AULA ABIERTA
Por SEGISMUNDO URIARTE DOMÍNGUEZ

 
 

«LOS DIABÉTICOS Y LA ESCUELA»©

 
 

   Casi todo el mundo sabe que la Diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por la existencia de niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre por una alteración en la secreción y/o acción de la insulina. Es una enfermedad tan antigua como nuestra civilización y sigue siendo en nuestros días un problema para quien la padece y sus familias y una carga sanitaria de grandes dimensiones. 
 

   Su existencia afecta también al metabolismo del resto de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. La importancia de esta enfermedad en Canarias reside en su frecuencia y en las complicaciones crónicas que produce si no se controla a tiempo. Durante la última década se han conseguido grandes avances en el control diabético que han demostrado que un control intensivo e integral ayuda a prevenir las complicaciones diabéticas (enfermedad cardiaca y derrame cerebral, y enfermedad ocular, renal y nerviosa). Además, una serie de herramientas de control y de nuevas insulinas facilitan un control mejor, intensivo y eficaz de la diabetes. Para los niños en edad escolar con diabetes, estos avances prometen un futuro más brillante y sano. Mantener los niveles de glucosa en sangre lo más cercanos posible a lo normal puede ayudar a los jóvenes a tener energía y ser productivos dentro y fuera de la escuela, a la vez que evita las complicaciones a largo plazo de la diabetes.
 

   Ya que los niños pasan un gran número de horas al día en la escuela, es fundamental ofrecer un entorno de apoyo y manejar cualquier desafío relacionado con la diabetes que pudiese surgir durante la jornada escolar y las actividades escolares. Los profesores pueden y deben jugar un papel fundamental a la hora de ayudar a los estudiantes a controlar su diabetes para lo cual se hace necesario tener unos conocimientos básicos del problema. Lo habitual es que sean los padres los que formen a los profesores e incluso a los compañeros del niño. 
 

En esa formación, son básicos los siguientes puntos:

·     Nociones generales sobre la enfermedad.

·     Horarios de comidas y tomas de suplementos alimentarios.

·     Tipos de alimentos recomendables y desaconsejables.

·     Signos de alarma.

·     Tratamiento de las bajadas de azúcar.

·     Técnica de autoanálisis y de inyección de insulina.

·     Localización de los padres en cualquier momento.

·     Facilitarles el número de teléfono del Centro de Salud, de Urgencias y Emergencias sanitarias.

 

   Para el profesorado interesado en este tema, la Dirección General de Salud Pública de Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha editado una “Guía de atención a los escolares con Diabetes” en la que se dan una serie de orientaciones muy útiles para al profesorado. 
 

   Hay que tener en cuenta que la escuela es fundamental para la integración, el desarrollo y la madurez del niño con diabetes, una enfermedad que no afecta la capacidad intelectual de las personas. El niño debe seguir las mismas actividades que sus compañeros, tanto a nivel escolar como deportivo, ocio, etc. El horario de comidas del colegio es fijo, por lo que no ocasiona ningún problema. Deben tomar un suplemento a media mañana y a media tarde, así como antes de la clase de gimnasia o cuando vaya a realizar un ejercicio extra.
 

   El ejercicio es aún más importante que en los demás niños, por lo que no debe ser excluido en ningún momento. Conviene que el niño diabético sea tratado de igual forma que el resto de sus compañeros, participando de todas las actividades. Para que el niño aprenda a valerse por sí mismo, tome confianza y comparta actividades con sus compañeros, es muy importante la actividad educativa y de entrenamiento en campamentos de niños, con diabetes, o sin tal patología. 
 

   Los estudiantes con diabetes tienen más probabilidades de tener éxito en la escuela cuando el personal, sus padres y los profesionales sanitarios trabajan junto con los jóvenes para garantizar un control diabético óptimo. Para ello hay que garantizar un entorno de aprendizaje seguro e igualdad de acceso a las oportunidades educativas para todos los estudiantes con diabetes.
 

   Todos debemos tener en cuenta que la Diabetes no es, en absoluto, una enfermedad invalidante y el niño que la padece, puede vivir una vida plena en igualdad de condiciones y oportunidades.

 

 

«EL SERVICIO DE BUFFET»©

 
 

     Dentro del apartado que dedicamos en esta sección a la Educación para el Consumo, permítanme exponerles una serie de indicaciones a tener en cuenta para evitar toxiinfecciones en el servicio de buffet. 

     El servicio tipo buffet, bien asistido por camareros -normalmente en menor número que en un servicio tradicional- o no (autoservicio o "self-service"), supone un riesgo sanitario extra frente al tipo de comida tradicional servida en el momento de consumo derivado del tiempo de espera en el comedor. Hay que tener en cuenta que muchos de los menús convencionales de restaurantes servidos en las propias mesas están ya preparados de antemano. Sin embargo, el hecho de que la espera se realice en el propio comedor, un lugar menos controlado desde el punto de vista higiénico-sanitario que la cocina, y sin calentamiento previo al consumo (en el caso de preparaciones calientes), junto con el alto grado de manipulación por parte de los propios comensales al servirse, hace que el riesgo de toxiinfección aumente muy considerablemente.  

     Además de observar unas estrictas condiciones de higiene tanto en lo relativo a las instalaciones (materiales, equipos, utensilios) como en todo el proceso de elaboración, desde a la adquisición y transporte de materias primas, como en su manipulación, cocinado y emplatado, el servicio tipo buffet debe contar con unas instalaciones de exposición de los platos preparados que garanticen la adecuada conservación de los alimentos, dependiendo de sus necesidades.  

     Los peligros que  pueden presentarse en este tipo de servicio son los siguientes: Peligro de contaminación, bien de la materia prima inicial, por el personal manipulador, contaminación cruzada por contacto con alimentos crudos contaminados o contactos con superficies, recipientes o útiles no suficientemente limpios y desinfectados. En el buffet la contaminación puede producirse por los propios clientes durante el periodo de exposición del alimento.  

     En el caso de producirse la contaminación, un mantenimiento inadecuado del producto, tanto en frío como en caliente, que se acerque a temperaturas templadas en las que los microorganismos puedan multiplicarse, originará  una carga microbiana probablemente suficiente para causar una toxiinfección, especialmente si el tiempo de exposición es prolongado.  

     Para evitar estos peligros, además de seguir las condiciones generales de un establecimiento de preparación de comidas, usted, como consumidor o consumidora, debe conocer que las normas sanitarias para este tipo de servicio, exigen lo siguiente:

   ·   Las manipulaciones deben realizarse en cuartos fríos (temperatura controlada menor a 18º C) con un diseño de zonas separadas de trabajo que permita la elaboración "siempre adelante" de no retorno (esto es que el alimento avance en la cadena de preparación sin que se produzcan interferencias con etapas anteriores). Han de utilizarse estos recintos exclusivamente para este fin y no como almacenes de alimentos.

  ·   Las superficies de trabajo, recipientes y utensilios empleados, además de ser de materiales adecuados deben limpiarse y desinfectarse escrupulosamente, siguiendo los programas de limpieza y desinfección diseñados para el establecimiento.

   ·   Es recomendable que el personal, además de observar una estricta higiene personal e ir provisto de ropa escrupulosamente limpia, emplee guantes y mascarillas para realizar este tipo de manipulaciones. Resulta imprescindible formar adecuadamente al personal manipulador.

   ·   Los diferentes tratamientos culinarios deberán garantizar la correcta higienización del producto, bien mediante tratamiento térmico eficaz u otro tipo de desinfección alternativa para platos sin este tipo de procedimiento.

   ·   Una vez montadas, las bandejas de conservación fría deben introducirse inmediatamente en las cámaras o equipos frigoríficos de uso exclusivo, a los cuales se debe tener fácil acceso desde la zona de manipulación, para que alcancen rápidamente la temperatura adecuada en su parte central: no superior a 4º C si se van a conservar más de 24 horas y no superior a 8º C si se van a conservar menos de 24 horas.

   ·   Los muebles expositores deberán garantizar unas temperaturas de conservación adecuadas: las comidas calientes a una temperatura igual o superior a 65º C en todos sus puntos, y las comidas frías a temperaturas de refrigeración. Este punto resulta de extrema importancia.

  ·   Además, estos mostradores deben estar dotados de placas protectoras en su parte superior, que protejan las comidas de la contaminación directa que podría derivarse de la proximidad de los clientes, así como de cualquier otro tipo de contaminación física o química durante la exposición.

  ·   Cada plato preparado o tipo de producto deberá disponer de utensilios específicos para servirlo y evitar así posibles contaminaciones cruzadas.

  ·   Las sobras pueden contener un número elevado de microorganismos por lo que, con el objeto de evitar sobrantes, no habrá que exponer más cantidades de las necesarias.

    No debemos olvidar que cada uno de nosotros, como consumidores, tenemos un importante papel a la hora de prevenir infecciones alimentarias. 
 

 

 

«EMBARAZOS NO DESEADOS»©

 
 

    En nuestro país cada año casi veinte mil menores de 19 años se quedan embarazadas sin desearlo. Los médicos de atención primaria reclaman más información para prevenir los embarazos no deseados y que ésta también incida de forma especial en los varones, que  hasta ahora no parecían tener ninguna responsabilidad. Cuando anualmente tantas españolas menores de 19 años se quedan embarazadas sin quererlo es que algo está fallando.

   Las instituciones públicas han intentado hacer un importante esfuerzo para sensibilizar a  los adolescentes frente a los embarazos no deseados mediante la información en las escuelas; sin embargo, la incidencia de embarazos no deseados no disminuye. Y es que es muy difícil luchar contra la inconsciencia propia de la juventud, la falta de comunicación con los padres o la osadía de los jóvenes que creen saberlo todo acerca del sexo y la anticoncepción y en realidad, la gran mayoría tiene información suficiente para afrontar esta situación con seguridad, pero, según los expertos, cuando llega el momento de la relación sexual y no tienen un preservativo a mano no son capaces de decir que no.
 

   Respecto a las últimas dos o tres décadas los esfuerzos para prevenir los embarazos no deseados en adolescentes se han multiplicado desde todos los ámbitos, pero a tenor de los últimos datos, estas iniciativas son todavía insuficientes. Los especialistas en esta materia abogan por potenciar la comunicación entre los médicos de atención primaria, los especialistas, los profesores y los trabajadores sociales así como trabajar para que la comunicación padres e hijos sea más fluida y aumente el grado de confianza entre ellos.  
 
   La realidad es que aunque los profesores y los médicos son muy accesibles, los jóvenes no siempre recurren a ellos porque, en el caso de los médicos, son los mismos de sus padres y como ya no hay confianza suficiente entre ellos, muchas veces tampoco se atreven a preguntarles abiertamente a los profesionales sanitarios porque creen, erróneamente, que como conocen a sus padres se los van a contar ellos.

   En el ámbito educativo, casi todos los centros dedican jornadas a la educación sexual, pero también deben trabajar más en este sentido porque la educación sexual debe ser un tema recurrente en las aulas y del que los jóvenes puedan hablar libremente, sin tabúes. 

   La necesidad de ampliar la información tiene que incidir más en los adolescentes varones ya que, generalmente, hasta ahora siempre han estado un poco al margen de esta situación. Hay que descartar la idea de que el embarazo no deseado es sólo responsabilidad de la mujer. Y es que el embarazo es un problema para la mujer, fundamentalmente (eso es evidente), pero la concepción es cosa de dos. 

   Los padres, el personal sanitario y los profesores tienen mucho trabajo por delante para conseguir que se deje de plantear el embarazo no deseado como un tema exclusivo de las mujeres, de las madres solteras, porque en la concepción participan dos partes, un hombre y una mujer, y hasta ahora, siempre son las chicas las que van a la consulta de  algún especialista. 

   Existen una serie de factores de riesgo que predisponen a ciertas chicas a tener mayores posibilidades de quedarse embarazadas sin desearlo. Para los expertos, los embarazos no deseados son más frecuentes en chicas que previamente ya han tenido un embarazo no deseado, que tienen o han tenido enfermedades de trasmisión sexual, son adictas al alcohol o las drogas ilegales, tienen problemas mentales o provienen de familias con antecedentes de malos tratos, alcoholismo, etc. Pertenecer a una clase social baja no sería tan determinante porque, como demuestran las encuestas, los embarazos no deseados se producen en todos los sectores de la sociedad. 

   En el terreno de la Atención Primaria, lo ideal sería que los profesionales de la Salud no se limitasen a informar sólo cuando los pacientes lo demandan sino tomar la iniciativa y aconsejar sobre los diferentes métodos anticonceptivos y cuáles son los más adecuados en cada caso ya que, normalmente, los jóvenes suelen preguntar muy poco. Pero,  aunque en atención primaria existe un protocolo para dar información sobre métodos anticonceptivos a todas las mujeres que acuden a la consulta a partir de los 14 años, el volumen de trabajo es tan grande que, a menudo, no queda más remedio que atender el problema puntual por el que el paciente acude a la consulta. 

Madres adolescentes

   Generalmente las madres adolescentes son personas que al final se hacen cargo solas de los hijos porque la relación con el padre del niño no suele estar plenamente establecida ni es sólida como para sobrellevar una situación tan delicada e importante como la maternidad.  

   En algunos casos las adolescentes implican a la familia para que se hagan cargo de los críos y así ellas poder continuar, por ejemplo, estudiando. De lo contrario han de dejar los estudios y ponerse a trabajar en lo primero que encuentren, lo que, sin duda, limita sus oportunidades de futuro. 

   Un embarazo en la adolescencia frena la evolución de las jóvenes como personas ya que ellas mismas son personas que están convirtiendo en adultas y que necesitan una cierta libertad para completar esta etapa de la vida.

   Por otra parte, la educación que estas madres adolescentes puedan ofrecer a sus hijos tampoco suele ser la más adecuada ya que ellas mismas no han tenido la oportunidad de formarse. 
 

 

 

«LA RADIO COMO INSTRUMENTO DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL»©

 
 

Sólo por el hecho de  ser un vehículo transmisor de conocimientos, la Radio es en sí misma un importante instrumento didáctico que debemos saber aprovechar para llevar a la población la información necesaria para hacer de la misma una sociedad autorresponsable  y crítica. 

Esa información puede hacerse mediante programas  divulgativos con distintos formatos (coloquios, mesas redondas, debates, entrevistas...) o también puede hacerse a través de cursos radiofónicos. 

Si la información que se va a dar se hace a través de programas divulgativos, conviene tener en cuenta las siguientes consideraciones:

·     La radio ofrece hoy en día, a pesar del tiempo transcurrido y a pesar de estar en el apogeo de las comunicaciones de todo tipo, unas posibilidades inmensas y unos matices llenos de una gran riqueza.

·     Cuando se utiliza la radio de forma consciente, sencilla y despojados de prepotencia podemos hacer de ella un instrumento importante de promoción y de animación sociocultural.

 

Conviene dar unas pinceladas en torno a lo que significa la animación socio-cultural para poder entender mejor luego su relación con la radio.

La animación socio-cultural se considera como una acción tendente a crear el dinamismo social allí donde no existe o bien para favorecer la acción cultural y comunitaria, orientando sus actividades hacia el cambio social. Se trata pues de luchar contra la atonía social con vistas a promover estructuras de participación. 

La idea moderna de la animación socio-cultural estaría compuesta por tres elementos inseparables entre sí:

·     Unos grupos, formados con carácter voluntario y de acuerdo con sus centros de  interés.

·     La acción de animar, concretada en el animador socio-cultural.

·     Ciertas técnicas de comunicación que, apoyadas en la participación y en el  protagonismo popular, tienden a favorecer la adaptación al cambio social y a  asegurar  el desarrollo  individual y colectivo. 

 

Si analizamos estos tres elementos, podemos observar que la radio se nutre de ellos. La radio posee unos oyentes que constituyen esos grupos formados con carácter voluntario y de acuerdo con sus centros de interés. 
 

La acción de animar la puede hacer perfectamente porque cuenta con recursos para ellos

La radio es en sí una técnica de comunicación por lo que, si se apoya en la participación de los oyentes y en el protagonismo de los mismos, puede favorecer la adaptación al cambio social y asegurar el desarrollo individual y colectivo. 
 

Pero estos tres valiosos elementos que la radio posee pueden volverse contra ella misma si no se saben utilizar adecuadamente, y por ello hay que procurar mantener vivos los centros de interés de los oyentes, que muchas veces no tienen nada que ver con los centros de interés de quienes planifican una programación radiofónica. Se ha de tener el suficiente tacto como para dejar a un lado los protagonismos individuales y tratar de llegar a la mayoría de las personas con comunicaciones que vayan acorde con sus intereses generales.
 

La acción de animar, además, ha de basarse en la habilidad del que hace radio de comunicar, de acompañar, de saber ocupar el puesto que le corresponde y dejar el protagonismo al que verdaderamente lo tiene que es el oyente.
 

No podemos concebir la animación de un programa de radio a base de proferir insultos o afirmaciones que  atenten contra la dignidad de las personas. No podemos concebir la animación de un programa de radio a base de creernos unos dioses que estamos en posesión de la verdad absoluta. La radio es un poderoso medio que puede encandilar a los que buscan en ella su lucimiento personal.
 

El último elemento de la animación socio-cultural que es tener la técnica adecuada para lograr la participación colectiva, también puede ser negativo si no se sabe encauzar esa participación. Hay que dejar bien claro que la radio en sí es un medio importante para reforzar los valores o modos de conducta ya existentes o para inducir conductas nuevas. Existen numerosos ejemplos de las maneras en que la radio ha servido para motivar a la  gente. 
 

Pero este importante medio ha de estar bien manejado teniendo en cuenta cuatro finalidades con vistas al desarrollo comunitario. Estas finalidades son: la motivación, la información, la formación y la modificación de conducta. 
 

 

 

«LA PROMOCIÓN DE LA SALUD Y LA FORMACIÓN DE LOS ADULTOS»©

 
 

La Salud es hoy en día un factor determinante en el desarrollo comunitario. Potenciarla y cuidarla debe ser uno de los objetivos a tener en cuenta cuando nos planteamos alguna acción encaminada a la formación y perfeccionamiento de las Personas Adultas.
 

Por otro lado, si la Salud es con frecuencia cuestión de actitudes y hábitos de vida, la educación tiene que jugar un papel importante. Incluir la Educación para la Salud dentro de los Programas Educativos, es buscar una nueva forma de educar desde y para la vida. La Salud es en toda sociedad un valor importante, y como tal valor que debe ser descubierto, asumido y desarrollado, se convierte en objeto de educación. Toda tarea que tienda a promover la Salud favorece, de hecho, la calidad de vida y tanto la Salud como la Educación se convierten en procesos abiertos y en continua dialéctica.
 

La Educación para la Salud es, entre otras, una labor comunitaria y un trabajo interdisciplinar. Las temáticas que integran un Proyecto de Educación para la Salud, por ser contenidos vitales, poseen un alto valor motivacional. De esta forma, la Salud se convierte en una motivación para saber más.
 

De ahí  la importancia de propiciar a través de los distintos Centros de Educación de las Personas Adultas el desarrollo de la Educación para la Salud que permita a nuestra población adquirir las técnicas básicas precisas para conocer  todos aquellos aspectos necesarios para aumentar la calidad de vida. Ello conlleva establecer una planificación que propicie el compromiso de todo el profesorado de incluir dentro de sus actividades formativas las acciones necesarias para promocionar la Salud de los usuarios de los Centros de Educación de Adultos. No se trata pues de formar profesores “especialistas” sino profesores comprometidos con la labor social de aumentar la calidad de vida de la población que acuda a sus aulas.
 

La fuerza social de la Educación de las personas adultas se pone de manifiesto por el hecho del gran número de personas que acuden cada año a los distintos centros diseminados a lo largo y ancho de nuestra Comunidad Autónoma
 

Esta realidad social compuesta por personas de más de dieciséis años y con un amplio abanico de intereses y formación, hace interesante plantearse una acción de Promoción de la Salud ya que supone llegar fácilmente a un amplio campo de la población con una infraestructura ágil que permite evaluar fácilmente las actividades que se emprendan.
 

Actualmente existen experiencias aisladas llevadas a cabo en distintos Centros, pero ésta es una tarea que requiere de un trabajo  continuo y multidisciplinar.
 

Mi experiencia en el campo de la Educación de personas adultas, me permite asegurar que se puede desarrollar  la Educación para la Salud en el marco de la Formación  de las personas adultas con los siguientes objetivos generales:

·     Estimular la incorporación del concepto de Salud como un valor positivo, así como la conciencia del derecho a la Salud.

·     Desarrollar la responsabilidad de la participación comunitaria como elemento esencial en la gestión de la Salud.

·     Promover la incorporación de conocimientos, actitudes y hábitos positivos para la Salud en la comunidad.

·     Proporcionar a los usuarios de los Centros de Educación de las Personas Adultas una información, una formación y una metodología que propicien el desarrollo de una actitud crítica y la capacidad de examinar y eliminar los riesgos para la Salud.

 

El campo de la Educación para la Salud ofrece una amplia gama de temas que interesan a la población en general y que pueden ser integrados en los contenidos de la programación de los Centros de Educación de las personas adultas para responder a cuestiones tales como: 

·     La salud y la enfermedad.

·     La importancia de la Salud en la calidad de vida.

·     La nutrición humana.

·     Los estilos de vida y la alimentación.

·     La incidencia de la alimentación en distintas enfermedades.

·     La sexualidad humana como comunicación afectiva y opción personal.

·     El sexo como factor de discriminación en la sociedad.

·     Métodos anticonceptivos y nuevas técnicas reproductivas.

·     Enfermedades de transmisión sexual. Hábitos saludables de higiene sexual.

·     El problema del tabaco, del alcohol y las drogas ilegales: sus efectos sanitarios y sociales.

·     Utilización del sistema sanitario. Consumo de medicamentos: su eficacia y sus riesgos.

·     Funciones de aparatos y sistemas orgánicos en relación con el ejercicio físico y su adaptación al mismo.

·     Cauces para la participación ciudadana.

·     El papel de los medios de comunicación de masas en la promoción de la Salud.

·     Etc.

 

Ello llevaría a establecer, entre otros,  los siguientes procedimientos:

·     Investigar problemas relacionados con procesos de nutrición.

·     Establecer estrategias para analizar problemas de salud individual o de la comunidad.

·     Utilizar técnicas que permitan la elaboración de dietas equilibradas, la conservación de los alimentos y la detección de fraudes.

·     Analizar y comparar diferentes métodos anticonceptivos.

·     Practicar normas elementales de socorrismo en caso de accidente.

·     Prevención y actuación en caso de accidentes en actividades físicas. 

·     Analizar las distintas organizaciones mediante las cuales puede encauzarse la participación ciudadana.

·     Investigar el tratamiento que dan los medios de comunicación de masas a los temas relacionados con la Salud y la influencia de los mismos en los estilos de vida.

 

En definitiva, el establecimiento de un programa de Educación para la Salud en los centros de Educación de personas adultas podría generar en sus usuarios una actitud que permita:

·     Reconocer y valorar la Salud como un elemento esencial para la calidad de vida.

·     Valorar los efectos que tienen sobre la Salud los hábitos alimentarios, de higiene, de consultas preventivas y de cuidado corporal.

·     Mostrar interés por recabar información de profesionales y centros especializados acerca de cuestiones sobre sexualidad.

·     Mantener una actitud responsable y crítica ante las sugerencias de consumo de drogas y de actividades que supongan un atentado contra la salud personal o colectiva. 
 

 

 

«EL PAPEL DE LOS ABUELOS»©

 
 

     El nacimiento de un bebé transforma completamente el día a día de un hogar. A los compromisos y responsabilidades ya existentes, se suman otras muy distintas: la de educar al pequeño de la casa, y acompañar su desarrollo y crecimiento. Los placeres de tener un bebé son muchos, pero no se puede ignorar que el trabajo aumenta.

     Por otro lado, los tiempos han cambiado mucho en la sociedad y, de un modo particular, en la familia. Las causas van desde la exigencia laboral, el crecimiento profesional, hasta el deseo desenfrenado de aumentar las ganancias o de asegurar una cierta estabilidad económica en el hogar. El impacto de preocupaciones como éstas es visible en muchas familias, en las que se puede notar un empobrecimiento de la estabilidad y de la calidad de vida de los más pequeños.
 
     En muchas familias, conciliar trabajo, casa, e hijos, es una tarea que requiere mucha habilidad y, en muchos casos, algunos sacrificios. La llegada de un bebé no solo altera la vida de los padres, sino también la de muchos abuelos. Poder contar con ellos es un recurso muy valioso.

     La presencia de los abuelos es un consuelo y un desahogo para muchas familias. Los cambios que provocan el nacimiento del bebé les afectan menos que a los padres, y sus obligaciones están en un plan secundario, dependientes del "mando" de los padres del bebé, y de la disponibilidad que tengan para compartir los cuidados, el afecto, y el tiempo del bebé con sus consuegros.

     Los abuelos pueden proporcionar una asistencia práctica, apoyo, y una cadena de consejos útiles para cuidar al bebé. El encuentro de los abuelos con sus nietos es siempre muy enriquecedor para ambos lados. A muchos niños les encantan estar con sus abuelos por diferentes y variadas razones. Algunos porque al lado de los abuelos no existen tantas órdenes ni obligaciones. Otros porque pueden hacen cosas distintas con ellos. Algunos nietos ven a sus abuelos como un amigo, una especie de guía, divertidos, cariñosos, mimosos y que les gusta estar con ellos.

     Pero, lógicamente, todo depende de la forma de ser de los abuelos. Hay también los que apenas envejecen y continúan tratando a los más pequeños de una manera muy autoritaria y demasiado exigente. Pero, por lo general, los abuelos sienten mucho placer con sus nietos. Estar con ellos es también una forma de renovarse personalmente. Es tener más participación en la familia, y sentirse más jóvenes y actualizados. Se aprende mucho con los niños.

     No siempre se puede decir que la relación de los abuelos con los padres de sus nietos sea la mejor posible. Desgraciadamente, pueden existir conflictos en cuanto al tipo de educación que es aplicada al niño. Las generaciones son distintas y diferentes también son los criterios de educación. Los más jóvenes no pueden cambiar los razonamientos de los más mayores.

     Los abuelos no están más para educar. Ya han educado, bien o mal, a sus hijos. Los abuelos están para dar cariño, echar una mano de vez en cuando, y pasar un buen rato con sus nietos. Si los abuelos van a estar con los nietos, lo ideal es que haya un acuerdo entre las partes, para el bien del niño y de todos. Para eso, es necesario que entre los padres y los abuelos exista una relación tranquila, específica y verdadera, libre de celos, en la que reine el respeto a las exigencias y a los hábitos del otro.
 
     A mi juicio, la atención, el apoyo, la experiencia y el afecto de los abuelos, son más necesarios que nunca. Lo ideal es que tanto el padre como la madre cuidasen de su hijo por lo menos durante una parte del día. Pero, desgraciadamente, el intenso ritmo del trabajo no permite que eso ocurra. Los niños necesitan de la atención de sus padres para que se sientan más arropados y así más felices consigo mismos. Pero lo que ocurre es que muchos padres están ausentes de sus hogares casi todo el día, y en estos casos la asistencia de los abuelos es más que aconsejable.
 
     Existen muchas razones por las que los padres prefieren dejar a su hijo con la abuela que al cuidado de niñeras o en una guardería. Una de las razones es la económica. Sale mucho más económico para ellos si dejan a su hijo con la abuela. Puede que sus sueldos no permitan pagar el precio de una guardería o de una niñera. Además, con la abuela no existen límites de tiempo. No tienen que salir corriendo del trabajo para recoger al niño en el parvulario. Sin embargo, lo que muchos padres no consiguen ver es que, al final, están haciendo los abuelos de "canguros", de meros cuidadores.

     A algunos abuelos no les importan. Pero otros, que llevan una vida más social, ya están hartos de ser los sustitutos de los padres, aunque algunos lo aguantan callados con el miedo a que "si no se hacen cargo de los nietos, después no se los dejarán ver", y prefieren quedar bien con todos.

     Al dejar a sus hijos con la abuela durante la mayor parte del día, a veces pueden despertar sentimientos de celos hacia ella. Obviamente, por el tiempo que están juntos, los niños construyen una confianza mayor en sus abuelos, y algunos padres acaban sintiéndose culpables y alejados de sus hijos. Esos temores son comprensibles. Lo que ya no es normal es cuando se produce una "competitividad" entre los abuelos y los padres.
 

 

 

«LA GARANTÍA EN LA VENTA DE BIENES DE CONSUMO»©

 
 

    En épocas proclives a un consumo superior a lo habitual, en las que, en no pocas ocasiones, se compra de manera irreflexiva, conviene tener en cuenta algunas cuestiones como la garantía en la venta de bienes de consumo.

    Lo primero que hay que decir al respecto es que la responsabilidad del vendedor y los derechos del consumidor están amparados por la Ley 23/2003, de 10 de julio, de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo.

    Esta Ley establece que el vendedor está obligado a entregar al consumidor un bien que sea conforme con el contrato de compraventa en los términos establecidos por la ley.

    Hay que tener en cuenta que lo previsto en esta Ley no será de aplicación a los bienes adquiridos mediante venta judicial, ni al agua o al gas cuando no estén envasados para la venta en volumen delimitado o en cantidades determinadas, ni a la electricidad.

    Tampoco será aplicable a los bienes de segunda mano adquiridos en subasta administrativa a la que los consumidores puedan asistir personalmente. Sí quedan incluidos en el ámbito de aplicación de esta Ley, los contratos de suministro de bienes de consumo que hayan de producirse o fabricarse.

    Hay que aclarar que se entiende por productor al fabricante de un bien de consumo o al importador del mismo en el territorio de la Unión Europea o a cualquier persona que se presente como tal al indicar en el bien de consumo su nombre, marca u otro signo distintivo.

    Debemos tener en cuenta que la garantía debe expresar lo siguiente:

- El bien sobre el que recaiga la garantía.
- El nombre y dirección del garante.
- Que la garantía no afecta a los derechos de que dispone el consumidor conforme a las previsiones de la ley.
- Los derechos del consumidor como titular de la garantía.
- El plazo de duración de la garantía.
- El alcance territorial.
- Las vías de reclamación de que dispone el consumidor.

    Es importante recordar que el plazo del que se dispone para poder reclamar es de seis meses desde la finalización del plazo de garantía.

    Dado que, uno de los productos más consumidos en estas fechas son los juguetes, conviene tener en cuenta también algunas recomendaciones sobre su etiquetado; entendiéndose como tal las menciones, indicaciones, marcas de fábrica o comerciales, dibujos o signos relacionados con el producto que figuren en cualquier envase, documento, rótulo, etiqueta, faja o collarín que acompañen o se refieran al producto.

    Al respecto del etiquetado de los juguetes, hay que decir que el mismo debe contener obligatoriamente lo siguiente:

- La marca CE, que significa que el producto es seguro porque cumple las exigencias de las normas de la Unión Europea.
- El nombre y la marca del producto.
- La razón social y la dirección del fabricante o importador.
- Las instrucciones y advertencias de uso.
- Los juguetes de funcionamiento eléctrico deben especificar su potencia máxima, la tensión de alimentación que necesitan y su consumo energético.

No olvidemos que cada uno de nosotros, como consumidores, somos los agentes más importantes para evitar cualquier tipo de fraude.
 

 

 

«EL PAPEL DE PADRES Y MADRES EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS»©

 
 

   Cabría preguntarse  si el padre y la madre juegan el mismo papel en la educación de sus hijos. Aunque las cosas han cambiado mucho en los últimos tiempos, en la mayoría de familias son las madres quienes siguen cargando con el peso de la educación de sus hijos. Según un estudio del Instituto Nacional de Estadística, 6 de cada 10 madres tienen un empleo cuando dan a luz. Sin embargo, el 40% de ellas lo abandona con el nacimiento del tercer hijo. En el caso de los padres, los ejemplos de abandono del empleo para cuidar de los hijos son prácticamente inexistentes.

   En la actualidad, la mayoría de padres y madres se reparten bastante el trabajo y la educación de los hijos, pero podríamos decir que todavía son las madres las que soportan mayormente el cuidado de los niños. Por norma general, son las madres las que reducen sus jornadas laborales para poder acoplar la vida familiar a su entorno laboral. Son ellas las que se ocupan en mayor medida de las visitas al pediatra, de encargarse de que los hijos tomen sus medicamentos a su hora y de que todo lo que se refiera a los hijos esté bien organizado.

   Con todo, no debemos pensar que los padres se despreocupan de la educación de sus hijos. Al contrario, la evolución social de las últimas décadas ha aumentado la importancia de su papel en la educación de los pequeños, involucrándoles más en su día a día que años atrás. Uno de los problemas más habituales, sin embargo, se da cuando el padre y la madre adoptan ciertos papeles dentro de la vida familiar. Teniendo en cuenta que es la madre la que en la mayoría de los casos lleva el peso de la misma, el hijo puede llegar a identificarla como la ‘mala’ de la película, especialmente si la actitud del padre es más despreocupada y acepta un cómodo segundo plano.

   En una sociedad como la nuestra, en la que hombre y mujer juegan cada vez en mayor medida papeles más igualitarios, resulta sorprendente el hecho de que muchas mujeres sigan cargando casi en exclusiva con la educación de sus hijos. No son pocos los padres que al regreso del trabajo se despreocupan de los pequeños escudándose en la dura jornada profesional que llevan a sus espaldas. Algunas mamás, sin embargo, trabajan cada vez más horas durante el día, y al finalizar la jornada laboral continúan deslomándose con las tareas del hogar.

   Así, si existe una disputa o malentendido con los niños, las madres suelen ser las que dialogan con ellos e intentan hacerles entender que hay que cumplir ciertas normas en casa, mostrándose como la mano dura, la que está en casa para reñirles. Si el  padre adopta una postura indiferente sólo conseguirá que las indicaciones de la madre se pasen por alto y no surtan ningún efecto. Lo más aconsejable es que el padre y la madre jueguen el mismo papel en la educación de los hijos.

   Marcar unos hábitos y normas fundamentales es esencial para favorecer su disciplina y reforzar su autocontrol, pero a veces los límites son percibidos como limitaciones sin sentido. “Podríamos considerar los límites, las rutinas y las normas como pilares básicos de la educación. Es necesario que los niños sepan qué es aceptable y qué no. De esta manera, el niño sabrá con anticipación qué esperamos de él y cuáles son las conductas que los padres no toleraremos bajo ningún concepto. Para que estas normas no sean percibidas como algo negativo es importante el diálogo constante. Una forma de conseguirlo será, por ejemplo, especificar muy bien lo que deben hacer, para que no exista confusión, y ofrecer opciones siempre que sea posible para que el niño considere cuál de ellas es la que más le conviene. Controlar nuestras emociones y ser firmes en nuestras decisiones nos permitirá inculcarle valores al niño evitando los malentendidos.
 

 

 

«EL CONSUMISMO»©

 
 

   Vivimos en una sociedad que favorece el consumismo, nos hemos convertido en la generación de usar y tirar. La publicidad nos bombardea con anuncios cuyo objetivo no es nuestro bienestar, sino hacernos engranajes de un sistema que reduce a las personas al papel de meros consumidores sumisos. Este modelo económico de producción y consumo tiende cada vez más a su agotamiento.

   Las manifestaciones de la crisis social y medioambiental en todo el planeta son cada vez más visibles: todos los días encontramos ejemplos a nuestro alrededor o en los medios de comunicación del injusto reparto de la riqueza y el consiguiente aumento de la pobreza o de los efectos que el actual desarrollo insostenible tiene para la naturaleza. Serían innumerables los ejemplos, desde los fenómenos migratorios, hasta la deforestación o desertización, pasando por la explotación laboral (sobre todo de mujeres y niños) o el efecto invernadero

   El consumismo es una cadena y una esclavitud. Nuestros hijos e hijas deben contar con nuestra ayuda para enfrentarse a las presiones grupales. El diálogo en el seno familiar es imprescindible para que exista un clima adecuado para la convivencia. Haríamos bien los padres y madres en comentar con nuestros hijos la situación económica, planificar juntos los fines de semana o las vacaciones, no ocultar si existen dificultades que pueden privarnos de la adquisición de un electrodomésticos para el hogar, o la realización de un viaje.

   De esta forma, nuestros hijos se irán concienciando de las posibilidades económicas familiares y se verán obligados por los hechos a contemplar el principio de realidad en lugar de guiarse solamente por el principio de placer. Por ejemplo, podemos y debemos razonar con ellos la conveniencia o inconveniencia de que los cumpleaños se celebren en una conocida multinacional de hamburguesas y aprovechar para explicar, debatir con ellos y, desde luego, escucharles, si esa es la forma más adecuada de celebrar una fiesta de cumpleaños.

   Como consumidores, último eslabón del sistema económico, tenemos una responsabilidad, pero también tenemos un poder. Con nuestra forma de consumir podemos influir en la marcha de la economía y del mundo de una forma directa. Un consumo consciente y responsable, orientado al fomento de actividades satisfactorias para la naturaleza y las personas es una gran contribución y un decisivo instrumento de presión frente al mercado. En definitiva, llevar a cabo un consumo responsable.

   El concepto de consumo responsable es muy amplio, como lo es la propia actividad de consumir. Podemos, sin embargo, sintetizarlo en tres bloques:
Un Consumo Ético, en el que se tiene en cuenta a la hora de consumir o de optar por un producto, una serie de valores, haciendo especial énfasis en la austeridad como un valor en relación con la reducción para un consumo ecológico, pero también frente al crecimiento económico desenfrenado y al consumismo como forma de alcanzar el bienestar y la felicidad.

   Un Consumo Ecológico, en el que se incluyen los conceptos de reducir, reutilizar y reciclar y también elementos tan imprescindibles como la agricultura y ganadería ecológicas, la opción por la producción artesana, etc.

   Un Consumo Social o Solidario, en el que entraría también el Comercio Justo, es decir, el consumo en lo que se refiere a las relaciones sociales y condiciones laborales en las que se ha elaborado un producto o producido un servicio. Se trata de pagar lo justo por el trabajo realizado, tanto a gentes de otros países como a las más cercanas, en nuestro ámbito local; se trata de eliminar la discriminación, se trata de potenciar alternativas sociales y de integración y de procurar un nuevo orden económico internacional.
 

 

 

«LA PREVENCIÓN DE LAS DROGODEPENDENCIAS (II)»©

 
 

La prevención en el ámbito escolar

Con la generalización de la prevención, en los últimos años ha cobrado más relevancia la prevención escolar. La misma permite llegar a los jóvenes escolarizados, en la edad de máximo riesgo para el consumo de las distintas drogas, facilitándose así de modo importante realizar la prevención. Esto ha llevado a que muchas intervenciones preventivas se realizan en exclusiva en la escuela y es donde hay más programas preventivos evaluados. Esto en parte es debido a que al estar la mayoría de los niños y niñas escolarizados constituyen teóricamente «muestras cautivas», dado que teóricamente se tiene acceso a todo el grupo diana que interesa. En la práctica esto no siempre es así ya que la aplicación de un programa preventivo exige la correspondiente autorización (administrativa, escolar, etc.) y el consentimiento de los participantes y de sus padres. No olvidemos que una parte de los que más precisan intervenciones preventivas para que no consuman drogas no asisten a la escuela o tienen fracaso escolar, lo que les lleva a abandonar la misma antes de tiempo. Estos son elementos negativos para la persona y son factores de riesgo para el consumo de drogas. Uno de los objetivos de la prevención escolar es éste junto a otros. Por ello la prevención se realiza fundamentalmente en la escuela, pero no necesariamente es suficiente para evitar el consumo de drogas. Hay que implicar no solo al resto de los elementos sociales sino a todas las personas en riesgo acudiendo a su contexto social o ambiental de consumo. Y, específicamente debe implicarse a toda la comunidad escolar que la constituye los alumnos, los profesores y los padres.

La prevención escolar debe conseguir que los jóvenes no consuman drogas o retrasen la edad de inicio. Aplicada en la escuela debe conseguir este objetivo en todos los alumnos pero puede haber distintos grados de intensidad. Así, los programas universales son útiles para todos, pero en otros sería conveniente aplicar programas selectivos, o bien remitir a las personas con problemas de drogas, o problemas de otro tipo (psicopatológicos, familiares, sociales, etc.), a los servicios sociales, sanitarios o de salud mental, para paliar los mismos o poder, aún mejor, solventarlos. Por ello la escuela es importante pero no lo es todo en la prevención. Esto es importante indicarlo y exige a su vez que los profesores tengan el suficiente apoyo técnico y profesional para los problemas que se vayan encontrando en este caso concreto de la prevención de las drogodependencias.

La prevención en el ámbito familiar

En los últimos años la prevención familiar ha incrementado su relevancia al conocerse cada vez más, por los factores de riesgo y protección, la importancia de la misma en la etiología del consumo de drogas. La familia constituye un elemento esencial en la socialización del niño y del adolescente. Por ello una familia estructurada facilita mejor los tránsitos y la adaptación a nuestra sociedad actual. Uno de estos aspectos adaptativos es el no consumo de drogas o no pasar de un consumo esporádico en ciertas drogas.

El mayor problema que tienen los programas preventivos a nivel familiar es la escasa participación de los padres. Y, cuando participan, suele ser la madre la que acude a las sesiones mas que el padre. De modo parecido, en las escuelas de padres que se han creado para los mismos, orientadas específicamente para la prevención de las drogas, ocurre algo semejante: suelen acudir las madres y de las que acuden no siempre son las que tienen los hijos con mayores problemas de consumo de drogas o de riesgo de consumirlas. En la práctica, las familias con mayor cantidad de problemas tienen menos tiempo para acudir a los mismos. Por ello se sugiere que se facilite a los padres el poder acudir, o incluso que se les financie el acudir a dichos programas. En muchas ocasiones las escuelas de padres es el nombre que recibe el sitio donde acuden los padres para aplicarles un programa preventivo en drogodependencias más o menos estructurado.

Una intervención importante es aquella orientada específicamente a familias problemáticas donde los padres o los hijos consumen drogas o tienen un riesgo muy alto de consumir. Facilitar el acceso de los mismos a dichos programas o combinarlos con otras intervenciones de tipo comunitario facilita la adherencia a los mismos.

La prevención en el ámbito comunitario

La prevención en su sentido más amplio debiera ser comunitaria. Sin embargo, como lo comunitario es tan amplio suele optarse por tipos de prevención más realistas y parcializados. La prevención comunitaria en drogodependencias lo que pretende es prevenir el consumo de drogas en una comunidad concreta poniendo en marcha distintos recursos para lograr este fin. El objetivo que pretende es reforzar los mensajes y normas de la comunidad en contra del abuso de drogas y la preservación de la salud. Implica poner en marcha distintos recursos y medios comunitarios y, con ello, la participación y movilización de distintas instituciones, organizaciones, colectivos, grupos y personas de la comunidad. Esto indica que un programa comunitario es comprensivo y puede abarcar cualquier aspecto de la comunidad. Cuantos más participen, siempre que haya un adecuado nivel de coordinación, más fácil será conseguir el objetivo preventivo.

Hacer la prevención desde una perspectiva comunitaria tiene claras ventajas, como que se puede incidir en más factores de riesgo en distintos niveles, podemos conseguir una mejor consistencia en los mensajes, poder conseguir una mejor difusión al disponer de más canales, etc. Por ello, es muy importante en este tipo de programas que haya una buena planificación, coordinación, puesta en práctica y medios para el mismo. Habitualmente un programa comunitario incluye otros subprogramas, o programas que a su vez funcionan independientemente, como la prevención escolar, la familiar, la laboral, etc., pero que si se coordinan dentro de un programa comunitario pueden funcionar sinérgicamente todos entre sí. De ahí la relevancia de adecuar todo programa comunitario a las necesidades concretas de esa comunidad y de las personas que tienen mayor problema de consumo de drogas.

La prevención en el ámbito laboral

La prevención en el ámbito laboral se ha centrado de modo importante en las drogas de tipo legal, aunque sin dejar de lado las de tipo ilegal. Ello viene dado por la relevancia que tiene el consumo de alcohol, y sus consecuencias en la salud y en la accidentabilidad laboral, como en el tabaco, por la morbi-mortalidad que la misma produce. Muchos programas se han puesto precisamente en marcha por el alto nivel de trabajadores en situaciones de riesgo existentes en distintos ámbitos laborales o cuando el propio trabajo implica riesgos incompatibles con dichos consumos (ej., trabajar en una empresa de madera para los fumadores; trabajar en una empresa de conducción de máquinas de precisión para el alcohol). Los servicios de medicina de empresa han tenido y tienen un papel muy importante en este aspecto, así como la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
 

 

 

«LA IMPORTANCIA DE LA AUTOESTIMA»©

 
 

    La autoestima es un tema que despierta cada día un gran interés, no sólo de psicólogos sino también de madres y padres. Es una preocupación presente en muchas casas y conversaciones. Y eso se puede entender por la relación que está teniendo la autoestima con problemas como la depresión, anorexia, timidez, abuso de drogas y otros.

    Algunos expertos afirman que una baja autoestima puede llevar a una persona a tener estos problemas, mientras que una buena autoestima puede hacer con que una persona tenga confianza en sus capacidades, no se deje manipular por los demás, sea más sensible a las necesidades del otro, y entre otras cosas, que esté dispuesto a defender sus principios y valores. Lo ideal sería que los padres no se preocupasen solamente en mantener en sus hijos una buena salud sino que también mirasen más por la salud emocional de los mismos. La autoestima es una pieza fundamental en la construcción de una efectiva infancia y adolescencia.

    Se puede definir la autoestima de diversas formas, pero su contexto continuará siendo el mismo. La autoestima es la conciencia de una persona de su propio valor, el punto más alto de lo que somos y de nuestras responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, y la sensación gratificante de querernos y aceptarnos como somos por nosotros mismos y hacia nuestras relaciones. Es nuestro espejo real, el cual nos enseña cómo somos, qué habilidades tenemos, a través de nuestras experiencias y expectativas. Es el resultado de la relación entre el temperamento del niño y el ambiente en el que éste se desarrolla.

    La autoestima es un elemento básico en la formación personal de los niños. De eso dependerá su desarrollo en el aprendizaje, en las buenas relaciones, en las actividades, y por qué no decirlo, en la construcción de la felicidad. Cuando un niño adquiere una buena autoestima se sentirá competente, seguro, y valioso. Entenderá que es importante aprender, y no se sentirá disminuido cuando necesite de ayuda. Será responsable, se comunicará con fluidez, y se relacionará con los demás de una forma adecuada. Al contrario, el niño con una baja autoestima no confiará en sus propias posibilidades ni de las de los demás. Se sentirá inferior frente a otras personas, y por lo tanto se comportará de una forma más tímida, más crítica, con poca creatividad, lo que en muchos casos le podrá llevar a desarrollar conductas agresivas, y a alejarse de sus compañeros y familiares.

    Algunos trastornos que se generan en la infancia o adolescencia pueden afectar la vida de una persona en su edad adulta y seguir generando un desequilibrio en la autoestima en caso de que no haya surgido en el momento inmediato posterior, estos miedos o burlas (en caso de haberse padecido) harán que la persona adulta exteriorice esos sentimientos que en su mayoría están relacionados con la poca comunicación con los demás. La familia, por tanto, tiene mucho que ver en la autoestima de cada uno de sus integrantes y de manera muy especial en la de los hijos.

    La violencia no siempre es la única causante de desequilibrio emocional sino que también influye la manera en que los padres educan a sus hijos, aunque este daño se considera intencional debido a la educación que reciben los padres de familia: es necesario que se eviten cuestiones que puedan perjudicar severamente a los hijos durante su etapa formativa.

    Además de la familia, la escuela es otro de los lugares que resultan importantes para la formación del adolescente no solo por los conocimientos que obtiene en ella sino porque también resulta indispensable para que aprenda a desenvolverse y a establecer relaciones sociales y comunicativas que le ayudan a conocerse más y a formar su identidad personal: en el ambiente escolar nuestra autoestima también puede verse afectada o beneficiada por las opiniones que dan nuestros compañeros y maestros sobre nosotros debido a que toda persona se ve a sí misma desde el punto de vista de los grupos en los que participa y todo aquello que piensen de ella influirá de manera positiva o negativa en su personalidad o forma de pensar.

    Ejemplo de esto son las ocasiones en las que los maestros llegan a decirle a uno de sus alumnos que nunca llegará a ser algo más en esta vida o que será un triunfador, en el primer caso el alumno puede llegar a generarse la idea de que nunca saldrá adelante y permanecer con ella durante mucho tiempo, su situación puede empeorar cuando sus compañeros de grupo optan por alegrarse de las ofensas que recibe pues posiblemente se sienta poco valorado se sienta poco valorado por los demás y decida no convivir con ellos y aislarse para que no lo hagan sentir mal.

    La autoestima no es una asignatura de un currículum escolar. Pero sí debe ser un espacio jamás ignorado por los padres y profesores. Hay que estar atentos al lado emocional de los niños. Durante la etapa desde el nacimiento a la adolescencia, por su vulnerabilidad y flexibilidad, hay que tratara de mejorar la autoestima del hijo o hija. Todo lo que se consigue en este periodo puede sellar su conducta y su postura hacia la vida en la edad adulta.
 

 

 

«LA EDUCACIÓN DEL CONSUMIDOR»©

 
 

Estamos sumidos en una sociedad de consumo en la que el bombardeo publicitario puede inducir a un consumo innecesario o a adquirir unos hábitos de vida contrarios a la salud.

Un ejemplo de estos hábitos no saludables lo tenemos en el campo de la alimentación en la que se ha ido imponiendo un estilo de comida que, en gran medida, está contribuyendo al alto grado de obesidad que tenemos en Canarias.

Está claro que el consumidor no está suficientemente preparado para poder distinguir cuáles son los hábitos saludables a tener en cuenta para evitar así el consumo de determinados alimentos.

Pero no sólo es en el campo de la alimentación donde se pone de manifiesto la falta de preparación de los consumidores. Hay otros muchos en los que el consumismo está incidiendo negativamente en determinados estilos de vida.

Todos somos consumidores y convendría aceptar como punto de partida que es perfectamente posible que tengamos hábitos consumistas. Nuestros hijos están literalmente obsesionados con el “marquismo”. Nuestro status depende más que de ninguna otra cosa, del dinero que nos haya costado el piso donde vivimos, de la marca de nuestro coche y del tiempo que haga que nos desprendimos del anterior, del lugar en que pasemos las vacaciones o de si tenemos los recursos económicos suficientes para enviar a estudiar a nuestros hijos a Estados Unidos o a cualquier país europeo.

Vivimos instalados en una sociedad consumista pero tenemos a nuestra disposición resortes, mecanismos y estrategias para racionalizar el consumo y adaptarlo a la satisfacción de nuestras necesidades.

Una de esas estrategias es la Educación del Consumidor. De ahí, que aboguemos por ella con los siguientes objetivos:
- Permitir al consumidor actuar de una forma discerniente haciendo su elección en base a una información sobre los bienes y servicios disponibles y siendo plenamente consciente de sus derechos y responsabilidades.
- Desarrollar asimismo una actitud crítica y analítica en relación con el consumo y con su lugar en la sociedad.
- Concienciar al consumidor de sus responsabilidades como tal en relación con el medio ambiente, con el entorno, con los recursos energéticos y con otros recursos naturales.

En definitiva, se trata de adoptar una actitud crítica ante el consumo y, si es posible, dar la vuelta al calcetín, sustituyendo el consumismo desenfrenado en el que nos hayamos inmersos, por unas actitudes consumeristas -caracterizadas por planteamientos críticos patrones racionales de consumo- que, por paradójico que pudiera parecer, están mucho más cerca, no sólo del dominio personal y del autocontrol, sino de la calidad de vida.

La sustitución del consumismo y despilfarro por la austeridad es una tarea de envergadura que debemos afrontar como un desafío imperioso, porque está en juego, nada menos, que la capacidad de nuestros hijos e hijas para aprender a resistir las provocaciones y las falsas ilusiones con las que el consumismo disfrazado de encantador de serpientes va a intentar envolverlos.

Naturalmente, para estar preparados de cara a dialogar con nuestros hijos e hijas, debemos comenzar por reconocer humildemente que el consumismo se inicia en el hogar y que, probablemente, no pocos de sus hábitos sean heredados y los hayan aprendido de nosotros mismos.

Hay que tener en cuenta que la libertad, como capacidad de elegir y de responsabilizarse de las decisiones tomadas, es inseparable de un cierto autocontrol y de una racionalización que permita satisfacer muchas necesidades, sin dejarnos arrastrar por cantos de sirena que pongan gravemente en peligro nuestra realización y autorrealización personal.
 

 

 

«LA PREVENCIÓN DE LAS DROGODEPENDENCIAS (I)»©

 
 

El "problema de las drogas" ha venido siendo considerado un problema acuciante en nuestra sociedad desde hace muchos años. Por lo general, ha sido abordado desde la perspectiva represora: Represión policial, represión educativa, represión familiar... El fracaso de esta forma de abordar "el problema" ha resultado estrepitoso, puesto que los jóvenes y adolescentes siguen incorporando estos consumos, de manera recalcitrante y desde una más que evidente desinformación. Quizá por ello, cada vez se hace más énfasis, desde casi todos los ámbitos de la sociedad, en que la Prevención de las Drogodependencias debe ser afrontada desde las instituciones educativas en estrecha colaboración con las familias.

Es claro que las consecuencias que acarrea el consumo de drogas son de una gran relevancia, tanto en la esfera individual, como sanitaria y social, pasando por la familiar, orden público, económica, etc. Ante este hecho uno de los modos que parece idóneo para atajar esta problemática es mediante la prevención. Esta ha ido surgiendo al unísono de la aparición de los problemas de drogas en las sociedades desarrolladas, fundamentalmente a partir de los años 70 en la mayoría de ellas, con la epidemia de la heroína, la cocaína, el cannabis, etc., y sin perder de vista el gran incremento que se ha producido también del consumo de drogas legales como alcohol y el tabaco, en muchos de estos países, especialmente en los jóvenes en fin de semana, aunque en algunos empieza a haber un descenso en tales consumos precisamente por la aplicación de medidas preventivas.

Poco después del surgimiento y extensión del consumo de drogas, en el sentido en que hoy lo conocemos, la alarma social que se ha producido ha sido enorme. En su base han estado los problemas de delincuencia a ellas asociados, marginación, y los enormes costes que dicho consumo ha producido y produce. Ante ello la respuesta de la prevención ha sido clara. Lográndose  un enorme avance en pocos años.

Si queremos dar una definición de prevención de drogodependencias, podemos decir que es «un proceso activo de implementación de iniciativas tendentes a modificar y mejorar la formación integral y la calidad de vida de los individuos, fomentando el autocontrol individual y la resistencia colectiva ante la oferta de drogas» (Martín, 1995, p. 55).

Son varios los objetivos que pretende conseguir la prevención de las drogodependencias. Podemos citar los siguientes:

-         Retrasar la edad de inicio del consumo de drogas.

-         Limitar el número y tipo de sustancias utilizadas.

-         Evitar la transición de la prueba de sustancias al abuso y dependencia de las mismas.

-         Disminuir las consecuencias negativas del consumo en aquellos individuos que consumen drogas o que tienen problemas de abuso o dependencia de las mismas.

-         Educar a los individuos para que sean capaces de mantener una relación madura y responsable con las drogas.

-         Potenciar los factores de protección y disminuir los de riesgo para el consumo de drogas.

-         Modificar las condiciones del entorno socio-cultural y proporcionar alternativas de vida saludables.

Realmente, lo que se pretende con los programas preventivos es alterar las características psicológicas de los individuos para incrementar los factores de protección y disminuir los factores de riesgo para que las personas no consuman drogas, cambiar el contexto ambiental que se relaciona con el consumo de drogas y modificar la interacción entre estas variables.

En ocasiones las intervenciones preventivas se agrupan en dos grandes bloques, el de reducción del consumo, denominado como reducción de la demanda y el de la reducción de la oferta, con vistas a disminuir la disponibilidad de la sustancia en el mercado al que accede el consumidor.

La prevención orientada a la reducción de la demanda se centra en el individuo (cambiar actitudes, percepciones, conductas; reducir los factores de riesgo; entrenarlo en habilidades; etc.). Cuando se realiza a un nivel más amplio, ej., escolar, familiar, comunitario, etc., el objetivo sigue siendo el individuo o grupo de individuos al que se dirige.

Por el contrario, la reducción de la oferta se dirige a la sustancia, a que haya menos cantidad de sustancia disponible o circulando en el mercado. Para ello se establecen controles desde donde se produce la sustancia (cultivo, elaboración), su transporte y almacenaje, hasta el punto de venta intermedio y final.

Se debe tener muy en cuenta que la prevención no puede ser puntual, tiene que estar mantenida en el tiempo. No puede orientarse a solucionar una crisis puntual. Por el contrario, hay que transmitir la clara idea de que la prevención es una labor que tiene que mantenerse en el tiempo, trabajar largo tiempo y esperar a ver los resultados a largo plazo, no de modo inmediato o mañana mismo.

Los ámbitos en los que se realiza la prevención pueden ser múltiples. Puede hacerse en el ámbito escolar, en el familiar, el laboral, a nivel comunitario, con grupos específicos, etc. En la práctica, el tipo de prevención que más se ha desarrollado ha sido la prevención escolar.

Ello ha venido dado porque es en la Escuela (e Instituto) donde está el grupo con mayor riesgo de consumir drogas. De ahí que si se aplica a todos ellos un programa preventivo (de tipo universal), se puede conseguir a bajo coste un impacto importante, ya que se puede llegar a todos ellos y se puede hacer una intervención con todos sin excepción. Sin embargo, aunque la prevención escolar es muy importante, y necesaria, es insuficiente en muchos casos si ésta no va acompañada de una prevención más intensiva a nivel familiar, comunitario, etc., cara no sólo a los que consumen, o a los que tienen el mayor riesgo de consumir. En muchos casos es necesario implicar al propio ambiente social para que con ello se facilite el no consumo y una vida saludable.

Por ello, en los últimos años ha cobrado gran relevancia, junto a la prevención escolar, la prevención familiar y la prevención en el ámbito laboral. De ello hablaré en otro momento.

 

 

«LA IMPORTANCIA DEL JUGUETE EN EL DESARROLLO INFANTIL»©

 
 

    Desde sus primeros segundos de vida, el niño o niña está en contacto con el exterior y trata de conocer su mundo circundante por el sentido del tacto y todos los otros sentidos que le son accesibles. Conforme vaya creciendo usará todos los medios a su disposición para reconocer su entorno y comprender dónde se encuentra en el espacio y el tiempo. Para el reconocimiento de su mundo próximo, una de las mejores ayuda que puede contar un niño o niña es el juguete.

    La gran importancia de los juguetes radica en que son imitaciones de la realidad por lo que son fundamentales para ir reconociendo el mundo. Después de sus padres y familiares, el juguete se transforma en su mejor aliado para poder comprender el mundo en que se encuentra.

    Pero también  hay juguetes que pueden hacer daño; por eso hay que saber escoger y poner al alcance de los niños y niñas los juguetes apropiados a su edad.

    Permítanme que en este número de “Aula Abierta”  centre la atención en los juguetes para la etapa  de 6 a 9 años.

    A la hora de plantearse la compra de juguetes para esta etapa de la vida, se debe tener en cuenta una serie de cuestiones que vamos a analizar a continuación. Una de esas cuestiones es que el juguete debe estimular la motricidad fina, ya que en esta etapa su precisión y habilidad manipulativa mejoran tremendamente. Las miniaturas, manualidades, juegos de construcción y juegos de habilidad le permitirán practicar y mejorar la coordinación y la fuerza de manos y dedos.

    Otra cuestión a tener en cuenta es la de consolidar la lateralidad ya que es el momento de consolidar los conceptos derecha-izquierda y asimilarlos tanto en el propio cuerpo como en otras personas u objetos. Los juegos de construcción, las manualidades y muchos juegos de mesa pueden ayudar a consolidar estos aprendizajes.

    También hay que procurar que fomenten la creatividad y la imaginación, ya que en esta etapa los niños/as son tremendamente creativos y sus invenciones y creaciones cobran todo lujo de detalles. Son adecuados para estimularla los juegos simbólicos (ahora más complejos y detallados), además de las construcciones, manualidades, etc.

    Muchos juegos de mesa y construcción ejercitan la memoria, la atención, la reflexión, el razonamiento y la concentración. Ejercitar estas capacidades de manera divertida es una forma de prepararse para abordar tareas escolares, etc.

    Las siguientes cuestiones deben ser tenidas en cuenta  a la hora de elegir un juguete para niños entre 6 y 9 años:

-         Que favorezca la expresión corporal y la dramatización

-         Que estimulen el ejercicio físico y el no sedentarismo.

-         Que refuercen la autoestima

-         Que transmitan actitudes de solidaridad y tolerancia


    En general, no debemos olvidar que el principal objetivo de proporcionar juguetes a los niños es ayudarlos a desarrollarse en todos los sentidos para que desarrolle sus capacidades y poder de reconocimiento del mundo que le rodea, de esa manera en temprana edad estamos dando un gran estímulo a la inteligencia infantil, y estamos creando las condiciones para su máximo desarrollo mental.
Una buena educación para los niños radica también en lograr que tenga una diversión sana y junto con los amigos y también con su familia.

    En la actualidad, la diversidad de los productos que se ofrecen en el mercado actual, hace que los padres puedan elegir, qué juguete será más divertido, bonito o gracioso para su hijo o hija. Esta variedad de juguetes, hace que los pequeños puedan tener una diversión más amplia.

    No debemos olvidar, que la infancia para el ser humano es muy importante, porque en ella va formando su identidad, su carácter, sus conocimientos e interactúa con otros niños en la escuela, tanto a nivel comunicacional como en su diversión.
 
 

 

«LOS DERECHOS DE CONSUMIDORES Y USUARIOS»©

 
 

      Con la promulgación de la Constitución de 1978, la protección de los consumidores y usuarios se convierte en un principio básico que obliga al Estado asegurar a los ciudadanos sus derechos y libertades en este ámbito. Así, en su artículo 51 se ordena a los poderes públicos que:

-   Garanticen la defensa de los consumidores y usuarios.

-   Protejan su seguridad, salud e intereses económicos.

-   Promuevan la información y la educación de   consumidores y usuarios.

-   Fomenten las organizaciones de consumidores y usuarios y las oigan en lo que pueda afectar a éstos.  

      Cumpliendo con el mandato de la Constitución, las Cortes Generales aprobaron la Ley General para la defensa de consumidores y usuarios

      Esta Ley, y las promulgadas al efecto por las Comunidades Autónomas, constituyen las bases sobre las que se asienta la protección y defensa de los consumidores y usuarios, que no excluye ni suplanta otras actuaciones y desarrollos normativos derivados de ámbitos competenciales cercanos o conexos, tales como la legislación mercantil, penal o procesal y las normas sobre seguridad industrial, higiene y salud pública, ordenación de la producción y comercio interior.

      Los derechos básicos de los consumidores y usuarios son: 

  1. Derecho a la protección de su salud y seguridad
  2. Derecho a la protección de sus intereses económicos y sociales.
  3. Derecho a la información correcta.
  4. Derecho a la educación y formación.
  5. Derecho a la representación, consulta y participación
  6.  Derecho a la protección jurídica, administrativa y técnica en situaciones de inferioridad, subordinación o indefensión.
  7. Derecho a la indemnización o reparación de daños y perjuicios sufridos.

      Permítanme que, de todos ellos, de cuenta en este “Aula Abierta” de dos: El  Derecho a la información correcta. Y el Derecho a la indemnización o reparación de daños y perjuicios sufridos.

      Por lo que respecta al Derecho a la información correcta, éste garantiza una información veraz, eficaz y suficiente sobre las características esenciales de los productos o servicios puestos a disposición del consumidor y usuario. Además enumera a continuación, sin carácter exhaustivo, los diversos extremos sobre los que ha de versar esa información:

        a- Origen, naturaleza, composición y finalidad

        b- Aditivos autorizados que, en su caso, lleven incorporados

        c- Calidad, cantidad, categoría o denominación usual o comercial

        d- Precio completo o presupuesto, en su caso, y condiciones jurídicas y económicas de adquisición o utilización, indicando con claridad y de manera diferenciada el precio del producto o servicio y el importe de los incrementos o descuentos, en su caso, y de los costes adicionales por servicios, accesorios, financiación, aplazamiento o similares

        e- Fecha de producción o suministro, plazo recomendado para el uso o consumo o fecha de caducidad

        f- Instrucciones o indicaciones para su correcto uso o consumo, advertencias y riesgos previsibles

      Por lo que respecta al  Derecho a la indemnización o reparación de daños y perjuicios sufridos, las normas  serán aplicables según se trate, respectivamente, de:

        1- La responsabilidad por daños y perjuicios producidos por la utilización de servicios (exceptuando el gas y la electricidad), alcanzará a todos los daños y perjuicios causados, salvo aquellos que se originen por la culpa exclusiva del consumidor o usuario o por las personas de las que deba responder civilmente, a menos que conste o se acredite que se han cumplido debidamente la exigencia y requisitos reglamentarios establecidos y los demás cuidados y exigencia que exige la naturaleza del servicio o actividad. Con carácter general, el fabricante, importador, vendedor o suministrador del servicio responden del origen, identidad e idoneidad de los mismos, de acuerdo con su naturaleza y finalidad y con las normas que los regulan. Llegado el caso si concurren varias personas, éstas responderán solidariamente.

     Se establece, asimismo, una responsabilidad objetiva para el caso de servicios que, por su propia naturaleza o al estar casi reglamentado, incluyan determinados niveles de eficacia.

        2- Responsabilidad por daños y perjuicios producidos por productos defectuosos que comprende los supuestos de muerte y lesiones corporales, así como los daños causados en cosas distintas del propio producto defectuoso, siempre que la cosa dañada se halle objetivamente destinada al uso o consumo privados y en tal concepto haya sido utilizada principalmente por el perjudicado.

     Responderán, a tal efecto, el fabricante e importador por el producto que fabrique o importe, salvo que demuestre que no habían puesto en circulación el producto, el defecto no existía en el momento en que se puso en circulación, el producto no había sido fabricado para la venta, el defecto fue debido a que el producto se elaboró conforme a normas imperativas existentes o, finalmente, que el estado de los conocimientos científicos no permitía, en el momento de la puesta en circulación, apreciar la existencia del defecto. La responsabilidad será siempre solidaria.

        3- Los demás daños y perjuicios, incluidos los daños morales, podrán ser resarcidos conforme a la conforme a la legislación civil general.
 

 

 

«LA SALUD MENTAL»©

 
 

    ¿Quién no ha sentido un nudo en el estómago ante un acontecimiento sobrecogedor? ¿Cuántas veces hemos ido al baño antes de ir a un examen? ¿Por qué se acelera el corazón cuando se espera una noticia con ansia?

    Para aclarar estas cuestiones es fundamental tener en cuenta que dividir al ser humano en cuerpo y mente es un artificio. Esta circunstancia nos sirve para clasificar una serie de enfermedades, pero la realidad es más compleja, y la interconexión entre lo que pensamos, nuestras emociones y nuestro funcionamiento físico es un hecho. Así, cuando enferma el cuerpo, se van a producir una serie de reacciones en los procesos mentales del individuo para adaptarse a esa nueva situación. Y viceversa, los estilos de pensamiento, la forma de comportarse ante los demás y nuestras emociones conllevan cambios en el estado físico. En este ámbito aparecen los trastornos psicosomáticos, que por ello también se han denominado recientemente factores psicológicos que afectan al estado físico.

    No es posible formular ninguna definición de salud mental unitaria y universalmente aceptada. El psicólogo Jahoda afirmaba que, una persona mentalmente sana se supone que cumple las siguientes características:

-    Mantiene una actitud adecuada hacia sí mismo y el autoconocimiento consiguiente.

-    Desarrolla sus potencialidades y creatividad personal

-    Tiene una integración armoniosa entre los distintos rasgos y atributos de la personalidad.

-     Posee capacidad de autonomía e independencia.

-     Tiene una percepción de la realidad libre de distorsiones.

-     Posee una buena adaptación al entorno, lo que incluye el afecto hacia los otros, las relaciones interpersonales satisfactorias y la integración a su grupo.

 

    Las personas que son mentalmente saludables tienen una imagen positiva de sí mismas y pueden relacionarse positivamente con otras personas la mayor parte del tiempo. Pueden afrontar los desafíos y cambios de la vida diaria igual que con los traumas y transiciones (la pérdida de los seres queridos, dificultades en el matrimonio, problemas escolares, y / o el reto de la jubilación).

    Al igual que ocurre con la salud física, lamentablemente se piensa y se valora lo que supone tener una buena salud mental cuando la misma está deteriorada. Por ello es importante tener en cuenta lo importante que es potenciar la salud mental a lo largo de toda la vida empezando desde la niñez, un periodo en el que la familia y la escuela juegan un papel importantísimo.

    Debemos tener en cuenta que los hijos deben sentir que viven entre amigos, entre personas que se quieren y que los quieren, y en quienes pueden confiar. Existen familias en las que los miembros encuentran el hogar como uno de los lugares más interesantes y placenteros del mundo, pero hay otras muchas personas que piensan en su familia como una amenaza, una carga o simplemente algo aburrido.

    Después de la familia, la escuela es la institución de socialización del niño y niña más importante, pues amplia la obra educativa de los padres, ejerce mayor influencia en la transmisión de los valores de la cultura y las tradiciones sociales. La escuela juega un importante papel en el desarrollo de la personalidad, porque la mayor parte de la infancia se pasa en la escuela, y se empieza a tomar conciencia y a desenvolverse en este ambiente. Es aquí donde el papel del docente adquiere especial importancia. Además de los padres y la familia, son pocas las personas que llegan a tener una relación de formación con los niños. Una de esas personas es el docente.

    El acercamiento niño/niña-docente puede fortalecer los aspectos que ya se tratan de desarrollar en la casa como: la individualidad, independencia y el amor a sí mismo. Pudiendo no solamente fortalecer esas facetas, sino empezar a desarrollarlas.

    Existen algunas condiciones de riesgo en niños de edad escolar que deben ser tenidas en cuenta especialmente por los docentes a la hora de prevenir futuros trastornos de salud mental. Algunas de esas condiciones son las siguientes:  

-     Niños y niñas que sufren mal trato físico, violencia o descuido.

-     Niños y niñas que no asisten a la escuela.

-     Huérfanos de uno de los padres o los dos.

-     Padres separados o divorciados.

-     Familias con discusiones frecuentes.

-     Consumo de alcohol o drogas en la familia.

-     Niños y niñas con problemas de aprendizaje o de conducta.

-     Inadaptación escolar.

    El docente puede favorecer enormemente al desarrollo de la autoestima por medio de actividades que fomenten el amor propio, la importancia de cada niño y niña en el aula, que permiten el acercamiento y reconocimiento entre ellos. El maestro no sólo debe preocuparse por los niveles académicos, sino también por los emocionales porque así,  estará colaborando con la salud mental de los niños y niñas y fortaleciendo su autoestima.
 

 

 

«LA PREVENCIÓN DEL ACOSO ESCOLAR»©

 
 

El acoso escolar es un hecho que, lamentablemente, está aumentando en nuestro entorno Ante esta situación cabe preguntarse si se puede proteger a los hijos para que no se conviertan en acosadores ni  acosados

A esta pregunta hay que contestar que sí. Por lo menos existen algunas pautas que pueden ayudar tanto a la familia como a los educadores y a la sociedad de un modo general, a prevenir este fenómeno. Luchar contra el acoso escolar es una responsabilidad de todos. Cada parte implicada debe cumplir su papel.

Una de esas partes es la familia. Ya sabemos que educar es una tarea muy difícil ya que ni los padres ni las madres son expertos en pedagogía o han nacido ya preparados para educar a sus hijos. Pero la familia se construye y su estado es considerado esencial para la socialización de los niños, a través de la transmisión de valores, normas, comportamientos, etc. La familia es la que tiene que establecer lo que es reprobable y lo que es aceptable, en casa y en las relaciones sociales. Según los expertos en acoso escolar, la ausencia de reglas, la falta de supervisión y de control razonables de la conducta de los hijos fuera del colegio, de lo que hacen y con quién van, una disciplina demasiado dura, la falta de comunicación y la existencia de tensiones y de peleas en la familia, pueden llevar a que los hijos adquieran conductas agresivas.

¿Qué puede hacer la familia? Fundamentalmente informarse, para ello existen cursos y reuniones de escuela de padres y madres que pueden orientar a los progenitores acerca de lo que puede hacer para mantener alejados a sus hijos del acoso escolar. Se basan, normalmente, en reglas básicas como:

-         Preocuparse por sus hijos, hablando con ellos. Crear un canal de diálogo con ellos. Hay que evitar los monólogos. Se aprende y se conoce mejor a los hijos oyéndoles.

-         Estar pendiente de los posibles síntomas como nerviosismo, falta de apetito, insomnio, bajo rendimiento escolar, fobia escolar, etc.

-         Controlar y supervisar las conductas de sus hijos, observando qué hace, a dónde va, con quién juega, cuáles son sus intereses, proyectos, etc.

-         Determinar los límites y las normas. Exigir el cumplimiento de las elementales.

-         Educar para controlar las emociones, para comportarse con los demás, para convivir con otros.

-         Observar los comportamientos, estados de ánimo, y los cambios en los hábitos de los niños.

La Escuela también juega un importante papel en la prevención del acoso escolar. Y con respecto a ella hay que decir que el tipo de disciplina que haya en el aula y en el centro es de fundamental importancia en la construcción de una buena conducta. La constante supervisión en las aulas y en el patio, así como en el comedor, también cuenta a la hora de detectar si está o no ocurriendo algún acoso escolar. Profesores y cuidadores deben estar presentes, siempre.

La escuela no debe cerrar los ojos a la realidad. Tiene que establecer reglas para evitar el acoso escolar, mantener un buzón de sugerencias y de quejas siempre abierto, tratar el tema a través de cursos, conferencias o tutorías, poner a cuidadores o vigilantes en el comedor, en el recreo, y en otras zonas de riesgo, introducir y mantener asignaturas de educación en valores, e intervenir de una forma rápida, directa y contundente en el caso de haya alguna sospecha de acoso escolar.

En complicidad con el centro escolar, los profesores deben colaborar en la identificación de algún caso, o simplemente estableciendo con sus alumnos unas normas de no agresión.

Las instituciones y los medios de comunicación tienen también un importante papel. Las instituciones pueden crear y mantener un teléfono público para los niños como una forma de abrir una puerta a sus posibles conflictos. Las campañas anuales de sensibilización también pueden funcionar para prevenir el acoso escolar.

En cuanto a los medios de comunicación sería interesante y muy viable que controlasen más los contenidos que emiten o publican.

La sociedad en general debe prevenir y atajar posibles brotes de acoso. Es necesario estar atento y no dejar pasar nada o pensar que todo es normal o se trata de una broma. Cuando un niño se burla, amenaza o pega a otro niño, se debe intervenir para que eso no se repita. Cuando en el patio del colegio alguien se burla del aspecto de otra persona, hay que reprenderle. Lo malo se corta por la raíz.
 

 

 

«EL MOVIMIENTO CONSUMERISTA»©

 
 

Aunque pueda pensarse que la sociedad de consumo y sus problemas nacieron con el hombre y que su historia es tan vieja como el mundo en que vivimos, hemos de comenzar a analizarla  desde épocas más cercanas, donde se plantea la problemática del consumo en términos tangibles y nos puede permitir comprender la realidad actual.

Podríamos establecer los comienzos y la gestación de los problemas típicos  de la sociedad de consumo en el siglo XVIII, a partir del cambio que supuso en la forma de producción, comercialización y consumo, la llamada revolución industrial. Durante este siglo y todo el siguiente  se extendería este fenómeno, basado en el avance tecnológico y con una enorme repercusión social. Se produce así un cambio de valores imperantes en la sociedad; llevando consigo el embrión  de la estructura actual del mercado y el germen de los desequilibrios  existentes  hoy entre la producción y el consumo.

Sin embargo, hasta el siglo XX no encontramos las primeras manifestaciones concretas de unja sociedad de consumo masificada, a lo que contribuye de forma significativa los nuevos medios de transporte y el paso de gigante que se produce en los medios de comunicación social. Todo ello lo ha sabido utilizar inteligentemente la producción y el comercio.

Es importante destacar el hecho de que esos avances tecnológicos  no hayan corrido paralelos a la formación de la sociedad y, más particularmente, del consumidor para que pudiera asimilarlos y utilizarlos en su beneficio. Y es de ahí de donde arranca una parte importante  de la problemática  que sufrimos como consumidores. Los medios de producción, comercialización, promoción, publicidad y venta de esta nueva sociedad han desbordado  la capacidad de asimilación y comprensión del consumidor, individualmente considerado, que se ve indefenso e incapaz de desentrañar toda la maraña  urdida a su alrededor, en torno a los bienes de uso y consumo.

Pero la problemática del consumidor no existe únicamente cuando éste actúa como tal, sino que es consustancial a la propia sociedad de consumo. No es necesario comprar para que la sociedad de consumo plantee toda una serie de problemas a los que debemos ir dando respuesta.

Producir y fabricar aquellos productos, bienes y servicios que el consumidor demanda para cubrir sus necesidades, ha sido sustituido  por otra idea hoy imperante: primero se crea el producto y después se crea la necesidad en el consumidor para que lo demande y así poder mantener la producción.

Incluso podemos decir que, en realidad, a veces ocurre que lo primero en nacer es el anuncio, después se imagina, se inventa el producto adecuado al anuncio y sólo cuando se conoce la posible demanda es cuando se produce. Después de creada la necesidad en el consumidor éste sigue consumiendo para mantener la producción, si son estos los intereses del fabricante porque, a veces, también se fabrican productos  que de antemano se saben no van a ser comprados más de una vez.

En resumen, que ya no se trata de consumir para cubrir unas necesidades, sino que es necesario crear unas necesidades para que consumamos, y consumimos para sostener la producción. A pesar de toda esta problemática, la toma de conciencia social del desequilibrio existente entre los distintos sectores que intervienen en el marcado, especialmente la agresión continua que sufre el consumidor  por parte de los poderes económicos, no es valorada y tomada en consideración hasta mucho más tarde, cuando comienzan a surgir organizaciones que tratan de defender los intereses del consumidor.

Los comienzos de este movimiento pueden establecerse en Gran Bretaña, en el siglo XIX, con la aparición  de algunas cooperativas. En 1891 nacen en Estados Unidos las primeras Ligas de consumidores en defensa de unos salarios justos y unas buenas condiciones sanitarias en los distintos establecimientos.

Pero hasta los años treinta del pasado siglo no surgen las genuinas  organizaciones de consumidores en Estados Unidos: “Consumers Union” y “Consumers Research”. Habría que señalar que hasta los años sesenta, el consumidor no comienza a tomar conciencia social de los problemas que se plantean dentro  de la sociedad de consumo en que se encuentra inmerso. Esta toma de conciencia se da sobre todo en aquellos países con más alto nivel económico y sus reivindicaciones van dirigidas a conseguir una mejor calidad de vida, exigiéndola en los bienes, productos y servicios que se le ofertan.

A nivel europeo, el movimiento consumerista va surgiendo en los distintos países a ritmos diferentes entre los años cuarenta y sesenta del pasado siglo. En España, como en otras muchas cosas, hemos ido con años de retraso y se puede decir que hasta los años setenta no viene a configurarse un movimiento organizado de los consumidores al estilo europeo.

Los gobiernos de los distintos países del mundo han tomado conciencia de esta problemática en la medida que les han sido demandado por la sociedad y a través de las presiones del movimiento consumidor organizado.

En nuestro país los derechos del consumidor están recogidos en el artículo 51 de la Constitución de 1978.
 

 

 

«EL USO RESPONSABLE DE MEDICAMENTOS»©

 
 

Uno de los sectores en los que se incide con mayor frecuencia a la hora de llevar a cabo acciones de Educación para la Salud es en el relacionado con el uso racional de los medicamentos.

Desde el campo de la Educación para la Salud se recomienda a cada paciente lo siguiente:

-         Consultar previamente con su médico de cabecera el uso de un medicamento, de modo que sea una garantía para su salud y sea adecuado para el tratamiento de la dolencia.

-         El consumo ha de ser racional: es aconsejable la lectura del prospecto y consultar la fecha de caducidad. También es importante almacenarlos de modo apropiado dependiendo de la naturaleza del fármaco. Por último, llevarlo a un punto de reciclaje cuando haya pasado su fecha de caducidad o haya concluido el tratamiento.

-         También es aconsejable, en tratamientos de múltiple medicación, hacerse con una plantilla de modo que en ella se anote la dosis, la frecuencia, y se lleve un seguimiento sobre si efectivamente se ha ingerido el medicamento. En caso de que tenga dudas de si lo ha tomado o no, es preferible esperar a la siguiente toma, evitando así que ingiera una dosis doble.

-         No se recomienda guardar pomadas junto a útiles de belleza ya que pueden confundirse y causar consecuencias inesperadas.

-         El medicamento hay que conservarlo siempre en su envase original y con su prospecto, para consultar cualquier duda.

-         Cuando se acuda a los distintos profesionales de salud, médico de cabecera, especialista, dentista, etc… hay que llevar la lista de medicamentos prescrito para el tratamiento de modo que la persona que va a tratar al paciente sepa de su medicación y actúe en consecuencia a favor de su salud.

-         Hay que preguntar al médico o al farmacéutico cualquier duda que se tenga antes de tomar la decisión de cambiar un fármaco o algún elemento de su tratamiento.

 

Cuestiones a tener en cuenta con respecto a la conservación del medicamento

El 30% de las intoxicaciones infantiles se producen a causa de los medicamentos, que atraen a los niños por su particular envasado.

En las casas en las que hay niños se recomienda que el botiquín esté cerrado con llave y guardar allí todos los medicamentos que puedan suponer un riesgo alto para los niños si por accidente los ingirieran.

Según las estadísticas, la mayoría de las intoxicaciones son accidentales, excepto en el caso de los adolescentes, en las que aparece también como causa el intento de suicidio.

A veces las intoxicaciones se producen por una mala dosificación en determinadas sintomatologías y frente a ciertos medicamentos con componentes que pueden dañar la salud del paciente si no se administran adecuadamente.

 

Cuestiones a tener en cuenta con respecto al almacenamiento

No es recomendable seguir la extendida costumbre de ubicar el botiquín en el cuarto de baño ya que es el lugar más húmedo de la casa y uno de los más calientes y los medicamentos necesitan de un ambiente seco y fresco.

Otro lugar de la casa que alcanza altas temperaturas es la cocina, donde también se desaconseja ubicar el botiquín, ya que las subidas y bajadas de temperatura pueden afectar a los componentes del medicamento.

Un ejemplo: la aspirina con el calor puede llegar a tener la misma composición que el vinagre, un gran irritante estomacal.

En general, una temperatura inadecuada, el ambiente húmedo y luz inadecuada puede provocar que los activos del medicamento se queden sin efecto o incentivarlos hasta volverlos tóxicos.

Las condiciones ideales de almacenamiento son las siguientes:

-         Lugar con temperatura no superior a 22ºC ni inferior a 15ºC.

-         Humedad menor del 85%.

-         No exposición directa a la luz solar.

En todo caso, los medicamentos tienen que estar fuera del alcance de los niños; respetar al máximo las condiciones originales del envase, -por ejemplo, mantener el algodón en aquellos que lo tuvieran para evitar la humedad dentro del frasco-; no consumir aquellos medicamentos que tengan un aspecto anormal, esto es, que estén más blandos o más duros de lo normal, o con el color diferente; consultar con el farmacéutico el lugar adecuado para mantener el medicamento adquirido.

En caso de viaje, es imprescindible llevar una lista con los medicamentos que se están consumiendo y el teléfono del médico de cabecera y el farmacéutico; es importante llevarlos en el bolso de mano de modo que se corra menos riesgo de perderlos; hay que tener cuidado de no dejarlos en el coche, donde la temperatura puede subir si está expuesto al sol.

La automedicación

La automedicación se define como el consumo de medicamentos sin la intervención de los profesionales de la salud.

Se calcula que entre el 10 y el 30 % de la población se automedica, y de ese porcentaje, el 70% suele ser víctima de reacciones no deseadas.

Es un mal hábito frecuente ir directamente a la farmacia y, sin consultar con el profesional, adquirir un medicamento que algún conocido nos ha aconsejado para combatir una determinada sintomatología.

Cada persona tiene unas determinadas características que el médico tiene en cuenta a la hora de imponer un tratamiento, y en muchas ocasiones difiere mucho entre un paciente y otro.
 

 

 

«LOS HÁBITOS POSTURALES DE LOS ESCOLARES»©

 
 

Son muchas las personas que no son conscientes de la importancia que tiene para su salud unos malos hábitos posturales, causantes muchas veces de dolores de espalda, hombro o cuello, así como  músculos y articulaciones.

Y es que el cuerpo se queja ante las posturas forzadas y mantenidas durante períodos prolongados de tiempo. El trabajo sedentario, el uso de elementos de descanso poco anatómicos (almohada y colchón) o la utilización de calzado inapropiado, son situaciones que pueden generar grandes alteraciones de naturaleza funcional y anatómica.

Por ello, es importante que hagamos aquí referencia a la higiene postural de los escolares ya que la frecuencia, cada vez mayor, de dolor de espalda y patologías de la columna vertebral, ha creado una gran inquietud en padres, profesores e incluso alumnos que demandan asesoramiento e intervención en este tipo de problemas.

Un dato muy importante a tener en cuenta, es que el escolar realiza la mayor parte de sus actividades en la posición de sentado en su pupitre o ante su mesa de trabajo, por lo que es de gran trascendencia que la postura que adopte sea la correcta; así, una actitud postural viciosa, es fatigosa y a la larga puede producir daños a veces irreparables en el aparato locomotor.

Los especialistas en este campo advierten que mantener la misma posición durante largos periodos de tiempo resulta perjudicial para los músculos y las articulaciones, por lo que se hace necesario evitar posturas continuadas que pueden someter a determinados grupos musculares a mucha tensión, mientras que otros grupos de músculos se relajan y acaban por atrofiarse.

Añaden los especialistas que permanecer sentados usando continuamente las manos obliga a utilizar de forma asimétrica los músculos de la espalda, cuello y hombros. Mantener esta posición durante mucho tiempo perjudica los músculos y las articulaciones. Al estar sentado de forma prolongada, el peso del cuerpo tiende a inclinarse hacia delante, de modo que la espalda soporta toda la carga; además se tiende a desviar el peso hacia las caderas para aliviar un poco, y entonces sufren las articulaciones de las vértebras lumbares.

Es fácil encontrar y cada vez con más frecuencia, en todos los centros escolares, alteraciones de la columna vertebral relacionadas con las actitudes y hábitos posturales erróneos de los escolares. Podemos observar que el mobiliario escolar existente en los centros es homogéneo para todos los alumnos de un mismo ciclo educativo (infantil, primaria y secundaria), en tanto que los alumnos de un mismo curso o ciclo no son homogéneos y habría que realizar la adaptación del mobiliario escolar a los alumnos teniendo en cuenta el tamaño de su cuerpo (fundamentalmente la talla). También es frecuente observar malas posturas que van adquiriendo éstos al sentarse, agacharse, andar, etc. y el gran peso que transportan a diario en sus mochilas, carteras y carritos, de forma inadecuada la mayoría de las veces.

A lo expuesto hay que añadir que el calzado es uno de los grandes olvidados a la hora de cuidar nuestros pies  Hay que tener en cuenta que los pies soportan el peso de nuestro cuerpo durante toda la vida, por lo que su buena salud es fundamental para nuestro bienestar. El calzado debe ser del tamaño idóneo, confortable, transpirable, que proteja bien el pie y que esté perfectamente adaptado a la actividad que realizamos. Aunque la estética tiene también su importancia, lo que debe primar siempre es la funcionalidad y la comodidad sobre cualquier otra característica.

Finalmente, el hecho de que los hábitos posturales puedan ser educables de forma correcta, o más fácilmente corregibles cuanto más precozmente se actúe, hace que actuaciones de educación postural en la edad escolar, resulten de gran rentabilidad a la sociedad.
 

 

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