueron trayendo para ofrecer a la
ciudadanía las variadas modalidades que se practicaban en la
capital pero que en nuestro municipio eran totalmente
desconocidas para luego a raíz de su actuación durante las
fiestas ir implantándose poco a poco, lo mismo ocurrió con el
Ballet, Danza, Recitales Poéticos y Teatro.
El Ballet o Danza.
Inicia sus representaciones por primera vez
en el año 1976 con un ciclo de coreografía de la adaptación
musical de Teddy Bautista sobre la obra de las cuatro
estaciones de A. Vivaldi, por el Ballet Contemporáneo de Gelu
Barbu, en la Plaza de San Juan.
Más adelante viene el grupo Tabaiba, año
1978, y en el año 1981 ya se atreve un grupo nacido en nuestra
ciudad para actuar en el cine Rosales y tres años más tarde, el
mismo grupo pero ahora bajo el nombre de Ballert de Arucas de
Elisabeth Mateo, en el cine Rosales.
Creado el Ballet Juvenil de la Escuela de
Danza Municipal, ofrecen su primer recital en la Plaza de San
Juan en el año 1988, acto que repiten el mismo Ballet al año
siguiente en el mismo lugar. Dado el auge que iba tomando el
Ballet en nuestro municipio se instala la Escuela en el antiguo
Teatro Cine y lo toma como local de sus ensayos y realiza y sus
actuaciones en ese lugar, aunque también se actúa en el Cine
Díaz por su mayor capacidad.
En el año 1994 podemos destacar la actuación
de los alumnos de la Escuela de Danza de la Caja de Canarias con
Ballet Clásico, pero en el cine Rosales y el festival final de
curso de la Escuela Municipal de Danza. En la misma Sala tiene
lugar en el año 1995 la actuación de la compañía de Sandra
Saavedra. Repite nuestra Escuela Municipal de Danza en el mismo
cine con el festival de fin de curso, pasando la misma actuación
de fin de curso al Centro Municipal de Deportes pero
acompañados por los Grupos de Teatro Música.
Recitales Poéticos.
Durante casi toda la década de los años 50 del
siglo pasado se programaban unas veladas artísticas musicales,
de las que hablé en su día, en las que casi siempre se incluía
una rapsoda que se dedicaba a declamar distintas poesías de
autores españoles.
También con motivo de la celebración de los
“ I Juegos Florales “, en el año 1962, a las diez de la noche,
se recitan poemas en la Plaza de San Juan, siendo mantenedor de
los mismos el hombre ilustre de letras Don Luis Benítez Inglot,
actuando además la Orquesta Filarmónica de Las Palmas. En el
mismo escenario tienen lugar en el año 1971 los “II Juegos
Florales “, actuando en este caso de mantenedor el profesor D.
Alfonso de Armas Ayala y repitiendo la Orquesta Filarmónica de
Las Palmas, además de la Coral Polifónica de la Caja Insular de
Gan Canaria, todo ello como decimos en la Plaza de San Juan.
Pero lo que es Recitales Poéticos empiezan a
celebrarse en el año 1968 en el que se celebra una velada del
conjunto poético Utiaca que escenificaron poemas den Blas Otero,
a cargo de distintos poetas canarios, teniendo lugar también en
el mismo año un Recital Poético del escritor nacido en Arucas
Cipriano Acosta.
Radio Ecca tenía un programa semanal
dedicado a la poseía llamado La Voz de los Poetas Canarios,
lanzando un disco LP con una selección de lo más importante de
los poemas leídos por sus ondas, presentando un disco con un
recital en nuestra ciudad llamado igual que el programa.
En el año 1996, hay un recital del rapsoda
Zumaquero y otro recital de poesías titulado “Poeta, rescata
poeta”, con Marcos Hormiga y jóvenes del Instituto Domingo
Rivero. Por último, en 1998 y siguiente año, se producen nuevos
recitales bajo el título de “ Tardes de Cuentos”, en el
Biblioteca Municipal, dentro de la Casa de la Cultura.
Teatro.-
La representación de obras teatrales ha tenido
en el municipio de Arucas cierta relevancia. Ya en 1949, se
celebran dos actuaciones en el Teatro Cine Viejo, una a cargo de
un grupo de Arucas, el Cuadro de “Arte y Juventud”, y, otra, en
la que se representa la obra de Carlos Arniches titulada Ya
conozco a Paquita.
En la década de los cincuenta del siglo XX,
se dan varias funciones, pero será en la del sesenta cuando más
se programen, con seis actuaciones en 1992 y siete al año
siguiente. En 1974 se dan dos funciones, para luego pasar a una
en 1975, dos al año siguiente, tres en 1977, dos en el 78 y a
partir de ahí una cada año hasta 1981. En 1982 se ofrecen de
nuevo siete funciones, una en 1983 y otra en 1984, tres
funciones en 1990, dos en 1992 y una en los dos años
posteriores. En 1998, hay dos funciones y en el siguiente año,
otras dos.
Los escenarios escogidos para presentar
estas obras teatrales han sido: El Teatro Cine Viejo, Cine
Rosales, Centro Municipal de Cultura (Cine Díaz), la Casa de la
Cultura, Jardines Municipales, Centro Municipal de Deportes, y,
sobre todo, La Plaza de San Juan, donde se han programado
alrededor de veinte representaciones.
En estas actuaciones se han puesto en
escena, entre otras, obras de los siguientes autores: Bertold
Brecht, Ionescu, Williams Shakespeare, Benito Pérez Galdós,
Pedro Muñoz Seca, Chejov, Marco Zapata, Jean Grander, Eduardo
Marquina, Alfonso Paso, Jacinto Bernavente, Carlos Llopis,
Alejandro Casona, Ramó de la Cruz, Cirilo Leal, Enrique Jardiel
Poncela, Federico García Lorca, etc...
Estas obras han sido representadas por
grupos de Teatro y Compañías como: Teatro Insular de Cámara,
Teatro Popular Español, Compañía Titular de Teatro del Pérez
Galdós, Moratín, Dizzi, Crazya del Instituto Domingo Rivero,
Profetas del Mueble Bar, Grupo de Teatro Tereque, etc...
Entre las obras más importantes
destacaríamos: Walquiria, Los cuatro Robinsones, El Abuelo,
Quién me compra un lío, Anacleto se divorcia, Justicia y
lealtad, Cosas de papá y mamá, La Marquesa de Matute, La
Malquerida, La cigüeña dijo sí, Marianela, Juicio contra un
sinvergüenza, La tercera palabra, Accidente en la Universidad,
El Convidado, La casa de Bernarda Alba, Cuatro corazones con
freno y marcha atrás y Hamlet, príncipe de Dinamarca.
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«GRAN PARTIDO DE FÚTBOL "COPA DE LA CIUDAD"»© |
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A partir del año 1939 siempre
se reservaba la tarde del día 24 de Junio, 4,30, para ofrecer a
los ciudadanos un partido de fútbol en disputa de una copa que
tomó distintos nombres a lo largo de las últimas seis décadas
del siglo pasado. Últimamente ha perdido la importancia que tuvo
durante bastante tiempo.
Ha sido tradicional que el día principal de
la fiesta se distinguiera por los siguientes actos: diana
floreada, feria de ganado, función religiosa, procesión, partido
de fútbol, paseo y música y baile en las sociedades Círculo
Agrícola Comercial (Casino) y Sociedad de Trabajadores (Sociedad
Atlántida).
En los últimos tiempos esa tradición se
rompió: ya no se volvió a repetir la diana floreada de la
madrugada, la feria se trasladó a otro día diferente al día 24,
el Casino desapareció y la Sociedad Atlántida lucha para poder
sobrevivir a las grandes dificultades que se ha encontrado en su
camino por el cambio de costumbres en la gente joven.
En el presente comentario quiero reflejar
cómo eran los partidos de la tarde de San Juan en disputa de la
Copa de la Ciudad. Para que los lectores tengan una idea clara
de la situación deben tener en cuenta que hasta que apareció la
televisión en Canarias, a principios de los sesenta del siglo
pasado, la gente se echaba a la calle para poder pasar el tiempo
distraído haciendo vida comunitaria, por lo cual aprovechaba
cualquier acto que se le ofreciera para poder disfrutar de él.
Si a esta forma de disfrutar del ocio barato
añadimos la grandes dificultades económicas que se atravesaron
en las décadas de los 40, 50 y 60, entenderán mucho mejor el
porqué el ciudadano de toda condición asistía en masa a
cualquier acto que la comisión de fiestas les ofreciera en la
programación.
El caso es que durante mucho tiempo el día
de San Juan por la tarde había un partido de fútbol entre
nuestro equipo representativo y otro, casi siempre de la
capital, elegido entre los mejores de la primera categoría
regional de entonces, en disputa de una hermosa copa donada por
la Excma. Corporación.
La gente aficionada o no, esperaba con gran
entusiasmo la llegada del momento de asistir a esa jornada
deportiva que llenaba parte de la tarde del día de fiesta. Toda
esa expectación duró mientras tuvo lugar en el antiguo Campo
España, en el nuevo Estadio Cardona o en el Estadio La Salle,
que cambió de nombre pero no de lugar.
En los años 1964, 65 y 66 se jugó la Copa de
la Ciudad en el Estadio Cardona pero ahora con la nueva
denominación de Estadio La Salle al cambiar de propietario. El
cambio de nombre no influyó para que la gente continuara
asistiendo en masa a presenciar el partido.
Para un grupo grande de aficionados la
jornada empezaba desde las diez de la mañana. A esa hora ya
estaba Manolo Ruiz, Cristóbal Zurita o su hermano Juan, en
distintas etapas a lo largo de los años, preparando el campo
para que éste luciera sus mejores galas a la hora del partido:
marcar con cal las líneas reglamentarias, incluídos los corner y
el punto de penalti, poner las redes y los banderines de las
esquinas y regar el campo para evitar que se levantara mucho
polvo durante el partido.
Mientras esto ocurría en el campo, Antonio
Félix preparaba en un cuarto reservado para ello el material que
habrían de llevar o usar los jugadores locales: repasar los
balones y coser si alguno estaba roto por algún sitio, darle
cebo para que estuvieran lucientes, colocar los tacos en las
botas y darles brillo, poner las camisetas y pantalones por
orden de jugadores, igual que las medias, espinilleras,
guantes, tobilleras, y cualquier otro material necesario.
En otro sitio, el interior de la taquilla,
un servidor, preparaba las entradas que habría de poner a
disposición del público a primera hora de la tarde, separadas
por: sombra, sol, niños y hacer un pequeño cartel para colocar
junto a la taquilla para que los aficionados vieran el coste de
la misma, que en esta fecha siempre era superior al resto del
año para aprovechar la avalancha de gente y tener reservas para
los gastos previstos para la próxima temporada.
Y a 15 o 20 metros de distancia Pepe, el
cantinero, sacaba de las cajas las bebidas compradas el día
anterior en los almacenes de la Plaza y las colocaba en los
bajos del mostrador para estar a la mano cuando los clientes la
pidieran, ponía en el sitio elegido el barril de la cerveza y le
daba fuelle para que la misma saliera con fuerza del interior y
preparaba un buen servicio de tapas en espera de servirlas a los
futuros clientes.
A eso de las 2 y media de la tarde ya
empezaba a llegar la avalancha de gente para gozar del partido
preliminar, casi siempre el Juventud Arucas con otro equipo
local en espera de poder encontrar un buen sitio desde donde
poder disfrutar del partido oficial entre el Arucas y otro de la
capital.
El campo se llenaba de toda clase social del
municipio: autoridades, familias enteras, gente joven de ambos
sexos y de todas las edades que le daba un gran ambiente y
colorido a las gradas.
Aproximadamente diez minutos antes de
empezar el partido la Banda Municipal de Música ya estaba
amenizando la tarde interpretando música alegre para animar a
la gente. A la hora en punto saltaban los equipos que iban a
competir por la Copa de la Ciudad y al poco tiempo aparecía el
árbitro con los jueces de línea y que ando el pitido llamaba a
los capitanes.
Era tradicional que una vez los a capitanes
y el árbitro en el centro del ampo éstos se dirigieran a una de
las bandas para hacer la entrega de un ramo de flores e invitar
a la madrina del equipo, del partido o a la reina de la
fiestas, según el caso, a que les acompañara al centro del
campo para hacer el saque de honor. Todo era seguido con gran
alegría por el público porque siempre fue partidario de estos
preliminares. Hecho el saque de honor acompañaban a la madrina a
su puesto en las gradas en medio de grandes aplausos por parte
de todo el público.
El partido no lo voy a contar porque ya los
lectores se pueden imaginar como se desarrollan. Las gradas
hemos dicho que se llenaban de espectadores, seguidores de
nuestro representante pero también del equipo visitante que
venía arropado por muchos aficionados.
Si el partido transcurría de una forma
monótona la Banda de Música se encargaba de animar al público y
parece que también a los contendientes, sobre a los del equipo
de casa al escuchar el pasodoble “ Arucas ciudad sencilla” que
la mayoría de los presentes la coreaban.
Si los jugadores no reaccionaban entonces le
tocaba el turno a los espectadores de uno y otro equipo que,
mezclados entre sí, no encontraban mejor forma de imponer su
criterio que la de liarse a la piña limpia , teniendo que
intervenir la guardia municipal para poner orden y paz y algún
detenido que se lo llevaban al calabozo.
Total que al final el equipo ganador se
llevaba la Copa de la Ciudad que era entregada por el Sr.
Alcalde en medio de los aplausos del gentío asistente. Acabado
el partido la gente regresaba al centro de la Ciudad a través
de la calle del Terreno que en apenas cinco minutos ya lo había
hecho para esparramarse por las diversas motivaciones que se le
ofrecían como día principal de la fiesta.
En la década de los 40 se jugaba en el
antiguo campo Nueva España y por él desfilaron los equipos
locales: Arucas, Arsenal, Imperial Vinosa, Estrella, Cardones,
Juventud Católica y varios de la capital. En los cincuenta, que
fue cuando mayor impulso tomó el fútbol en nuestra ciudad y en
general en todos los sitios actuaron: El Argentino, Arucas, como
locales y U.D.Tenerife, Unión Tirma, San José, Porteño,
Rehoyano, Unión Deportiva Las Palmas y otros como visitantes y
en preliminar el Juventud Arucas, Cardones, Goleta, Isleña,
Cerera, y por la década de los sesenta El Toscal de Tenerife,
U.D.Guía, Unión Deportiva Las Palmas en partido nocturno, Firgas,
Artesano...siendo éste el último partido que se jugó en el
antiguo Estadio Cardona para en el año 1967 pasar
definitivamente a las nuevas instalaciones del polideportivo
situadas en la zona de Barreto y ya ahí la gente bajó mucho en
su asistencia, tal vez por la distancia, o porque la economía
había mejorado y se tenía otras oportunidades de disfrutar...
pero nunca más se recuperó la tremenda importancia que tuvieron
los grandes enfrentamientos del Estadio Cardona, llegando
paulatinamente a la actual situación que ni siquiera se juega
partido alguno en la tarde del día de San Juan.
Para otra
ocasión hablaremos de las dimensiones que tomó el fútbol en
nuestra ciudad a partir de la década de los setenta del siglo
pasado con la implantación de todas las categorías, incluidos
los veteranos y femenino así como el fútbol sala...
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«PUBLICACIONES CON MOTIVO DE LAS FIESTAS DE
SAN JUAN BAUTISTA»© |
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En este apartado habría que
diferenciar las publicaciones que se realizaron de forma
específica durante las fiestas para exaltar, principalmente,
este acontecimiento festivo, con la edición de libros cuya
temática era distinta, atendiendo a los estudios o
investigaciones de varios autores.
En relación a las primeas publicaciones
hemos de decir que se presentaban en forma de revista. La
primera vez que se publica es en el mes de junio de 1946 con el
título o cabecera de "Arucas" y que se ponía a la venta del
público en general durante el mes de las fiestas para tener
mayor éxito de venta.
La redacción de la revista estaba formada
por D. Juan Zamora, que era el director, y como redactores D.
Juan Henríquez y D. José Manuel Almeida, todos ellos naturales
y vecinos de Arucas. Aparte de la redacción colaboraban además
una serie de personas, de Arucas muchos, pero también de la
capital.
El motivo principal era, como hemos
comentado, dignificar aún más la celebración de las fiestas
patronales de San Juan, aunque se acompañaban de artículos que
trataban temas del municipio tan variados como la historia, el
patrimonio, la cultura, los deportes, reportajes, entrevistas,
cuentos, poesías, retazos, noticias, vida social, curiosidades,
humor, etc...la mayoría de ellos ilustrados con fotos o dibujos
a plumilla.
A media que fue pasando el tiempo la Revista
fue evolucionando, con mayor número de páginas, mejor papel,
calidad, diseño y color, siendo siempre muy esperadas en el mes
de Junio de dada año por el público aruquense pues ya se había
convertido en una parte integrante más de sus fiestas
patronales.
Esta Revista estuvo saliendo a la calle
hasta el mes de Junio de 1955, pensamos que sería por motivos
económicos, pues a pesar que tenía publicidad, tampoco ella era
la suficiente como para paliar los enormes gastos que tenía su
impresión y con sólo la venta no daba para pagar el coste total
de la edición, teniendo en cuenta además que quienes corrían con
la responsabilidad del mismo eran los tres redactores de la
Revista citados al principio. Ignoramos si la corporación
ayudaba económicamente a la publicación.
Lo
que si está claro es que cuando se dejó de publicar causó mucha
pena entre los ciudadanos aruquenses, teniendo en cuenta que ya
era tradicional esperar su salida para las fiestas de cada año y
se fue apenas sin hacer ruido, tal como había nacido, sin apenas
publicidad, cuando apareció por sorpresa en los kioscos de la
ciudad y de la misma forma se fue sin hacer mayores
aspavientos...

Afortunadamente quedó para el
recuerdo y la historia de nuestra ciudad las
colecciones privadas de algún que otro ciudadano de
los diez números que se publicaron. Esperemos que
con las tecnologías modernas alguien hay tenido el
cuidado de incorporarlas a su ordenador para que no
se pierdan para siempre esta parte de nuestra
historia.
Curiosamente, en 1954 y 1955,
apareció otra nueva revista, “La Voz de Arucas”, que
coincidió precisamente con la anterior que hemos
mencionado y con las mismas características y
también exclusiva para las fiestas de San Juan en
forma de revista, aunque se publicaba mensualmente
el resto del año con tamaño, papel y diseño o
formato de periódico.
Suponemos la cara
de asombro que pondrán nuestros lectores cuando lean
que en los años 1954 y 1955 se publicaran en el mes
de Junio y con motivo de sus fiestas patronales dos
Revistas privadas, no oficiales. Pues así fue y es
una pena que ninguna de las dos continuara
publicándose. Hoy tristemente después de tantos años
a nadie se le ha ocurrido volver a sacar a la calle
una publicación de ese tipo.
La Redacción de esta última
revista, La Voz de Arucas, que tenía su sede en el
Hogar Rural, estaba formada por D. Elías Rizkallal,
D. Juan Pérez, D. Antonio Prada y D. Julián Pérez
González, siendo su Director D. Rogelio Hernández, y
muchos colaboradores de nuestra ciudad y de la
capital que seguían la misma tónica, en su contenido
y formato, que la revista “Arucas”
Duró esta Revista hasta el siguiente año,
1956, estando por lo tanto publicándose durante tres
años seguidos y siempre para las fiestas de San
Juan, aunque en el último año lo hizo sola pues como
decimos la otra revista se dejó de publicar. Por
dicho motivo en el siguiente año,1957, ya no se
republicó ninguna de las revistas que con tanto
interés, regocijo y cariño esperaban todos los
ciudadanos para las fiestas patronales de nuestro
municipio.
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La idea
vuelve a resurgir en manos de otras personas ajenas
a las anteriores en el año 1972 con el nacimiento de
otra Revista Arucas, cuyos promotores, todos de
nuestro municipio, fueron: Miguel Angel Santana,
Antonio García Mota y Juan del Rosario, junto a un
buen número de colaboradores, entre los que se
encontraban d. Juan Zamora Sánchez y D. José
Almeida, redactores que fueron de la primera Revista
Arucas que se publicó anteriormente.
Suponemos que no se contó con la
colaboración de D. Juan Henríquez, redactor y
fundador de la misma revista que mencionamos, por
encontrarse desde hacía varios años, residiendo
desde hace varios años en Venezuela.
Esta última revista repitió al
año siguiente, pero a partir de esa fecha, ya no se
ha vuelto a publicar ninguna otra revista sobre
Arucas en las fiestas patronales hasta el día de
hoy.
Quiero recordar y dejar
testimonio de ello que en el año 90 se publicó una
revista que levaba como cabecera el título de “ La
Revista de Arucas” y sacó a la calle 8 números
seguidos, Era una revista muy bien diseñada, en
blanco y negro y cuyo contenido estaba dedicado
íntegramente a nuestro municipio con la diferencia
de las anteriores que no salía exclusivamente para
las fiestas patronales y que se distribuía
totalmente de forma gratuita. Quede registrado aquí
su presencia en nuestra ciudad.
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«LA NOCHE MÁGICA DE SAN JUAN»© |
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San Juan Bautista,
el Precursor, era primo de Jesucristo, hijo del Sacerdote
Zacarías y de Isabel. María fue a visitarle cuando se enteró de
la noticia del estado de buena esperanza y estuvo en su casa
varios meses, pues eran primas. De él, Juan el Bautista, sólo
habla el Nuevo Testamento. Su nacimiento e importante misión
fueron anunciados por un ángel. En su circuncisión recibió el
nombre de Juan. La Narración del evangelista Lucas sitúa el
nacimiento del Bautista medio año antes que Jesús,
aproximadamente, y una antigua tradición se coloca el lugar en
en-Karina, a unos 7,5 km al Oeste de Jerusalén.
Apareció en el desierto como el Precursor
del Mesías, y predicó el bautismo de penitencia para la remisión
de los pecados. Bautizó a Jesús en el río Jordán. Su aparición
originó un movimiento popular, que Herodes Antipas miró con
inquietud, sobre todo porque Juan también le reprendía
abiertamente su adulterio con Herodías. El Tetrarca lo hizo
encarcelar y finalmente, le mandó ejecutar (quizá hacia el año
30 d.c.). Fue enterrado por sus discípulos.
Lo que dice la Biblia es que San Juan nació
el 24 de Junio, muy cerca del Solsticio de Verano, entre 21-22
de Junio, mientras que Jesús nació el 24 de Diciembre, justo
seis meses después, muy cera también del solsticio de Invierno.
La Iglesia católica celebra el día 24 de
Junio el nacimiento de San Juan, a diferencia de los demás
santos/as que celebran o recuerdan la fecha de su muerte, y lo
venera el 29 de Agosto fecha de su martirio.
El ser humano siente la necesidad de
comunicarse con los demás, hacer comunidad y una forma de
hacerlo es la de relacionarse, intercambiar ideas, a través de
las celebraciones ociosas, libres, recreativas, deportivas,
culturales, y en general todo lo que pueda caber para festejar
algo, para lo cual aprovecha cualquier ocasión para reunirse y
dar rienda suelta a su estado de ánimo.
La mayoría de las manifestaciones colectivas
se daban a raíz de los cambios de estación, de la recogida de
las cosechas, de la siembra, o de grandes acontecimientos que
alterara el orden normal de una comunidad, aparte del ciclo de
la vida que giraba en torno a los nacimientos, entrada en la
adolescencia, mayoría de edad, bodas, muerte y otras muchas
facetas de la vida familiar y colectiva que afectara al ser
humano, acompañada de todos los ritos que se manifestaban de
forma especial y diferente para cada una de esas etapas de la
vida.
Para todas esas facetas habían y se
realizaban diversos ritos, en forma de fiesta en unos casos y en
honras fúnebres para otros, sin que tuviesen un matiz religioso
en un principio para que luego, según los tiempos, las culturas
y el avance de las diferentes religiones se fuesen fusionando
ambas muchas de las veces.
La mayoría de esas tradiciones paganas fueron
muy conocidas por todo el mundo mediterráneo, en las culturas
griegas, fenicias, cartagineses, romanos, etc... que luego
fueron fusionándose bastantes de ellas con el surgimiento de la
religión cristiana.
Todavía hoy en día hay fiestas en el mundo
occidental cuyos ritos no tienen nada que ver con la religión y
que a pesar del tiempo transcurrido siguen conservando su
idiosincracia.
Para corroborar todo esto basta con ver los
documentales que sobre los distintos pueblos, en su diferentes
tribus, o pueblos primitivos de Asia, África, Oceanía,
América,...podemos ver todavía en la televisión con toda esa
serie de celebraciones que por cualquier motivos que afecten a
la comunidad se realizan a lo largo del año sin que la religión
tome parte en ellos.
Centrándonos en las fiestas de San Juan y
concretamente en la llamada Noche Mágica de San Juan, todo
ocurre a partir de las doce de la noche del día 23 a 24, motivo
por el cual todos los actos para que surtan el efecto deseado de
esa noche deben ocurrir después de esa hora y hasta que
amanezca.
Casi todo ocurre en torno al fuego y al
agua: las hogueras, los fuegos artificiales, saltar las brasas,
y el agua cristalina de la madrugada. Aparte de esto ritos
existen una serie de creencias o costumbres tradicionales que
suceden en esa noche jugando siempre con el fuego y el agua.
Leyendo la letra escrita por el poeta
canario Juan del Río Ayala para la canción “San Juanito”, cuya
música compuso el que fuera Director de la Banda Municipal de
Música de Arucas Don Antonio R. Herrera, entresacamos algunas de
las creencias o ritos allí nombrados: “Plomo al fuego derretido
en el agua lo echarás/ con la figura que forme / lo que has de
ser te dirá; en el agua del estanque/ temprano te has de mirar/
si el agua estuviera turbia/ un año no vivirás; tres duraznos
peladitos/ bajo la cama has de echar/ los quereres de tu novio/
los duraznos te dirán; alborada mañanera/ en la noche de San
Juan/ voz que canta tempranera/ a tu amor alumbrará; salten
niñas, saltaderas,/ fuego del señor San Juan/ la que no salte el
fuego/ soltera se quedará...” y así muchas más creencias y
ritos.
En resumidas cuentas el fuego y el agua en
la noche mágica de San Juan realizan una labor regeneradora y
purificadora de los pecados y los que pasen por las brasas
extendidas en el suelo tendrá salud el resto del año o no le
entrará ningún mal y así una serie de creencias que hacen que
esta noche sea distinta y muy especial a las del resto del
año...
Aparte del fuego y del agua, la noche de
San Juan también es importante para recoger en el campo antes de
que amanezca muchas plantas que realizado en esas horas que
transcurren desde las doce de la noche hasta el alba acumulan
propiedades curativas que sirven para sanar muchas enfermedades.
Ese mismo día los campesinos aprovechaban para realizar la
bajada de la rama, que consistía en bajar de un árbol frutal una
rama, la más cerca del suelo, para sin desprenderla del todo del
árbol, hacer un hoyo en el suelo y taparla con tierra y dejando
que asomara por su punta para que al cabo de unas semanas cuando
ya esté enraizada trasplantarla a otro lugar del huerto sin
necesidad de tener que hacer los injertos necesarios...
Puesto que las fiestas vienen a ser algo
así como la quinta esencia de la celebración de los símbolos de
la cultura local, es lógico que se la estudie para encontrar lo
que es único o diferente en ese lugar o zona.
Es bueno la fluidez y ductibilidad de las
fiestas, cómo se transforman y adaptan a nuevas condiciones
sociales o ideológicas. Las fiestas nacen y reflejan la
historia, una historia que está cambiando constantemente para
encajar en las necesidades de la sociedad.
La festividad de San Juan se celebra por
muchos pueblos y ciudades del archipiélago, la península y toda
la geografía hispana de América.
Del libro “Las fiestas populares canarias”
de Alberto Galván Tudela,1987-161 y posteriores copiamos lo que
dice sobre las fiestas de San Juan: “ El fuego y el agua son los
elementos simbólicos centrales de las fiestas de San Juan. Esa
noche coincide con el solsticio de verano. La secuencia ritual
de esos elementos simbólicos es primero el fuego, después el
agua. Primero se queman las hogueras, los “atarecos” y
“atrabancos” viejos. El agua purificadora coincidirá con el
amanecer. El fuego es destrucción, el agua es principio de vida,
de belleza, de fortuna. El sol del amanecer es principio de
fecundidad.
Las hogueras o fogaleras canarias tienen la
virtud de alejar los maleficios y de preservar de determinadas
enfermedades a los que las saltan. El salto es remedio eficaz
para las dolencias y enfermedades de la piel. Si la joven salta
la hoguera sin tocar la llama, se tiene la seguridad de que se
casará ese año y “ la que no salte el fuego, soltera se
quedará”. A los más pequeños se les prohibirá jugar con fuego,
pues esa noche “mearán” la cama.
Esa noche las brujas recogían solícitamente
las semillas del helecho macho utilizadas en sus brebajes,
amuletos y conjuros, Jiménez Sánchez, 1954:185-6)
En todas las Islas bajaban al mar la noche
de San Juan, poco antes de amanecer. Acudían hombre y mujeres
con instrumentos musicales y numerosas parrandas. En la playa se
cantaba el Santo Domingo, las Malagueñas, y el que no acudía a
ver el sol podía morir en el curso del mismo año.
“En la
mañana de San Juan
cómo
te divertías
en la
orillita del mar
con
una prima mía”
(
Jiménez Sánchez 1954: 181)
Según la creencia, todos los años San Juan
se duerme desde la víspera de su día hasta el día de San Pedro,
en que despierta. Y se duerme, por providencia de Dios, porque
se dice que si San Juan estuviera despierto en su día, por ser
el día más regocijado del año, podría perder el cielo por
llenarse de soberbia y vanidad...... Al parecer, cuando despertó
después del día de su santo se echó a llorar. Por ello esos días
hay lloviznas y chubascos.”
El agua de San Juan está asociada a la
salud, la belleza, el amor, el presagio, el destino. El lavado
con agua y pétalos de rosas expuestos al sereno durante la noche
de la víspera es lo mejor para el cutis “.
Para no
prolongar demasiado este comentario sobre la Noche Mágica de San
Juan doy por terminado el presente, advirtiendo que todavía
quedan muchos más ritos y creencias relacionados con la
mencionada noche siendo interminables en la cultura canaria y en
la peninsular. |
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«LA FAMILIA CESA, FOLKLORISTAS»© |
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De siempre ha sido la transmisión oral la encargada de ir dando
a conocer de padres a hijos, de generación en generación, el
sentir popular, las tradiciones, o sea todo lo que forma el
folklore.
Los pueblos
han sido los soportes de ir manteniendo esa sana y sabia
costumbre a través de las familias que forman el núcleo
principal de cualquier asociación humana que conviven
diariamente bajo un mismo techo lo que les da ocasión de estar
continuamente en contacto permanente con las costumbres, el
vestido, la cocina, el trabajo, el baile, la música, la
artesanía, ritos, agricultura, etc... en resumidas cuentas todo
lo que va relacionado con lo que tradicionalmente se considera
como folklore.
Arucas no
podía ser menos en esa tradición oral y una familia que se ha
distinguido siempre por continuar dicha labor comenzada desde
los tatarabuelos ha sido la muy popular familia de “ Los Cesas
“, y que continuada en los años cuarenta del siglo pasado aún
continúa en el candelero.
Partimos de
la calle los Marqueses donde vivió la familia Cesa durante
muchos años bajo sus progenitores Domingo González García y
María del Buen Suceso, conocida popularmente como Cesita y de
aquí derivó en Cesa, que no César, que es como se conoce a toda
esta saga de folkloristas.
Y fue
precisamente en esa calle de Los Marqueses donde el abuelo
Domingo empezó a inculcar a toda la familia el inicio en el
gusanillo del tradicional folklore canario. Los que pasábamos
con frecuencia por la calle donde vivía la familia teníamos la
ocasión de oír casi todas las tardes las bellas melodías de
nuestra música canaria que salían desde la casa a través de las
puertas abiertas.
No estaba
todavía muy arraigada la música canaria entre el pueblo pues los
medios de difusión eran muy escasos, y sólo se conservaba y
cultivaba en aquellas familias que habían recibido el testigo
por vía oral, como es el caso de esta familia.
Por los
años cuarenta, segunda mitad de la década, actuaban, aparte de
la familia Cesa, otros grupos o parrandas que se juntaban por
cualquier motivo, casi nunca pasaban de media docena, y que no
sólo tocaban música canaria sino quee también lo hacían con la
sudamerica que siempre ha gustado por nuestros andurriales.
Estos amigos decidían en día determinado salir de parranda y
allá que se iban ellos por las calles de la ciudad con algún
destino indeterminado con el fin de pasar el rato. Solían
hacerlo los domingos o días de fiesta. El único fin que ellos
buscaban era divertirse tocando y cantando y si le gente les
seguía era asunto suyo.
En la
modalidad que acabamos de mencionar podemos destacar a Neno
Topunto, se le conocía así porque era zapatero, que vivía por la
zona de Granjería cuyo último vestigio es la casa vieja que está
junto a Club de pensionistas y que por aquellos tiempos estaba
metida en medio de fincas de plataneras, hoy desgraciadamente
desaparecidas. También podemos citar a Chanito el del Carbón que
con su acordeón y unos amigos más con guitarras y bandurria y
laúd, hacía lo mismo. También recordamos a los hermanos Navarro
uno de los cuáles fue el director de la primera agrupación
folklórica de Arucas, dedicada exclusivamente a difundir la
música y con la vestimenta tradicional canaria, la nacida en la
segunda mitad de la década de los cincuenta del siglo pasado en
el local del Frente de Juventudes cuando estaba en la calle León
y Castillo número 11.
Aparte de
estos grupos que eran espontáneos, existía en La Goleta un grupo
que se dedicaban más a ejecutar piezas pasodobles, tangos,
valses, piezas clásicas y populares de toda la vida que el
folklore canario y que han venido actuando de forma intermitente
hasta ahora. También podemos citar a un grupo en el Barrio de
Cardones y que más o menos seguían la misma línea que el grupo
de La Goleta, actuando el uno y el otro en veladas musicales en
las sociedades cuando por aquellos tiempos se hacían las
celebradas comedias de aficionados.
El
matrimonio formado por Domingo González y María del Buen Suceso
tuvo cuatro hijos: Justo, Pepe, Domingo y Carmelita, los cuáles
muy pronto y auspiciado por un ambiente familiar propicio a la
música folklórica canaria no tardaron en ser unos expertos y
continuadores de la tradición iniciada por su progenitor.
El
prestigio de d. Domingo hizo que muchos de los “ricos” de
entonces le llevaran muchas veces a sus pequeñas fiestas,
juergas o parrandas, para que las animara con su guitarra y
cantos. Con el paso del tiempo y en vista de que sus hijos
habían tomado debidamente el testigo se dedicó a practicar la
música que le gustaba solamente en su casa, casi a diario,
participando toda la familia de aquellas veladas hogareñas a las
que se acercaban muchos vecinos y conocidos para disfrutar con
sus interpretaciones musicales.
Los hijos
de D. Domingo muy pronto se dedicaron a dar clases, o sea
enseñar el folklore en su casa o a domicilio en casa de la gente
rica, con gran regocijo del padre que gozaba con ver a sus hijos
seguir con la tradición que había nacido con los abuelos y que
al ver que el folklore estaba en buenas manos y tendría
continuidad en la familia por mucho tiempo se dedicaba a asistir
a las actuaciones de su familia en sus distintas apariciones
para disfrutar viendo a sus hijos y nietos interpretar la música
que él les había enseñado para que la tradición no se perdiera.
La prole
había crecido lo bastante, 4 hijos, 13 nietos, biznietos y 31
tataranietos para que el orgullo de sus abuelos no se perdiera
con el paso del tiempo pues tanta descendencia hizo que se
formaran a lo largo de estos últimos años variados grupos dentro
de la misma familia; Intercasa, Hermanos González, Familia
González,... pero siempre llevando el sello de la familia Cesa
que tanto prestigio le dio a lo largo de estos 70 años seguidos
interpretando la música nuestra.
Domingo,
Pepe, Justo, hijos y los nietos Juan, Manolo, Pepe Luis, Justo y
Lucía, nuera, formaron la Rondalla Intercasa que llegó a tener
13 componentes. Pasado el tiempo se partió en dos, una en 1961
con el nombre de Familia González formada por los hermanos
Domingo y Pepe, y sus hijos y sobrinos Quechita y Manolo, Nina,
Suso y Lucía, actuando durante cinco años consecutivos por
distintas zonas turísticas de la isla, grabando a su vez once
discos con la casa Columbia, y la otra en 1975 dirigida por José
Luis González y compuesto por doce personas, la mayoría de ellos
hijos, sobrinos, nietos, y biznietos de Cesita y Maestro
Domingo: su tío Pepe, sus hermanos Justo, Juan, Manolo y Nanda,
su esposa Lucía y sus sobrinas Fefi y Argelia, grabando también
varios discos.
Los
Hermanos González estuvieron tocando dos veces por semana y
durante diez años en los Jardines de la Marquesa de Arucas y en
el Club de los Pensionistas. En diferentes momentos actuaron en
La Sirena, Quintanilla, Sala Acapulco, y también en la Montaña
de Arucas, en esta última actuaron con el nombre de Rondalla
Arucas aunque con incorporaciones de otros elementos que no
pertenecían a la familia Cesa, actuando también en
representación de nuestro municipio en la ofrenda a la Virgen
del Pino en Teror.
Siguiendo
con la tradición de la familia Cesa de transmitir a través de la
enseñanza el folklore canario José Luis penúltimo de los hijos
de Justo, hijo de Maestro Domingo, o sea nieto de este último
funda y dirige la Rondalla del Colegio La Goleta, da clases en
el Colegio Anejo del Ministerio de Educación en Las Palmas,
enseña a las alumnas del Colegio Sagrado Corazón de Jesús y del
Hogar Virgen del Carmen (Casa del Niño), más tarde dirige una
Rondalla en Bañaderos, también a Los Labrantes y Director de la
Rondalla de la Tercera Edad y dirige el taller de Música
Folklórica del Ayuntamiento todo ello en nuestro municipio de
Arucas.
Por su
parte Nanda, hermana del anterior, se dedicó a dar clases de
bailes típicos en todos los sitios que le llamaran, colegios
públicos y privados y alguna que otra asociación de vecinos y
casi siempre con carácter altruista. Uno de los Colegios
públicos fue el Generalísimo, hoy Arucas, y el Colegio Hogar
Virgen del Carmen o Casa del Niño en la calle de Los Marqueses.
Por todo
este magnifico historial creemos que ya es hora que nuestra
Excma. Corporación acuerde por fin dedicarle una calle o plaza a
esta famosa saga de folkloristas aruquenses que tanto hizo y ha
hecho por conservar y transmitir nuestras tradiciones a los más
jóvenes durante varias generaciones.
La Sociedad
Atlántida adelantándose a ese sentir popular que se tiene a toda
la familia de “Los Cesa” acordó recientemente hacerle un
homenaje popular, como reconocimiento a los méritos contraídos
por toda la familia durante varias décadas en la difusión del
folklore tradicional canario, acto que tendrá lugar en su sede
el próximo Viernes día 25 Junio a las 8,30 de la tarde, a partir
de cuya fecha quedarán expuestos para siempre, colgados de las
paredes de su Salón principal dos hermosos cuadros genealógicos
con fotos y el historial de la familia. |
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«FUNCIÓN RELIGIOSA Y PROCESIÓN EL DÍA DE SAN
JUAN»© |
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El día amanecía con las
alegres melodías de la Diana floreada ofrecida a todos los
aruquenses por la Banda Municipal de Música de Arucas. Ya el día
anterior se había acabado todo el engalanamiento del recorrido
de la Procesión y en general todas las calles del viejo casco de
la ciudad.
La gente aprovechando el espléndido día,
generalmente, se apresuraba a realizar todas las labores propias
de la casa para atender a la familia y dejar preparada la
comida, el almuerzo, para después dedicar el poco tiempo que le
quedaba al arreglo personal, componerse, con las mejores
prendas, si podía ser de estreno, mucho mejor, para acudir lo
antes posible a la iglesia para gozarse, ver, oír y escuchar,
en buen sitio la función religiosa en honor de San Juan.
No hay que olvidar que las Fiestas de San
Juan poseen, por vieja tradición y fervor, una gran presencia
religiosa, representada en la figura del Santo Patrono. En este
sentido, la función religiosa y posterior procesión gozan de un
gran significado dentro del programa de actos. La Función, cuyo
horario ha transcurrido siempre entren las nueve y las doce de
la mañana, aunque con predominio de las once y media como la
hora más adecuada, ha estado generalmente presidida por un
sacerdote hijo de Arucas, en algunas ocasiones, por varios
sacerdotes, hijos también del municipio.
En el año 1972 la presidió el Obispo de
entonces D. José Antonio Infante Florido. La homilía siempre
estaba a cargo de un afamado orador, la mayor parte de los años
natural de Arucas. Durante la ceremonia religiosa, se cuidaba la
parte musical que era asumida unas veces por orquestas, otras
por corales o agrupaciones musicales de renombre, tal fue el
caso del Orfeón Parroquial, el Orfeón La Salle, Masa Coral,
Agrupación Ars Sacra de Las Palmas, Masa Coral de Santo Domingo,
Los Sabandeños, Los Granjeros, Coral Polifónica de Arucas y
Coral Polifónica de la Comunidad Parroquial, entre otros.
A la función religiosa asistía la
corporación, que ocupaba un sitio preferencial y otros invitados
por las autoridades civiles y esclesiásticas. De siempre la
Función era seguida por gran cantidad de fieles que no querían
perderse la misa del Santo Patrono. Era harto difícil encontrar
sitio en ese día, por lo cual la gente procuraba ir temprano
para encontrar hueco donde sentarse, pero otros muchos se
gozaban toda la ceremonia de pie.
Todas las personas lucían para este acto las
mejores galas, la mayoría como señal de respeto hacia el Santo y
los más frívolos para demostrar su poderío económico o su
posición social dentro de la comunidad aruquense. Pero de todas
formas la inmensa mayoría lo hacía por el fervor religioso que
llevaban dentro.
Una vez acabada la Función religiosa, el
Santo se llevaba en Procesión por el recorrido de costumbre, que
consistía, una vez que salía la imagen por la puerta principal
de la Iglesia, bordear la Plaza de San Juan para continuar a
continuación por la calle Pedro Marichal y, en la esquina
principio de la calle Juan de Dios Martín, Junto al Teatro
Nuevo, doblar a la izquierda para entrar en la calle Los
Marqueses de Arucas para recorrerla en toda su trayectoria.
Atraviesa a continuación un pequeño tramo de la calle de San
Juan y dobla a la derecha, aunque en otras ocasiones lo hacía
por la propia calle de San Juan, para bajar por la calle Teodoro
Rosales y desembocar en la calle Barranquillo y a los pocos
metros llegar a la Plaza de León y Castillo y girar a la
izquierda para continuar atravesando la calle del mismo nombre
hasta llegar a su confluencia por la calle paralela al Parque de
La Paz, en el Pino, y subir, hasta la llegada de nuevo al
templo parroquial.
Este recorrido a veces se vio alterado
debido a las diferentes obras que han ido realizándose a lo
largo de todos estos años por el centro de la ciudad, por el
crecimiento de las calles hacia la Vega aruquense, tomando por
lo tanto otras veces la alternativa de doblar a la izquierda a
la salida de la puerta principal y dirigirse hacia el Pino para
luego toma la calle Suárez Franchy y regresar por Francisco
Gourié y León y Castillo.
Para mayor exaltación de este recorrido, a
la salida del Santo de la Iglesia, sonaban las tracas de
voladores y se soltaban ciento de palomas, mientras la Banda
Municipal de Música interpretaba el Himno Nacional, para a
continuación dar comienzo a la Procesión.
Todo el recorrido estaba engalanado, una
parte por la Comisión de fiestas, con banderas colocadas en
mástiles que estaban diseminados por toda la trayectoria,
palmeras cubriendo las partes bajas de las paredes de los
frontis de las casas por donde se pasaba.
Los vecinos también colaboraban
desinteresadamente con el engalanamiento colocando en balcones,
pretiles de las azoteas y ventanas, banderas, colchas, manteles
y otros objetos típicos y con tracas y voladores aportados por
ellos mismos, tal vez por alguna promesa, para así reflejar la
alegría que sentían el que el Santo Patrono pasara por su calle.
Acompañaba siempre al Santo, La Virgen del
Rosario, como copatrona de la Parroquia, y la seguían a
continuación: autoridades locales, organizaciones, centros
educativos, centros religiosos, clero parroquial, etc con os
cambios propios del paso del tiempo.
A ellos se unía la gran cantidad de
personas, aruquenses y visitantes, que con entusiasmo se
acercaban a las calles para presenciar el paso de los bellos
tronos del santo y la virgen, o sumarse a la comitiva que iba
en la Procesión. La mayoría de las veces la procesión estaba
amenizada por la Banda Municipal de Música. En otras ocasiones,
venía la Banda de Guía, de Gáldar, de Firgas, etc.. y finalmente
, bandas de Tambores y Cornetas.
En cuanto a la talla de San Juan, durante
estos años siempre fue la misma que salía en procesión, es decir
la imagen malagueña del siglo XIX, realizada por el artista
Rafael Gutiérrez de León y entronizada en la Parroquia en la
víspera de su fiesta en 1848. Sin embargo, según el que fuera
Hijo Predilecto de la Ciudad de Arucas, D. Francisco Caballero
Mujica, la antigua talla de San Juan Bautista (siglo XVI) pudo
presidir las fiestas patronales, por excepción singular, un
veinticuatro de Junio de 1944, después de que, en el año
anterior, fuera restaurada y enriquecida con cruz, corona y
peana de plata.
Terminada la Procesión, la gente se
repartía, por las calles y plazas de la Ciudad buscando los
ventorrillos, bares, cafetines y cantinas, que consolaran sus
estómagos vacíos, mientras otros, en el mejor de los casos,
acudían a las casas de sus familiares para celebrar la comida
especial del día de San Juan en unión de familiares venidos de
otros puntos de la isla y de amigos invitados.
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«AMBIENTE DE LA VÍSPERA, MAÑANA Y TARDE DE LA
FIESTA DE SAN JUAN»© |
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Uno de los actos más
destacado de la noche de San Juan, el día 23 de Junio, eran sin
duda las Hogueras, también llamadas por los niños popularmente
Fogaleras. Esta costumbre ha estado bastante arraigada en Arucas
desde hace muchos años, al igual que en toda la península, por
lo que no era necesario que apareciera en el programa de mano
para que la gente las llevara a cabo, ni que se animara a la
población para que participara teniendo como incentivo los
premios a las mejores Hogueras.
Una de las Hogueras más esperada por la
ciudadanía era la realizada por el Ayuntamiento, generalmente
en lo alto de la Montaña de Arucas, que se prendía entre las
ocho y nueve de la noche.
En las muchas Hogueras que se prodigaban por
todos los Barrios y montañas y laderas del municipio no
faltaban, alrededor de ellas, los vecinos, sobre todo niños, que
cantaban canciones alegres, alusivas siempre a la noche mágica
de San Juan., mientras otros aprovechan el fuego, mejor dicho
las brasas, para asar papas envueltas en platina, que luego se
repartían entre los asistentes.
Junto al calor de las Hogueras, también
sobresalía el arte pirotécnico de los fuegos artificiales, sobre
todo en la víspera de San Juan y por supuesto a las doce de la
noche que ya explicaré el porqué precisamente a esa ahora cuando
haga el comentario de la “Noche mágica de San Juan “.
Estos últimos se han quemado desde distintos
lugares, alrededor de la Plaza de San Juan, especialmente desde
las casas colindantes, desde el frontis y azotea de la Iglesia
parroquial, en lo alto del Mercado Municipal, junto a la antigua
Plaza del Mercado, etc... variando la calidad y cantidad en
función de los recursos económicos y la evolución propia de la
técnica pirotécnica. Un año los fuegos se pusieron en tres
sitios diferentes: La Plaza de San Juan, La Plaza de León y
Castillo y la Montaña de Arucas, eso sí, el mismo día pero a
distinta hora. Otras veces se quemaba el día 21 en la Montaña,
el 23 en la Plaza del Mercado y el 24 en la Plaza de San Juan,
siempre por supuesto en el mes de Junio. Jamás faltaron los
fuegos artificiales durante las fiestas de San Juan que
culminaban con los que se quemaban en las Jiras.
Pero las fiestas y el jolgorio de la víspera
de San Juan empezaba mucho antes de los fuegos. A eso de las
nueve de la noche la gente abarrotaba el Casco Histórico, sobre
todo, La Plaza de San Juan y calles adyacentes, la calle
Francisco Gourié, junto al Parque o Jardín Municipal, la calle y
Plaza León y Castillo(hoy La Constitución), deseosos de pasear,
escuchar la música de la Banda Municipal y distraerse viendo,
jugando o comprando a los distintos feriantes que estaban
distribuidos a lo largo de estos lugares: diversos puestos de
chucherías, ventorrillos, casetas típicas, molinillos, trileros(
aunque le extrañe ya existían por esos tiempos y se acercaban
hasta nuestra ciudad para tratar de hacer su agosto durante las
fiestas), casetas de tiro, carros de helados, etc...
Aparte del marco espléndido de la Plaza de
San Juan, las verbenas también se celebraban en la Plaza de León
y Castillo, el Parque Municipal y hasta una vez en la Plaza del
Calvario.
Durante muchos años esa fue la tónica
general: Paseo y Música, hogueras, fuegos artificiales y
disfrutar de las atracciones de los feriantes en la tarde-noche
del día 23 y una verbena o desfile de variedades.
La llegada del día de San Juan se festejaba,
desde muy temprana hora, las seis de la mañana, con la llamada
“Diana” que tenía como objetivo despertar a los cansados
trasnochadores de la víspera, al tiempo que se les animaba,
junto al resto de la población, a participar en los numerosos
actos programados durante el día, como la visita a la
tradicional Feria de Ganado, la Función Religiosa y la posterior
Procesión, con la imagen de San Juan Bautista y la imagen de la
Virgen del Rosario como copatrona de la Ciudad. La Diana a veces
también conocida con el nombre de “ Diana Floreada “, consistía
en la realización de un recorrido musical por las calles
principales del Casco Histórico, amenizado, desde sus inicios,
por la Banda Municipal de Música de Arucas, hasta el año 1962,
para pasar al año siguiente, a ser protagonizada, de forma
alternativa, por diversas rondallas folkóricas, tunas, bandas de
tambores y cornetas y la Banda de Agaete. La última Diana se
celebró en 1982.
Además de la Diana, y como acto de
recibimiento a los visitantes, durante la mañana del día de San
Juan, entre las ocho y las nueve, diferentes jóvenes ataviadas
con trajes típicos, se colocaban en las vías de entrada a la
Ciudad para entregar flores, como rosas y claveles, productos de
la tierra, así como la correspondiente felicitación del Alcalde
del municipio. Esta costumbre se inicia en el año 1974.
Una vez acabada la Procesión la mayoría de
la gente se retiraba a su casa donde le esperaba un suculento
almuerzo, siempre algo especial, predominando en la mayoría de
las casas el tradicional Sancocho Canario. La sobremesa no se
prolongaba demasiado porque a las cuatro les esperaba el
encuentro de Fútbol en el campo Nueva España, más tarde Estadio
Cardona, atrás en el Terrero.
Al igual quela tarde-noche del 23, la
mañana del 24 se distinguía por: la Diana, la feria de ganado,
la función religiosa, la procesión y el tradicional almuerzo
familiar.
Por la tarde se programaba un Concierto o
Tocata por la Banda Municipal en la Plaza de San Juan o en la de
León y Castillo, que amenizaba con alegría los paseos realizados
entre estas Plazas y la calle Francisco Gourié. Este
acontecimiento musical, definido en los programas como “ Paseo y
Música”, generaba una gran expectación entre la gente joven,
porque propiciaba, al igual que durante el paseo durante la
mañana de San Juan, el lucir el estreno de nuevos trajes y
peinados, como era tradicional, al tiempo que se divertían en
los numerosos puestos de turrón, molinillos, ventorrillos,
casetas típicas, bares, feriantes, tómbolas, casetas de tiro,
etc...
Pasado el tiempo se alternaron los sitios de
Conciertos y Tocatas en la Plaza de León y Castillo o el Jardín
Municipal. De vez en cuando aparecían grupos folklóricos para
amenizar la noche del día 24. Los gustos musicales van cambiando
poco a poco con la entrada o importación de la música moderna a
través de la influencia de la radio y la televisión hacia la
mitad de los años sesenta del siglo pasado. La comisión incluía
en su programación las nuevas tendencias para estar a la altura
de las circunstancias.
No podemos dejar de mencionar, que en la
tarde de San Juan, a las cuatro y media se producía la disputa
de un partido de fútbol, donde intervenía casi siempre nuestro
Club representativo, el C.D. Arucas, contra otro de los
destacados de la liga regional en disputa de la Copa de la
Ciudad. En este partido se congregaba, lo que podríamos llamar,
el “ todo Arucas social” pues nadie se quería perder el gran
acontecimiento deseosos de ver los célebres enfrentamiento entre
el equipo aruquense y el Porteño, el San José o el Firgas como
los más habituales en estas fiestas patronales.
Una vez acabado el partido la gente que
había asistido al partido bajaban en masa por toda la calle del
Terrero y procuraban buscar sitio entre la muchedumbre que
estaba por todo el casco antiguo de la ciudad creando con ello
un gran ambiente festivo, deseosos de asistir o buscar sitio en
la Plaza de San Juan para ver alguna actuación folklórica, en la
Plaza de León y Castillo para escuchar el concierto de la Banda
Municipal o poder incrustarse entre los muchos paseantes que
calle abajo y calle arriba hacían una y otra vez el siempre y
célebre recordado Paseo.
Otras tantas personas intentaban conseguir
la entrada para gozar de la sesión de cine en alguno de los tres
locales de la ciudad aunque era cosa harto difícil. El resto se
dedicaba a divertirse o pasar por la variadas atracciones que
habían diseminadas por todo el entorno que acabamos de describir
del centro de la ciudad.
Según el año y la situación
político-religiosa, puede que aquellos que les gustaba el baile
tuvieran suerte y las Sociedades, Casino y Atlántida, ofrecieran
asalto por la tarde, de siete a nueve, y el Oficial, a las diez
de la noche, hasta que el cuerpo aguantara o las autoridades lo
permitieran...
Y con las atracciones de la tarde: partido
de fútbol en disputa de la copa de la ciudad, paseo y música,
asistir a las proyecciones de películas, bailar en las
sociedades y algún acto atractivo en la Plaza de San Juan,
acababa el día principal del santo patrono, pero siguiendo la
tónica de la víspera, mañana y tarde: mucha gente, paseo y
música, jugar y participar en las casetas de los feriantes y
llenar los bares para celebrar la solemnidad, acompañandos los
timples y las guitarras a los cantos de los improvisados
cantadores de isas, folía y nalagueñas...
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«CHARLAS, CONFERENCIAS, COLOQUIOS Y REVISTA
HABLADA PALABRAS»© |
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Era muy difícil que en muchos
años, 40,50 y parte de los 60, se pudieran hacer actos públicos
en presencia de espectadores por un conferenciante, todo ello
debido, por supuesto, a las restricciones de tipo político que
se había impuesto en todo el territorio nacional por el régimen
en el poder. Para poder llevar a cabo un acto de esta naturaleza
había que presentar por escrito el tema que se habría de leer y
presentarlo para su aprobación en el gobierno civil.
Al no haber una Sala de Conferencias o Salón
de Actos, las pocas Charlas, Conferencias o Coloquios que
ofrecieron durante ese tiempo que acabamos de mencionar se
llevaban a cabo en el Cine Díaz, calle León y Castillo, Casino
de Arucas en su ubicación en la Plaza de la Constitución pero
con entrada por la calle Calvo Sotelo, Sociedad Atlántida y la
Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
En los locales mencionados anteriormente
pronunciaron sus conferencias las siguientes personalidades:
Doctor D. José García Ortega, canónigo de la Catedral de la
Laguna, D. Pedro Marcelino Quintana, sacerdote y capellán del
Colegio La Salle y Cronista Oficial de la Ciudad de Arucas, D.
Eduardo Benítez Inglot, correspondiente de la Real Academia de
la Historia y Cronista oficial de la ciudad de Las Palmas de
Gran Canaria, el Ilustre Profesor y Cronista Oficial de la
Ciudad de Arucas, D. Teodoro Rosales Quevedo, y D. Juan Velázque
y D.Agustín Quevedo, escritores.
Es a partir del año 1976, que se dan cuatro
actos, cuando empiezan a proliferar incluidos dentro de la
programación de las fiestas, desfilando, tanto en la Casa de la
Cultura, inaugurada en los primeros años de la década de los
setenta, en los salones del domicilio social de la Mutua
Guanarteme, sito en la calle León y Castillo y en el salón de
Actos del Museo Municipal, desfilando por esos salones las
siguientes personalidades: D. Lázaro Santana, poeta y crítico de
Arte, D. Fernando Díaz Cutillas, periodista y folklorista, Don
Vicente Sánchez Araña, canariólogo, Don Luis León Barreto,
escritor, poeta y periodista, D. Joaquín Casariego y D. Sergio
Pérez Parrilla, arquitectos, D. Carlos Platero Fernández,
crítico de cine, Don Mariano Martín, periodista de Televisión,
etc... con temas sobre: la televisión, el arte canario, el arte
popular, costumbrismo canario, brujería en canarias, la piedra
de cantera, la cultura en Arucas, lucha canaria, conjunto
histórico artístico de Arucas, naturaleza y geografía de
Canarias, etc...
Otra forma de presentar a personalidades
como las anteriores consistía en hacerlo en forma de una “
Revista Hablada “. Normalmente se hacía en una Plaza, casi
siempre en la de San Juan o en la Heredad de Aguas de Arucas y
Firgas. El acto era muy ameno pues desfilaban por él varias
personalidades del mundo de la cultura y el deporte.
En el año 1961 tiene lugar la primera vez en
Arucas la presentación de dicha Revista. Fue idea de la Obra
Sindical de Educación y Descanso de Las Palmas, obra creada en
la capital para el ocio de los obreros de todas clases para que
pudieran disfrutar de muchas actividades en su tiempo libre.
Durante muchos años fue llevando la cultura
y su saber hacer por casi todos los pueblos de la isla que así
se lo solicitaran, cosa que hacían, porque además iban gratis
si ánimo de lucro por su parte.
Durante el tiempo que vino a nuestra
ciudad, que fue más de una vez, era su presentador el recordado
Ramón Mariño. Al ser una revista, aunque en este caso hablada,
el presentador daba el editorial sobre cualquier tema que
estuviera de actualidad. Una vez acabada su disertación daba
comienzo a la presentación de los personas que habían sido
invitadas a las cuáles les iba haciendo preguntas en forma de
entrevista del tema que la personalidad dominara.
Normalmente los invitados eran entre cuatro
y seis, distribuyendo el tiempo de duración, una hora
aproximadamente, a razón de diez, doce o quince minutos por
personaje para que el acto fuese rápido y agradable.
En 1967, actúan como personajes destacados
los conocidos Luis Molowny y nuestro siempre bien recordado y
famoso jugador internacional perteneciendo a la Unión Deportiva
Las Palmas Antonio Afonso Moreno, conocido en el mundo
futbolístico como Tonono y desparecido prematuramente.
En 1968 se vuelve a realizar pero, por
supuesto con otros personajes y en los Salones del Casino, ahora
situado en la calle Francisco Gourié. Vuelve de nuevo la revista
para las fiestas de San Juan pero ahora con el nuevo título o
cabecera de “Revista Hablada Deportiva” y desarrollándose en los
amplios Salones de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
Después de muchos años de olvido, hace de
nuevo su aparición en el año 1998 pero cambiando de nombre,
llamándose ahora “ Revista Hablada La Voz de Arucas” con
presentación en la Casa de la Cultura, con el mismo formato que
las anteriores, pero predominando los personajes aruquenses.
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«EL DEPORTE DURANTE LAS FIESTAS DE SAN JUAN»© |
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El deporte ha tenido mucha
importancia durante las fiestas de San Juan. Distinguiremos los
deportes de grandes masas(fútbol, caballos, ciclismo, lucha
canaria, gallos y automovilismo), de los seguidos por una
minoría de aficionados. El joven veía el deporte como espectador
para convertirse con el paso del tiempo en protagonista.
En la década de los cuarenta se ofrecen
modalidades deportivas como el ciclismo, con Juan Santana como
ciclista local destacado, incluso llegó a participar en la
Vuelta a Cataluña, así como lucha canaria, con nuestros
representantes Los Guanches, con sus puntales, El Pollo de Buen
Lugar, Pepe Araña y el Canario, que enfrentándose a los potentes
conjuntos Tumbador, Adargoma y Ajódar fue campeón de la isla en
el año 1943 para desaparecer tres años más tarde y dejar de
participar en las competiciones oficiales hasta el año 1963 en
que de nuevo se cree un potente equipo que con diversos
altibajos sigue todavía participando en las diferentes
categorías por las que ha ido pasando a lo largo de todos estos
años.
Todos sabemos que Arucas no dispuso de
Pabellón cubierto ni de Polideportivo con varias canchas para
poder practicar los diferentes deportes que se fueron
incorporando a la práctica habitual entre los jóvenes de la isla
de Gran Canaria y por supuesto en nuestro municipio.
Por esa circunstancia, salvo el fútbol,
todos los demás deportes se hacían se llevaban a cabo en la
Plaza de San Juan: baloncesto, balonmano, hokey sobre patines,
boxeo, ajedrez, gallos, etc...que siempre era seguido por gran
cantidad de público deseoso de contemplar por primera en
nuestra ciudad el deporte que se ofrecía, por supuesto
proveniente de la capital.
Recordamos las grandes tardes de baloncesto
que se dieron en la mencionada Plaza donde disputaban la copa de
la ciudad los principales equipos de la isla por aquella época:
Isla Azul, Bancaya, Instituto Nacional de Previsión, Rayo,
etc... que participaban en las principales competiciones de la
capital. No faltaron tampoco los primeros equipos venidos de la
capital también, femeninos aunque con un equipaje muy adaptado a
la época formado por blusas con mangas hasta los codos y faldas
por debajo de las rodillas, pero lo importante era el bello
deporte que se practicaba entre las chicas, cosas hasta entonces
desconocida porque que las jóvenes practicaran deporte estaba
hasta mal visto por la sociedad en general.
Más tarde se puso en marcha en las canchas
del Hogar Juvenil, en la zona de la Feria, lo que hoy se conoce
como el Centro Municipal de Deportes. Hasta que se hizo el
Pabellón cubierto situado en esta zona que mencionamos, todos
los deportes se hacían en las canchas que se hicieron para tal
fin: fútbol sala con grandes competiciones con los muchos
equipos que habían o se crearon en nuestro municipio llegando
incluso a llevar a cabo durante varios años seguidos un Maratón
de 24 horas de dicho deporte con gran asistencia de público.
En los cincuenta, a mitad aproximadamente,
existió en Arucas una gran club ciclista, de los mejores de
Canaria, como que llegó a ser campeón regional, y que se hizo
famoso en todo el archipiélago canario, destacando los grandes
ciclistas naturales de Arucas Óscar Santana, José Martín y Juan
Delgado, muerto desgraciadamente este último en un entrenamiento
del club local cuando bajaban desde San Mateo a Santa Brígida.
El suceso muerte causó gran consternación en nuestra ciudad.
Aprovechando el gran impulso que le había
dado el ciclismo, mejor dicho el Club ciclista Arucas, al
renacimiento de la afición, la Comisión acordó celebrar durante
varios años el circuito Maestrazgo de Arucas llamado también “
Circuito de San Juan “ haciendo un recorrido de 62 kilómetros
dando quince vueltas pasando por Trasmontaña, Cardones, Lomo de
Arucas, Mesón Canario y Casco de la Ciudad y seguidos por una
gran masa de aficionados que se congregaban por todos los puntos
mencionados anteriormente.
Lo mismo ocurrió cuando por esos años
cincuenta un grupo de aruquenses adquieren un caballo al que
llaman Guajiro y ponen un jinete a su cuido y para que lo
cabalgue en las carreras que hace con otros caballos de la isla.
Fueron famosas las “pegas” que se hicieron por la carretera de
Arucas a Teror, reuniendo una inmensa masa de seguidores por
toda la orilla de la carretera hasta Los Castillos donde estaba
la meta. La salida se hacía del kilómetro, empezando el barrio
de Visvique.
Muchos de los deportes que se traían para
las fiestas de San Juan hacían las veces de escaparate de
muestras o laboratorio de ensayo ya que a partir de ahí se
empezaron a practicar en nuestra ciudad por primera vez, pues la
mayoría de ellos eran totalmente desconocidos por los jóvenes
deportistas.
De tal forma que poco a poco se fueron incorporando a la
práctica por los jóvenes de nuestro municipio el baloncesto,
atletismo, tiro pichón y al plato, hokey, balonvolea (hoy
voleibol), balonmano, etc.... pudiendo decirse que, básicamente,
han pasado por Arucas y durante las fiestas de San Juan casi
todas las modalidades deportivas, más de setenta, practicadas en
la actualidad en el Archipiélago, quitando las modalidades
practicadas en el mar, por no reunir nuestra costa las
condiciones para ello.
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«ANUNCIO DE LAS FIESTAS DE SAN JUAN»© |
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Después de leído el Pregón,
comenzaban las fiestas, para lo cuál se anunciaban por el
Papahuevos o (Papagüevos), comparsas, parrandas, elevación de
globos, cohetes, tracas pueblo, con Gigantes y Cabezudos
(conocidos popularmente como Tarascas, y la Banda Municipal de
Música y voluntarios tirando cohetes (voladores), seguidos de
niños y adultos.
Se sumaba a toda esta algarabía el repicar
incesante de las campanas de la Iglesia de San Juan Bautista a
la vez que se izaban las banderas de todos los edificios
públicos. A veces el anuncio de las fiestas se realizaba a
través de las llamadas “Cabalgata u Caravana”, en la que
participaban artísticas carrozas.
Estas cabalgatas anunciadoras de las fiestas
patronales se realizaron todos los años, con excepción de 1941,
1956, 1963, de 1966 a 1969, 1970 y 1973, desapareciendo en 1980.
En otras ocasiones, aportando quizás un
carácter más tradicional a las fiestas, participaban chicas
vestidas con trajes típicos, acompañadas de rondallas, de una
banda de tambores y cornetas, así como de carrozas y carretas.
La caravana salía desde la Plaza de León y
Castillo (hoy Plaza de la Constitución) para recorrer calles y
plazas y barrios anunciando, como ya comentamos, el comienzo de
las Fiestas de San Juan. En muchas ocasiones se hacía en la
víspera del día 24, a las doce del mediodía, y en otras dependía
del día de la semana en que cayera el 24 de Junio.
A la vez que se iniciaba la caravana, se
izaban las banderas en el edificio de las Casas Consistoriales y
sonaban gran número de voladores, mientas las campanas de la
iglesia repicaban incesantemente.
También se elevaban globos para el regocijo
de los más pequeños. A veces, a las caravanas, que generalmente
salían a las ocho de la tarde, se unían varias bandas de música
procedentes den otros municipios para realizar alegres
pasacalles.
En el año 1977 se forma una cabalgata
anunciadora de las Sanjuaneras con la Banda Municipal de Música,
gigantes y cabezudos, saliendo desde la Montaña de Arucas. En
1978 también se hace la cabalgata Sanjuanera, con asistencia de
grupos musicales y banda de cornetas y tambores.
Era costumbre generalizada el que la gente
se asomara a las puertas, ventanas, balcones y azoteas de sus
casas o llenaran las aceras para ver el espectáculo en primera
fila. Esta forma tan simpática y alegre de anunciar la llegada
de las fiestas de San Juan por las calles y barrios, desaparece
en el año 1980, tal vez, por los muchos problemas de tráfico que
causaba.
Para sustituir esta forma de anunciar las
fiestas la Comisión lo hace de forma más sencilla para no causar
tantos problemas: se anuncian las fiestas la víspera de San
Juan, 24 de Junio, con el repicar de campanas de todas las
iglesias del municipio a las doce del mediodía, la tirada de
voladores y la izada de banderas en el edificio de las Casas
Consistoriales y en otros edificios públicos.
El cambio no gustó a mucha gente, sobre todo
a las más alejadas del Casco de Ciudad, como Acequia Alta,
Cerera, Terrero y Hoya de San Juan, La Feria y los Marqueses,
Cerrillo y Calvario y la Montañeta, etc... porque se quedaban
sin ver la alegría que acompañaba a toda la caravana y que para
muchas personas parecía que si no pasaba la Cabalgata
anunciadora del inicio de las fiestas para ellos sería una
fiesta algo sosa.
Aparte de esa consideración de la fiesta
también causaba gran desengaño y tristeza a la gente mayor,
ancianos y enfermos que se quedaban sin la oportunidad de ver
por lo menos pasar por la calle delante de su casa una parte
importante de las fiestas y a la vez recibir el programa de las
mismas.
De todas formas la filosofía de la caravana
anunciadora de las fiestas quedaba manifestada con las mismas
con el ánimo de comunicar a la gente que llegó el tiempo de
estar alegres porque se aproximan las fiestas más importantes
del año en nuestro municipio y hay que irse preparando a para
disponerse a asistir a la mayoría de los actos y a divertirse
todo lo que se pueda.
A partir de estos momentos y dada la buena
nueva a todos los vecinos de una u otra manera de la llegada de
las fiestas, ya podían desfilar los distintos actos contenidos
en la programación. Y así de una manera sucesiva se iban
alternando los diferentes actos y festejos populares,
culturales, deportivos y recreativos.
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«OTRAS EXPOSICIONES :FOTOS, PLANTAS Y FLORES,
PINTURAS Y ESCULTURAS»© |
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Durante las fiestas de San
Juan las exposiciones artísticas han tenido un lugar destacado,
tanto organizadas por el Ayuntamiento como por entidades,
colectivos culturales, asociaciones, etc... En este sentido, el
campo creativo es muy amplio apareciendo desde las habituales
artes plásticas hasta los productos de numerosas industrias,
principalmente locales, productos artesanos o colecciones.
Por nuestras fiestas han ido desfilando a lo
largo de los últimos 70 años las siguientes exposiciones:
esculturas, grabados, dibujos a tinta, a lápiz, acuarelas,
óleos, caricaturas, labores y trabajos manuales, el papel en el
arte popular, calados, bordados cantería azul, arte popular
textil, alfombras, orfebrería, ebanistería, forja, muestras
etnográficas, muestras de productos de Ron, Arehucas, La Isleña,
Bandama y Dulcería La Goleta, vitofilia, numismática, queso,
tabaco, exposición de automóviles, sellos, numismática,
periódicos locales, libros antiguos y modernos de autores
aruquenses, etc...
Tanta cantidad de exposiciones y muestras se
fueron exponiendo en distintos lugares del municipio o de la
ciudad, teniendo como escenarios a veces los propios colegios,
patio central de las Casas Consistoriales, Parque Municipal,
Casa de la Cultura, Museo Municipal, Glorieta Joaquín Blanco
(Parque Chino), Mutua Guanarteme, y Heredad de Aguas de Arucas y
Firgas, Colegios, Casa del Niño, etc..
De todas las exposiciones que hemos
mencionado las que más han sobresalido son las siguientes:
fotografías, pinturas y esculturas, y plantas y flores.
Intentaremos hacer un ligero resumen de cada de ellas para que
el ciudadano vea lo que se ha hecho durante las fiestas de San
Juan en los últimos años, partiendo siempre del año 1939 que es
precisamente donde se inicia mi colección de programas de
festejos.
Exposiciones de pintura:
La primera exposición de pintura aparece en
la programación del año 1950, en los salones de las antiguas
escuelas municipales, sitos en la calle León y Castillo, número
10. En 1952, expone el joven pintor Julio Viera, en el Casino
con entrada por la calle Calvo Sotelo número 2, que después de
unos años por la capital se marcha a la isla de Mallorca donde
ha estado viviendo hasta ahora.
Casi con carácter anual se siguen en años
sucesivos exponiendo los cuadros de los siguientes pintores:
Iberia Carqué, Artistas locales, Colectiva de la Escuela Luján
Pérez, Concha Palacios, Jesús Arencibia, Néstor Martín, Nicolás
Massieu, César Manrique, Gómez Bosch, Pepe Dámaso, Jorge Oramas,
Lola, Massieu, Antonio Padrón, Felo Monzón, Manolo Millares,
María del Pino Penichet, Mª Carmen García Parra, Juan Bordes,
Teo Mesa, Manolo Ramos, alumnos de la escuela de Juan Alberto
Díaz, Santiago Santana, Remedios Quintana, estos últimos desde
1995 a 1999.
Las exposiciones que acabamos de mencionar
se realizaban en diferentes edificios públicos, así en las sedes
de colectivos, entidades, etc..tales como: en la Casa de la
Cultura, Museo Municipal, Casas Consistoriales, en el Hogar
Rural (Casa del Niño), en el antiguo Casino de Arucas, Sociedad
Atlántida, Fundación Mapfre Guanarteme, Sección Femenina (C/
León y Castillo, 4) y en la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
Exposición de
Fotografías
La primera exposición de fotos tiene lugar en
1952 con el Salón de Fotografías, con premios. En 1965 se hace
una retrospectiva de Manuel Santana (conocido por Manolín el
fotógrafo), en los Salones de la Jefatura Local del Movimiento,
en la calle León y Castillo, número 14.
Pero no se paran ahí las exposiciones wsobre
fotografías. A lo largo de las fiestas se han ido sucediendo
exposiciones de Fotos en los siguientes locales: Salones del
Casino, Museo Municipal, Club de Ajedrez, Fundación Mapfre
Guanarteme, Casa de la Cultura, Jardines Municipales, Glorieta
Joaquin Blanco(Parque Chino) y en individuales o en colectivas
sobre Ayer y Hoy, Rincones de Arucas, Fuegos artificiales, 91
años de literatura canaria, un día en Arucas, Certamen
fotográfico, Concurso para radioaficionados, Deportes variados,
Lectura, Iglesia de Arucas y encuentro de Aruquenses... de
Manolín, Francisco Martínez Aguiar, José Falcón Gutiérrez, José
Luis Pérez Díaz, etc...
Exposición de Flores y Plantas
Registramos la primera exposición de Flores y
Plantas en el programa de 1952, organizada por la Sección
Femenina en el Parque Municipal. Estas exposiciones se repiten
en los años 1953, 1954, 1955. No conforme con estas exposiciones
para difundir el gusto y el placer de gozar de las plantas y
flores entre el público aruquense la Sección Femenina continúa
con su labor de divulgar el amor a la naturaleza y en el año
1970 vuelven a realizar una exposición de flores, plantas y la
confección de ramos, realizada también por la Sección Femenina
de nuestra ciudad.
El Parque Municipal es de nuevo elegido para
hacer en el año 1983 la primera Expoflora de Arucas. Se repite
en el mismo Parque Municipal en los años 1995 y 1996 una
exposición de Arte Floral y Plantas que fue muy bien acogida por
el público de nuestro municipio.
Tiene lugar en el mismo parque una
plantación de flora canaria por escolares del municipio y en los
años 1998 y 1999 el Colegio La Salle entrega Plantas al
Ayuntamiento también en el Parque Municipal.
Lo más importante de estas exposiciones es
que además de difundir el amor a la cultura, a la naturaleza y
al buen gusto en general, hacía que la masa se fuera aficionando
a estas exposiciones y se acostumbrara a visitarlas, al menos
durante las fiestas que es cuando en realidad más se llevaban a
cabo y el público está más deseoso y predispuesto a verlas por
el ambiente festivo que se respira en general por toda la ciudad
y espera ansioso las novedades que se le ofrecen durante las
fiestas.
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«JUEGOS INFANTILES»© |
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La atención a la infancia,
especialmente a través de los juegos tradicionales, ha sido una
de las preocupaciones de las distintas comisiones de las
fiestas de San Juan para su desarrollo en los variados actos que
se programaban, para celebrar, casi todos en la emblemática
Plaza de San Juan.
Teniendo en cuenta la gran costumbre que
había por los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo
pasado por todos los pueblos de Canarias en practicar y
conservar y transmitir por cualquier plaza, parque y calles
públicas los tradicionales juegos y canciones infantiles no
faltaba fiesta en que se dejara de incluir parte de los mismos
o los más populares o representativos de una época.
Los niños tenían la oportunidad de volver a
practicar durante las fiestas los juegos que siempre hizo en su
entorno más cercano y hacerlo en una gran plaza a la vez que
eran observados por mucho público de todas las edades y sexos, y
por supuesto entre ellos sus padres y demás familia...
Al ser en una plaza pública y delante de
tanta gente estimulaba al niño para querer participar y para
que así vieran las habilidades que tenía para practicar los
diversos y variados juegos y canciones infantiles tradicionales
consiguiendo con ello la superación personal cercana a la
perfección.
Los niños alentados por ser los mejores y
obtener premios, juguetes, balones, banderines, caramelos,
libros, etc... se desvivían por hacerlo lo mejor posible dentro
de sus posibilidades para intentar verse compensado por sus
éxitos personales.
Los niños practicando esos juegos tenían la
ocasión de divertirse jugando, compitiendo, creando, inventando
sobre la marcha, improvisando, entregándose en cuerpo y alma a
lo que estaba haciendo para deleite de todos los que
presenciaban los diferentes juegos que se desarrollaban en la
Plaza durante un par de horas...
Sería cuestión de sicólogos, pedagogos y
demás especialistas en la materia el analizar si estos juegos
son constructivos para la formación del niño y que influye en su
desarrollo y formación de forma positiva u no tiene incidencia
en su rendimiento escolar si abusa de practicar los mismos...
Poco a poco se fueron retirando y olvidando,
¿ tal vez despreciando? esos juegos tradicionales que tanto se
usaron o practicaron para divertir durante las décadas de los
cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado a los niños y
niñas... en la programación de los festejos de San Juan...que al
menos una vez al año se tenía la ocasión de volverlos a
recordar, ya que por muchas circunstancias ya se habían ido
desechando por las siguientes generaciones de niños de sus
preferencias cotidianas.
Pensamos que todo se puede deber, o echar la
culpa a las nuevas tecnologías, televisión, músicas variadas,
etc... que es el latiguillo que siempre empleamos para hablar
con nostalgia de todas las cosas tradicionales que han ido
despareciendo de nuestro entorno.
Son los mayores los que tienen, o deberían
tener, la sana costumbre o responsabilidad de ir transmitiendo a
los más pequeños toda esa tradición. Afortunadamente muchos
Maestros/as si han tomado esa iniciativa y procuran ir
enseñando, practicando en los Colegios en cualquier ocasión que
tienen de hacerlo para que no se pierda su práctica...
Últimamente, desde hace unos cuantos años
parece que la mayoría de las fiesta incluyen unos juegos de
aparatos hinchables para que los niños salten todo lo que
quieran sin ninguna clase de peligro. Que cada uno saque sus
conclusiones sobre que es mejor para ellos
Aparecen por primera vez reflejados en el
programa de 1940. En los siguientes años, y aunque no figuren
específicamente en los programas, se seguían celebrando siempre
en el marco incomparable de nuestra soberbia Plaza Mayor.
Vaya como muestra una selección muy resumida
de los muchos juegos, actos y concursos que se han incluido
durante los festejos de San Juan a partir del año 1939 hasta
nuestros días, sin que ello suponga que son todos los que se
han practicado tradicionalmente:
Actividades recreativas, bailes, cucañas,
carreras de cintas, de sacos, de patines, de coches, de
triciclos, concursos de merengues, concursos de dibujo y pintura
al aire libre, gimnasia, atracciones, espectáculo fantástico,
gimkhana ciclista, humor, juego de sorpresas, juego de las
sillas, el juego de los animales vivientes de la oca, el juego
de los pies atados, juegos tradicionales, juegos escolares,
magos piñatas, payasos, parodias, prendas viejas, magia, guiñol,
marionetas, grupo infantil de teatro, talleres infantiles,
talleres de teatro, talleres municipales, romería infantil,
desfiles de trajes infantiles, elección de Alcalde infantil
coro infantil y festival infantil de la canción.
Dentro de todos estos juegos cabe destacar
los llamados Juegos Florales Infantiles. Los primeros que se
celebraron datan del año 1976, con elección de la Reina infantil
y de damas de honor, actuando también la Coral Infantil del
Colegio La Goleta.
Los segundos Juegos Florales se repiten al
año siguiente, con reina y damas y la intervención de la misma
Coral. Los terceros Juegos, realizados en 1978, se titularon
Arucas, Rosa y gris. En esta ocasión se eligió a la "Sanjuanera
Infantil". A partir de esta última fecha no se han vuelto a
celebrar Juegos Florales Infantiles.
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«GALAS, RECITALES ESTELARES Y CONCIERTOS DE
ROCK »© |
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Hasta la mitad de los años
setenta del siglo XX, se reservaban varias noches en la Plaza de
San Juan, como la víspera, el día 24 de Junio u otros días que
tuviesen una significación especial, para ofrecer al público un
recital folklórico, una verbena, un Concierto de la Banda
Municipal de Música o un desfile de variedades.
A partir de la llegada de la democracia,
esos días se dejan para actuaciones musicales de grupos o
individuales, procedentes no sólo de la capital sino también de
otras islas, actos que tienen lugar siempre en la Plaza de San
Juan como el lugar idóneo para celebrar tales eventos por la
cantidad de público que cabe en ella.
Las Verbenas en estos casos se reservaban
para el Recinto Ferial ofreciendo otro tipo de música, eso sí,
muy variada, para el gusto de todos los públicos, sobre todo de
la gente joven que ya se había ido acostumbrando a las nuevas
tendencias musicales que se empezaron a poner de moda a raíz de
la aparición de las últimas novedades y adelantos musicales
procedente del extranjero, Inglaterra y Estados Unidos, sobre
todo, como el Rok and Roll y Los Beatles y otros muchos que
empezaron a tener presencia en la radio, especialmente, y en su
difusión a través de los discos singles y a raíz de la puesta en
marcha de la televisión..
En España se van imponiendo otras estilos
musicales y surgen los festivales de música, siguiendo la pauta
del que se celebra en San Remo: Benidorm, Palma de Mallorca, el
Puerto de la Cruz, etc..., para dar un nuevo impulso a la música
española que en sucesivos festivales ponen de moda muchísimas
canciones que son del agrado de todos los jóvenes, influyendo
mucho las emisoras de radio y la gran cantidad de discos, minis
o singles de vinilo y los recordados tocadiscos o pik-up, muy
usados por los jóvenes para celebrar sus reuniones domingueras o
cualquier fiesta con motivo de cumpleaños o santos.
A finales de los cincuenta y principios de
los sesenta viene la gran invasión de música extranjera y con
ello el vuelco tremendo que se dio al nuevo concepto de la
música moderna lo que hace cambiar los gustos de la gente joven
y las fiestas empiezan a incluir en sus programas la actuación
de grupos que interpretan este tipo de música, no sólo para
escuchar sino también para bailar.
Con la llegada de esta nueva música que
revolucionaría los gustos de la gente empiezan a desaparecer las
antiguas orquestas compuestas por instrumentos de viento y piano
y formadas siempre por más de media docena de músicos y el
vocalista y aparecen los grupos o conjuntos musicales cuyos
instrumentos pasan a ser, sobre todo, guitarras electrónicas y
el teclado y grandes altavoces para escuchar y bailar la música
a todo volumen.
Lo mejor que ha pasado en nuestro municipio
es que las distintas comisiones de fiestas siempre fueron a la
par de los cambios de costumbres en cuanto a la música y
procuraban incluir en sus programaciones grupos que estuvieran,
al menos en la isla, a la vanguardia de las nuevas tendencias
musicales.
No olvidemos que a partir del cambio de
régimen político los ayuntamientos se convirtieron, ante la
total apertura sin trabas oficiales de ningún tipo, en los
principales agentes o empresarios de contratación de todo tipo
de grupos y cantantes procedentes de cualquier sitio del país.
A finales de los cuarenta y los cincuenta
destacaban Antonio Molina, Bonet de Sampedro, José Guardiola.
Antonio Molina, El Trío Los Panchos, Los Calaveras, Irma Vila,
Jorge Negrete, Pedro Infante, Miguel Aceves Mejías, Lola Flores,
Carmen Sevilla, Estrellita Castro, Juanita Reina, etc...y los
que venían a Las Palmas actuaban exclusivamente en el Pérez
Galdós y no creo equivocarme si digo que no llegaban a cincuenta
los cantantes destacados o de moda españoles. Hoy tal vez puedan
pasar de mil.
Todo esto tiene explicación con la gran
cantidad de discotecas, salas de fiestas y la multitud de
fiestas populares por todo el territorio nacional, la radio y la
televisión lo que hace posible que tengan salida tantos grupos y
cantantes, sobre todo después que los ayuntamientos se
convirtieran en los principales “empresarios” para contratar
grupos y cantantes, aunque primaba más el amiguismo o el signo
político de quién gobernara para contratar a unos a otros, sin
que primara la calidad artística antes que la ideología...y el
buen caché que se llevaban por su actuación, nunca antes
alcanzado.
Aparece por primera vez en la programación
de nuestras fiestas un “Festival popular” actuando conjuntos de
“música moderna” en el Jardín Municipal a las siete de la tarde
del día 23 de Junio de 1967 y de “Conjuntos Electrónicos” a las
nueve de la noche del día 25 del mismo año, en los mismo
jardines municipales.
En el 68 se pasa el mismo festival a la
Plaza de San Juan y a las diez de la noche por afamados
conjuntos. En el año 69 se vuelve al Jardín Municipal con un
festival de Conjuntos Electrónicos y a las diez y media de la
noche los días 21, 22 y el 24 de Junio.
Empiezan a desfilar artista de renombre
nacional por la Plaza de San Juan con la actuación del recordado
artista argentino Luis Aguilé en el año 1974, al cuál le siguen
una lista de cantantes, grupos, conjuntos, etc de la más variada
música moderna: salsa, sudamericana, rock, jazz, ritmos
tropicales o cantantes de actualidad.
Durante las fiestas de San Juan han pasado
por nuestra ciudad, entre otros: Jeanette, Ana y Arabia, Ella
Baila Sola, Pedro Guerra, El Consorcio, Polito Ibáñez, Söda, Quö,
Malformaciones Kongénitas, Los Coquillos, Reggae, Chakai-Manta,
Los Andinos, Vicki Larraz, Elsa Baeza, José Vélez, Amancio Prada,
Luis Pastor, Dúo Dinámico, Sergio y Estibaliz, Taburiente,
Marta Sánchez y Olé Olé, Carlos Telechea, Tenesse, Orquesta
Cubana REVE, Lorenzo Santamaría, La Década Prodigiosa, Karina,
Prana, Kin África, Orquesta Musical Cubana, Gamba Braisol, Salsa
Orquídea, Carlos Mejías Godoy y los de Palagüina, Olga Manzano y
Manuel Picón, Los Covinas, etc...
Ahí quedan recogidas para testimonio de lo
que han sido parte de nuestras fiestas desde el punto de vista
musical...
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«OTROS CONCIERTOS Y BANDAS»© |
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En comentario de hace unos
meses y al hablar de la Banda Municipal de Música mencionamos
las célebres Tocatas y Paseo, música amenizado por la misma.
También se atrevió nuestra recordada Banda, siempre dirigida por
Don Antonio R. Herrera, en dar unos conciertos, ahora más
atrevidos, en el cine Viejo, o el Teatro Cine como también se le
conocía, con a intención de ir introduciendo a nuestro pueblo en
la audición de música clásica.
Por eso titulamos nuestro comentario de hoy
de “Otros Conciertos”, para diferenciarlos de los que había dado
nuestra Banda M. de M. pero que tuvieran relación con la música
clásica en sus diferentes versiones para que así la inmensa
mayoría del pueblo se diera cuenta que existía otro tipo de
música y se interesaran por ella después de tener la ocasión de
escucharla.
De esta forma la Comisión de fiestas incluye
en la programación de año 1957 varios Conciertos entren los que
destacamos los siguiente: Primer Concierto de Órgano en la
Iglesia Parroquial de San Juan Bautista por el Organista D.
Antonio Villafranca de la Abadía de Nuestra Señora de la
Concepción (Santa Cruz de Tenerife).
En el mismo año se tiene la oportunidad de
escuchar por primera vez en nuestra ciudad a las Juventudes
Musicales de Las Palmas con el Salón de la Heredad de Aguas de
Arucas y Firgas lleno de un público deseoso de oírlos
interpretando música popular y fragmentos de ópera y zarzuela,
etc... que fue muy del agrado de todos los asistentes.
No contento con esta buena actuación la
Comisión sigue ofreciendo la audición de la buena música selecta
y teniendo como marco el mismo escenario anterior presentando a
la Orquesta de Pulso y Púa de Gran Canaria que deleitó al
numeroso público presente en la Sala uno de sus mejores
repertorios de música clásica que estaba demostrando que cuando
le ofrecían buena música sabía corresponder con su asistencia.
A lo largo de los sucesivos años se siguió
ofreciendo distintas audiciones de buena Música, variando:
guitarra, piano, orquesta de Cámara, zarzuela, y una Banda
Militar y los sitios de sus interpretación de acuerdo con el
número de componentes del grupo o individuales que viniera: Casa
de la Cultura, Cine Rosales, Plaza de San Juan, Heredad de
Aguas, Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, etc.. en espera
que por fin algún día Arucas tenga un Auditorio en las debidas
condiciones que pueda acoger todas estas actividades musicales.
Mientras esto ocurra se procura escoger los
mejores sitios para celebrarlos, y uno de ellos es que
aprovechando las cualidades acústicas de la Casa de la Cultura
la convierten en el lugar adecuado para celebrar tales eventos
para presentar en el año 1981 un Concierto a cargo del Cuarteto
Clásico de Nicle Postel. En el mismo y año tiene lugar un
extraordinario Concierto de sólo de Guitarra por el artista
grancanario prematuramente desaparecido Efrén Casaña.
Otro tipo de Bandas que nos han ofertado la
audición de variados conciertos dándonos la oportunidad a lo
largo de las fiestas patronales de escuchar la buena música: En
la Casa de la Cultura la Cobla De San Cugat en el año 1974; la
Orquesta Durón en los salones de la Heredad de Aguas de Arucas y
Firgas en el año 1982; de nuevo en ambiente acogedor de la Casa
de la Cultura tenemos la ocasión de escuchar en distintos
momentos de las fiestas del año 1983 a las agrupaciones de Pulso
y Púa Tomás Morales y Alfredo Kraus; en los años 1985 y 1986
actúa en la Casa de la Cultura la Agrupación “ Rondalla Los
Amigos “ de la Goleta que deleitó al numeroso público asistente
con su conocido repertorio basado sobre todo en la música
clásica. Terminamos con este tipo de Agrupaciones de música
Lirica con el encuentro de las mismas en el año 1989 en la Plaza
de San Juan con un público que llenaba el recinto deseoso de
escuchar ese tipo de música, participando en el mismo las
siguientes agrupaciones: Almendro en Flor de Lomo Blanco,
Almogantife de Tafira, Pinocheros de Las Palmas, Sanroqueños de
Hoya Andrea, Los Frailes de San Roque y Los Amigos de la Goleta
de Arucas.
Colma las actuaciones de la música clásica
La Orquesta Filarmónica de Las Palmas que ha actuado varias
veces durante los festejos dedicados a nuestro santo patrono
San Juan, para que así nuestro pueblo tenga la oportunidad de
escuchar música clásica en directo. La primera vez que actúa es
en los I Juegos Florales del año 1962 , celebrados en la Plaza
de San Juan, incomparable marco para tan bello y hermoso acto y
que para tal fin lucía sus mejores galas. Vuelve de nuevo a
ofrecernos parte de su amplio repertorio en el año 1963 , pero
esta vez en el cine Rosales recién inaugurado. Hace acto de
presencia otra vez nuestra Orquesta Filarmónica en los II Juegos
Florales celebrados en el año 1972 y por supuesto en La Plaza de
San Juan. Por último en los años 1989, 1991 y seguido hasta el
año 1995 se realizan nuevos conciertos de la misma Orquesta
provincial en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista.
Hoy en día, afortunadamente, la semilla que
se fue sembrando a lo largo de todos estos años ha fructificado
y a lo largo del año tienen lugar diferentes actuaciones
musicales del tipo que mencionamos sin que tengan que llegar las
fiestas de San Juan para poder disfrutar de la misma gracias a
la agrupación Cultural Banda Juan Falcón Santana y las Escuelas
Artísticas Municipales que llevan la buena música por los
distintos Barrios del Municipio para que todos tengan la
oportunidad de escuchar la música de siempre.
Esperamos que con el tiempo, ojalá sea
pronto, Arucas disponga del Auditorio que necesita para poder
escuchar esta clases de música con las debidas condiciones
acústicas.
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«LOS PREGONEROS»© |
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Semanas atrás hablamos del
Pregón sobre las fiestas de San Juan y lugares dónde tenía lugar
su lectura. Hoy nos toca poner a continuación el nombre de todos
los Pregoneros que han intervenido en la confección del Pregón y
su lectura desde el año 1954 hasta el 2009 y como reconocimiento
a su labor desarrollada durante tanto años, vaya nuestro pequeño
homenaje y agradecimiento.
Don Francisco Caballero Mujica, natural de
Arucas, sacerdote y residente en Las Palmas, 1954 y 1974; Don
Juan Zamora, natural y residente en Arucas Maestro, 1955, 57,
60, 63, 65, 66, 69, 76, 77 y 1978; Don Sebastián Jiménez
Sánchez, investigador arqueológico, residente en Las Palmas,
1956; Don Camilo Berrocal, natural de la península, residente en
Arucas, médico, 1958; Don Félix Idoipe Gracia, natural de la
península y residente en Las Palmas, profesor de Magisterio,
1959; Don Gabriel de Armas Medina, natural de Agaete, residente
en la capital, Juez, 1961; Don Agustín Chil Estévez, natural de
Arucas y residente en Las Palmas, sacerdote, 1962; Don Vicente
Marrero Suárez, natural de Arucas y residente en Madrid,
Escritor, Poeta y funcionario del Ministerio de Asuntos
Exteriores, 1964; Don Rafael Martín Suárez, natural de Arucas y
residente en Las Palmas, abogado, 1967; Don Luis Vallejo y Ruiz
de Quero, natural de la península y juez municipal de Arucas
durante muchos años, residente en Las Palmas, 1968: Don Bruno
Pérez Auyanet, natural y residente en Arucas, Profesor
Mercantil, Ex-Concejal del Excmo. Ayuntamiento de Arucas y
Director de la Caja Insular, 1970; Don Francisco Hidalgo
Navarro, Sacerdote, párroco que fue de la Parroquia de San Juan
Bautista de Arucas durante cerca de veinte años, natural de San
Bartolomé de Tirajana y residente en Las Palmas, 1971; Don José
Henriquez Pitti, Intendente Mercantil, Ex -Alcalde Arucas en la
década de los 40 y 50, Delegado del Gobierno en Lanzarote,
natural de Arucas y residente en Las Palmas 1972; Don José
Cabrera Vélez, sacerdote, escritor y poeta, natural de Arucas y
residente en Las Palmas, 1973; Don Ricardo González Marrero,
médico, natural de Arucas y residente en Las Palmas, 1975; Don
Cipriano Acosta Navarro, poeta y funcionario, natural de Arucas
y residente en Las Palmas, 1979, 1991; Don José Henríquez
Núñez-Ojeda, natural de Arucas y residente en Las Palmas ,
periodista, 1980; Don Ricardo Navarro García, médico, natural de
Arucas y residente en Las Palmas, 1981: Don Juan Antonio Ferrera
Santana, Ingeniero y Ex-Alcalde de Arucas, 1982; Don Pablo
Policarpo Jesús Vélez, natural y residente en Arucas, Cronista
Oficial de la Ciudad de Arucas, 1983; Don Antonio Castellano
Auyanet, natural de Arucas y residente en Las Palmas, abogado,
1984; Don Pedro González Rodríguez, médico, natural de Arucas y
residente en Madrid, 1985; Don José Antonio Ruiz Caballero,
natural de Arucas y residente en Las Palmas, médico, 1986; Don
Carlos Pérez Reyes, Catedrático Universidad de Madrid, 1987; Don
Pedro Cardona Guerra, Médico, natural y residente en Arucas,
1988; Don Carmelo Artiles Bolaños, natural de Guía y residente
en Las Palmas, abogado y Ex Presidente del Cabildo Insular de
Gran Canaria, 1989; Don José Martín Santana, Médico, natural de
Arucas y residente en Barcelona, 1990, leyó el Pregón Don Luis
Hipólito Hernández Afonso.; Don Antonio Marrero Hernández,
natural de Arucas y residente en Las Palmas, Catedrático
Universidad de Las Palmas, 1992; Don Manuel Hernández Cabrera,
natural de Arucas y resiente en Las Palmas, Director Territorial
de Educación del Gobierno de Canarias, 1993; Don Pedro Cabrera
Almeida, natural del Arucas y residente en Las Palmas, Profesor,
Director del Museo Néstor, 1994; Excmo. Sr. Don Francisco Rubio
Royo, natural de la península y residente en Las Palmas, Rector
Magnífico de la Universidad de Las Palmas, 1995; Doña Maria del
Carmen Dávila, natural y residente en Arucas, Ex - concejala del
Excmo. Ayuntamiento de Arucas, 1996; Excmo Sr. Don Luis Carlos
Croissier Batista, natural de Arucas y residente en Madrid, Ex
-Ministro de Industria y Energía, Ex -presidente del Instituto
Nacional de Industria y Ex -Presidente de la Comisión de Mercado
de Valores, 1997; Excmo. Sr. Don José Mendoza Cabrera, residente
en Las Palmas, Consejero de Educación, Cultura y Deportes del
Gobierno de Canarias. 1998; Don Sergio Blanco Rivas, hijo de
Arucas, residente en Bilbao, Cantante, Componente de los Grupos
Sergio y Estíbaliz, Mocedades y el Consorcio, 1999; Doña María
del Carmen Benítez de Lugo y Massieu, hija de Arucas y residente
en Las Palmas, Condesa de la Vega Grande y Presidenta den la
Asociación Nuevo Futuro de Las Palmas, 2000; Don José Pablo Díaz
Jiménez, natural de Arucas y residente en Barcelona, médico y
presidente de la Sociedad Mundial de Broncología, 2001; Excma.
Sra. Dña Esperanza Aguirre Gil de Biedma, presidenta del Senado,
natural y residente y Madrid, 2002; Excmo. Sr. Don Manuel Lobo
Cabrera, natural y residente en Las Palmas, Rector Magnífico de
la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2003; Doña Fefé
Almeida Cabrera, natural y residente en Arucas premio Asemar al
Mérito empresarial, medalla de Plata al Mérito Empresarial de la
Laboriosa Ciudad de Arucas y Premio a la Empresaria Titular de
la Cámara de Comercio más antigua, 2004; Don Manuel López
Santana, natural y residente en Arucas, reconocido deportista y
medalla de plata al mérito deportivo de la laboriosa ciudad de
Arucas, 2005; Sor María Luisa Muguerza Mutiloa, hija de la
Caridad de San Vicente Paúl del Colegio Sagrado Corazón de Jesús
de Arucas desde el año 1981, licenciada en Pedagogía y en
Filosofía y Letras, 2006; Don Fernando Martín Henríquez, natural
y residente en Arucas, médico, 2007; Doña Lourdes Ramos Pelayo,
natural de la Orotava y residente en Arucas, Comadrona, A.T.S.,
2008; Don Jaime Marrero Pérez, natural de Arucas y residente en
Las Palmas, funcionario y humorista, 2009.
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«EXPOSICIÓN DE OTROS ANIMALES»© |
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En comentario anterior
escribimos sobre las Ferias de Ganado donde mencionábamos la
diversidad o variedad de animales que acudían a la misma,
sobresaliendo sobre todo, los vacunos, cabríos, ovino, cerdos,
caballos, mulas , yeguas, asnos, etc... aunque también asistían
a la misma animales como perros, aves: palomas, pájaros, etc...
Con el paso del tiempo la comisión se dio
cuenta de la importancia que tenían entre los aficionados a
estos últimos animales mencionados que decidió hacer una
exposición aparte y en otro día diferente a la de la clásica
Feria de Ganado del día de San Juan pues, a diferencia de estos
últimos, a los primeros se les considera animales cuya
dedicación principal es el campo o al servicio de la agricultura
con el aprovechamiento de su trabajo o del estiércol que produce
que sirve a su vez para el abonado de las tierras, mientras que
los segundos son más bien animales de compañía, guardianes,
etc... y no se le saca el provecho económico que a los llamados
ganado de campo.
Con un carácter más específico se han
organizado exposiciones de animales y concursos con premios en
metálico independientes de las recordadas y siempre muy
visitadas Ferias de Ganado tradicionales, aunque llegaron a
desarrollarse en algunas ocasiones conjuntamente.
Quizás la diferencia principal con respecto
a la Feria de Ganado, es que es estas exposiciones se exhibían
especies vinculadas a la doma de animales de menor tamaño, caso
de los perros, conejos, patos, palomos deportivos, pájaros
canarios y otras variedades de pájaros cantores, gallinas,
kíkaras, gallos ingleses de pelea, palomas mensajeras, palomos
buchúos, pichones, aves exóticas, et...
Todas estas variedades de animales estaban
relacionados con diversas actividades lúdicas como la
canaricultura, colombofilia, colombicultura, con gran presencia
de todos ellos, lo que demuestra en general la gran afición que
existe entre la gente para entretenerse en su casa, pues muchos
de los expositores aparte de gozar con la contemplación de los
mismos en sus jaulas o casetas, gallineros, también sacaban un
beneficio económico con la reproducción y venta de sus
descendencias.
Allí mismo, es las exposiciones se podían
cerrar compras y ventas de los mencionados animales pues como
decimos hay mucha afición a tener esos animales de compañía o de
vista en las casas, sobre todo para la alegría de los más
pequeños, aunque el gasto y la limpieza corría siempre a cargo
del cabeza de familia.
Estas exposiciones o muestras tenían lugar
en el sitio más adecuado para ellos por el entorno que le
rodeara y que fuera el sitio ideal donde los animales se
sintieran más tranquilos y gozando de la naturaleza que les
alegrara a su vez su estancia.
Ese lugar no podía ser otro que el bello
Parque Municipal, situado además en pleno centro de la ciudad y
que dispone de las condiciones más agradables para este tipo de
exposiciones aparte de estar situado en el sitio ideal dada la
cercanía a otros actos que se podían realizar por los
alrededores para facilitar el desplazamiento cómodo.
A pesar que el entorno anterior era el más
adecuado, porque teniendo en cuenta las fechas en que se
celebraba, mes de Junio y pleno verano, suponemos que el calor
apretaría lo suyo para que los pobres animales no sufrieran los
rigores de los rayos solares, protegidos como estaban por los
árboles de gran porte, arbustos, plantas y flores que rodean y
se reparte equitativamente por todo el Parque, a los que le
acompañan continuamente el murmullo del ruido que causa el
pequeño salto del agua al salir de la cantonera para
distribuirse por las diferentes acequias que atraviesa el parque
en su paso para otros destinos fuera del recinto del Parque sin
que el agua deje de emitir su continuo y agradable murmullo al
deslizarse por el lecho de las acequias.
Otros lugares donde llegaron a celebrarse
estas muestras o exposiciones de animales menores o de compañía
independiente del recinto del Parque Municipal fueron los
siguientes: la antigua Plaza de León y Castillo hoy transformada
y llamada de la Constitución, las calles Francisco Gourié,
Alcalde Suárez Franchy, Pabellón Municipal, Recinto Ferial, Era
de San Pedro, etc...lugares que, como podemos deducir, no
reunían, ni reúnen las condiciones para albergar dichas
exposiciones como las que ofrece el Parque Municipal por las
ventajas y cualidades que nos ofrece con respeto a estos últimos
lugares.
La primera exposición que figura como
independiente de la Feria de Ganado se realiza en el año 1952
aunque en este caso sólo se dedicó a los perros. Después del año
señalado anteriormente, las exposiciones o muestras de perros se
siguen exhibiendo para las Fiestas de San Juan, a veces junto a
la Feria de Ganado y otras por separado, aislada y con otros
animales de los mencionados anteriormente hasta el año 1970.
A partir de esa fecha la exposición se
siguen haciendo con carácter fijo para deleite de todas las
personas que lo visitan pero sobre todo para los más pequeños
que tienen la oportunidad de poder disfrutar de la visión de
tantos animales variados y sus diversas evoluciones y cantos
unido a la naturaleza que le rodea si se realiza en el Parque
Municipal.
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«DÍAS DE FIESTA»© |
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La duración de las fiestas de
San Juan ha estado íntimamente relacionada con diversos
factores, principalmente, económicos y sociales. En los inicios
de los años cuarenta se celebraba durante la víspera, día 23, el
día principal del santo Patrono, 24, y el día siguiente, 25. Un
ejemplo de ello fue el año 1939, debido posiblemente a la crisis
económica que se experimentó nada más acabar la guerra civil
Española. Sin embargo, en las siguientes décadas del siglo
pasado, se amplió considerablemente los días de duración de las
mismas, pasando de tres días en la primera mitad de los cuarenta
a ir aumentando de forma paulatina en la otra mitad y no dejó de
crecer en los 50, 60 y 70.
Como es que ocurra siempre se ha celebrado
el día principal de la fiestas, el día de San Juan, el 24 de
Junio, sin embrago hemos de registrar que en el año 1943, se
hizo el domingo día 26, queremos pensar que sería debido a la
situación que se vivía y pensando en la clase trabajadora para
que no perdiera días de trabajo o tal vez por otras cuestiones
sociales y económicas de tipo general. Esta situación no se
volvió a repetir a lo largo de estos últimos 70 años.
Debemos distinguir los festejos de estos años y
los de la década siguiente, por ser sin duda alguna, los más
concurridos. El público acudía en masa a todos los actos, dadas
las circunstancias del momento: situación económica precaria, el
no disponer de vehículos propios que aseguraran el
desplazamiento a las fiestas de otros municipios, el no poder
disfrutar de otros elementos de recreo como la televisión,
playas, asaderos en el campo, salas de fiestas, discotecas,
viajes, vacaciones, etc...
Todo esto hacía que la gente viera las
fiestas de San Juan como una fórmula ideal para conseguir unos
instantes de evasión, diversión y ocio, compensando de esta
forma la dureza del trabajo diario y su monotonía. El aumento de
la calidad de vida en Canarias, durante los años setenta
propició que la celebración de los actos de las fiestas se
prolongaran.
Así, por ejemplo, en 1976 se llegó a
alcanzar los veintiochos días de duración, con actos cada uno de
esos días, lo que demuestra el interés y ganas de divertirse que
la gente tenía de fiestas, pero que a nuestro parecer eran
demasiados los días de jolgorio, ajetreo e incomodidades para
otros muchos: policía, Banda de Música, obreros del Ayuntamiento
que eran los que llevaban el peso del cambio de escenarios,
limpieza, sillas, vallas, etc... tan necesarios para el buen
desarrollo de los festejos debido a la gran cantidad de personas
que acudían a todos ellos.
Ya en esos años se empezó a diversificar los
actos con el fin de que los espectadores tuvieran la oportunidad
de elegir el que más le gustara entre tanta variedad y aumentara
la masiva presencia no sólo de la gente de nuestro pueblo sino a
los posibles visitantes de otros pueblos vecinos.
Al aumentar la variedad de actos y su
calidad el vecino tenía la oportunidad de saber escoger o elegir
el que mejor le llamara la atención o se adecuara a sus
preferencias o cultura personal. Curiosamente esta circunstancia
hizo que los actos dejaran de ser seguidos por una masa que
asistía a los mismos porque no tenía con qué divertirse ni pasar
el rato, aunque el mismo no le llamara la atención o no
entendiera nada de lo que allí se desarrollaba.
El público entonces tuvo la suerte de poder
seleccionar a qué actos asistiría por lo cuál la concentración
del mismo era menor pero selectiva y de gente entendida en la
materia de lo que quería y pretendía disfrutar.
En los años 1994 y 1996 se llegó a la
cantidad de veintisiete días de festejos. Nosotros pensamos que
son demasiados días de fiesta, prácticamente todo el mes de
Junio, incluso se dio la circunstancia que alguna vez hubo que
tomar algún día del mes de Mayo y otros del de Julio para poder
dar cabida a tantos festejos o actos festivos. Últimamente se ha
impuesto los veinte días como duración ideal de las fiestas,
tomando incluso días del mes de Mayo y de Julio para poder
incluir la gran variedad que se ofrecen en el programa.
En resumidas cuentas el número de días de
actos festivos que más se repite es el de diez que a nuestro
parecer es el más adecuado pues la gente hoy no tiene tanta
necesidad de fiestas teniendo en cuenta que actualmente se
disponen de muchos más medios para poder disfrutar a lo largo
del año y salir de nuestro municipio hacia otros lugares en
busca de la diversión o simple distracción paseando con el coche
que casi todo el mundo dispone.
¿ No cree usted, amigo lector, que para
evitar tantas molestias al ciudadano con tanto cambio de
dirección en las calles por tener que hacer distintos actos de
las fiestas la mejor solución sería reducir todo lo que se pueda
los festejos de la calle a sólo dos fines de semana, viernes,
sábado y domingo?
El resto de actos, deportivos, conferencias,
exposiciones, proyecciones, actos musicales, etc... al
realizarse en sitios o locales cerrados no causarían tantas
incomodidades y molestias al ciudadano.
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«DISEÑO DEL PROGRAMA»© |
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A lo largo de estos sesenta
años de la edición de los programas de las fiestas de San Juan,
su calidad y presentación ha variado de acuerdo con la mejora de
la economía, la calidad del papel y el avance de la técnica
impresora y el color y la importancia que la Comisión de Fiestas
quisiera darle a la difusión del programa para los posibles
coleccionistas lo pudieran guardar como parte de la historia de
nuestro municipio.
En la primera década, desde 1939 a 1949, su
confección era muy sencilla, reduciéndose, en algunas ocasiones,
a una sola página, tamaño folio, por una sola cara, en papel
corriente, tipo periódico, y en otras llegaba a alcanzar hasta
las dos o tres hojas, siempre en papel de la misma calidad.
A partir del año 1950 se empieza a
incorporar las primeras fotografías, y en la portada el escudo
de la ciudad ocupando un cuarto de su espacio, año 1954, aunque
de muy mala calidad, las fotos, su reproducción debido al papel
empleado. iniciándose de este forma la utilización de la imagen
para garantizar la atención del lector.

Por otra parte, la portada del programa comienza a
tener protagonismo, se pasa de la simple rotulación
con letras grandes a la aparición de la imagen del
Santo Patrono sobre el trono o sólo, sin el trono,
años 1967/68/69/70, o la foto del Templo Parroquial
San Juan Bautista, 1953/60/61/63/64/65/66.
Durante varios años,
1956/57/58/59/71/72/75, se hizo frecuente la
utilización de un dibujo a plumilla con una
composición que se repetía: una joven vestida con
traje típico en distintas posturas, con la estampa,
al fondo, de la iglesia o la silueta de la Montaña
de Arucas o de la propia Ciudad.
En los años
setenta, sobresaliendo el año 75 con cinco
artículos, el 76 con nueve, y ya en el 81 con seis,
y con tres artículos los años 72, 73 y 82 y que
mejora sustancialmente el contenido de los programas
al presentarse ya como una revistilla, dónde, además
de la programación, figuraban artículos poéticos,
históricos, deportivos, sociales, culturales,
relacionados con la festividad del Santo, escritos
por diferentes personalidades de nuestro municipio o
de la capital de reconocido prestigio intelectual.
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Este nuevo formato exigía una mejor
presencia, por lo que aumenta la calidad del papel y
se le añaden mayor número de fotografías. Así, por
ejemplo, a partir de 1976, la portada da un salto
cualitativo. Se presenta a todo color, reflejándose
distintas escenas de las fiestas del año anterior ,
vistas generales de Arucas o de edificios
emblemáticos de la ciudad.
Curiosamente, justo en la
portada de este año, 1976, empieza a aparecer la
expresión de “ Sanjuaneras” para referirse a las
Fiestas de San Juan. Este nombre se popularizó entre
la población, eligiéndose como título o símbolo en
todas las portadas de los programas de actos sin
interrupción hasta 1990 para desaparecer de la
portada hasta terminar la década de los noventa y
con ello el siglo XX.
Sin embargo, suponemos que mantener
este nivel en el diseño de los programas implicaba,
además de un trabajo concienzudo, un cierto esfuerzo
económico, por lo que hubo momentos, en estos
últimos veinticinco años, en los que se bajó esta
calidad, apareciendo como un simple cuadernillo en
el que se enumeraban, sin más contenido, los actos
festivos.
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La población estaba acostumbrada a disfrutar de las
Revistas que se publicaban con motivos de las
fiestas patronales de San Juan en el mes de Junio y
las devoraban con gran interés y regocijo y muchos
las conservaban como oro en paño o las enviaban a
sus familiares que estaba fuera de la isla, sobre
todo a Venezuela. Nos estamos refiriendo a la
Revista “Arucas” publicada desde el año 1946 hasta
1955, y a la otra Revista “ La Voz de Arucas”
también publicadas exclusivamente como revista para
las fiestas patronales, años 1954/55/56, pues esta
última el resto del año se publicaba como periódico
mensual. Para que se den cuenta de la importancia
que tenían estas Revistas y que siempre se agotaban
y del interés con qué las acogía la población baste
decir que en los años 1954 y 1955 coincidieron las
dos en el mismo mes de Junio, o sea el mes de las
fiestas.
¡ Qué gozada y qué maravilla!
Poder disponer en tus manos de dos revistas
dedicadas plenamente a desarrollar temas
relacionados con nuestro municipio desde distintos
puntos de vista sobresaliendo especialmente los
dedicados a las fiestas de San Juan. |
Salió, 16 años más tarde, otra revista Arucas en manos de
diferentes redactores, en los años 1972/1973, siguiendo la misma
línea que las anteriores aunque desgraciadamente ya no volvió a
la palestra para las fiestas de San Juan lo que hace que en casi
cuarenta años Arucas, nuestra ciudad, nuestro municipio, se haya
quedado sin un medio que durante el mes de Junio de cada año nos
recuerde a través de diversos artículos lo que ha sido la vida
de Arucas a lo largo de sus historia, exaltando además sus
fiestas patronales.
A partir del año 1996 se empezó a incluir en
el programa unos temas monográficos, referidos siempre a la
ciudad o al municipio desde distintos puntos de vista que a
nuestro parecer sin dejar de tener una gran calidad y ser muy
interesantes pero que no es el sitio indicado para divulgar
tales temas pues nos parece que muchos de ellos están a una
altura poco asequible a la mayoría de la gente, por lo que me
inclino más a seguir la línea que he reflejado en párrafos
anteriores y dejando para otro momento y en otro lugar y en una
revistilla especial esos temas monográficos mencionados y
centrar el interés del programa en destacar sus actos festivos y
comentarios o artículos relacionados con las fiestas patronales.
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«EL POLLO QUE NO LLEGÓ A SER GALLO»© |
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Pedro José era un personajillo de esos que andan por la vida sin
pegar golpe, o sea sin trabajar, pero viviendo bien. Su
ocupación diaria consistía en llegar a las once de la mañana al
la plaza del pueblo, sentarse en una silla de la terraza de un
bar, pedía un café y el periódico. Entre sorbito de café,
pasando las páginas de la prensa, pues solamente lee la letra
grande y alguna que otra mirada a su alrededor para saludar a
los que se van incorporando a la terraza en espera de empezar la
tertulia diaria que allí se forma.
Pedro José es
un joven de unos veinticinco años, alto, fuerte y que presume
entre sus amistades de ser un gallito, es decir que con él no
hay quién se meta porque le da un par de piñas, trompadas, y se
acabó. Los que lo conocen de cerca saben que es un presumido,
principalmente con sus exageraciones respeto a sus peleas con
otros gallitos de pueblos vecinos cuyas hazañas han oído muchas
veces de su boca pero que jamás vieron en persona.
Se reían con
sus ocurrencias pero pasaban de largo de ellas. Lo peor de todo
es que Pedro José las dice tan a menudo y las cuenta con tan
lujo de detalles que posiblemente hasta él mismo se las cree. A
pesar de todo tiene simpatía y atractivo personal y don de
palabra para dominar a todo el grupo de la tertulia diaria que
se forma a su alrededor pasando un rato bastante agradable a su
lado.
Lo que
extrañaba mucho a los contertulios allí reunidos es que nunca
ninguno de ellos lo hubiese visto metido en un lío dentro del
pueblo y dando tantas piñas como él decía y menos que saliera
ganador de tal menester. Pasaba el tiempo y siempre seguía con
la misma matraquilla con sus peleas y lo que había ganado en
ellas: que si un reloj, una pulsera, varios anillos, mucho
dinero,...
Daba tanto
lujo de detalles que muchos de los allí presentes llegaron a
creerse que era verdad todo lo que decía. Prácticamente ya había
vencido a todos los gallos o pollos de los alrededores, según él
claro, y deseaba que le buscaran contrincante para medirse
cuanto antes y donde quisieran. Varios de los presentes en aquel
momento no se creía nada de sus hazañas y decidieron buscarle un
buen pollo para que le diera un escarmiento en respuesta al
guante que en cierto sentido había lanzado a los presentes en la
tertulia.
Luis, Juan y
Antonio se pusieron de acuerdo para ir por barrios y pueblos
vecinos buscando un buen pollo que sirviera para la piña. Fueron
anotando todos los nombres que les daban y las características
de los que tenían más fama y de las peleas realizadas y
victorias obtenidas.
En el pueblo,
de regreso, se reunieron en un cafetín para seleccionar al que
ellos consideraban el mejor. Al final de la tarde ya tenían
decidido el elegido por unanimidad: le llamaban “el Talego “ ,
medía uno noventa, era fuerte, cuadrado, atlético, musculoso,
ágil, rápido, de buenos reflejos e intuitivo, valiente etc... y
que además había practicado la lucha canaria, lucha libre y
boxeo. Ya no practicaba el deporte pero continuaba asistiendo a
un gimnasio en la capital para realizar practicar mantenimiento
físico además de hacer carreras muy de mañana. Ya estaba en los
treinta años y tenía un trabajo que no le desgastaba mucho
físicamente: acequiero, actividad que le venía muy bien para su
espíritu deportivo por las caminatas que se daba a diario y por
el contacto con la naturaleza y el aire puro.
Un buen día,
los tres amigos acordaron ir a Teror, pueblo donde vivía “ el
Talego “ para entrevistarse con él y contarles “ las hazañas “
de Pedro José y la posibilidad de darle un buen escarmiento. El
amigo “ Talego “ no tuvo mayor inconveniente en prestarse al
juego y entre los cuatro trazaron la estrategia a seguir: El
domingo él estaría entre las once y doce de la mañana, sentado
en la terraza de un bar de la Plaza, leyendo un periódico y allí
lo esperaría.
Los amigos
mientras tanto se pondría disimuladamente por los alrededores
sin que Pedro José los viese para observar todos los
acontecimientos para poderlos luego contar en la tertulia antes
que el amigo fuera presumiendo de haberle ganado a otro pollo de
los alrededores y narrar a su manera cómo había logrado tal
hazaña.
En sucesivas
tertulias, donde por supuesto estaba presente Pedro José,
nuestros amigos fueron preparándole la cama para que se animara
ante el reto que ellos le irían lanzando. Tanto le provocaron
que un buen día se propuso acabar con aquel gallo tapado que
tanto le intrigaba al amigo presumido. Se levantó de su silla y
pegando un fuerte golpe en la mesa dijo: “ el domingo por la
mañana me voy a ver yo ese monigote que ustedes tienen como
hombre “ .
Nuestros tres
amigos le dieron toda clase de detalles, ya acordados con “el
Talego “ . Como en aquella época en que sucedió el caso no había
tanto coche para ir a los pueblos vecinos a Pedro José no le
quedó más remedio que pedir una bicicleta de paseo. A eso de las
nueve de la mañana emprendió su camino hacia el pueblo vecino
que distaba unos diez kilómetros en busca de aquel ser que se la
había atragantado.
Lo que no
sabía él era que los tres amigos ya le estaban esperando en el
pueblo, pues se habían adelantado en un taxi y puestos a buen
recaudo para que no les viese. A eso de las once y cuarto llegó
el amigo Pedro José al pueblo y cuando divisó como a unos
trescientos metros la plaza del pueblo, que era donde le habían
dicho los tres amigos que estaría “el Talego “ hacia ella se
dirigió.
Unos cincuenta
metros antes de llegar se paró a orillas de la acera y preguntó
a unos señores que estaban allí sentados dónde podría encontrar
a “el Talego “ y éstos indicaron: ¿ve usted allá abajo aquel
señor que está sentado en una silla y leyendo el periódico?
Pedro José les contestó afirmativamente. Pues ese es el señor
que usted está buscando, le dijeron aquellos señores tan
amables.
Cuando ya
Pedro José enfiló de nuevo la marcha en su bicicleta, aquellos
señores le gritaron desde sus asientos: “ tenga cuidado muchacho
porque tiene muy malas pulgas...” Dicho y hecho nuestro amigo se
dirigió raudo hacia el lugar indicado. Cuando llegó a su altura
puso el pie derecho en la acera y el izquierdo todavía en el
pedal y sin bajarse de la bicicleta dio los buenos días y
preguntó como quien no sabe nada: ¿Es usted por casualidad el
gallito que le llaman “ el Talego “. ¿ Agapito, que así se
llamaba nuestro héroe, levantó la cabeza por encima del
periódico y mirándole por arriba de las gafas le respondió: Sí,
¿por qué?. Hombre, le contestó Pedro José, es que a mí me han
dicho que usted es muy bueno para la piña y yo venía para
medirme con usted cuando lo desee y en el sitio que quiera “.
A oír estas
palabras “El Talego “ puso con tranquilidad el periódico en la
mesa, se levantó, hizo la silla una poco para atrás y le arreó
tal tortazo que tiró a Pedro José y su bicicleta juntitos a la
calzada. ¡Cómo sería de fuerte la trompada que le dio que
nuestro amigo se levantó rápidamente del suelo y emprendió la
huída, no fuese que le diera otra vez y no tuviese tiempo de
contarlo!, y cómo sería el golpe y el dolor que sentía que Pedro
José no se preocupó ni siquiera de recoger la bicicleta, o tal
vez porque pensó que la misma corriese menos que él en su veloz
carrera que las patas le llegaban al culo.
Los tres
amigos de desternillaban de risas en su escondite de donde
salieron cuando tuvieron la certeza que Pedro José estaba por lo
menos a un par de kilómetros del lugar y sin ganas de mirar
atrás por si acaso. Celebraron con “el Talego “ el desenlace de
la pelea, le dieron las gracias , una buena propina y se
marcharon de nuevo a su pueblo dispuestos a escuchar al día
siguiente Lunes cómo contaría Pedro José su hazaña del
domingo... Por supuesto tuvieron mucho cuidado en no contar la
verdad de lo ocurrido el día anterior hasta ver la reacción suya
ante la tertulia.
Aquel día
llegó más tarde que nunca y toda la concurrencia estaba ávida
para que contara lo que había ocurrido Nuestro amigo llegó
sonriente como siempre y como si nada hubiese pasado, más bien
podría decirse que venía victorioso. Lo primero que dijo fue: “
¡valiente personaje me prepararon!. Resulta que voy en bicicleta
durante diez kilómetros a buscar a ese gallito y estuve toda la
mañana esperándole para desafiarlo y el mismo no apareció por
todos los contornos. Yo creo que me vio llegar y se escondió
para que yo no lo viera y le pegara un buen guantazo y quitarle
de una vez para siempre toda la bobería de encima . Así que
cuando quieran búsquenme a otro gallo que cante bien pues a este
ya lo echaron al caldero...”
Esto que
usted, amigo lector, acaba de leer, me lo contó personalmente el
protagonista principal de este comentario en el año sesenta del
siglo pasado y algunas otras cosas que algún día contaré y que
según me decía, que por aquél entonces tendría unos sesenta
años, era normal y costumbre extendida por los años veinte,
treinta y parte de los cuarenta del siglo pasado, entre los
jóvenes visitar los Barrios vecinos en busca del ” gallito” del
pueblo para desafiarlo y para resolver de una vez quién era más
fuerte o potente e invencible... por supuesto a piña limpia... y
salir de allí hecho un “pollo de prestigio...”
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«LA ROMERÍA»© |
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La Romerías durante las
Fiestas de San Juan se inician en Arucas en 1976, partiendo las
carrozas de la Acequia Alta. Éstas han sido, desde sus
comienzos, uno de los actos más multitudinarios de nuestras
fiestas, pero no de los mejores actos desde diversos puntos de
vista. Afortunadamente cada vez son más el número de romeros
que acuden ataviados con el traje típico, por lo que
contribuyen a darle esplendor a ese acto y , además, a rescatar
la vestimenta tradicional canaria.
Asisten una gran cantidad de agrupaciones
folklóricas , principalmente del municipio ( representando a
asociaciones de vecinos, centro culturales, etc...), y de otros
lugares. Los puntos de mayor afluencia de público durante el
recorrido son: Plaza de la Constitución, la calle León y
Castillo y la llegada a la Iglesia de San Juan, donde por la
puerta lateral que da para la calle de La Paz espera el Santo
con el Párroco y el Alcalde para recibir en nombre del mismo, de
la parroquia y del municipio, la ofrenda de las distintas
agrupaciones participantes en la Romería.
Terminado este acto los asistentes van
pasando a la Plaza de San Juan y calles aledañas para terminar
haciendo una invitación a todos los vecinos que quieran
acercarse a degustar las diferentes comida canarias que han
traído y los asaderos que se hacen sobre la marcha y disfrutar
escuchando los variados aires canarios que las mismas
interpretan a lo largo de varias horas diseminadas por todo el
entorno de la Plaza hasta altas horas de la madrugada.
La concentración de los diferentes grupos,
rondallas y agrupaciones folklóricas se hace al final de la
Acequia Alta por la comodidad de acceder al lugar a través de la
carretera que viene desde Trasmontaña. Allí se van colocando
según el orden establecido por la Organización o miembros de la
Comisión de fiestas.
Aunque siempre se da una hora determinada
para la salida en la programación, casi nunca se cumple a
rajatabla con dicho horario. Debido a esa circunstancia o a la
distancia que hay entre el lugar de partida y la Plaza de la
Constitución, lugar donde más gente, ciudadanos de a pie, que
quieren disfrutar del paso de la Romería se acumulan, se hace
interminable la hora de espera por lo que a veces se da el caso
que mucha gente opten por marcharse a su casa, sobre todo si se
tienen niños pequeños.
Lo que no comprendemos es que habiendo otras
calles alternativas para llegar hasta el final de la Acequia
Alta muchas personas de las que van a participar en la Romería
atraviesan en sentido contrario al recorrido de la misma por
toda la Plaza, calle Barranquillo y Acequia Alta en busca del
grupo al cuál pertenecen es espera de salir en Romería, cuando
ya el recorrido se encuentra lleno de público esperando el
desfile.
Debido a estas circunstancias muchas veces
se establece un ir y venir de personas vestidas para asistir a
la Romería que van atravesando a los que ya vienen desfilando y
la verdad eso causa cierto desconcierto entre los que están en
las aceras, casas, azoteas y plazas esperando el paso hacia una
dirección de la Romería organizada, pues el ritmo que llevan
unos, los que están participando, es diferente a los que
intentan buscar a su grupo para empezar a desfilar.
A pesar de que la Romería es libre para que
pueda participar cualquier vecino que lo desee se debe procurar
a través de comunicados o recomendaciones a los posibles
asistentes para que procuren adecuar su vestimenta siguiendo la
costumbre de usar trajes típicos en su más acertada pureza.
Lo que no es de buen gusto ni aceptado por
los espectadores es las forma un tanto chabacana en el vestido
que llevan a la Romería, entre mucha gente, sobre todo los
jóvenes, que consideran que con un pantalón vaquero y una camisa
blanca echada por fuera y a veces una corbata rodeando el cuello
y suelta hacia la cintura ya van muy bien y piensan que lucen
con orgullo su vestimenta típica. Lo peor de esta circunstancia
es que incluso ellos se creen que van muy bien y luciendo su
traje típico canario y encima sin saberse ninguna letra de las
canciones canarias y lo único que hacen es desfilar en plan
relajo unidos muchas veces con los brazos por el hombro en
grupos de varios/as de ellos y dando gritos conjunto como por
ejemplo:” bien,c..... bien” y así una y otra vez....
Otro panorama que habría que desterrarse al
menos durante el desfile es que muchísimos de los que van en la
romería llevan en sus manos un vaso con algo de bebida y no
precisamente agua y alguno otro la botella para ir repartiendo.
¡Qué situación de más mal gusto el de estos que así desfilan
delante de tanta gente que esperan algo de buen gusto y respeto
hacia las tradiciones!. Sería muchos más bonito llevar entre las
manos un timple, una cachimba, un zurrón, o cualquier otro
elemento que represente al tipismo de las islas: talla,
bernegal, vasos, platos, sombreros, cachorro, bastón, fajín,
porrón, etc...
También es de muy mal gusto todos aquellos
que no se consideran con la suficiente fuerza para participar a
cara descubierta y llevan unas horribles gafas oscuras para
ocultar sus ojos y así darle menos vergüenza. Leí una vez el
anuncio de una romería, no la de Arucas, donde se prohibía las
gafas oscuras.
Como nota final no sería mala idea que
después de hacer la ofrenda los grupos se fueran concentrando
alrededor de la Plaza de San Juan y en la parte central
organizar una especie desfile o baile donde sólo puedan entrar
los que lleven una vestimenta, aunque sea modesta, pero que se
ajuste lo más posible a la típica canaria, para que todo el
público les pueda aplaudir por su buen gusto en la conservación
de las tradiciones y que sirvan de ejemplo para los que acuden
vestidos de cualquier forma.
No hago mención de muchas de las Romerías
que se celebran a lo largo del año en esta isla y otras más que
se distinguen por su buen en conservar la pureza en el vestir,
existiendo un grupo de personas voluntarias puestas por la
Comisión para que inviten a los que no se ajustan a las
tradiciones invitarles educadamente a que abandonen la Romería.
Que prevalezca la idea que la Romería es
participación guardando las costumbres pero nunca que se parezca
a un relajo organizado y a un desmadre incontrolado. Conozco
grupos de Arucas y su entorno que no participan en esta nuestra
Romería por todos estos problemas y sin embargo se desplazan a
otras localidades e islas que destacan por todo lo que
exponemos en este comentario y que luchan por mantener la
conservación de las tradiciones en sus más rica pureza.
La Romería es el desfile de los romeros y
el público puesto en los alrededores por donde pasa para verlos,
pero nunca que se mezclen los grupos con gente de paisano y
muchas madres con el carrito con el niño, la última vez que la
presencié conté más de veinte de éstos últimos, que siguen a la
misma hasta su final sin ir vestidos adecuadamente, dando en
general una mala impresión, pues desdice la riqueza del tipismo
del acto.
Otro ejemplo a seguir sería a mayor
exigencia en la confección de las carretas, que muchas van bien,
pero sin embargo otras confunden la Romería con el desfile de
los carnavales y las convierten en carrozas de muy mal gusto.
Es mi impresión personal y ahí queda
reflejada. Hace ya varios años que no voy a verla pasar por
nuestras calles y así seguiré hasta que se cambie la forma de
realizarla, porque a pesar de mi esperanza ésta no se produce
nunca y cada vez me llevo peor impresión de la misma.
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«ELECCIÓN DE LA REINA DE LAS FIESTAS»© |
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Muchísimos pueblos, villas,
barrios y ciudades han tenido como costumbre desde siempre el
elegir para las fiestas una chica y sus damas de honor que con
el nombre de Reina de las Fiestas presidirá los principales
actos de los festejos, tanto cívicos como religiosos, a celebrar
con motivo de las fiestas patronales del núcleo de población que
represente.
Nosotros creemos que aparte de premiar y
elogiar la belleza de la mujer también se elige la simpatía,
preparación, físico, cultura, forma de ser, carácter,
personalidad, don de gente, etc... que resalte en general las
virtudes y la idiosincrasia que pueda rodear al sexo femenino
independiente de cualquier otro sentido que se le quiere dar al
mismo y que está fuera de las verdaderas intenciones de los
programan el acto.
Las pocas veces que se ha celebrado este
acto ha sido de un éxito total tanto de organización como de
presencia de público, pues siempre fueron actos finos,
elegantes, delicado, donde sólo se elogiaba la figura femenina
como homenaje hacia el sexo débil y que este ha sido siempre una
buena ocasión para expresar la admiración que hacia ellas tiene
el hombre, llámese padre, hermano, novio, marido, etc... por las
muchas virtudes que le rodean y por su dedicación en sacar
adelante a la familia siendo la mayoría de las veces la más
sacrificada de la unidad familiar y la que acarrea con la
responsabilidad, muchas de las veces, de llevar el peso de la
misma, como así mismo ser la que acude a los actos más
desagradables de la unidad familiar: llevar a los hijos al
médico, ir a los colegios para ver como van sus estudios, y
también, a veces de representar en la vida social al grupo que
lidera en compañía de sus esposo.
Por todas estas circunstancias pensamos que
el hombre se siente muy endeudado hacia el género contrario y
para él representa una gran oportunidad el poder ofrecerle y
demostrarle en un acto público y ante toda la población, como es
la elección de una joven, mujer en resumidas cuentas, como reina
de las fiestas para demostrarles a ellas la admiración que el
hombre siente hacia ellas desde todos los puntos de vista así
como su agradecimiento público hacia las mismas por el
sacrificio que supone de una manera anónima el sacar adelante a
toda la familia y de esa forma pensar que así ellas se
consideran suficientemente elogiadas y su labor social
reconocida por el trabajo que realizan en la vida.
De la misma manera que el varón encuentra
una salida a sus aficiones, sobre todo al deporte y
concretamente al fútbol, a través de las cadenas que desde los
más jóvenes pasando por todas las categorías siendo un
escaparate para los ojeadores de muchos equipos lo cuál le
pudiera dar ocasión para que resuelva su porvenir si tiene la
suerte de fichar en un club grande, la joven también puede muy
bien centrar su futuro en el mundo de la moda, el canto, la
interpretación, la radio o la televisión, siendo también muy
bien su plataforma de lanzamiento estos certámenes locales que
las pueden promocionar a otros niveles.
Tanto en uno como en otro caso los jóvenes
de ambos sexos se han de cuidar mucho y dejar a un lado tantas
vicios que aparte de minarle su salud y la economía familiar
pueden causar muchos problemas en su casa y a la sociedad en
general al buscar y encontrar salida a para resolver sus
problemas en el mundo de la droga, de la prostitución y del
robo.
Otra de las posibilidades sería ampliar a
todo el municipio los Festejos de San Juan que no olvidemos que
es patrono de todos, con la participación de los barrios a
través de los centros culturales deportivos y asociaciones de
vecinos presentando a su candidata a la elección de la reina lo
que llevaría a una gran presencia de público de todos los
barrios.
Ahí quedan las ideas y, como nuestro
comentario de hoy lo que queremos dedicar a las elecciones que
han tenido lugar durante las fiestas de San Juan en los últimos
setenta años, pongamos los años en que se celebró la misma.
No ha sido Arucas, dentro de las Fiestas de
San Juan, muy dada a la elección de Reinas para las Fiestas de
San Juan. Este acto se inicia en 1964, en el bello marco del
Jardín Municipal, en representación de los Centros Recreativos y
Culturales del municipios. En 1972 se anuncia como fiesta social
y se elige reina y damas de honor, repitiéndose en 1976 en la
Plaza de San Juan.
Un año después, se le llama a la reina “
Arehucana Mayor “ durante la verbena de la Jira en la Era de San
Pedro. En 1978, se elige a la reina pero ahora con nombre de “
Sanjuanera “ , durante la fiesta canaria que se celebra al
efecto. En 1980 se nombra de nuevo a la Sanjuanera, en la Plaza
de San Juan, el día 21 de Junio. La elegida tiene derecho a
participar en las Galas de Miss Gran Canaria y Miss Las Palmas.
Catorce años más tarde, se celebra la elección de la reina, pero
bajo el nombre “ Reina del Atlántico” en la Plaza de San Juan.
Este tipo de celebraciones también se
llegaron a realizar fuera de los actos de las Fiestas de San
Juan, concretamente en los juegos Florales de 1962 y 1971, con
la Plaza del mismo nombre totalmente rebozando de público
deseoso de contemplar un acto tan hermoso lleno de colorido,
elegancia, música y poesía, todo ello como elogio al buen gusto
en general... de los cuáles hablaremos en su día en un
comentario aparte.
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«EL FÚTBOL EN ARUCAS EN LA DÉCADA DE LOS 50
DEL SIGLO PASADO»© |
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En anterior comentario
hacíamos mención sobre el fútbol en la década de los cuarenta en
nuestro municipio y a los equipos existentes que participaban en
competiciones locales y en la zona Norte, pero siempre en la
categoría de Adheridos, es decir que estaban controlados por la
Federación pero no pertenecían a ninguna de las tres categorías
regionales existentes por aquel entonces. Hoy vamos a dedicarlo
a la siguiente década, la de los cincuenta. Si en la década
anterior hubieron varios equipos en Arucas: Imperial Vinosa,
Arucas, Estrella, Arsenal, etc, llegado el final de los
cuarenta todos ellos desaparecieron para siempre.
Un caso especial fue el Arucas C.de F. que a
través de un grupo de directivos consiguió hacerse con los
derechos de un Club de La Isleta llamado Argentino que competía
en la capital en la 2ª Regional para en la temporada 49-50
participar en dicha categoría con los equipos de la capital:
Hespérides, Racing, Ferreras, Santa Catalina, San José, Porteño,
Aviación etc... dejando de participar con los conjuntos del
Norte como venía haciendo hasta entonces pero en categoría de
adheridos, siendo el primer presidente D. Hermelindo Artiles
Navarro.
Durante la temporada 49-50 y 50-51 el Arucas
participó, como decimos, en la Segunda Categoría Regional,
vistiendo camisa a rayas en blanco y negro y pantalón negro pero
con el nombre de Argentino que fue una gran novedad para los
aficionados de la ciudad que se adaptaron rápidamente al nuevo
equipo y aceptaron muy bien los colores y el nombre.
Los inicios de este década fueron muy
difíciles: se unen los cinco equipos de la primera categoría
regional de la capital para dar paso a la Unión Deportiva Las
Palmas, desapareciendo los históricos Marino, Victoria, Gran
Canaria, Atlético y Arenas; en la temporada 51-52 el Argentino
pierde su denominación a favor del nombre de la ciudad,
llamándose desde entonces C.D. Arucas y participando en poco
tiempo en la Primera Categoría Regional al desaparecer todos los
que la formaban; se inician los trabajos para hacer el nuevo
estadio Cardona, por lo cual el equipo ha de jugar sus partidos
fuera del municipio hasta que se den por terminadas las obras.
En esta nueva etapa pasa a ser Presidente
Don Jerónimo Megías el cuál permaneció durante veinticinco años
seguidos en el puesto. En el año 1951 se consolida el equipo que
había nacido en la calle León y Castillo número 11, donde estaba
ubicada la sede de Falange con el nombre de Frente de Juventudes
y que al pasar la misma al inaugurarse el Hogar Juvenil en la
zona de la Feria cambia el nombre por el de “ Juventud Arucas”
que fue la gran cantera que proporcionaba jugadores al equipo
representativo de la ciudad y que estuvo compitiendo en la
categoría de Clubs Adheridos en la zona norte hasta la temporada
1954-1955.
Surgen nuevas dificultades al no llegar a un
acuerdo la empresa propietaria del Estadio Cardona y finalmente
el Club representativo arrienda el campo por un año por la
cantidad de 50 mil pesetas. Vienen nuevos problemas cuando en el
año 1956 se realiza en el campo de fútbol una corrida de toros
en el año 1956 por lo cuál quedan suspendidas todas la
competiciones futbolísticas. Paralelamente desaparece para
siempre el Juventud Arucas después de estar en el candelero en
las competiciones en que participaba durante varios años y ser
un continuo forjador de jugadores de gran valía que la mayoría
de ellos recalaban en el representativo de la ciudad, sin que
les uniera ninguna relación de filial.
El Arucas se ve obligado a emigrar a otros
campos de la isla no sólo para entrenar sino también para
participar en las competiciones oficiales. Van surgiendo equipos
de aficionados por el casco de la ciudad y los barrios que
juegan pequeñas competiciones locales con una copa como premio.
Varios de los jugadores que quedan libres al disolverse el
Juventud Arucas pasan a engrosar estos equipos, aparte los que
pudo rescatar el Arucas, muy pocos pues la política de fichajes
foráneos que se realizó por el club hizo que el mismo tuviera
una temporada muy nefasta de acuerdo con el prestigio que había
adquirido el club representativo.
Como consecuencia de todas estas anomalías
surgen los siguientes equipos locales: El Isleña Asociación de
Amigos,( Isleña A. A.) , en el casco de la ciudad, el Goleta y
el Cerera en los populosos barrios del mismo nombre. Los Tres
equipos mencionados unidos al Cardones que participaba desde los
años 40 como dejamos recogido cuando hablamos del fútbol en
Arucas en la década anterior, ya empiezan a competir en torneos
oficiales, en este caso Club Adheridos, en las temporadas 56-57
y 57-58, desapareciendo de las competiciones oficiales el Cerera
en la temporada 58-59 y el Isleña en la 59- 60, aunque durante
un tiempo estuvieron realizando partidos amistosos con otros
equipos del entorno pero sin que fueran competiciones oficiales.
Sin embargo el Goleta ha seguido compitiendo sin interrupción
desde que se fundara.
Van surgiendo en competiciones locales
equipos como Los Portales, San Andrés, aunque de forma
intermitente, y en los vecinos Pagos de Casablanca, El Palmar,
Tenoya, Cervantes y Luz y Vida de Tamaraceite, además del
representante del municipio de Firgas, que participan en
competiciones con los equipos de Arucas.
El representativo de nuestra ciudad realiza
grandes campañas en su nueva Categoría que será motivo de otro
comentario aparte cuando hable de dicho Club. Asimismo dedicaré
un trabajo a cada uno de los distintos equipos que he
mencionado anteriormente de nuestro municipio.
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«LA FERIA DE GANADO»© |
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Canarias siempre fue una
tierra con tradición agrícola y ganadera por muchas razones y,
entre ellas por su aislamiento, no le quedaba más remedio a la
mayoría de la población rural que dedicarse al cultivo del campo
para la subsistencia en unión de la ganadería. A esta situación
también ayudaba mucho la gran cantidad de minifundios que había
en general por todo el archipiélago y concretamente en nuestro
municipio.
Abundaban mucho los pequeños agricultores
que se defendían para sacar su casa adelante con un mínimo de
terreno cultivable, uno o varios celemines, los más, y algunos
que llegaban a la fanegada y los más afortunados entre dos y
seis, siendo los menos, los que podían disponer de mayor
cantidad que la mencionada.
No debemos dejar pasar los grandes
agricultores que se dedicaban en sucesivas épocas, a la
producción de la caña dulce, cochinilla, vid, etc...y finalmente
el plátano y el tomate.
En este comentario queremos hacer especial
mención a los pequeños agricultores y ganaderos, aunque también
dedicaremos una parte a los grandes latifundios por la
importancia que tuvieron en el desarrollo del porvenir económico
del municipio.
Los pequeños agricultores, poseedores de un
cachito de terrero, un celemín o dos o tres, un cercado, un
cantero, etc... que así se les llamaba en general y que los
mismos dueños de la propiedad así se referían a ellos cuando
daban a conocer a cualquiera que le preguntara cuáles eran sus
posesiones o a qué se dedicaba y lo decían con la mayor
humildad del mundo y con el orgullo de cultivar aquella
pequeña parcela con la que sacaba a su familia adelante aunque
con grandes sacrificios.
La mayoría de estos pequeños agricultores se
dedicaban al cultivo de la Platanera que estaba en pleno auge de
explotación por todo el municipio y por la región cuyo fin
principal era la exportación, cultivo que llegó a ser el
principal en Arucas y que daba empleo a mucha gente de forma
directa e indirectamente.
Esos pequeños agricultores tenían a su vez,
junto al terreno cultivado, una alpende donde disponían de uno a
varios animales, según la capacidad del habitáculo donde habían
de permanecer cobijadas. Del cultivo sacaban el alimento para
los animales y de éstos el estiércol necesario para el abono de
las plataneras. O sea que la prestación era mutua.
En esos alpendes solían
tener, sobre todo vacas, terneras, cochinos, cabras, ovejas,
conejos, gallinas, etc...que muchas de las veces le daban la
comida para la casa de leche, carne, huevos, suficiente para
mantener a toda la prole, ya que a veces esos eran los únicos
ingresos que tenía la familia.
Con el paso del tiempo los animales se iban
multiplicando y entonces habría que vender alguno porque no sólo
no cabían en el alpende sino que era una carga económica para
mantenerlos y mucho sacrificio emplear tantas horas para
atenderlos personalmente como Dios manda.
Una buena ocasión que tenían los
agricultores y ganaderos de exponer sus animales para tener la
posibilidad de venderlos a un buen precio y que les serviría
para paliar o atender las múltiples necesidades de una familia
aparte de la alimentación, eran las multitud de Ferias de ganado
que se prodigaban por todos los pueblos de la isla, sobre todo
para las días patronales y precisamente el día principal de la
fiesta.
Por este motivo era fácil poder exponer el
ganado en sitio público donde se hacían muchas de las
transacciones comerciales de los animales al intentar vender o
comprar según las circunstancias sobre todo en la época del
verano por la gran cantidad de Ferias que se organizaban por
muchos pueblos de la isla, independiente la que con carácter
fijo y semanal y durante todo el año se celebra en el pueblo de
la Vega de San Mateo.
En estas Ferias había ocasión de comprar
animales, vender, y también de observar por parte del numerosos
público que asistía la gran cantidad de los mismos que asistían
a las exposiciones ganaderas con motivo de las fiestas. Aparte
del aliciente de poder vender o comprar o exhibir el suyo propio
los ganaderos tenían la oportunidad de ser obsequiados por los
Ayuntamientos con premios en metálico o por las empresas de
piensos de animales con lotes de sus productos.
También estaban presentes en las Ferias
aparte de los ganaderos, los marchantes, carniceros, que iban en
busca de hacer compras para luego llevarlas al matadero para
tener la carne suficiente que llevar al mercado de la Plaza,
teniendo en cuenta que por aquellos tiempos todavía no venía la
carne de importación y toda era del país por lo cual los
animales eran sacrificados semanalmente.
En resumidas cuentas que las
Ferias eran un atractivo, y lo siguen siendo, para el público en
general y especialmente para aquellos profesionales que de una
u otra manera vivían de los animales. Por todos esos motivos
eran esperadas y concurridas con mucho expectación no sólo por
la gente de Arucas sino por otras muchas personas interesadas en
el mundo animal y que se desplazaban de muchos pueblos de los
alrededores.
Durante mucho tiempo el día de la Feria era
siempre el 24 de Junio, fiesta principal del santo patrono. Por
no se sabe qué razón a veces se desplazaba la fecha para otro
día de los festejos del mes de Junio y causaba gran decepción
entre los visitantes venidos de lejos que se desplazaban el día
de San Juan sin haber leído el programa con la certeza que la
Feria sería tal día señalado llevándose una enorme decepción
cuando comprobaban que no era así.
La Feria de Ganado siempre ha sido uno de
los actos más multitudinarios del día de San Juan. Algunos años
no se celebró por problemas sanitarios, con gran disgusto para
los cientos de visitantes que asistían a este acontecimiento
anual ganadero. Quizás una de los motivos principales del
interés que suscitaba este acto entre la población fue el hecho
de que en ellos se realizaban importantes negocios, a través de
la figura del “marchante”persona que se dedicaba a comprar
directamente el ganado para luego sacrificarlo en el Matadero
Municipal y ofrecer el producto en el Mercado Municipal los días
señalados para ello. También constituían para el ganadero una
manera de exponer el tratamiento y cuidado de sus animales,
consiguiendo de esta forma los mejores ejemplares. De ahí, la
importancia de conseguir algún premio en los concursos de ganado
que se establecieron en años más recientes. Por otra parte, una
vez la relación de la población con la ganadería se fue
perdiendo, debido al abandono progresivo del medio agropecuario
por la comodidad de ejercer trabajos y empleos relacionados con
el sector servicio, supuso una forma de contacto directo con los
animales, especialmente para los niños.
La Feria, siempre concurrida, tenían lugar
en diferentes puntos del casco, generalmente en zonas amplias
para reunir el gran número de animales que se seleccionaban y al
público asistente. Así, por ejemplo, una veces se llevó a cabo
en el Mirón, otras en la Era de San Pedro( Fábrica de Ron), La
Feria, en el Paseo de la Salle, en las calles Alcalde Suárez
Franchy, Agustín Millares, El Terrero, junto a la Cruz Roja,
aledaños del Polideportivo, trasera del Ambulatorio, Recinto
Ferial, etc..., lugares donde muchas veces se instalaban los
recordados ventorrillos para que los asistentes calmaran su
“sed”.
Loa animales más frecuentes que se pueden
encontrar en estas Ferias son: vacas, toros, terneras, cabras,
ovejas, caballos, yeguas, burros, mulas, etc...
En los años comprendidos entre 1995 a 1999,
se organizaba, como acto conjunto a la Feria, el juego del
arrastre. Y como cierre de la feria tenía lugar la entrega de
premios a los mejores ejemplares siguiéndole, en ocasiones, el
desfile correspondiente.
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«EL PREGÓN Y LOS PREGONEROS DE LAS FIESTAS DE
SAN JUAN»© |
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Una vez el programa en la
calle, el primer acto que se celebraba era el Pregón. Aparece
esa costumbre por primera vez en 1946, anunciándose el acto por
Radio La Palmas con la actuación de la Banda Municipal de Música
y alguna Rondalla. Sin embargo, no se menciona nada sobre el
pregonero.
Durante varios años se realizó a través de
la citada emisora de radio, alternándose en ocasiones con Radio
Atlántico, en las que participaban diversas personalidades del
mundo de la cultura, deporte, investigación, historia, etc...
del municipio o de la isla, pero sin especificar el nombre del
autor del Pregón.
No obstante, gracias a la información oral
de las personas de mayor edad del municipio, sabemos que casi
siempre, en esos primeros años de los cuarenta y parte de los
cincuenta, el encargado de llevarlo a cabo fue Juan Zamora
Sánchez, cronistas Oficial de la Ciudad de Arucas desde 1967
hasta su muerte en 1981.
Este acto de carácter eminentemente
histórico empieza a tener más relevancia a partir de 1954,
momento en el que figura, en el programa de actos de San Juan,
el nombre de la persona encargado de decir el Pregón. Este honor
lo recibe en primer lugar el sacerdote, natural de Arucas,
Francisco Caballero Mujica.
En años sucesivos continúan con dicha labor
ya sin interrupción hasta nuestros días una serie de personas de
nuestro municipio, de la capital, aruquenses que viven fuera de
Arucas, pero en la isla, o fuera de ella y personas no nacidas
en Canarias pero por alguna razón relacionadas con nuestro
municipio por alguna razón..
Como hemos comentado anteriormente este acto
tomó un nuevo impulso e importancia y expectación entre la
población cuando empezó ponerse en el programa de festejos el
nombre de la persona encargada de pronunciar el Pregón. Con este
mismo objetivo se pasó de leer el Pregón por la radio a leerlo
en directo públicamente en la Ciudad ante una numerosa
audiencia.
Una vez elegida la Ciudad para pronunciar el
Pregón se fueron escogiendo los lugares más adecuados para
llevarlo a cabo y que fueron variando según las circunstancias
así lo aconsejara: Salón de Plenos de las Casas Consistoriales,
Plaza de León y Castillo (hoy La Constitución), Iglesia
Parroquial, Plaza de San Juan, Cine Rosales, Centro Municipal de
Cultura (antiguo cine Díaz), y Casa de la Cultura.
Hubo una novedad en ofrecer
el Pregón; nos referimos al que se hizo en el año 1982, que se
impartió al pié de la Torre del Campanario, junto a la entrada a
la Sacristía y Archivo parroquial, a las doce del mediodía, con
la actuación de la Banda Municipal y una Banda de Tambores y
Cornetas. Al finalizar la lectura del Pregón tuvo lugar la
“quema” del primer volador. Esta idea, que gustó a muchas de las
personas asistentes no prosperó y no volvió a repetirse en años
sucesivos.
Una buena idea de la Comisión de fiestas fue
imprimir el contenido del Pregón en forma de pequeño cuadernillo
y distribuirlo entre los presentes en el acto para que perdurara
en la memoria de los aruquenses. Desgraciadamente la idea
solamente duró unos tres años, pero creemos que de haber seguido
con el empeño hoy se tendría una buena colección de trabajos
sobre Arucas desde todos los puntos de vista según el contenido
de los Pregones pronunciados a lo largo de más de cincuenta
años: temas históricos, patrimonio artístico, cultura,
literario, urbanístico, social, deportivo, religioso, etc...
Los Pregoneros que eran naturales de Arucas
ofrecían una visión más entrañable relacionados con la ciudad
que les había visto nacer: así algunos recordaban su infancia y
juventud, sus vivencias, sus círculos de amistades, la etapa
estudiantil, sus compañeros de clase, las tradiciones de antaño,
los juegos, deportes, diversiones, paseos, costumbres ,
excursiones, noviazgos, bailes en las Sociedades, baños en la
costa, y por supuesto un canto a la Ciudad, a su rico
patrimonio, a sus valores artísticos, historia, sin olvidar a
las Fiestas de su Santo Patrono motivo por el cuál él estaba
precisamente leyendo el Pregón y alguna otra reflexión sobre el
futuro de nuestro municipio.
Los Pregoneros no naturales de nuestro
municipio hacían un canto a la ciudad, elogiando el desarrollo
adquirido a lo largo de la historia y su importancia agrícola,
comercial e industrial y por supuesto admirar a los labrantes de
Arucas y la gran cantidad de edificios emblemáticos levantados
con la hermosa piedra azul de las canteras del subsuelo
aruquense que hay sembrados por todo el archipiélago canario
teniendo como ejemplo nuestra hermosa iglesia parroquial de San
Juan Bautista y mostrando su admiración hacia los Labrantes que
con sus manos han sido capaces de llevar a cabo tales sobras de
arte.
La hora elegida para la
lectura del Pregón ha cambiado a lo largo de todos estos años,
hasta que la Comisión llegó a la conclusión que la mejor era la
de las nueve de la noche y el sitio ideal, por el marco que le
rodea no cabía duda de ninguna clase que se centraba en la Plaza
de San Juan. A éste acto siempre se le acompaña con actuaciones
musicales y la presentación previa del Alcalde del municipio del
Pregonero de turno, haciendo una semblanza e historial del
mismo. El acto acababa con la entrega de los obsequios de la
Corporación al Pregonero, agradeciendo su participación y con
una buena exhibición pirotécnica a continuación de la cuál
tendría lugar el agasajo privado, propio del acontecimiento, al
Pregonero, en algún restaurante de la Ciudad.
Por supuesto que el Pregonero era invitado
de honor al resto de los actos principalmente a la Función
Religiosa y a la Procesión ocupando tanto en uno como en oto
sitio un lugar preferente.
Una sugerencia para la Comisión de Fiestas.
¿porqué no se adorna a las Pregoneros con una especie de
distintivo especial para que la gente note en las procesiones
quién es el pregonero de ese año?, ya que no todo el mundo tiene
la oportunidad de conocerlo bien el día de su lectura.
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«LA PRIMERA COMUNIÓN»© |
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Queremos dedicar este
comentario de hoy a la celebración de la primera comunión de los
niños y niñas en la parroquia de San Juan Bautista de Arucas. No
vamos a detallar lo relacionado con la celebración dentro de la
iglesia, porque salvo pequeñas y pocas diferencias sigue siendo
actualmente igual hoy que ayer. Una de las diferencias de hoy es
que los niños van a recibir la primera comunión alrededor de los
nueve años mientras que en los años 40, 50, 60 y ( ...no
recodamos el año en que desapareció esa costumbre...) se hacía
entre los seis y siete años y que los niños y niñas habrían de
permanecer si probar bocado desde las doce de la noche del día
anterior hasta la hora o el momento de recibir la
comunión...cosa que ya hoy ha desaparecido.
Pero lo que queremos resaltar o recordar o dar a conocer a las
generaciones presentes es el acto que tenía lugar más tarde en
la Plaza de San Juan una vez terminado el acto dentro de la
iglesia. Como decimos tan pronto se acababa la ceremonia
religiosa todos los niños, niñas y sus padres salían a la calle
y se dirigían hacia la Plaza de San Juan donde personas de
acción católica y de las distintas hermandades y damas de la
buena sociedad habían preparado el centro del recinto para que
todos los recién comulgantes y sus padres recibieran un desayuno
reparador de las energías agotadas, o casi, desde la noche
anterior por imperativo religioso.
Mientras el
acto tenía lugar dentro de la iglesia con la misma llena de
gente deseosos den contemplar la ceremonia el grupo de personas
mencionadas anteriormente se dedicaban a hacer los preparativos
para que al terminar la Plaza estuviese engalanada con banderas
y las mesas dispuestas para el desayuno de los que habían
participado en la Primera Comunión.
Se colocaban burras y arriba de
ellas unos tablones donde podían caber seis personas por cada
lado los cuáles eran cubiertos con unos manteles blancos y algún
ramo de flores distribuidos a todo lo largo de la mesa para
darle alegría al resto del acto que había comenzado en el
interior dela parroquia. A un lado de la Plaza irían las mesas
para los niños, a otro para las niñas y en una esquina se hacía
un apartado para los padres donde no faltaban los enyesques
(variado taperío) y dado que estamos en Arucas alguna botella de
su apreciado ron, pero, eso sí, bebido con cierta
moderación...que los padres respetaban por tratarse del acto tan
entrañable para sus hijos el que se estaba celebrando y no era
cosa o ejemplo para ellos de pasarse en la bebida para luego ir
dando la nota por la calle... y en presencia de su propio hijo
en el día más feliz para ellos hasta ese momento de su vida.
Cuando los niños llegaban a las mesas de la Plaza ya en las mismas
estaba preparado lo que iba a ser el suculento desayuno, al
menos para aquellas fechas que tanta hambre se pasaba. El mismo
consistía en un tazón de chocolate (cocholate como decían la
mayoría de ellos) con leche calentito pues estaba recién hecho
en una de las casas colindantes a la Plaza, medio pan y dos
plátanos y algún trozo de queque o de bizcocho. Todos los
manjares habían sido proporcionado por los diferentes,
industriales, ganaderos, agricultores y comerciantes del
municipio a petición de las damas de acción católica de Arucas...
y que de esa manera querían colaborar en tan feliz
acontecimiento colectivo.
Los padres como hemos dicho tenían un apartado donde podían
departir entren ellos mientras sus hijos desayunaban. A las
madres también se le atendían con dulces, bizcochos y una tacita
de chocolate para que pudieran aguantar el duro ajetreo que les
esperaba después del desayuno en la Plaza ya que comenzaría una
larga jornada de visiteos aparte de la clásica foto de la
primera comunión.
El recinto donde tenía lugar el agasajo a niños y padres estaba
acotado con unas vallas para que el público en general no
interfiriera en medio de ellos. Era de esperar que fuera hubiera
siempre muchísima gente viendo aquel acto tan emotivo por muchas
razones. Allí se podían ver familiares, vecinos, amigos, niños,
muchos niños de todas las edades, unos que iban a ver lo que ya
ellos había experimentado y otros en espera de coger experiencia
para ver como era para cuando les tocara a ellos, tal vez el
próximo año, y más de uno deseando que ese momento llegara
cuanto antes pensando en el abundante alimento que tendrían
ocasión de disfrutar, sin pensar que el acto más importante de
la primera comunión se desarrollaba en el interior de la iglesia
pero había que perdonar a las pequeñas cabecitas porque su
estómago en estos caso mandaba más que su cabeza y las ganas o
mejor los deseos de comer aquellos manjares, deliciosos para
ellos al menos por aquellos tiempos, no se podían comer o
disfrutar todos los días...
Acabado el desayuno que estaba amenizado en todo momento por
la banda municipal de música de Arucas, se iba al estudio del
fotógrafo para tener el consabido recuerdo, aunque muchos ya lo
hacían días antes con el fin de entregarlo con el recordatorio
que se les daba al continuo visiteo que se hacía por toda la
ciudad empezando por los familiares, abuelos, materno y paterno,
tíos, primos, cuñados, etc. amistades más cercanas, vecinos,
amigos en general y otros compromisos que surgían a última hora,
pues por aquellos tiempos no era costumbre hacer una fiesta
colectiva a la familia y demás compromisos, a la usanza de hoy,
sino que se iba a cada casa para que vieran al niño o niña,
entregarle el recordatorio y recibir el donativo que cada uno de
los visitados tenía a bien de regalarle, cosa que servía a
muchas de las madres para poder paliar los enormes gastos, para
aquellos tiempos y también para estos presentes.
De todo esto quien de verdad
sufría lo suyo, y mucho, eran los pobres niños o niñas pues con
todo el incómodo traje para estar caminando todo el día se unía
que los zapatos eran todos de estreno y había que aguantar lo
suyo aquellos pobrecitos pies, pues o eran muy ajustados o
pasado de número para que aguantaran un año más usándolos.
El sufrimiento era muy grande para los niños que a veces estaban
todos los domingos del mes haciendo visitas a los muchos
compromisos de los padres, y por imposición de los mismos para
que los niños se vistieran todos los domingos de primera
comunión con gran enfado de los pequeños, para que nadie se
pudiera sentir ofendido por no traer el niño o a la niña para
verlo y con gran regocijo de la madre que veía como cada domingo
se llenaba la bolsita especial, que también entraba dentro de la
vestimenta de la primera comunión, como el rosario,
devocionario, los guantes blancos, la medalla o escapulario
pendiente del cuello, etc...y la bolsita como decimos se llenaba
cada domingo con lo cual ayudaba muy y mucho a paliar los
enormes gastos que para una familia humilde suponía el vestir
decorosamente al niño/a para que hiciera la primera comunión.
Y como los tiempos cambian y la situación ha mejorado lo suyo, esta
costumbre del desayuno en la Plaza de San Juan ha sido
sustituida por una fiesta en cualquier restaurante donde se
invita a la gente como si de una boda se tratara...abundando en
estos casos los regalos en vez de dinero en efectivo...
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«DIANA FLOREADA LA MADRUGA DEL 24 DE JUNIO,
FESTIVIDAD DE SAN JUAN»© |
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Hasta el año 1982,como así
tengo recogido, duró la costumbre de incluir en la programación
de una Diana a primera hora se la mañana. Lo curioso del caso es
que durante mucho tiempo no me explicaba el porqué de esa manía
de despertar a la población a horas tan despectivas. Con el paso
de los años y ahondando cada vez más en las fiestas me voy
enterando de la relación que existe entre la Diana y las fiestas
de San Juan.
No cabe duda que la noche mágica de San
Juan, por muchas razones, aglomera una serie de ritos que hacen
mención al agua, fuego, luz, creencias, música, etc... que
ocurren precisamente a partir de las doce de la noche entre el
día 23 y 24 de Junio para que todos esos ritos tengan
efectividad: recoger plantas con virtudes o poder medicinal,
bajar la rama, para obtener descendencia de un determinado árbol
usado en los campos ya que desconocían los injertos, levantarse
muy temprano o no acostarse para ver las primeas luces del alba,
mirarse en un estanque como si fuera un espejo, etc...
En la canción canaria escrita por Juan del
Río Ayala y con Música de Antonio Herrera y en su V estrofa dice
lo siguiente: “Alborada mañanera/ en la noche de San Juan/ voz
que canta tempranera/ a tu amor alumbrará”.
Vemos en esta estrofa cómo se hace mención a
la noche de San Juan, la que va desde las doce hasta el
amanecer, y a sus primeras luces cuando dice “alborada mañanera”
y cuando en el tercer verso manifiesta “ voz que canta
tempranera” lo cuál nos indica la importancia de la música en
esa noche de San Juan.
Alborada viene de Albor que es la luz del
Alba, o sea tiempo de amanecer o rayar el día. En distintos
diccionarios leemos el significado de Alborada:“ Tiempo de
amanecer- Toque o música militar al alborear- Música al amanecer
para festejar a alguien- Composición poética o musical destinada
a cantar la mañana-Toque o música militar al romper el alba,
para avisar la venida del día- Música al amanecer y al aire
libre para festejar a una persona”.
Ya sabemos lo que es Diana, ahora vamos a
intentar explicar el porqué se le añadía lo de Floreada. Según
el diccionario de la R.A.E. “Florear viene de florecer, florear”
que es cuando el capullo se abre a la primera luz de su vida,
cuando echa la flor por lo que en cierto sentido significa
también amanecer el día. Con todos estos significados ya nos
podemos explicar el porqué la Comisión de fiestas incluía en su
programación la Diana mañanera al despuntar las primeras luces
del día 24 de Junio, fiesta principal del Santo Patrono de
nuestro Municipio.
Durante un buen número de años que van desde
1940 hasta 1961 es la Banda Municipal de Música de Arucas la
encargada de llevar a cabo la Diana por las principales calles
del casco de la ciudad y siguiendo la filosofía del significado
de Diana y por supuesto las mismas tenían lugar en las primeas
horas de la mañana, que muchas veces era al amanecer.
La mayoría de las veces la Diana tenía lugar
en la madrugada del día 24, pero también se hicieron varias en
otras fechas, el 26, 27 y otra el 29, cosa que ocurrió solamente
en esos días mencionados, pues era cuestión de seguir con la
tradición y no tenía ninguna gracia programarla para llevarla a
cabo en otro día que no fuera el de la fiesta principal en el
cuál la población esperaba y admitía ese despertar tempranero
para prepararse a los muchos actos que tendrían lugar esa fecha.
A partir de año 1962 la Diana se sigue
haciendo pero ahora a las 7,30 de la mañana pero dejando de
hacerlo la Banda Municipal de Música cambiando la Comisión los
instrumentos de viento por los de cuerda, haciéndolo por primera
vez las Rondallas Intercasa y Guanarteme y al año siguiente con
la Tuna Universitaria de la Escuela de Peritos Industriales de
la capital.
Hay un lapso en el cual no figura en la
programación la Diana, por lo que ignoramos si la misma se llevó
a cabo. Resurgen de nuevo las Dianas pero ahora y con el nombre
de Floreada pero abandonan las cuerdas y se pasan a la Banda de
Tambores y Cornetas de la O.J.E. de Arucas desde el año 1967 y
sin interrupción hasta 1971, cambiando en 1977 por la Banda
Infantil de Tambores y Cornetas del Colegio Nacional La Goleta
que también lo vuelve a hacer en 1982 y que precisamente es la
última vez que aparece la Diana en la programación. No sabemos
si no se volvió a llevar a cabo por las circunstancias modernas
de tanta circulación o por cualquier otra causa.
Antes de acabar con este comentario he de
mencionar que en los años 1978 y 1979 actuó la Banda de Agaete,
pero llamándose “Diana Pachanguera” suponemos que teniendo en
cuenta la música que interpreta la mencionada Banda entendemos
que la titularan Pachanguera y llevada a cabo a las seis y media
de la mañana, con lo que nos figuramos a qué hora se tendrían
que levantar los componentes de la Banda para estar en nuestra
ciudad a tan temprana hora teniendo en cuenta que se
desplazaban desde la Villa de Agaete...
Durante
las décadas de los cuarenta y cincuenta la hora de llevar a cabo
la Diana se situaba entre las seis o siete de la mañana, según
se pusieran de acuerdo la Comisión con el Director de la Banda
Municipal de Música y a veces eran acompañados por los gigantes
y Cabezudos, aunque no comprendemos esta presencia de tan
simpáticos personajes pues a esa hora me parece un poco difícil
que los niños, incluso los mayores, estuvieran pendientes de su
paso para salir a la calle a verlos. La música sí era normal su
actuación porque se escuchaba desde la cama, pero los Gigantes y
Cabezudos no lo entendemos y además esos días se hizo a las seis
de la mañana...
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«CARRERAS DE CINTAS»© |
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Las carreras de cintas tal
como dice el título se hacían y todavía se hacen en algún pueblo
con el método tradicional: subidos en bicicletas de paseo las
personas que deseaban participar se inscribían pocos momentos
antes de comenzar el espectáculo o ¿deporte?. La mayoría de las
veces eran adultos los que actuaban aunque a veces se anunciaba
específicamente para niños en otro momento de la programación
prevista.
Decimos que la tradición impuso, por ser más
cómodo, más fácil y barato hacerlo en bicicleta que no como se
anunció en otros momentos en motos o en coches, pues en estos
dos últimos caso había que disponer de un recinto más amplio
para que los que participaban tuvieran mayor holgura en el
desempeño de su juego y el público que presenciaba el acto los
disfrutara sin ninguna clase de peligro.
Cuando era en bicicleta se llevaba a cabo,
la mayoría de las veces en la Plaza de San Juan, y cuando eran
motos o coches se hacía en una calle, Pedro Marichal, o León y
Castillo, en este caso en su plaza y calle.
Este juego, que exigía un gran equilibrio y
concentración, se practicó en la década de los de los años 40,
50 y 60 habiendo sido su inicio en 1939, en la calle Pedro
Marichal, cerca de la Plaza de San Juan, pero con señoritas
ataviadas con trajes típicos ocupando bellas y hermosas carrozas
y, otras veces, en automóviles , pero ya en la calle y Plaza de
León y Castillo.
Desde 1953 a 1956 y en 1960, alternan
bicicletas, motos y coches. Generalmente predominaba la
participación de adultos. Más tarde, en 1989, se hizo para niños
y niñas en la Plaza de San Juan. Consistía en llevarse un
pequeño aro, unido con esparadrapo a una cuerda atada por sus
extremos a un palo, sostenidos en un bidón lleno de piedras, que
iba de un lado a otro a lo ancho de la Plaza.
La cuerda se situaba a una altura
determinada pero que por uno de sus extremos la cogía una
persona puesta por la Comisión encargado de llevar el control
del juego que para intentar dar emoción al juego la iba
cambiando de altura tirando del extremo que él tenía sujeto a
sus manos y pasando por lo alto del palo colocado en el bidón
según las circunstancias del juego.
Cada vez que alguno de los participantes se
llevaba un aro se le colocaba en bandolera una cinta de
diferente color por bellas señoritas que presidían la mesa del
jurado del juego y se iban turnando en la entrega del premio y
su colocación. Al final el que más cintas conseguía se le
entregaba una copa.
El juego de las Carreras de Cintas era
esperado por el público con gran expectación pues se pasaban un
par de horas gozando del mismo ya que se desarrollaba a mucha
velocidad, a ritmo desenfrenado, sin cesar, ya que no causaba al
que lo presenciaba ninguna monotonía, pues los participantes
iban dando continuas pasadas de arriba hacia abajo de la Plaza,
parando sólo los que habían obtenido una cinta con el tiempo
suficiente para que las señoritas representantes de la Comisión
le colocasen la cinta, siempre de distinto color, y con la
inscripción de la fiesta y del año correspondiente.
El juego tenía unas normas aleatorias, que
no reglas, y teniendo en cuenta el número de los que se habían
inscrito y tomaban efectivamente la salida se irían dando u
ofreciendo al público diferentes mangas o pasadas por debajo de
la cuerda que sujeta los aros que debían llevarse los
participantes.
En la primera pasada se ponía la cuerda
relativamente fácil para que el mayor número posible de ellos
pudiesen alcanzar su objetivo. Pasadas dos o tres vueltas se
quedaban fuera los que no habían obtenido ninguna cinta, con el
fin de no hacer el juego demasiado monótono ya que a veces se
inscribían hasta una veintena de personas y el acto se
convertiría en demasiado pesado.
Como decimos seguían compitiendo los que al
menos tenían en su poder una o más cintas. A partir de ahí se
ponía la cuerda un poco más alta con el fin de que los ciclistas
tuviesen que hacer mayor esfuerzo para alcanzar la altura de los
aros colocados en la cuerda.
Sucesivamente se iban eliminando los que
menos cintas tuviesen en su poder y así se podía llegar a las
semifinales los que ya tenían más de tres cintas y así hasta que
quedasen los favoritos que eran los que tenían en su poder más
de cuatro cintas para los cuáles aumentaban las dificultades al
ser menos los aros y mayor la altura, por lo cual muchos de los
participantes se tenían que poner de pie sobre los pedales para
poder alcanzar su objetivo.
Entre el público aumentaba la emoción y se
ponían de parte del que fuera ganando pero aplaudían a rabiar a
todos los participantes que iban obteniendo más cintas aunque
siempre había un favorito, en este caso por llevar mayor número
de cintas en su poder, Si la competitividad aumentaba y no se
producía el deseado desempate, si lo hubiera entre los
favoritos, que a veces eran varios porque estaban igualados en
números de cintas o aros conseguidos, la Comisión mandaba parar
el juego para bajar la cuerda y colocar más aros para que el
juego pudiese continuar o simplemente daba por finalizado el
juego cuando ya se hubieran llevado el último aro, salvo que
hubiese un empate entre los participantes y entonces se colocaba
algún aro más para establecer el desempate final con el fin
también de darle más emoción al juego con gran regocijo del
público en la Plaza que gozaba del espectáculo cada vez con
mayor alegría y divertido.
Finalmente, después de más de hora y media de
juego se daba por terminado el mismo cuando uno de los
participantes había obtenido mayor número de cintas que los
demás al cuál le era entregada una hermosa copa, donada por la
Comisión de Fiestas, por las bellas señoritas que presidían la
mesa.
Los participantes solían ser de todo el
municipio de Arucas, siempre que tuvieran más de 18 años y
hasta mucho más de cuarenta, pues por arriba no había ninguna
clase de tope. Aunque decimos que la mayoría eran de nuestro
municipio muchas veces se inscribía también de otros pueblos
vecinos ya que no había restricción para ello. Muchos de los
participantes hacían el recorrido por todas las fiestas de los
alrededores por lo que había nacido entre ellos una especie de
competitividad para ver quién era el que más ganaba cintas a lo
largo de todas las fiestas del verano.
Quiero registrar en este comentario de hoy
un suceso curioso que ocurrió en la Plaza de San Juan en el año
1989 cuando se celebraba una de estas carreras de cintas, que
por cierto muchas veces aparecía en el programa como “ carrera
ciclista a menor velocidad”.
Pues bien, el 12 de Junio de dicho año y a
las 6 de la tarde se celebró para niños y adolescentes una de
esas carrera de cintas en la mencionada Plaza. La particularidad
de esta carrera, estuvo desde mi punto de vista, en que
participaba en la misma mi hijo PEPE, 15 años entonces, Síndrome
de Down, personas que se caracterizan por su nobleza, simpatía,
buen carácter, pillos y sin ningún tipo de maldad, motivos por
el cuál se ganan el cariño y el aprecio de todo el mundo.
Llevaba una bicicleta de paseo mediana de
altura, aunque ya hoy la lleva de las grandes y por supuesto de
dos ruedas. Dado que es un poquillo presumido se puso su visera,
gafas oscuras y no me acuerdo si guantes, todo elegido por él
mismo.
Había concursando alrededor de la veintena
de chicos y chicas de su edad y menos. El acto transcurría con
normalidad y ya varios habían obtenido sus cintas
correspondientes porque acertaban en buena lid en llevarse el
aro que colgaba de la cuerda. PEPE dio varias pasadas y aunque
soltaba la mano derecha para intentar coger algún aro le daba
miedo perder el equilibrio y caerse y no acertaba nunca para
llevarse el premio.
El hombre se dio cuenta lo que hacían los
demás, pero sin pararse y sin perder el equilibrio y que la cosa
estaba en acertar a coger uno de los aros. Pues en una de las
vueltas PEPE ni corto ni perezoso llega justo debajo de la
cuerda donde estaban colgando los aros, detiene su bicicleta,
pone los pies en el suelo y con una de las manos atrae hacia sí
la cuerda y tranquilamente introduce en el aro el palillo que
llevaba para tal fin.... y se lleva el aro para presentarlo en
la mesa que controlaba el juego y allí le dieron el premio que
consistía en una cinta.
Todo el público presente en la Plaza rió
mucho su ocurrencia y le aplaudió a rabiar así como los demás
participantes y por supuesto nadie protestó su personal decisión
de llevarse una cinta de tan original forma.
Vaya este comentario de hoy como homenaje y
admiración a él y a todos/as los de su misma particularidad.
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«¿VA P'ARUCAAASSS...?»© |
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A partir de la segunda mitad
de la década de los cincuenta del siglo pasado el transporte de
viajeros tanto por los Piratas como los coches de Hora era
incesante a cualquier hora del día, pero aumentaba en las horas
punta, a primeras de la mañana para bajar a la capital a las
muchas personas que realizaban sus trabajos o a los distintos
centros de enseñanza y por la tarde para regresar de nuevo a la
ciudad y a los diferentes barrios del municipio.
Por esas fechas ya había mejorado bastante
la situación económica para muchos y eso dio la ocasión que se
empezaran a comprar coches. En este caso casi todos de segunda
mano pues todavía la mejora monetaria no daba como para comprase
un coche nuevo.
A pesar de todo las colas que se formaban en la
parada de los Piratas en la calle Bravo Murillo llegaban hasta
las mismas puertas del Palacio del Cabildo Insular que estaba
situado a más de cincuenta metros del garaje donde paraban los
Piratas y la fila de los que esperaban la llegada del coche para
subir hacia Arucas estaba formaba de dos y tres de fondo, pues
el ancho de la acera lo permitía.
Por las fechas que comentamos muchísima
gente de nuestro municipio resolvió sus problemas económicos
desplazándose a trabajar a la capital que daba la oportunidad
con mayor número de ofertas de trabajo que las que habían en
Arucas, casi todas centradas en la agricultura y el poco
comercio que había y alguna que otra actividad en el negocio
familiar y unos tantos autónomos como profesiones liberales.
La situación que describimos dio lugar a que
tanta gente joven se desplazase a la capital en busca de mejores
oportunidades, la mayoría de los cuáles viajaban en los coches
llamados Piratas o en los de Hora. Esto daba lugar a que los 44
Piratas no dieran a veces avío a tanto viajero en uno y otro
punto de salida. Por estas circunstancias en las horas de la
mañana y de las tardes, horas punta, se formaban grandes colas
en uno y otro sentido con el gran desespero de la gente que
tenía que aguantar, muchas de las veces, entre treinta, cuarenta
y cinco o sesenta minutos, con la lógica inquietud de las
personas que deseaban regresar cuanto antes a su domicilio para
descansar pues al día siguiente habría que levantarse de
madrugada para volver a empezar de nuevo la labor cotidiana que
la obligaba a desplazarse.
Habíamos comentado en otro
momento que la canción dedicada a las fiestas de la ciudad de
Arucas por D. Antonio Herrera Director de la Banda Municipal de
Música de nuestra ciudad y escrita por D. Juan del Río Ayala en
el primer verso de su estrofa inicial comienza con la siguiente
frase: “ Para Arucas voy a la fiesta, que San Juan llegó y nada
cuesta...”
¿ Se puso de moda a raíz de esta canción
canaria diciendo que “venía para Arucas”, la frase que muchos
futuros viajeros preguntaban a gritos a los conductores de todos
los coches que subían por la calle Bravo Murillo?
.- ¿ Va P¨Arucas? - preguntaba a grito
pelado Andrés el Chico a un conocido que subía por la calle
junto al garaje de los Piratas, poniendo las manos abiertas
alrededor de la boca en forma de altavoz con el fin de que el
mensaje enviado a la persona que conducía el coche le llegara
con mayor fuerza y nitidez...
Muchas de las veces ese mensaje tenía
efectividad y entonces el conductor miraba entre aquella maraña
de personas quién se lo había enviado y si era conocido paraba
unos metros más arriba y allá que iba corriendo el que le había
preguntado si iba para Arucas... con gran regocijo por su parte,
pues le evitaba seguir esperando por más tiempo y evitarse el
tener que pagar el coste del viaje, aunque ya existía el sistema
de abono para los que viajaban a diario y que les salía más
barato...
Lo curioso del caso fue que para un
espectador ajeno a todo este movimiento y que pasara por aquel
lugar, calle Bravo Murillo, escuchara desde distintos puntos de
la calle el grito de :
-¿Va P´ Arucas...? , pronunciado una y otra vez,
por distintas voces, y dirigiendo su pregunta hacia los coches
que subían por la mencionada calle.. y el pobre hombre no
saliera de su asombro ante tanta demanda para peguntar si venían
para nuestra ciudad o seguramente se diríar para su interior:
-“ Que curiosa es esta gente del campo.” ¿ Porqué
preguntarán a todos los conductores que pasan por esta calle si
van para Arucas? Y ¿ Porqué no se interesarán si van para otros
pueblos del norte de la isla? ¡ Cosa rara debe ser esta gente
maúra y pueblerina...!
Lo curioso del caso es que la tal frase se
hizo tan popular en toda la isla que esa expresión ya se podía
escuchara por cualquier lugar de la isla o de la capital,
incluso sin que la situación viniera al caso, pues la pregunta,
hecha siempre a gritos, se decía por muchas de las vías de la
capital y entre gentes que no se conocían para nada, cuando la
mencionada frase era, o debía ser exclusiva para el ámbito de
la calle Bravo Murillo que fue donde se inició, ¡ pero como las
calles no entiende de esas discusiones la cosa siguió así
durante varios años ¡, que salvando las distancias del tiempo y
de la memoria pudo muy bien durar, a ojos de buen cubero,
alrededor de los diez años, hasta que la gente finalmente se fue
olvidando para siempre de tal expresión...
Quede registrada esta anécdota como una cosa
curiosa relacionada con nuestro municipio y que no se verán
reflejadas en los libros...
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«LAS VERBENAS»© |
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La gente que le gusta el
baile, sobre todo los jóvenes, desean la llegada de la primavera
y verano porque es cuando más abundan las fiestas y dentro de
ella disfrutar de la multitud de Verbenas que se prodigan por
todas las plazas de los pueblos de la isla, adornadas para la
ocasión con las mejores galas: banderitas de todos los colores
colgadas de lo alto, guirnaldas, luces por doquier, ventorrillos
para el despacho de refrescos y cervezas, puestos de churros,
etc..
Nuestro municipio no podía quedar ajeno a
esa costumbre y desde siempre la comisión de fiestas incluía las
dichas verbenas entre los actos preferidos por la mayoría de los
ciudadanos, porque aparte de ser al aire libre, en las plazas o
parques, no había que pagar su entrada a la misma.
Pero antes de seguir adelante con las
Verbenas que se han ido programando a lo largo de los últimos
sesenta años vamos a intentar explicar el origen de la palabra
Verbena y su relación con la fiesta y la música con el fin de
que nuestros lectores conozcan el verdadero sentido de la
palabra.
Según el Diccionario de la Real Academia
Española de la Lengua dice lo siguiente sobre la palabra
Verbena: “ 1.-Planta herbácea anual de la familia de las
verbenáceas......de seis a ochos decímetros de altura......
flores de varios colores.... común en España; fue célebre en la
antigüedad como planta sagrada de los celtas y su conocimiento,
amargo y algo astrigente, se ha usado en medicina.” 2.- “
Velada y feria que en Madrid y otras poblaciones se celebran en
las noches de la víspera de San Antonio, San Juan y San Pedro y
otras festividades, para regocijo popular... Coger la Verbena:
madrugar mucho para irse a pasear, principalmente en las mañanas
de San Juan y San Pedro.
Copiamos también del Diccionario
Enciclopédico Salvat: “ Planta vivaz......Crece esta planta en
los bordes de caminos, barbechos y ribazos, etc...Se le han
atribuido muchas virtudes curativas y mágicas...Su recolección,
o los conjuros que se hacían con ella, debía celebrarse en la
víspera de San Juan; de ahí se ha pasado al significado actual
de “ ir de verbena” o celebrar una verbena.
Si a este significado de Verbena le añadimos
que la gente se reunía en grupo para salir en su busca, y ya
sabemos que donde hay jolgorio de muchas personas siempre hay
alguien que lleve algún instrumento musical para acabar de
rematar la faena, de ahí viene que actualmente se asocie Verbena
y Música pero unido a la noche mágica, por muchos motivos, de
San Juan.
Siguiendo la tradición de las Verbenas,
traída de tierras peninsulares, las distintas comisiones de las
fiestas de San Juan han sabido incorporar cada año el número de
Verbenas espaciadas durante los festejos para que los vecinos se
diviertan disfrutando de la música y el baile al aire libre.
En las décadas de los años cuarenta,
cincuenta y sesenta del siglo XX, recibían el nombre de Verbena
Popular y, a veces, grotesca, pero todas consistían en un
concierto de la Banda Municipal de Música o la de Gáldar,
mientras la gente paseaba por la Plaza de San Juan, calle y
Plaza de León y Castillo, calle Francisco Gourié, más las calles
adyacentes. Reseñamos también una Verbena Popular amenizada por
diversas rondallas en el Parque Municipal.
Después de una década sin verbenas, vuelven
a resurgir pero ahora amenizadas por grupos musicales, conjuntos
u orquestas. Las mismas se llevaban a cabo en las Plazas
públicas de la Ciudad o en espacios abiertos con la gente
bailando al aire libre, hasta bien entrada la madrugada. A
partir de 1976 pasan a denominarse con el nombre genérico de
Sanjuaneras, pero luego a cada una de las verbenas, hasta un
total de seis que se celebraron ese año recibieron distintas
denominaciones como: Vienesa, Sudamericana, Londinense,
Mexicana, Española, Canaria, todas ellas amenizadas por el
conjunto Los Covinas.
Durante las fiestas de San Juan, a partir de
1977, se le ofrece a los ciudadanos varias verbenas, en
ocasiones hasta un total de cinco, pero ahora en la llamada
Plaza de las Sanjuaneras(junto al Parque Municipal), situada en
la calle Barranquillo, hacia la Acequia Alta.
Durante quince años seguidos se hace
referencias a estas verbenas, como dijimos anteriormente, con el
nombre de Sanjuaneras, pero ya, en 1992, pasa a conocérseles de
nuevo con la denominación de Verbena Popular. Al año siguiente
las verbenas pasan a celebrarse en el nuevo Recinto Ferial,
situado en el cruce del Pino, a la entrada de Arucas viniendo
del Mesón debido a que reunía las condiciones idóneas para este
tipo de espectáculo.
Sin embargo no se desechan por completo los
otros lugares tradicionales para la celebración de las verbenas,
sobre todo en la Plaza de San Juan, ya que es un espacio de
dimensiones amplias para dar cabida a tanta gente joven como se
reúne cada vez que hay una verbena.
Desde 1995 a 1999, se han celebrado
alrededor de veinticinco verbenas: dieciocho en el Recinto
Ferial, tres en la Plaza de San Juan y otras tres simultaneando
ambos lugares, es decir verbenas en los dos sitios a la ves, con
distintos conjuntos.
Como caso excepcional, se realizó una
verbena llamada del Solajero, en la Plaza de San Juan, a las
tres de la tarde. Las verbenas que venimos mencionando han sido
amenizadas por los mejores grupos, orquestas y conjuntos
existentes en la isla, llegando a superar el número de cuarenta:
Los Covinas, Zodiaco, Ëxodo, Sensación, Melodía Show, Golosina,
Coman Boys, Orquesta Deliciosa, Olimpia, Sol Naciente, Sonora
Tropical, Armonía Sohw, Mezrmelada, Scorpio, Francis y Dúo
Tropical, Guayana, Cristalina, Tamarindo, New Sabrosa Band,
Latinos del Norte, etc..
-Maestro, que siga la música y que no
decaiga el jaleo hasta bien entrada la madrugada- le decía un
miembro de la Comisión al jefe de los músicos que tocaban en el
escenario...después de haber expulsado la policía a unos cuantos
niñatos que formaban pleitos por doquier sin motivo alguno...en
vez de divertirse con el baile.
Lamentablemente muchas de las veces las Verbenas acaban como el
Rosario de la Aurora debido, tal vez, a pequeños grupos de
insensatos que se dedican a estropear la diversión sana que los
ciudadanos quieren disfrutar. Posiblemente debido a esa
circunstancia, o a la economía, ha hecho que el número de ellas
haya disminuido en los últimos años.
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«LAS TRADICIONALES HOGUERAS LA VÍSPERA DE SAN
JUAN»© |
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De siempre en nuestro
municipio se han hecho las tradicionales hogueras, que aunque
hoy en día están centradas casi todas en la víspera de San Juan
hubo un tiempo que también se le hacía a San Antonio el 13 de
Junio y a San Pedro el 28 del mismo mes..
Nuestro comentario de hoy queremos dedicarlo
a las Hogueras que se hacen en la víspera de San Juan sin
interrupción desde el año 1939 que es cuando iniciamos el
estudio sobre las fiestas dedicadas al Santo Patrón en nuestro
municipio.
En la década de los cuarenta y cincuenta
habían muchos solares libres donde la gente, los vecinos de una
calle o de un barrio iban depositando a lo largo del año todas
las cosas inservibles en la casa: sillas, mesas, cajas, camas,
palos, etc..., aunque nunca basuras pues éstas se reunían para
luego venderlas como estiércol según comentamos haces unos
meses.
Cuando faltaban pocos días para la víspera
del Santo la gente procuraba buscar todos los arretrancos o
arritrancos que las dos formas están recogidas en el “ Tesoro
Lexicográfico del español de Canarias” publicado por el Gobierno
de Canarias y la Real Academia Española en 1992, que estorbaran
por la casa y también por los alrededores que siempre habían
cosas que recoger que siempre han existido gente desaprensiva
que tiraban todo a las cunetas, solares, barrancos, etc.. y de
esa manera se limpiaba la calle y el barrio de todos los tratos
que afeaban el panorama.
Los que más acarreaban objetos propios para
la hoguera recogidos por los alrededores de sus casas eran los
niños, adolescentes y jóvenes que iban amontonando en pirámide
en el sitio escogido para prenderle fuego llegado el momento,
acción que llevarían a cabo los mayores, generalmente los
padres de los chicos del vecindario.
La mayoría de las veces
la”quema” de las tradicionales hogueras venía recogida en los
programas de las fiestas, estimulando a los vecinos ofreciendo
premios a las mejores confeccionadas. Todo el colectivo se
afanaba en ser los mejores para lo cuál colaboraban para que así
fuera.
El día 23 de Junio, víspera del Santo, todos
se afanaban en acumular el mayor número de objetos desechables
para quemarlos, haciendo un repaso exhaustivo por todos el
entorno y de la propia casa. Los alrededores de la Hoguera se
iban llenando de niños que llegaban con el afán de no perderse
nada de lo que allí iba a acontecer dentro de un rato y muchos
de ellos llevaban alguna que otra papa de buen tamaño envuelta
en platina con el fin de ponerla dentro de la hoguera, en su
orilla con el fin de que se asara y recogerla al final ya hecha
para comerla.
Días antes algunos de los responsables de la
organización solicitaban a los vecinos alguna aportación
económica para acarrear con los gastos: voladores, caramelos y
otras chucherías para repartir entre los niños.
Los pequeños se desesperaban porque no
llegaba al ritmo que ellos querían la hora de que se le
prendiera fuego a la monumental hoguera y para pasar el rato
cantaban canciones infantiles de la época sin cesar.
Todavía no se había puesto de actualidad por
Los Sabandeños la canción canaria “San Juanito”,(Antología del
folklore canario, volumen I, L.P. Columbia CPS 9079, 1970)
escrita por el autor canario Don Juan del Río Ayala y la
música por el que fue director de la Banda Municipal de Música
de Arucas Don Antonio R. Herrera, de la que sacamos tres
estrofas que hacen mención a las hogueras y al fuego:
Noche de San Juan
Bendito La bruja por
esta noche
alumbrada por
hogueras, no tendrá en
qué cabalgar,
ecos de las caracolas
que le quemaron la escoba
rodando por las
laderas. que barría en el
pajar.
Salten
niñas, saltaderas,
fuego del
señor San Juan
la que no
salte el fuego
soltera se
quedará.
Los niños seguían cantando
para distraer su desespero por ver ya, de una vez, arder la
hoguera y que las llamas subieran hacia lo alto y de sentir la
llegada a sus diminutos cuerpos las leves, al principio, señales
del calor que desprendían los variados objetos por ellos
reunidos para tal fin.
Los padres iban tirando al aire de vez en
cuando voladores para que la gente se fueran acercando a la zona
donde tendría lugar la quema de la Hoguera para que no se
perdieran el inicio de la misma.
Allá a los ocho y media de la noche, en
vistas del desespero de los niños, los padres decidían prenderle
fuego por varios sitio distintos de la hoguera para que su
combustión fuera pareja y homogénea con la algarabía propia y
ensordecedora de los pequeños que ante las ardientes maderas, ya
incandescentes, que desprendían un intenso calor se apartaban
hacia atrás porque era imposible de aguantar y ante la
advertencia de las madres que le repetían una y otra vez a sus
hijos que tuviera cuidado porque esa noche se podría orinar en
la cama.
A este momento tan emocionante para el
recuerdo de los niños se unían la multitud de Hogueras que se
iban encendiendo paulatinamente por las laderas de Riquiánez,
Santidad, Barreto, Visvique, Montaña el Jurgón, etc... visibles
todas ellas desde el final del Terrero junto al Campo de fútbol
que permitía gozar de las mismas pues por aquellos tiempos no
estaba todo sellado de casas como hoy y el paisaje se nos
ofrecía libre de cualquier obstáculo.
Después de transcurrida casi una hora los
niños reclamaban a sus padres que les buscasen entre las
cenizas “la papa asada” que envuelta en platina ellos habían
depositado en la hoguera antes de prenderle fuego, para poderla
degustar junto sus amigos.
Al final, casi dos horas después de haber
empezado, los niños y sus padres se retiraban a sus casas a
descansar y a esperar hasta el año que viene para poder
disfrutar de nuevo del espectáculo del fuego en la noche de San
Juan.
Hoy las hogueras se han retirado casi por
completo hacia las montañas y laderas porque ya quedan muy pocos
solares libres donde poderlas llevar a cabo debido al avance
desmesurado de la construcción que han acabado con casi todos
ellos en los últimos años del siglo pasado.
Recordemos sin embargo que la
Comisión ha tenido siempre el cuidado de incluir en su
programación la tradicional Hoguera en lo alto de la Montaña de
Arucas para que se puede ver desde todos los barrios del
municipio y la gente siga rememorando la importancia del fuego
en la noche de San Juan.
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«LOS LUNES ASUETO PARA MUCHOS»© |
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Hablamos de la segunda mitad
de la década de los cincuenta del siglo pasado. La vida en
nuestra ciudad se centraba casi toda en los alrededores de la
Plaza por muchas razones: Ayuntamiento, Mercado, Parque de los
Gansos, parada de Piratas y coches de Hora, almacenes, cine,
comercios de tejidos, barberías, dulcerías, farmacias,
ferreterías, librería, surtidores de gasolina, comisaría de la
Policía Municipal, juzgado, Seguro de Enfermedad, Bancos,
comercios de víveres, oficina de Unelco, despacho de médicos,
panaderías, etc... que atraían a gran cantidad de personas pero
que también empleaban a mucha gente, llámense dueños, familiares
o empleados...
Pero lo que más se destacaba de esta
afluencia de personas al centro de la ciudad era la amistad,
camaradería, prestaciones de revistas o prensa u otros objetos
propios para el desempeño de sus funciones, intercambios de
visitas de un comercio a otro e incluso las ideas colectivas que
surgían a través de esos visiteos o contactos cercanos y
diarios, naciendo a veces amistades duraderas en el tiempo y
fuera de la mera función laboral.
De todos esos contactos y vecindad nació una
verdadera amistad que se prolongaba más allá de sus estancia en
el negocio y que se traducía en organizar a veces alguna
excursión por el interior de la isla o el participar en
diferentes actos festivos o de ocio de forma colectiva.
Por aquellos tiempos de los años 40, 50 y 60
era costumbre arraigada entre los barberos el trabajar los
sábados, y algunos los domingos desde la madrugada, por lo cuál
era normal que el Lunes lo tomaran de asueto para poder
descansar al menos un día a la semana y satisfacer las
necesidades de la familia con paseos con esposas e hijos para
disfrutar todos juntos con la presencia del cabeza de familia.
También era costumbre generalizada el que
los zapateros descansaran el lunes, o mejor dicho no abrían el
negocio. No sabemos el porqué esta costumbre pues los zapateros
no trabajaban los domingos como sí lo hacían los barberos y era
lógico que estos últimos libraran para descansar el primer día
de la semana.
Total que tanto el gremio de
zapateros como el de barberos no trabajaban el Lunes por lo cual
disponían del día a su libre albedrío. Pero, claro, quedarse en
su casa solamente para dormir parece que poco se disfrutaba de
ese día de descanso por lo cual nació la idea de poder hacer lo
que no podían llevar a cabo el domingo: ver partidos de fútbol,
ir a la playa, salir de paseo con la familia, ir de excursión
por el interior de la isla, etc..
De todos esos problemas nació la pequeña
idea, en principio, de ir a la playa el lunes con el fin de
pasarlo bien. A esa iniciativa se fueron agregando en sucesivos
días otras de las personas de los diferentes colectivos que
existían por todo el entorno de la Plaza.
Con el paso del tiempo se convirtió en una
costumbre bien arraigada entre el personal que desarrollaba su
labor profesional en la Plaza y sus alrededores. De una forma
tan especial empezaron a saber compartir con los demás, hacer
comunidad, preocuparse por la colectividad y propiciar el
compañerismo.
A eso de media mañana de cualquier lunes ya
estaban varios de los organizadores o simplemente de los que
iban a disfrutar en la costa ese día de vacaciones tan especial
que tenían algunos de ellos, haciendo las compras de lo que
necesitarían para pasar el día junto al mar: papas, tomates,
cebollas, lechugas, pepinos, mojo, ron, cerveza, vino, agua, etc,
y por si acaso no se pescaba nada también iban provistos de
pescado salado que en todo caso si la pesca era suficiente se
guardaba para la semana siguiente y así cambiaban de un caldo de
pescado a un sancocho canario según se dieran las
circunstancias.
A la hora prevista con todos los
excursionistas se emprendía el camino en un par de taxis, cuyos
dueños también participaban, camino de la bajada hacia el pueblo
de Bañaderos, variando, una vez en la costa, el sitio ideal,
desde el Puertillo hasta San Felipe, donde hacer el caldo de
pescado o sancocho de acuerdo con el tiempo; frío, olas, arena,
buena pesca, etc... que les permitiera o les diera facilidades
para poder llevar a cabo su ilusión de todos los lunes con la
mayor abundancia y seguridad.
Una vez elegido el sitio,
sacaban todos los preparativos y acomodados, todos en traje de
baño, para la mayoría en pantalón tipo Meyba, apropiado para la
época y adecuados a la edad de la mayoría de ellos, ya un poco
talluditos.
Después de darse un ligero en baño para
ponerse en situación cada uno se iba a realizar la misión que
tenía encomendada: pelar las papas, hacer la ensalada, preparar
las piedras donde colocarían el caldero, poner los trozos de
madera o pequeños troncos para la lumbre llevados ex profeso,
intentar pescar algunos peces, etc...
Entre las dos y media y tres era, por fin, la tan
deseada comida, que se hacía con la mayor camaradería, entre
risas, contando anécdotas, chistes, y bromas, aparte de degustar
con sumo placer de una comida junto al mar. A continuación
recoger todas las cosas, y tenerlas preparadas para cuando
decidieran emprender el camino de regreso.
Acabado todo el proceso anterior descansaban
apenas media hora para luego iniciar una partida de envite,
subastado con el fin de rematar la dulce jornada de descanso que
había experimentado.... y así hasta el próximo lunes si Dios
quiere...
Hoy vemos casi imposible que estas actitudes se
puedan dar por la distancia que se da entre los actuales
comerciantes donde cada uno va a su trajín, que me parece bien,
pero no deja de ser un ejemplo los encuentros colectivos, de
comunidad y compañerismo, que se hacían hace entre cincuenta y
sesenta años... hoy parece que la gente en general goza mejor, o
de otra manera, siendo más individual
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«GIGANTES Y CABEZUDOS»© |
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Durante muchos años las
Fiestas de San Juan de nuestro municipio se iniciaban con la
caravana anunciadora de las mismas. Aparte de la Banda Municipal
de Música y alguna carreta, caravana y gran alarde de cohetes y
voladores(¿?) iba seguida de los simpáticos Gigantes y
Cabezudos.
Dado que en la fecha que se hacía el anuncio
de las fiestas ya era época de vacaciones para los niños, que
eran los que más disfrutaban viendo los Gigantes y Cabezudos,
que seguían todos los movimientos al ritmo de la música, el
desfile de la caravana era seguida por muchos de ellos pues era
uno de los programas que más gustaba a los pequeños.
Sin embargo había que ver al público mayor
que no se perdía detalles; los dueños y empleados de los
comercios por donde pasaba la caravana se asomaban a la puertas
de sus negocios para disfrutar del espectáculo, cosas que
también hacían las personas que estaban en sus casas para
asomarse a las ventanas, puertas, balcones o azoteas para ver la
alegría que desbordaba la caravana anunciadora.
Al principio era una caravana donde iba la
Banda de Música, los Gigantes y los Cabezudos y varios obreros
del servicio de limpieza que iban repartiendo programas de las
fiestas, tirando voladores y cohetes y con botellas de ron para
ir echándole “gasolina” a los que les apeteciera, tanto los que
portaban los Gigantes, los músicos, el público que les seguían o
los que estaban viendo el paso.
Quiero distinguir Las Tarascas de Juan
Ramón, que ya hice un comentario y los Gigantes y Cabezudos.
Mientras las Tarascas eran de un señor de la calle Los López que
aprovechando su condición de carpintero había hecho el armazón
de madera de las Tarascas a los cuales vistió con las ropas
apropiadas para tales personajes y la labor de diversión que
iban a realizar.
Los Gigantes y Cabezudos eran de otro
municipio, posiblemente de la capital, prestados o alquilados
para las fiestas y traídos por el camión del Ayuntamiento de
Arucas y depositados en la Comisaría de Policía hasta el momento
de salir a la calle a divertir a la gente.
Tales artilugios estaban formados, en este
caso los Gigantes, por un ligero armazón de madera de una altura
de 2 metros y medio a tres. A su mitad más o menos tenía un
hueco forrado de almohadillas donde los que los portaban
apoyaban sus hombros y agarraban de unas maderas laterales con
ambas manos para poder moverlo y girar danzado al ritmo de la
Música. Al armazón de madera se le acoplaba una cabeza enorme
con la cara simpática y risueña, que en algunos pueblos
correspondían a personajes populares del mismo, como el caso de
la Villa de Agaete. El resto del armazón se cubría con una
túnica enorme que tapaba toda su estructura. Luego se acoplaban
unos enormes brazos que partiendo desde los hombros llegaban por
abajo de la cintura y que se movían de un lado para otro a
medida que lo hiciera la persona que lo llevaba a cuesta, el
cuál con frecuencia hacía giros de 360º para que los brazos
tomaran casi la posición horizontal por el impulso del giro y se
acercara con peligrosidad a los espectadores que estaban por las
aceras, aunque no hacían daño ya que estaban rellenos de algodón
para evitar que el impacto dañara a la persona, pues sólo se
limitaba a acariciar la cara o el cuerpo del público, pero el
instinto de conservación les hacía retroceder para evitar el
contacto.
Los Cabezudos eran unas enormes cabezas,
normalmente de seres humanos y a veces de animales, pero todos
de aspecto simpático y agradable para los niños, con ligera
armadura para que pesaran poco ya que la mayoría eran llevadas
por chicos jóvenes, entre quince y diecisieta años, a diferencia
de los Gigantes que eran portados por hombres, generalmente del
servicio de limpieza.
Después de recorrer varias calles del centro
de la Ciudad y acercarse hacia el Terrero, Los Marqueses,
Cerera, Acequia Alta, Barranquillo y atreverse a subir hasta el
Calvario pasando por el Cerrillo, regresaban otra vez al centro
para descansar en su base y hasta el año que viene...
Lo curioso es que al llamarse “ Caravana
anunciadora de las Fiestas” se hiciera siempre antes del día
principal del Santo Patrono, 24 de Junio, por lo cual no nos
explicamos cómo se realizaron esas caravanas en el año 1976 y
1977 los días 26 y 25 de Junio respectivamente, es decir después
de que fuera el día principal.
Posiblemente fuera debido a que la Comisión
quería quitarse de una vez para siempre de arriba la mencionada
caravana de los Gigantes y Cabezudos porque después del año
1977 jamás se volvió a mencionar en la programación a dichos
personajes tan simpáticos.
En los años 1978 y 1979 se anunciaba “
Desfile de alegría, ilusión, elegancia y fantasía, “”CABALGATA
SANJUANERA””, carrozas, Banda de Tambores, Grupos musicales, por
las calles Suárez Franchy, Defensores del Alcázar, Francisco
Gourié y León y Castillo... y nada de los simpáticos “muñecos
gigantes”.
A partir de los años ochenta se anuncia el
comienzo de las fiestas a principios, en los primeros días, del
mes de Junio con el repicar de campanas unas veces de la
parroquia de San Juan y otras de todas las parroquias y ermitas
del municipio.
Y sin saber el porqué ya no se volvió a
sacar a las calles de la ciudad los simpáticos Gigantes y
cabezudos que tantas delicias le proporcionaban a los más
pequeños. ¿ Sería por el aumento del parque automovilístico de
nuestro municipio con el consiguiente problema para la
circulación? ¿o tal vez que era otra forma de pregonar que ya
Arucas no era tan pueblerina y se había convertido en una
ciudad? Cualquiera lo sabe. Sin embargo ahora con tantas calles
peatonales, sobre todo en el centro, sería bastante factible el
realizar la exhibición de los bien recordados Gigantes y
Cabezudos desde la esquina de la Heredad, calle Francisco Gourié
adelante, pasar por la Plaza de León y Castillo y seguir por la
calle Gourié hasta llegar finalmente a la Plaza de San Juan
donde sería la traca final. La chiquillería y muchos mayores le
agradecerían la alegría que desbordaban y transmitían a todos
los que presenciaban su paso por las calles.
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«PRIMER PARTIDO DE BALONCESTO EN ARUCAS»© |
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Se cumplen en las fiestas de
San Juan nada más y nada menos que 59 años de cuando se celebró
en nuestra ciudad el primer partido de Baloncesto. Tuvo que ser
durante las fiestas y por supuesto en la Plaza de San Juan donde
se celebrara tal acontecimiento pues nuestro municipio no
disponía por entonces, todavía pasarían muchos años para ello,
de unas canchas donde poder practicar dicho deporte y otros
denlos llamados de sala.
Por aquel entonces no había televisión y
apenas el tema deportivo y en especial el Baloncesto malamente
se veía en las películas, en este caso americanas, por lo cual
era un deporte totalmente desconocido en nuestra ciudad, salvo
que alguien quisiera desplazarse a la capital para poder
disfrutar en el Frontón, situado apenas empezar la calle León y
Castillo, muy cerca del Parque de San Telmo, a uno de los
partidos de la competición que allí se celebraba todos los
domingos por la mañana.
Ese primer partido tuvo lugar el Martes día
26 de Junio de 1951, a las cuatro de la tarde, y como hemos
dicho en la Plaza de San Juan que era como quien dice el
Pabellón descubierto, donde se disputaban muchos otros deportes
que iremos comentando en otros momentos, que Arucas disponía
para hacer deportes y otras actividades, hasta que muchos años
más tarde se construyó el primer pabellón cubierto en Barreto.
La Plaza hubo que adecuarla para tal
acontecimiento. Técnicos de la Federación Provincial se
desplazaron para marcar debidamente la cancha y el camión del
Ayuntamiento se desplazó a la capital para traer las Canastas
reglamentarias porque en nuestra ciudad no existían tales “
porterías” para poder practicar el Baloncesto.
El partido dio comienzo a las 4 de la tarde
y se iban a enfrentar dos de los mejores conjuntos del
campeonato provincial: el C.B. Previsión y el C.B. La Naval.
Estaba a un lado la mesa donde se colocaron los que llevarían el
control o anotaciones de todas las incidencias del juego el
árbitro, venido también de la capital.
Mucho público a la hora de empezar la
contienda que se fue colocando a los alrededores de la cancha a
una ligera distancia para poder disfrutar de aquel deporte hasta
ese momento desconocido totalmente para la mayoría de los allí
presentes.
No hace falta decir que se desconocían los
términos técnicos que se usaban en el Baloncesto ni las reglas
del juego. Llamaban mucho la atención del público la
comunicación que se establecía ente el árbitro y los que estaban
en la mesa anotando que entendían perfectamente las indicaciones
que con las manos y dedos le hacía desde cualquier lugar de la
cancha el árbitro.
Llamaba también y mucho la atención la gran
velocidad que se imprimía en el juego y los continuos goles,
encestes en el argot baloncestístico, que se hacían
continuamente lo que hacía que el público gozara de lo lindo
cantando todos los encestes que se hicieran entre uno y otro
lado, pues nadie se inclinaba por uno u otro bando.
Total que el público gozó de lo lindo de
aquel espectáculo que estaba disfrutando de forma gratuita.
Entre los jugadores visitantes, bueno en realidad eran todos
visitantes, estaba un tal Manolo Guerrero que por aquel entonces
era de lo mejorcito de la competición provincial y que era
sobrino de Isidro González, con domicilio en el Terrero y que
tenía una barbería muy popular en la calle Calvo Sotelo y que
era conocido popularmente por “Isidro Pecho”. Quién me diría a
mi que estaba como espectador que años más tardes me uniría a
Manolo Guerrero lazos familiares. Todavía hoy sigue vivo,
afortunadamente en la capital, aunque ya con unos ochenta años.
Fue él precisamente el que inició a raíz de esas actuaciones de
los equipos de baloncesto de la capital la práctica de dicha
modalidad deportiva en nuestra ciudad.
Al año siguiente de nuevo la comisión
incluye el baloncesto en su programación, pero esta vez trae a
cuatro equipos: El Rayo, La Naval, Previsión y S.E.U. que
hicieron las delicias del público presente en la Plaza de San
Juan. Pero la gran novedad de ese año fue la presencia por
primera vez de un partido de Baloncesto Femenino entre los
equipos Fosforera y Rumbo, ambos por supuesto de la capital.
Causó un gran impacto ver a las chicas
practicar deporte pues por aquellos tiempos era totalmente
desconocido el deporte practicado por las chicas en nuestra
ciudad. Pero, eso sí, el uniforme de las jugadoras era muy
adecuado a la época que se vivía: falda hasta las rodillas y
camiseta con mangas hasta los codos y nada de escote...
Al año siguiente, 1953, dio fruto la labor
desarrollada por Manolo Guerrero y en el partido de baloncesto
actuó el Previsión y por primera vez un equipo de Arucas,
formado por jóvenes de la localidad, llamado Juventud Arucas.
Hubo también un partido entre chicas de la Sección Femenina A y
Sección Femenina B, aunque no se especifica., ni me acuerdo si
eran de Arucas. Pero de una u otra manera la semilla ya estaba
sembrada.
En el año 1956 se trajeron también de la
capital dos equipos femeninos: La Sección Femenina y el Grupo
Sindical.
Y como quien no quiere la cosa el baloncesto
se fue introduciendo en nuestra ciudad hasta nuestros días que
hay diferentes escuelas y equipos que lo llevan a cabo tan noble
deporte.
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«EL FOLKLORE EN LAS FIESTAS»© |
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Las costumbres canarias han
estado siempre presentes en las fiestas a través del folklore.
La primera vez que se anuncia en un programa de las fiestas de
San Juan fue en el año 1944, anunciando para el domingo día 25
de Junio a las 10 de la noche un concurso de rondallas y bailes
típicos en la Plaza de San Juan con premios a los mejores,
asistiendo también la Banda Municipal de Música de Arucas, pero
sin decir para nada el nombre de los posibles grupos que iban a
intervenir, lo que presumimos que serían espontáneos cogidos al
lazo, como se suele decir, pudiendo llegar a la conclusión que
la ausencia se debería a la no existencia en nuestro municipio
de grupos dedicados totalmente al folklore, aunque si había uno
en Cardones y otro en Arucas pero que tenían como centro de sus
actuaciones la música selecta, clásica como más adelante
explicaremos.
Fue en el año 1949 cuando el Frente de
Juventudes presenta por primera vez en público y dirigido por
Juan Navarro el primer grupo folklórico de nuestro municipio
dedicado totalmente a interpretar los aires tradicionales de las
islas con trajes regionales y grupo de baile.
Pero mientras llegaba esa Agrupación
folklórica la Comisión de fiestas seguía incluyendo, aunque no
todos los años, actos donde estuviera presente el folklore
canario. Y así leemos en el programa del año 1946 como se
anuncia para el lunes día 24 de Junio y a las cuatro de la tarde
una exhibición de rondallas y bailes típìcos por las calles de
la población, sin poner el nombre de los grupos que
intervendrían.
Surgen a partir de la segunda mitad de la década
de los cuarenta del siglo pasado grupos de familia en torno a
los Hermanos Cesa por una parte o de amigos con Neno Topunto por
la otra como centro del grupo que se dedican a interpretar los
aires canarios y un pequeño grupo familiar en Santidad y ninguno
de ellos con un nombre específico que le distinguiera de los
demás, participando con frecuencia en actos festivos de la
localidad pero usando como vestimenta a la sumo un pantalón
negro y una camisa blanca y su número de componentes la mayoría
de las veces no pasaba de la media docena.
Siguiendo con la programación de las fiestas
siguen anunciando actos típicos con participación de bellas
señoritas vestidas con trajes tradicionales y actuaciones de
grupos, pero sin mencionar nunca su nombre, en los años 47, 48,
con actuaciones de grupos de otros pueblos y grupos venidos de
Tenerife y en los 50, 51, por primera vez nombra la Rondalla
del F.F. de Juventudes en este último año, y siempre con
actuaciones en la Plaza de San Juan, siguiendo con la misma
tónica en el año 1952.
Es en el año 1953 cuando anuncia el nombre
de las agrupaciones folklóricas que habrían de intervenir en la
Plaza de San Juan: Tamadaba y Guanarteme, ambas de la capital,
repitiendo al siguiente año con la primera de las agrupaciones y
Olas del Atlántico y como novedad los Coros y Danzas de la
sección femenina de la localidad.
En los años 1954 y 1955 se anuncian”
artísticas carretas, estilo romería, con bellas señoritas
vestidas con trajes típicos regionales, con acompañamiento de
rondallas típicas que recorrerán las principales calles de la
población.
En las dos décadas posteriores, proliferan
distintas actuaciones folklóricas: comienzan los encuentros de
grupos, sin concurso por medio, unas veces en la Plaza de San
Juan y otras en la de León y Castillo, hoy La Constitución, los
Jardines Municipales y la Heredad de Aguas llamándoles con
variados nombres: Tenderete, Guat5atiboa, P´Arucas voy, Ron de
Honor para a partir de 1995 denominarlos Bailes de Taifas o del
Maúro, etc... Más adelante estos encuentros se realizaron en la
Plaza de San Juan c0on la actuación de cinco o seis Agrupaciones
que también actuaban en las Romerías...
Ponemos a continuación de algunas de las
mejores Agrupaciones Folklóricas que han actuado en las fiestas
de San Juan en estos últimos 60 años de su historia: Tamadaba,
Guanarteme, L´Aldea, Artenara, Los Amigos, Arnao, Añoranza, Los
Berreros, Bantaguayre, Cuasquía, Los Cebolleros, Coros y Danzas
de Ingenio, Los Compadres, Familia González, Familia Rodríguez
de Milán, Faycanes, Los Granjeros, Gofiones, Hermanos González,
Isleños, Verodes, Labrante, Mestisay, Los Paperos, Pulso y Púa
La Goleta, Roque Nublo, San Isidro, Sabandeños, Sancocho, San
Cristóbal, Tabona, Taifa, Enac, Ende cuando no salimos, Quecha,
Agrupación Universitaria de La Laguna, Guadarfía, Bucio,
Rumantela, Parranda de Luis, San Patricio, Piedra y Flor, etc...
y muchas agrupaciones del municipio, como asociaciones, clubs,
sociedades y barrios.
Para terminar he de mencionar a dos
Rondallas, que no Agrupaciones folklóricas, que han venido
actuando “ Los Amigos” desde el año 1916 que fue cuando se creó,
de forma constante, una de las cuales la tengo en un programa
desarrollado en el año 1939 en el Teatro Circo de Arucas con las
siguientes actuaciones: Sol de Granada, pasodoble, La madre del
cordero, jota, Tus besos fueron míos, tango, Yendo por el
riachuelo, tango, Serenata, Schubert, Flor de la Trattoría,
vals, El sitio de Zaragoza, Caminito soleado, zambra, Tras la
carreta, tango zambra y una IZA, con zeta está escrito en el
programa, baile típico a cargo de seis señoritas y seis
caballeros.
La otra Rondalla, que no agrupación
folklórica es la que menciona Fernando Marrero Pulido en su
libro “Raíces Canarias” “ Mi Cardones de ayer” editado por el
Excmo. Ayuntamiento de Arucas en el año 1998 y que en las
páginas 88, 89 dice lo que sigue:
“ En torno a D. Roque se reunió un grupo de
doce personas, para fundar sobre el año 1932, la Rondalla de
Roquito.” “ Era un conjunto muy virtuoso puesto que sobresalían
en fomentar, sobre todo, piezas clásicas. Poseían un nutrido
repertorio del que podemos entresacar valses, polcas, mazurcas,
España cañí, Serenata de Schubert, etc... “Actuaban en bailes,
comedias, carnavales,, y bailes de taifas”. “ Con el inicio de
la guerra civil española la Rondalla se disolvió. Vuelve a
surgir pero ya con el nombre de Rondalla Rodríguez con la
incorporación de los virtuosos hermanos Padrón y otros
componentes”. En ella quedaron muy pocos de los que en un
principio la fundaron”.
Más adelante y en la página 92 continúa Fernando
Marrero Pulido diciendo” Las comedias consistían en cortas obras
de teatro, casi todas escogidas de la entrañable y famosa “
Galería Salesiana” combinadas con partes musicales. Personas,
bien individualmente o a coro, interpretaban música zarzuelera o
de la época. La Rondalla de Roquito no faltaba para apoyar la
parte musical e intervenir en los descansos e intermedios.
Con esto quiero afirmar que la primera
Agrupación folklórica nacida en Arucas fue la que actuó por
primera vez en el Parque de los Gansos de la Plaza de León Y
Castillo en el año 1949 y nacida por iniciativa del F. de
Juventudes, con repertorio totalmente de aires tradicionales
canarios y traje típico regional....
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«LA COMISARÍA O EL CUARTELILLO MUNICIPAL»© |
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Popularmente se le llamaba y
conocía por el Cuartelillo el lugar donde tenía su sede la
Policía Municipal de Arucas durante los años cuarenta y
cincuenta del siglo pasado. En la primera de las décadas estuvo
situada en un local del Mercado Municipal, en el lateral donde
está la calle Panchito Hernández, frente donde hoy hay un
minimercado y a continuación del local que hacia esquina y que
se dedicaba a la lonja de venta de pescado tal como dijimos en
el comentario que hicimos sobre los Pescaderos de la Montañeta.
Ese primer salón para la Policía era amplio,
pero no había ninguna otra dependencia, sino que en el mismo
salón se hacían todas diligencias propias de una oficina del
orden.
Por supuesto que aquello era muy estrecho para
todas las labores que desempeñaba entonces dicho cuerpo.
La Corporación más tarde, ya que el
crecimiento del número de Policías más todas las misiones que
tenía encomendada así lo demandaba, buscó un local de alquiler
para que se pudiera trabajar con más holgura y comodidad y logró
uno muy cerca del Ayuntamiento, justo en la calle Calvo Sotelo,
número 1, donde hoy está un despacho de carnes y embutidos
pero entrando por la puerta principal del edificio que está a
continuación de la entrada al local comercial.
En la esquina estaba una tienda de un árabe
que vendía tejidos, con puertas a la calle Calvo Sotelo y otra a
la de José Antonio, hoy Barranquillo. El resto del edificio, de
dos plantas, lo alquiló el Ayuntamiento. En la parte alta estuvo
el Juzgado Municipal y en la baja la Comisaría o Cuartelillo
Municipal donde desempeñaba sus funciones la Policía Municipal.
Allí se estuvo el resto de la década de los
cuarenta y parte de la cincuenta hasta que se pasó al edificio
de las Escuelas de León y Castillo, número 17, donde se
trasladó el Juzgado Municipal en la parte alta que da para la
calle León y Castillo y en la parte baja con entrada por la
calle Juan Zamora la Comisaría.
Pasemos ahora a describir cómo estaba
distribuida la Comisaría, así se le conoció también porque
durante un tiempo hubo en Arucas Comisario, conocí a dos, o
Inspección, durante un tiempo había un Inspector, o Jefatura de
Policía, de la calle Calvo Sotelo. Se entraba por un amplio
zaguán el cuál daba un patio con todas las dependencias a su
alrededor. A la izquierda había una galería de unos tres metros
aproximadamente de ancho en la que se situaban las mesas de
trabajo del guardia que atendía al público por una ventanilla
que daba al patio y para los guardias que tuvieran que hacer
algún parte del servicio que había prestado en la calle.
A la izquierda de este pasillo y dando para
la calle se encontraba un amplio salón que servía como despacho
del jefe de la Policía, justo donde hoy se encuentra el despacho
de carne al público. Frente al patio y atravesando el zaguán nos
encontramos con una dependencia que hacía las funciones de
cuerpo de guardia donde los policías tenían sus asientos y una
gran mesa que servía para hacer reuniones del jefe con los
guardias libres de servicio para comentar El Código de
circulación o el de las Ordenanzas municipales.
Junto a esta sala y a su derecha se
encontraban los aseos para todos los componentes de la Policía.
A la derecha del zaguán con entrada directa desde el patio se
encontraba una sala donde se daban cursos a los que se
preparaban para hacer oposiciones a la policía local. Hoy se
encuentra allí la sede de la Tertulia Pedro Marcelino Quintana
aunque con entrada directamente desde el zaguán y a su derecha.
Dando al patio y a la izquierda la sala que
servía de cuerpo de guardia y al pie de las escaleras que daban
acceso a la parte alta donde desempeñaba sus funciones el
Juzgado Municipal de Arucas se encontraban tres pequeñas celdas
o cuartelillos que servían para meter en ellas a los detenidos,
la mayoría de ellos para que durmieran la mona después de una
monumental borrachera, por pequeños robos, pleitos familiares,
etc.. y que eran puestos a las órdenes del sr. Juez que ordenaba
su puesta en libertad o su ingreso en la prisión provincial,
proceso que apenas duraba un par de días.
Cada celda tendría un metro y medio de ancho
con una meseta de cemento de unos dos metros de largo, tres
cuartos metros de ancho y medio de alto que servía de colchón
con una ligera inclinación en el extremo unido a la pared que
hacía las veces de almohada, para que el detenido si pasaba la
noche allí se pudiera acostar y descansar debidamente y una
manta para que no pasara frío.
La puerta era de hierro, de chapa metálica,
y en su parte superior a la altura de la cara una abertura que
servía para que entrara el aire y tenía unos barrotes donde se
agarraba el preso para llamar al policía de guardia si tenía
necesidad de ir al baño. El cierre se hacía desde fuera, por
supuesto, con un gran cerrojo y si el preso era peligros se
echaba un candado.
En los primeros años de la década de los
cincuenta del siglo pasado la Comisaría, Inspección, Cuartelillo
o Jefatura de Policía como se le quiera llamar pasó a unas
nuevas dependencias situadas en la calla Juan Zamora donde
anteriormente hubo dos escuelas. El Juzgado se mudó a la parte
alta que da para la calle León y Castillo donde también estuvo
una escuela hasta casi finales de los años 40.
En una de las aulas de la parte baja estaba
la sala donde se hacían los juicios y que comunicaba
interiormente con las oficinas de la parte alta por medio de una
escalera adosada a la pared que dividía el patio interior.. En
el otro Aula se dividió en tres partes: Una para oficinas de
atención al público, otra en el centro para estancia de las
personas que iban a solucionar alguna gestión y en la izquierda
el despacho del jefe de la policía. Una pared dividía el amplio
patio en dos pero comunicados para poder pasar de una lado al
otro. Al fondo de ese patio se situaban las celdas que tenían el
mismo formato de cuando estaba en la calle Calvo Sotelo, en el
centro la sala que servía de cuerpo de guardia y a su derecha el
servicio de aseos. O sea que la distribución era casi igual que
el otro sitio donde estuvo la Jefatura de la Policia Municipal.
Ya mucho
más tarde, en los años 70 y pico o más, se pasó a las nuevas
dependencias propias situadas en la bajo de la Plaza Guillermo
Sureda en el Pino y luego por deterioro de éstas a otro local,
en este caso alquilado, por la zona situada en el lateral del
Club de Pensionistas hasta que por fin se le haga a la Policía
unas dependencias dignas y modernas como se merece para el
desempeño de sus funciones.
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«LA SEMANA SANTA EN ARUCAS»© |
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Acostumbrado como estaba a
ver y participar en la Semana Santa de Arucas me causó un gran
desconcierto, por lo inesperado, la gran concentración de la
gente en los bares de un determinado pueblo de forma masiva,
observando que la mayoría que casi eran de la capital, que ya
empezaban a utilizar esa semana como unas vacaciones, y llenaban
las pensiones, casas particulares y las de familias o amigos.
Allí se jugaba a las cartas, se bebía, se
cantaba con la ayuda del timple y la guitarra, y se discutía de
todo, se gritaba mucho, y a veces para entrar a uno de los bares
costaba lo suyo porque la gente ocupaba todo el espacio y para
llegar a la barra era casi imposible teniendo que pedir las
cosas desde la segunda o tercera fila.
La verdad que todo supuso para mí un gran
asombro por la novedad en ese sentido y querer compararlo a la
forma de vivirla en Arucas hasta entonces. Tal vez en ello
influyera el que el pueblo por aquel entonces no tuviera iglesia
y todo el que quisiera vivir la Semana Santa se desplazara a los
municipios vecinos.
Esto sirvió para que hiciera uso de la
memoria para que delante de mí fueran desfilando los momentos
más importantes que quedaron grabados para siempre de los
diferentes actos desde el punto de vista religioso y la forma de
comportarse el pueblo en la calle durante esos días especiales
dedicados al recogimiento y respeto en general hacia lo que
estaba viviendo.
Y entonces vino a mi presencia el Domingo de
Ramos, fiesta por excelencia para los niños, sobre todo cuando a
partir del año 1950 ya se dispuso del Señor de la Burrita. La
iglesia ponía a disposición de los feligreses ramos de olivo y
palmitos aunque muchas personas se dedicaban a adornar los
pequeños palmitos y los vendían por las casas días antes o en
sitios estratégicos, por su cercanía a la iglesia, a unos
precios módicos.
Por esos tiempos empezó la costumbre de los
vecinos de la calle Cerera de hacer Alfombras por todo el
recorrido por donde habría de pasar el Señor de la Burrita, ante
el entusiasmo de los niños y de la multitud de gente que le
seguía o veía con devoción el paso de la procesión.
Era costumbre después del Domingo de Ramos
colgar los Palmitos y los ramos de olivo en las habitaciones, en
lo alto de la cabecera de la cama, en la parte superior de las
ventanas o de la puerta de entrada a la casa o en los balcones o
en las azoteas dando para la calle. Pasado el tiempo y cuando ya
estaban secos se quemaban para ahuyentar los malos espíritus.
Empieza la semana poniendo la parroquia a
disposición de los fieles que lo desearan a varios sacerdotes en
los distintos confesionarios, pues existía la costumbre por
parte sobre todo de los hombres para cumplir con el precepto con
los Sacramentos de la Confesión y Comunión al menos una vez al
año. Como la iglesia invitaba para los días de la Semana Santa a
diferentes sacerdotes de las distintas comunidades religiosas de
la capital que aparte de dar charlas, sermones, conferencias
también eran los preferidos por los feligreses para confesarse.
Por aquel tiempo estaba de Párroco D.
Francisco Hidalgo Navarro y de coadjutores d. Juan Guzmán y don
Francisco Melián. También se invitaba a los párrocos de las
distintas parroquias del municipio para que ayudaran en diversos
cultos de la semana.
El Martes se hacía en la calle, por los
sitios tradicionales por donde pasaban las procesiones, el Vía
Crucis, con paradas en las 14 Estaciones, distribuidas
estratégicamente por el recorrido y una reflexión de uno de los
padritos en cada una de ellas, seguido todo con gran devoción
por muchos feligreses.
Ya el Miércoles empezaban las procesiones
con llegada hasta la Ermita del Cristo de la Salud en el
Calvario. Salía la Procesión del Encuentro acto que tenía lugar
en la Plaza de León Y castillo, siguiendo luego la Procesión
hasta el Calvario.
Del Jueves recordamos a partir de las tres
de la tarde, hora de la muerte de Jesús, de la Matraca que
estaba funcionando hasta el día siguiente sin parar, labor a la
que se prestaban muchos jóvenes para moverla manualmente. El
ruido se oía por gran parte de la ciudad facilitado por su
colocación en lo alto de la Iglesia. Las visitas al Monumento
eran continuas y por la noche La Hora Santa. Ese día las
comuniones eran masivas con grandes colas para acercarse a
recibir la sagrada forma a pesar de ser varios los sacerdotes
que la repartían, tardando largo tiempo de atender a todos los
fieles que se acercaban a recibirla.
El Viernes era día de recogimiento y de
visita al Monumento Procesión del mismo, y el Sermón de las
siete palabras y al terminar la Procesión también hasta el
Calvario. Luego tenía lugar en la iglesia la bajada del Cristo
desde la Cruz para depositarlo en el sepulcro y ponerle la
“Losa”, momento en el cual se oía un gran estruendo en toda la
iglesia. Luego había un sermón para a continuación hacer la
Procesión de la Soledad con el Sepulcro alrededor de la Plaza de
San Juan ante un silencio absoluto sólo roto al entonar la Banda
de Música una marcha fúnebre.
El sábado ya habían terminado las
procesiones y se le llamaba Sábado de Gloria con distintos actos
litúrgicos dentro de la Iglesia y la alegría se desbordaba con
todas las campanas sonando no sólo las de la iglesia parroquial
sino las de todas las parroquias del municipio. El Domingo de
Resurrección al día siguiente con diferentes actos en la propia
iglesia. Se descubrían todas las imágenes que no habían
participado en las ceremonias propias de la Semana Santa y que
fueron cubiertas antes de empezar la misma.
El pueblo en general participaba con su
asistencia en forma masiva en todos los actos.
Durante toda la semana había
varias misas diarias y las confesiones eran mañana y tarde
reservándose la jornada vespertina preferentemente para los
hombres y la de la mañana para mujeres y niños y jóvenes. El
Miércoles salía una nota en la prensa del Gobierno Civil
prohibiendo todos los actos cívicos: cines, salas de recreo,
bailes, etc.. cosa que aprovechaban muchos para arreglar los
salones, baños y cualquier otra reforma necesaria para el buen
funcionamiento de la empresa.
Las mujeres asistían a los actos con la
mantilla negra, casadas y viudas, o marrón, y las jóvenes con
la mantilla canaria de color entre blanco y crema que tanto
resaltaba la figura femenina.
No había dinero ni costumbre de salir de
viaje, vacaciones, playas, etc... pues la Semana Santa se
respetaba al máximo y era mal visto hacer esas actividades.
Las dos emisoras de radio emitían solamente
música sacra o clásica, novenas o sermones desde las iglesias.
Era tanta la gente que acudía a escuchar a
los padritos que no cabían en los bancos de la iglesia por lo
cual se invitaba a los feligreses a llevar el asiento de sus
casas: bancos, sillas, etc..
Se llevaba a rajatabla lo de ayuno y
abstinencia por lo cual el consumo de pescado era muy abundante,
sobre todo el salado para los sancochos, ya que la carne no se
debía comer el Viernes.
La gente se echaba a la calle en esos días,
sobre todo a partir del Miércoles, y se concentraban en la Plaza
de León y Castillo, La Plaza de San Juan y la iglesia
parroquial. Unos participaban en los cultos propios de la Semana
Santa, otros los veían respetuosamente a su paso por las calles
o plazas y bastantes pasaban el día de fiesta gozando del
continuo movimiento de personas de un lado para otro y del paseo
que se formaba entre el ir y venir. Los bares estaban repletos
con hombres que aprovechaban cualquier descanso o paso en la
actividad religiosa para reponer fuerzas o cambiar impresiones
con los amigos y conocidos.
Muchos se verían en la tesitura de disimular
su poca devoción por el que dirán dado la unión que existía
entre Estado e Iglesia y había que guardar las compostura porque
la gente se daba cuenta de todo y no era cuestión de que te
señalaran con el dedo como persona poca religiosa.. y crear
enemistades sin necesidad.
Hoy las cosas han cambiado totalmente y
todos respetan el parecer o la forma de pensar de los demás y la
religiosidad sigue latente entre muchos ciudadanos que se han
acostumbrado a realizar sus creencias sin que nadie se meta
contigo de ninguna manera, sino que cada uno piense como desee,
no sólo desde el punto de vista religioso sino también el
ideológico político aunque siempre haya alguien que pretenda que
todo el mundo piense como él, sin admitir las discrepancias,
cosa un tanto absurda pues para gustos se hicieron los colores y
que sepamos no hay ningún fallo judicial que diga cuál ideología
es la mejor o la peor, pues todas tienen como principios el
bienestar del ciudadano, lo que pasa es que al final falla el
ser humano que no aplica los principios establecidos por su
colectivo, organización o lo que sea, al pie de la letra y lo
que le vence a veces es la vanidad, osadía, o la
ambición...tanto desde un signo como del otro y si no que
aparezca alguien que tire la primera piedra... y para conocerlos
sólo basta con leer la prensa diaria, ver la televisión o
escuchar la radio para que uno no deje de quedarse asombrado
con los tantos desmanes que se cometen por doquier...
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«VELADAS ARTÍSTICAS-MUSICALES»© |
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Es normal que durante las
fiestas la gente, el pueblo, esté dispuesto a gozar de las
diferentes atracciones que la Comisión de fiesta pone a su
alcance para que pueda disfrutar de ellas, no sólo por que eran
de gratis sino porque tenía la oportunidad de verlas en su
propia ciudad sin necesidad de tener que desplazarse a la
capital, cosa que seguramente no haría teniendo en cuenta los
gastos que eso le ocasionaría y la situación no estaba para
despilfarrar el dinero en cosas “banales” según el entender
popular.
La Comisión de fiestas sabedora de todos los
límites de los ciudadanos tenía la delicadeza de incluir en su
programación actos que elevaran un poco el nivel cultural de la
población o al menos poner a su alcance la posibilidad de que
tuvieran la oportunidad de poder presenciar actos que de otra
forma no los vería.
En los sesenta años que van del 39 al 2000,
hemos tenido la ocasión de ver, oír, gozar, disfrutar, etc.. de
muchísimos actos culturales que nos han ido introduciendo poco a
poco en otro mundo para muchos de nosotros totalmente
desconocidos y que a la vez ha servido para que nos fuéramos
aficionando a las distintas facetas que se nos ofrecía en
nuestra propia casa sin tener que desplazarnos ni hacer ninguna
clase de gastos.
Teniendo en cuenta que no había llegado aún
la televisión, resultaba una novedad todo lo que la
programación nos ofrecía durante las fiestas y era la manera de
poder ver lo que nunca antes habíamos tenido ocasión de
disfrutarlos y lo mismo que en el deporte se fueron
introduciendo deportes jamás practicados ni visto por estos
andurriales y como consecuencia de ello nacer ese deporte en
nuestro municipio, lo mismo ocurrió con las facetas culturales
que a raíz de verlos en nuestra ciudad nacieron aficiones y
practicantes de las distintas facetas que se nos fue ofreciendo
a lo largo de los años: recitales poéticos, conciertos de
guitarra, órgano, piano, cuarteto clásico, musicales, zarzuela,
clásica, orfeón, corales, recitales líricos, etc..
El presente comentario lo queremos dedicar a
las Veladas Artísticas-Musicales que se celebraban año tras año
en los salones de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas que
gentilmente siempre los ponía disposición de la Comisión de
fiestas a modo de colaborar con el esplendor de las mismas.
Estas veladas empezaron en 1956 con los
alumnos de canto de la profesora de la capital Dolores de la
Torre. Consistían en ofrecerle al público desde su coqueto
escenario un repertorio de canciones líricas que se acompañaban
de un recital de poemas a cargo de varios rapsodas, para
enriquecer el acto. El salón de actos de la Heredad se llenaba
cada vez que había un recital de este tipo deseoso el público de
ver por primera vez un espectáculo de ese nivel en nuestra
ciudad.
Estas actuaciones se repiten desde 1957
hasta 1961 , destacando como particularidad el año 1959, por
realizarse varias veladas en días diferentes a cargo de los
alumnos de la citada profesora y también con los de Isabel
Macario, ambas profesoras de prestigio en la capital .
Se cambia de lugar de actuación de estas
veladas y se pasa al marco incomparable del bello Jardín
Municipal en su parte baja que ya también había sido adquirida
por el Ayuntamiento y en el año 1966, tiene lugar una Velada
Artística Musical con la actuación de relevantes figuras de la
capital de la isla.
Empieza ahora las actuaciones de grupos de
nuestra ciudad, señal inequívoca que la semilla que se había
sembrado desde años anteriores había fructificado y así vemos
cómo en el año 1975 hay un recital musical de los alumnos del
Colegio La Salle en la Heredad de canciones populares españolas.
A principios de los años ochenta del siglo
pasado había desaparecido la Banda Municipal de Música para
poner en marcha el proyecto de la enseñanza de solfeo para luego
crear la nueva banda infantil-juvenil que más tarde desembocó en
la creación del Conservatorio Municipal de Arucas y seguidamente
en las Escuelas Artísticas.
Desde 1989 en adelante los alumnos del
Conservatorio empiezan con los conciertos anuales en el Centro
Municipal de Cultura(antiguo Cine Díaz) y que se prodigan desde
1995 hasta 1999, pero ahora con el nombre de Escuela Municipal
de Música y cambiando de lugar de actuación según las
circunstancias: Heredad, Casa de la Cultura, Plaza de León y
Castillo, Teatro Cine Viejo y Jardines Municipales.
Otras veladas son protagonizadas en el año
1992 el Grupo Pro Arte Duetti, con Yolanda Falcón y Charina
Martínez y para el año siguiente vienen a nuestra ciudad los
alumnos del Conservatorio Superior de Música de Las Palmas, y el
98 el grupo de Jóvenes Intérpretes y para finalizar el siglo
“Artenara” que lo hace en la Plaza de San Juan.
Pero éstas no fueron las únicas actuaciones
musicales de importancia que se dieron en nuestro pueblo por las
fiestas de nuestro santo patrono y así tenemos al Cuadro
Artístico La Salle que nos deleitó poniendo en escena en el
Teatro Cine Viejo la zarzuela “ La Estatua” de Pablo Anchoa en
el año 1957.
Finalmente viene a nuestra ciudad la soprano
canaria María de los Ángeles Martín en el año 1979 para dar un
recital en la Casa de la Cultura y otro el Bajo, Victoriano
Fernández ,acompañado al piano por Pino García en el año 1981 y
en el 89 un recital de música española a cargo de la Soprano
Cimarra que es acompañada al piano por Lola Guerra, por supuesto
en la Casa de la Cultura.
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«DESFILE DE VARIEDADES»© |
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Durante
varios años y en el transcursos de los festejos de las fiestas
de San Juan se ofrecía en la Plaza de San Juan un espectáculo,
casi todo musical, con carácter gratuito para que lo pudiera
disfrutar el mayor número de ciudadanos.
Dicho acto se llamaba
Desfile de Variedades, que consistía en la actuación de
diferentes artistas procedente de la capital de la isla:
cantantes, humoristas, rapsodas, etc... de ambos sexos y de
cualquier edad. Los cantantes, hombres o mujeres, podían emplear
cualquier tipo de género.
Se puso de moda el
título de Desfiles de Variedades en un programa radiofónico
organizado por una emisora de las dos que emitían desde la
capital en los años cincuenta del siglo pasado. A partir de ahí
se reunía un grupo de los artistas participantes y se
desplazaban a las fiestas de los distintos pueblos de la
isla al frente de los cuales venía el organizador.
Como era un programa
seguido por bastante público de la isla, se hizo muy popular, la
comisión de fiestas creyó oportuno traerlos a la ciudad para los
festejos que tendrían lugar durante la celebración del Santo
Patrono, pues contaban que el éxito estaría por asegurado, como
así ocurría cada vez que se les traía.
El marco ideal para tal
espectáculo no podía ser otro que la Plaza de San Juan y por
supuesto por la noche, que luciría al efecto un bonito escenario
con juego de luces en el mismo más las propia de la iluminación
especial del recinto que se hacía para las fiestas con motivo de
los diferentes actos que se celebrarían en la misma.
La primera vez que vino
el elenco a nuestra ciudad fue en el año 1956 para actuar nada
más y nada menos que el día principal de la fiesta, 24 de Junio,
que era siempre reservado para un gran acto que le diera
prestigio a nuestras fiestas patronales y teniendo en cuenta la
cantidad de visitantes que venían en ese día a disfrutar de las
mismas aparte del numerosísimo público procedentes del casco y
de todos los barrios de nuestro municipio.
Durante varios años todo
ocurrió sin incidentes de ninguna clase y ya se hizo
clásico el que vinieran para la noche estelar del día de San
Juan y la Comisión no le podía fallar al pueblo que esperaba
siempre ese espectáculo.
Otras veces se le
llamaba Selección de Variedades(año1962) o Festival de
Variedades(Año 1963) y ya se anunciaban como “los primeros
premios” del I Festival de Las Palmas o primeras figuras
del II Festival, pasando en estos casos a representarse en
el Cine Rosales recién inaugurado, previo pago por el público de
su entrada correspondiente.
El caso es que de una
forma o de otra durante unos cuantos años fue el espectáculo más
esperado por el pueblo para la noche del día del Santo Patrono.
Sin embargo siempre había que contar con el factor tiempo, nos
referimos al clima, y todos sabemos que muchas veces hace su
aparición por el mes de Junio los célebres “Chubascos de San
Juan “ tal como se les conoce popularmente. Esos chubascos
pueden aparecer en cualquier día del mencionado mes, pero es una
verdadera mala suerte que eso ocurra precisamente el mismo día
principal de la fiesta.
De esta circunstancia
climatológica se acordarán todavía mucho de los lectores pues
apenas hace unos 15 años, más o menos, estando de Presidente del
Gobierno Canario el Sr. Hermoso y Alcalde de nuestro municipio
el Sr. Froilán, estuvo toda la mañana nuestra ciudad rodeada de
nubes cargadas de agua que fueron escurriendo poco a poco, pero
suficiente para decir aquello de que no llueve pero empapa. Pero
que pesar de todos los inconvenientes la Procesión con el Santo
salió a la calle, aunque todos los que asistieron a ella
se tuvieron que guarecer debajo de un paraguas, incluidas por
supuesto las autoridades.
Parecida situación se
daba a veces la víspera del día principal, teniendo que cubrir
todos los fuegos artificiales, cuando se activaban alrededor de
la Plaza de San Juan y lo alto de la Iglesia o en la azotea del
Mercado Municipal, ya preparados para prenderles a las doce de
la noche, con plásticos para que no se humedecieran y se chafara
la fiesta pirotécnica.
Esta situación que
venimos explicando se dio en uno de esos desfiles de variedades
preparado para tener lugar a las diez de la noche del día 24. La
Comisión de fiestas en vista de la climatología no dudó un
instante en ponerse en contacto con los dueños del Teatro Cine
para poder llevar a su sala el mencionado acto. Una vez llegados
a un acuerdo se decidió llevarlo al mencionado cine. Pero,
claro, su capacidad de asientos era mucho menor que el de la
Plaza de San Juan y sería imposible que fuese de gratis, por lo
cual la mejor solución fue el cobrar un precio, módico, para
poder entrar.
A la hora anunciada el
Teatro Cine estaba repleto de público. El espectáculo se fue
desarrollando con normalidad y con el orden establecido. Aparte
de los canciones que se interpretaban por los diversos artistas,
también actuaría el dúo, célebre por aquellos tiempos, de
“PANCHO y CASNASIÓN” que hacían parodias cómicas. El momento que
queremos detallar fue la actuación del Rapsoda Antonio Martín
que declamó varios poemas de diferentes Poetas españoles,
recibiendo grandes aplausos por los espectadores.
Entre el público
asistente al acto se encontraba un señor que había venido
destinado a nuestra ciudad, año 1960 poco más o menos,
como cartero, procedente creo recordar de Sevilla, que seguía el
espectáculo con inusitado interés. Pero sus ojos se abrieron con
regocijo cuando contempló en el escenario al Rapsoda Antonio
Martín. El hombre no lo pensó dos veces; se levantó de su
asiento y se fue derecho hacia los camerinos, como espontáneo en
los ruedos, para manifestarle al organizador del acto si le
permitiría salir al escenario a recitar una poesía; posiblemente
habría sus más y sus menos, pero ante la insistencia del hombre,
entre cincuenta y sesenta años, accedieron a que cumpliera su
deseo.
Anunciada su
intervención y ante la sorpresa del público, que llenaba el
recinto, ya que no se lo esperaba, se dispuso a empezar su
declamación; entre número y número de las variadas actuaciones
se bajaba el telón para preparar la siguiente; pues detrás justo
del telón se colocó el Rapsoda Antonio Martín sabedor de que el
pobre hombre se encontraba muy nervioso para si tenía que
“soplarle” alguno de los versos que iba a declamar, haciendo las
veces de apuntador de teatro.
Nuestro rapsoda
improvisado empieza y apenas va por el segundo verso cuando se
para, porque no se acordaba o porque estaba muy nervioso,
momento que aprovechó Antonio Martín para ir apuntándole los
siguientes versos, en voz baja desde detrás del telón, pero que
era audible desde las primeras filas del teatro.
El hombre se ponía más
nervioso todavía y miraba con cierto desprecio al que le
apuntaba como si fuera el culpable de lo que estaba pasando.
Total que aquello fue un espectáculo desagradable,
bochornoso, violento para todos los allí presentes, pues el
hombre se había ganado el aprecio de los ciudadanos por su
eficiente trabajo, gracia, amabilidad y simpatía y no deseaba
vivir aquella situación y no sabía si reír, aplaudir para que
superara el nerviosismo o silbar...
A duras penas se pudo
acabar el poema, El Embargo de Gabriel y Galán de ambiente
extremeño, entre lagunas del “ARTISTA”, y los apuntes que le
susurraban desde detrás del telón y las continuas giros de
cabeza hacia atrás como si le quisiera echar la culpa al mismo
de lo que estaba ocurriendo....
Al final, cosa que
deseaban todos los presentes, el público le aplaudió en un gesto
que le honró....
Al día siguiente fue la
comidilla de la ciudad con comentarios de todos los gustos y el
cartero haciendo su labor, buena como siempre, como si nada
hubiese pasado.
Un par de años más tarde y en un viaje que hice por las islas
occidentales me lo encontré en las oficinas de correos en la
isla del Hierro y fue un saludo muy cordial recordando con mucho
cariño y nostalgia su estancia en nuestra ciudad sin
resentimiento de ninguna clase...
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«EL ARCO DE LAS FIESTAS»© |
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Si el lector es de alguno de
los muchos barrios del municipio podrán entender fácilmente lo
que significa el Arco de las Fiestas, pero si es del Casco y
encima joven a lo mejor cree que es un arco que se ponía a la
entrada en la ciudad para que los visitantes pasasen por debajo
de el mismo.
Decimos que los vecinos de los distintos
barrios sí lo podrían entender porque todavía hasta hace bien
poco en muchos de ellos se realizaba el arco de sus fiestas.
Pero desgraciadamente esa costumbre o tradición se ha ido
perdiendo por completo de los programas de festejos, no sabemos
si es porque la gente, los comerciantes, agricultores, ganaderos
e industriales no colaboran apenas con sus productos o porque se
ha encontrado otra forma de financiar las fiestas.
Es posible que sea esto último pues sabemos
que en el presupuesto del Ayuntamiento viene incluido colaborar
en parte con los gasto de todas las fiestas que se celebren en
el municipio a lo largo del año. No es que sea que se sufragan
todos los actos pero sí que se entrega una parte proporcional a
los habitantes del barrio.
No ocurre lo mismo con las fiestas de San
Juan pues es el patrono de todo el municipio y entonces el
Ayuntamiento corre con todos los gastos de las mismas.
Por los barrios la Comisión aparte de
confeccionar el Arco con donativos en especie de los vecinos,
comerciantes, ganaderos, agricultores e industriales del pueblo
también se dedicaban a ir por las casas distribuidos por
distintas calles en grupos los miembros de la Comisión para
recaudar fondos e igualmente se ponían en la entrada principal
del barrio para ir parando a todos los coche y pedirles la
colaboración.
De esa forma reunían todo lo recaudado por
los distintos conceptos a los cuales se les sumaba la cantidad
que contribuía el Ayuntamiento de acuerdo con el número de
habitantes del barrio.
Pero vamos a centrarnos en el Arco que se
habilitaba para las fiestas de San Juan. Primero se enviaba una
carta a todas las personas o entidades que se creía pudieran
colaborar para su confección. Más tarde se establecían los
contactos necesarios para ponerse de acuerdo el lugar, día y
hora para ir a buscar el obsequio o donativo en el camión del
Ayuntamiento y un par de obreros del personal dedicado a la
limpieza y se iban depositando en algunas de las dependencias
municipales. Por supuesto que esta operación duraba varios días
en realizarse, pero se procuraba que fuera lo más próximo a la
instalación pública del Arco que solía ocurrir ocho o diez días
para poder tener tiempo suficiente de vender el mayor número
posible de papeletas.
Y ¿dónde se colocaba el Arco?. Variaba de
sitio según las circunstancias: la Plaza de San Juan, el Parque
Municipal, la Plaza de León y Castillo, etc... y siempre
buscando un sitio estratégico para que estuviera en un lugar de
paso o de mucha circulación de personas por aquello de que el
producto para venderse ha de estar expuesto a la vista de todo
el mundo.
Una vez decidido dónde habría de colocarse
se “construía” una amplia caseta típica, cabaña, ventorrillo,
etc... lo más rudimentaria posible para que hiciera juego con el
contenido y su fin, pero que fuera llamativa para atraer a los
futuros compradores de números.
¡Señores!- decía Pedro el Negro en la
Cantina del Círculo Agrícola Comercial(Casino)-, ¡este año
tenemos un Arco para las fiestas que al que le toque tiene
comida para varios años si algunos productos no se
estropearan...!
Y no dejaba de tener razón: los racimos de
plátanos se acercaban a los 50, tres sacos de papas del país, un
saco de millo también del país, varias cajas de ron y lo mismo
de coñac, muchos productos comestibles y hasta una cabra y una
oveja, una pareja de pájaros canarios, un casar de palomas y
otra de conejos, una ternera, un par de mantas, un juego de
sábanas, mil pesetas en metálico, etc...
El precio del talón (número) buen variando a medida que
iban avanzando los años: 50 céntimos, una peseta, dos cincuenta,
un duro (cinco pesetas) etc...y los vendía personal del
Ayuntamiento que se llevaban una comisión por cada número, unos
se ponían al frente del Arco cumpliendo doble misión, vender
números y ejercer de guardián de todo lo allí acumulado para
evitar los robos.
Por las noches la guardia municipal hacía la
vigilancia para evitar las visitas de extraños con ánimos
lucrativos. Todo el sacrificio terminaba el mismo día de San
Juan a las diez de la noche que era cuando se llevaba a cabo el
sorteo del Arco para aprovechar hasta últimas hora la
muchedumbre que asistía a los diferentes actos que se realizaban
en ese día. Al ganador se le llevaba el contenido del premio a
su casa en el camión del Ayuntamiento.
.-Carmen María- le solicitaba Antoñito el pastor
a su esposa-cuando vayas para la Plaza compra cinco pesetas de
números del Arco porque me han dicho que este año está muy bueno
y hasta hay una ternera que nos vendría muy bien mientras la
criamos para producir estiércol para nuestro terreno de
cultivo.-
Un buen año y de una forma sorprendente,
ideado por alguien venido de fuera, la corporación municipal
decidió suprimir del programa de festejos la rifa del Arco. Se
comentaba por aquellos tiempos que el argumento que se había
puesto sobre la mesa para la supresión era que Arucas ya no
necesitaba hacer esas rifas para costear las fiestas porque el
Ayuntamiento acarrearía con todos los gastos sin necesidad de
tanto sacrificio y que además parece que esa práctica
correspondía o se ajustaba más bien a cosas de pueblo, y Arucas
ya se había convertido en una moderna ciudad...
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«GASOLINERAS DE LA PLAZA»© |
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Los lectores se preguntarán
si tantos coches había por los años 40 y 50 del siglo pasado
para que en la Plaza de León y Castillo (actualmente La
Constitución) hubieran nada más y nada menos que cuatro
gasolineras, aunque dicho mejor cuatro surtidores de gasolina de
los antiguos y no las modernas estaciones de servicio que una de
ella sola abarca mayor espacio que todo el total de la Plaza,
incluido el Parque de Los Gansos.
Hablamos en este caso de unos surtidores formado por
una columna y que en la parte superior estaban situados dos
depósitos de cristal de cinco litros cada uno en cuyo interior
iba cayendo la gasolina a medida que se le daba de adelante
hacia atrás a una palanca que en la parte más baja se abría en
forma de Y invertida y con sus extremos unidos por una base
también de hierro donde el encargado del surtidor introducía su
mano para dándole impulso servía para extraer la Gasolina desde
debajo del piso de la Plaza que era el lugar donde se almacenaba
el combustible en una especie de aljibe metálica especial para
contener el producto. El cliente iba viendo cómo se llenaba a
través del cristal. Primero se llenaba uno de ellos y luego se
le daba a una especie de llave para que el líquido fuera cayendo
por gravedad hasta dentro del depósito del coche previa
colocación de la manguera que le unía al surtidor. A medida que
se vaciaba uno se iba llenando el otro.
Como podemos ver el sistema era
totalmente manual, distinto totalmente a las modernas
estaciones. Para tan sencilla operación trabajaba una persona
solamente.. que muchas de las veces era el propio dueño pues
para el volumen de ventas que había, de acuerdo con el parque
automovilístico de la época, muy escaso, no daba el negocio para
tener un empleado fijo.
Aparte del surtidor había al lado del mismo
una caja de madera forrada de chapa metálica para mayor
consistencia en cuyo interior ponían diferentes utensilios que
servían para atender al futuro cliente: paños para limpiar las
manos, grasa, aceite, algunas llaves por si se ofrecía, un
fonil, un medidor de aceite, etc...
En esas estaciones no se ofrecía el servicio
de gasoil pues todavía parece que ese combustible no estaba muy
comercializado pues la mayoría de los coches y camiones eran de
gasolina. De todas formas algunos de los dueños de los
surtidores tenían en algún garaje o solar vallado bidones de ese
combustible para si alguien lo pedía.
Nuestros lectores se preguntarán para qué
necesitaba en la caja un fonil; pues muy sencillo: las motos
tenían que mezclar la gasolina con aceite. La misma se le
dispensaba mientras iban entrando la gasolina en el depósito con
una cantidad que dependía de los litros que se pusieran;
normalmente para cinco litros se le ponía un cuarto de litro de
aceite.
Creo recordar que por los años 50 el precio
de la gasolina estaba a 5 pesetas, una verdadera ganga si fuera
hoy, pero eran otros tiempos y también se ganaba muchísimo menos
que ahora por lo que pensamos que el precio del combustible
siempre se ha ido adaptando al tiempo económico que se vive.
La caja que mencionamos anteriormente servía
a su vez para que el dueño se sentara en ella para descansar
mientras esperaba que llegara algún cliente, coche, para
repostar. Como era algo ancha, permitía a su vez que el dueño
dejara que se sentara a su lado algún amigo o conocido y así
pasarse el tiempo distraído hablando con el invitado a
permanecer en el mismo asiento, aunque muchas veces si no estaba
el dueño se sentaban otras personas que descansaban por la plaza
y no encontraban otro sitio mejor que ese para sentarse y
observar todo el movimiento que había continuamente alrededor de
la Plaza y por supuesto que tuviera confianza con el propietario
para que no se enfadara.
Por esos años toda la circulación venida del
Norte de la Isla, así como la proveniente de Firgas y de Moya
tenían que pasar por el centro de la ciudad, concretamente
atravesaban desde la esquina de la Heredad toda la calle
Francisco Gourié, León y Castillo hasta llegar al sitio conocido
como el Pino para tomar la dirección hacia la capital o si
quería ir a Teror doblar a la derecha...
El hecho de que toda la circulación pasara
por el centro de la ciudad y por supuesto por la Plaza, que era
donde estaban los surtidores le daba cierta ventaja para todos
aquellos coches futuros clientes que quisieran repostar. No
debemos olvidar que también otro surtidos de gasolina en el
Pino, o sea a la salida de Arucas hacia Las Palmas y que también
se beneficiaba no solo de los que venían del Norte más los que
pudieran venir del vecino municipio de Teror.
De todas formas hay que pensar que tampoco
el parque automovilístico de la isla era demasiado numeroso,
piensen que estamos hablando de los años 40, 50 y...., digo esto
porque al final de la década de los 50 se instaló en nuestro
municipio, en la calle Suárez Franchi frente a las oficinas del
Ayuntamiento, la primera estación moderna lo que hoy llamamos
Estación de Servicio a cuyo cargo estuvo durante un tiempo D.
Pedro Martín Vega ( más tarde lo tuvo la familia Herrera ) que
también había tenido uno de los surtidores de la Plaza.
Y para terminar este
comentario de hoy vamos a situar el lugar donde se encontraban
ubicados los surtidores o antiguas gasolineras: en la esquina
más próxima a la entrada del Jardín Gourié del Parque de los
Gansos estaba la que regentaba d. Pedro Marttín Vega, justo
donde tenían su parada los coches de viajeros Piratas... por lo
cual la mayoría de ellos, unos 44, repostaban allí. La segunda
estaba situada a la derecha del frontis principal de la puerta
de la Casa Gourié propiedad de d. S. Benítez, la tercera y la
cuarta prestaban su servicio en el frontis de la Plaza del
Mercado, una a la derecha y otra a la izquierda de la puerta de
entrada al mismo, propiedad una de Mastro Pedro Miranda,
conocido por el Cojo y la otra de D. Juan Almeida, y la que
estaba en el Pino la llevaba Mastro Luis. Los surtidores
estaban en el piso de la calle pegados al bordillo de la acera.
Sólo nos
resta decir como anécdota que cada vez que una cuba venía a
reponer gasolina había que tener mucho cuidado porque el sistema
de vaciar la gasolina desde la cuba hasta el depósito consistía
en levantar la tapa de hierro, tipo a las de las alcantarillas
con lo cual se quedaba todo el depósito abierto lo que orginaba
salida de los gases del combustible y bastaba que alguien
estuvieran encendiendo el mechero en cualquier lugar de la Plaza
para que por la boca donde se vertía el combustible se
convirtiera en un foco en llamas y que dado la diligencia de los
que hacían la operación ponían en poco tiempo un fardo de sacos
vacíos para que el fuego se apagase..... pero el susto de la
gente en La Plaza no había quién se lo quitara de encima.... Hoy
afortunadamente esas situaciones no se dan porque las medidas de
seguridad son totales y el sistema de descarga del combustible
es totalmente inofensivo.
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«LAS TÓMBOLAS»© |
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Durante un par de décadas a
partir de la mitad del siglo pasado las fiestas San Juan
intentaban recaudar fondos a través de rifas con el fin de que
los gastos no desequilibraran el presupuesto municipal. Estas
formas de recaudar se hacían a través de los recordados Arcos de
las fiestas y las célebres Tómbolas.
Hoy dedicamos nuestro comentario para traer
a la memoria de mucha gente las Tómbolas. Antes de seguir
adelante hemos de aclarar que no nos referimos a la recordada
canción, parece que de Marisol, donde decía que “ La vida es una
Tómbola"
De lo que queremos hablar es de la Tómbola como
una rifa con carácter benéfico.
Al principio tenían, tal como digo en las
líneas anteriores, un fin recaudatorio para dedicar el dinero
obtenido para solventar cualquier necesidad a la gente, familias
del municipio que estuviera en situación difícil: alimentación,
medicinas, vestimenta, estudios, etc...
De las Tómbolas que queremos hablar hoy es
de las que organizaban las damas de Acción Católica, que
incluían a las jóvenes de los Círculos de Estudios,
instituciones, ambas, relacionadas directamente con la
parroquia y promovidas por la misma con el fin inmediato de
resolver multitud de problemas que solicitaban los feligreses y
tantos necesitados en general.
Aparte de ayudar a los parroquianos
necesitados si la recaudación era suficiente también se dedicaba
una parte a sufragar las necesidades de la iglesia para el
culto: imágenes, estandartes, tronos, y otra multitud de gastos
propios del mantenimiento de la parroquia.
Semanas antes esas Damas se dedicaban a
solicitar de las familias bien acomodadas del municipio,
comercios, industrias, tiendas de ultramarinos, etc...todas
aquellas cosas, objetos, alimentos perecederos, libros,
revistas, juguetes, ropas, cuadros religiosos, y cualquier cosa
que pudiera ser útil para otras personas si ya en su casa no le
daba utilidad.
El proceso era lento, pues no todo el mundo
tenía teléfono, muy poco, la verdad, y por lo tanto todo se lo
tenían que buscar a base de ir caminando para visitar a
aquellas familias que ellos habían seleccionado como posibles
donantes de cualquier cosa que sirviera para poner a la venta
por el sistema de “rifa sorpresa” en la futura tómbola a
celebrar durante las fiestas.
En unas dependencias de la iglesia se iban
depositando todas las cosas reunidas para una vez ultimada la
recogida seleccionar las más adecuadas para la tómbola y si era
mucho lo recogido desechar lo de menos valor, para ir reponiendo
en días sucesivos si las ventas eran muy buenas.
Una vez en su poder los regalos un grupo de
señoras iban haciendo los números correspondientes que colocaban
en cada objeto y luego en un papel confeccionaban el mismo
número de papeletas que dobladas se depositaban en una cestita
desde donde la entregaban a los compradores que habían tentado
su suerte adquiriendo las que ellos quisieran a un precio
módico, que de acuerdo con la época nunca superaba los cincuenta
céntimos de peseta.
Dado que las fiestas de San Juan siempre
atraían a mucha gente al centro de la ciudad, la organización
procuraba conseguir el sitio ideal para colocar y abrir al
público la Tómbola por esos alrededores. Unas veces se hacía en
los salones de las antiguas Escuelas de la calle León y
Castillo, esquina con la de Juan Zamora y otras en el local
cedido por la familia Ponce en la parte baja, la entrada de la
actual Casa de la Cultura que por aquel entonces no estaba
conectada interiormente con la parte superior y que hoy se
comunica por la empinada escalera.
Teniendo en cuenta que el sitio daba para la
calle Gourié, lugar de paso continuo de personas que iban de la
zona de la Plaza de San Juan y la Iglesia a la Plaza de León y
Castillo(Hoy La Constitución), lugares donde se concentraban la
mayoría de los diferentes actos de las fiestas.
Riiing, riniiiing, rinnng....sonaba el
teléfono en casa de Doña Fermina.
- Sí, digaaaa.....
.- ¿Doña Fermina?
.- Sí, ¡quién llama?
.- Doña Fermina, soy Isabel, de las Damas de
Acción Católica y queremos saber si va a colaborar con nosotras
para La Tómbola durante las fiestas de San Juan...
.- Por supuesto que sí, vengan cuando quieran por
mi casa que yo les tendré preparado un lote de cosas.
Y así una y otra vez se iban haciendo
llamadas durante unos cuantos días con el fin de comprometer a
la mayor cantidad posible de familias y de comercios con el fin
de reunir el mayor número posible de futuros regalos para la
Tómbola.
Todo el proceso duraba varias semanas en la
preparación y traslado de los regalos al local para su
exposición al pueblo llegado el momento de su apertura para
empezar en cuanto antes la venta de números, labor que
realizaban las jóvenes que asistían a los Círculos de Estudios.
La verdad era que la experiencia y el tiempo
y sacrificio que empleaban todas las mujeres que participaban
en el éxito de Tómbola merecía la pena pues el esfuerzo se veía
recompensando con la respuesta del pueblo que desbordaba casi
todas las tardes el local.
Muchos
años más tarde y con la desaparición de las Tómbolas Benéficas y
durante las fiestas prodigaron las de carácter lucrativo en
manos de particulares, venidos todos de la capital con mejores
premios, con altavoces a todo volumen para atraer a la gente y
en unas casetas expresamente hechas para el caso, pero, por
supuesto, mucho más caro el hacerse con los números, su compra,
y que muchas veces no te tocaba nada, mientras que en las
Benéficas siempre te tocaba algo y si no, te consolaban con una
estampa bendita, medallas, etc..
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«INAUGURACIÓN DEL PARQUE MUNICIPAL »© |
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Aunque hablamos del Parque Municipal en el título de este
comentario debemos tener en cuenta que ese día de la
inauguración no fue de toda la extensión que ocupa hoy, ya que
el total del mismo se fue adquiriendo en distintas etapas de tal
forma que duró más de veinticinco años para que la propiedad
pasase totalmente del Ayuntamiento.
La primera compra, de una
parte, el tramo que daba a la calle Francisco Gourié desde la
cantonera frente al Banco Hispano hasta un poco antes de llegar
al Banco de Bilbao y en este caso solo la parte que está a la
altura de la calle, pero no la zona baja.
En ese espacio de tiempo
tuvieron la oportunidad de participar en las diferentes compras
varios alcaldes todos ellos desaparecidos: Don José Henríquez
Pitti, Don Francisco Ferrera Rosales y Manuel Fernando Pérez y
Pérez.
La última y definitiva compra
para hacerse nuestro ayuntamiento con la totalidad de lo que hoy
es el Parque, incluida la Casa Museo Gourié, fue hacia la mitad
de los 70 estando de Alcalde Don Manuel F. Pérez y Pérez. Tuve
la suerte de que mi hermano José Antonio, que hacía las
funciones de Secretario me comentara que ese día sería la firma
de la escritura que iba a tener lugar en el salón de Pleno del
Ayuntamiento y que el acto protocolario sería público por lo
cual la asistencia del pueblo estaría permitida al salón de
plenos que fue donde finalmente se celebró.
Me encontraba en la Plaza
cuando mi hermano Manolo, más tarde Concejal en la primera
corporación democrática, me recuerda y me avisa que ya iba a
realizarse la operación y entonces subimos los dos a ver el
acto.
A la hora anunciada ya
estaban en el Salón de Plenos el Sr. Acalde D. Manuel Pérez y
Pérez, con varios Concejales, para darle la bienvenida al
Notario de Arucas y al representante o testigo de la familia
Gourié el sr. Delegado de Comercio en la Provincia de Las
Palmas. Por aquellos tiempos todos los Ministerios del Gobierno
tenían en cada provincia una Delegación y al frente de cada una
de ella estaba un Delegado.
El acto en sí consintió en la
lectura, amplia, de la Escritura al final de la cual se hicieron
las oportunas firmas de los autorizados para hacerlo y luego el
apretón de manos entre todos los que firmaron las Escrituras y
suponemos que después tendría lugar algún brindis especial para
cerrar el acontecimiento en los salones interiores para celebrar
que por fin un lugar tan amplio y hermoso gracias a la
conservación que había hecho de él la familia Gourié, lo
pudieran disfrutar todos los ciudadanos. Por supuesto que al
brindis no asistió el público que estuvo presente en el acto y
que abandonó el salón de Pleno y el Ayuntamiento con cierta
satisfacción y regocijo por haber asistido a un acto en el cual
la ciudad se hacía con unos hermosos jardines para después de
las reformas necesarias poder disfrutar del total de la
instalación. .
En la última compra del
jardín total entró la casa que hoy es Museo Municipal o Gourié y
los amplios jardines que situados detrás y alrededor del
edificio.
En el libro Pedro Cerón y el
Mayorazgo de Arucas escrito por el PBRO. Francisco Caballero
Mujica y publicado por la Casa de la Cultura del Excmo.
Ayuntamiento de Arucas en el año 1973 y entre la página 298 y
299 viene una lámina con una foto aérea en cuyo pie dice lo
siguiente:
“ Estado actual de la Casa
del Mayorazgo de Arucas, edificada a principios del siglo XIX,
adquirida por Don Alfonso Gourié Alvarez, en 1859. Fue morada
habitual de Prelados, Visitadores, y otras Autoridades. Está
situada frente al edificio del actual Excmo. Ayuntamiento”.
Hemos mencionado cuando tuvo
lugar la última y definitiva compra del resto que quedaba de
toda la extensión que abarca lo que fue propiedad de la familia
Gourié y cuyos descendientes estuvieron viviendo en el mismo
hasta que el ayuntamiento adquirió la última fase que es la
acabamos de nombrar más arriba.
Pero ciñéndonos al título del comentario leemos en el programa
de las fiestas de San Juan del año 1948: “ A las siete de la
tarde, del día 23 de Junio de 1948, con asistencia de las
autoridades, se procederá a la bendición e inauguración oficial
del “ Parque Municipal” recientemente adquirido por la
Corporación local.
No cabe duda que fue un gran
logro que nuestra corporación se hiciera con tan hermoso jardín
y la Casa, pues cualquiera sabe si no se hubiera tenido visión
de futuro y dado el auge del turismo que tomó nuestra isla a
partir de los años 60 este hermoso y privilegiado paraje tomase
otro rumbo en manos de alguna cadena de hoteles.
El caso es que los ciudadanos
tan pronto la corporación hizo los arreglos necesarios para que
lo pudiera disfrutar hizo del aquel rincón aruquense uno de sus
sitios preferidos para pasear, sentarse en amenas tertulias y
gozar del fresco y sombra que hacía debajo de sus enormes
árboles.
Sus jardines estaban tan bien
cuidados que llamaban la atención de todos los visitantes por la
cantidad de plantas y flores que habían en sus parterres de tal
forma que se le empezó a llamar a Arucas la “ Ciudad de las
flores”.
Por los años 50 era costumbre
por parte de clubs, sociedades, barrios, etc... organizar
excursiones al campo ente la primavera y los inicios del verano.
La mayoría de todas esas excursiones pasaban por nuestra ciudad
y en cualquier calle, plaza o salón de baile de las sociedades
hacían sus grandes bailes de una hora más o menos. Luego daban
una vuelta por el casco histórico y pasaban por los parques. Con
la fama que tenía la Ciudad de las flores, todas los
excursionistas entraba en nuestros hermosos jardines y viéndolos
llenos de flores, sobre todo de rosas, hacían unos desaguisados
tremendos creyendo que todo el monte era orégano y que allí cada
uno se podía despachar a su gusto.
A raíz de estos hechos y ante
las quejas de la corporación al Gobernador Civil surgió la
obligación de que todas las excursiones en guaguas por el campo
tuviera el permiso previo a nombre de una persona determinada o
entidad socio cultural para en caso de cualquier altercado
respondiera por la acción.
A lo largo de todos estos
años la población ha podido aparte de disfrutar de todas las
instalaciones del Jardín Municipal y de la casa Museo ver
multitud de actividades de tipo recreativo, cultura, diversión,
etc..: conciertos, presentación de libros, día del libro,
concursos, elección de la reina de las fiestas, exposiciones,
etc.. etc... demostrando que nuestros políticos no se
equivocaron al adquirir esta hermosa y bien situada
propiedad.
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«EL FÚTBOL EN ARUCAS EN LA DÉCADA DE LOS 40»© |
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Antes de centrarnos en la
década de los cuarenta del siglo pasado quiero hacer un resumen
de lo que fue el fútbol en el municipio desde que apareciera el
primer equipo en nuestra localidad, el Colón en 1923, según
leemos en la Revista “Arucas” que se empezó a publicar en el año
1946 por las fiestas de San Juan. Después le fueron siguiendo
diferentes equipos que aparecían por poco tiempo y volvían de
nuevo en otro | | |